La existencia de los tributos dentro de una economía se explica y justifica a la vez a partir de la existencia de una "doble necesidad". Por una parte la sentida por la sociedad de que se le garantice la satisfacción de una amplia gama de carencias lo que no es posible lograr a través de los mecanismos usuales del mercado (oferta, demanda y precio), dada la naturaleza misma de la necesidad. El estado por otra parte, como organización política, al coincidir sus fines con tales necesidades asume su satisfacción como cometido estatal, tornándose de esa manera las mismas en necesidades públicas.
Asegurar la previsión de los bienes y servicios que satisfagan tales necesidades constituye la más alta prioridad para el Estado, lo que lo vincula fatalmente con el problema de financiamiento público, es decir con la arbitración de mecanismos que garanticen el flujo de los recursos financieros necesarios para encarar tal cometido.
Para eliminar los efectos nocivos del impuesto de etapas múltiples, la mayoría de los países avanzados han abandonado sus impuestos tradicionales a las ventas y en su lugar han adoptado el Impuesto al Valor Agregado.
En diciembre de 1978, justo a mitad del sexenio de José López Portillo (1976-1982), fue expedida por un Decreto del Congreso la Ley del Impuesto al Valor Agregado. Cuando entró en vigor (1980), la tasa de IVA fue establecida en 10% y, por razones de competitividad frente a la economía estadunidense, en la franja fronteriza norte fue del 6 por ciento.
Por su parte, uno de los cambios más importantes que se han dado en la estructura tributaria tiene que ver con la aparición del Impuesto al Valor Agregado (IVA) en 1980, cuya trayectoria se expone en el tercer apartado del presente documento.
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En 1980 el Impuesto sobre Ingresos Mercantiles fue reemplazado por el IVA (Ramírez, 2007), a la par que se daban las condiciones necesarias para la centralización de los ingresos tributarios mediante la promulgación de la Ley de Coordinación Fiscal, donde se establecía como un impuesto a cargo de la Federación (Ramírez, 2011).
La importancia del IVA dentro de la estructura tributaria de México es incuestionable ya que ha reportado para el total de ingresos públicos poco más del 16% en promedio durante los últimos diez años (y ello a pesar de poseer una estructura de tasas diferenciadas).
En búsqueda de la legitimidad que las urnas no le habían entregado, con una operación político-electoral inédita (al margen del PRI), bajo el amparo del Pacto para la Estabilidad y el Crecimiento, el gobierno de Carlos Salinas de Gortari bajó la tasa del IVA al 10% en 1991 haciendo un uso político de la recaudación.
Contrario al discurso desarrollista que cínicamente mantiene hasta la fecha, Felipe Calderón aprovechó la epidemia por Influenza AH1N1 no sólo para contratar más deuda (3 billones 367 mil millones de pesos de 2006 a 2012), también para aumentar impuestos, pues en 2009 presentó al Congreso un paquete fiscal que pretendía elevar la tasa general del IVA al 17%, incluidos alimentos y medicinas, que, sin embargo, fue rechazado por el pleno de la Cámara de Diputados, para después de la negociación entre partidos, aprobar un incremento al IVA de un punto porcentual en ambas modalidades de su aplicación, es decir, 16% en su tasa general y 11% en la frontera norte.
En la presente administración (2018-2024), el jefe del Ejecutivo firmó un decreto para revertir esta circunstancia en la Zona Libre de la Frontera Norte.
A continuación, se presenta la evolución de las tasas del IVA en México a lo largo del tiempo:
| Periodo | Tasa General | Tasa en Ciudades Fronterizas | Tasa para Alimentos y Medicinas | Tasa para Bienes de Lujo |
|---|---|---|---|---|
| 1980-1982 | 10% | N/A | 0% (todos los alimentos) | N/A |
| 1983-1988 | 15% | N/A | 0% (alimentos no procesados y de consumo popular), 6% (resto de los alimentos y medicinas de patente) | N/A |
| 1988-1991 | 15% | 6% | 0% (todos los productos alimenticios y medicinas) | 20% |
| 1991-1995 | 10% | N/A | 0% (medicinas y alimentos no procesados) | N/A |
| 1995-2009 | 15% | 10% | 0% (medicinas y alimentos no procesados) | N/A |
| 2010 en adelante | 16% | 11% | N/A | N/A |
A partir de 1o. de enero de 2010 el IVA cambia de 15% a 16% de uso general y del 10% al 11% en ciudades fronterizas.
El sistema tributario mexicano ha sufrido diversas y constantes modificaciones a lo largo del tiempo. Algunas han sido más drásticas que otras, como el aumento en la tasa general del Impuesto al Valor Agregado (IVA), que pasó de 10% a 15% en 1995, o como el aumento en la tasa máxima del Impuesto Sobre la Renta (ISR) para personas físicas, que cambió de 30% a 35% en 2014.
En diversos medios se leen noticias que refieren el llamado de gobernadores para cambiar el pacto fiscal, cuya desigualdad se ha pronunciado en el contexto actual. El origen y sustento normativo de este esquema en las relaciones fiscales se encuentra en la Ley de Coordinación Fiscal de 1980. Las múltiples modificaciones que la misma ha sufrido desde entonces no han alterado su característica esencial: definir un arreglo que concentra, en la jurisdicción federal, la facultad de legislar, recaudar y distribuir el ingreso fiscal.
