La tasa de Impuesto Sobre la Renta (ISR) para empresas en México es más alta que la del promedio de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE); no obstante, la tasa máxima de ISR a personas físicas es menor al promedio de la OCDE. Esto de acuerdo con un análisis comparativo de tasas de ISR e Impuesto al Valor Agregado (IVA) en países de la OCDE realizado por el Instituto Belisario Domínguez (IBD) del Senado de la República.
Comparación Internacional de la Tasa de ISR
Con la tasa de 30% de ISR a empresas, México es el quinto país con la tasa más alta entre los 36 miembros de la OCDE. La tasa promedio de ISR a empresas entre los países de la organización en el 2022 fue de 23.6 por ciento. Destacó un estudio del Instituto Belisario Domínguez (IBD) del Senado, que señala que los países de la OCDE que durante 2022 aplicaron la mayor tasa de ISR a empresas fueron Colombia (35.0%); Portugal (31.5%); Australia (30.0%), mientras que los países que aplicaron la menor tasa fueron: Hungría (9.0%); Irlanda (12.5%); Lituania (15.0%). De acuerdo a un reporte de la Dirección General de Finanzas del Instituto Belisario Domínguez (IBD), México se ubicó en la posición 5 de dicho ranking con una tasa de ISR a empresas de 30.0%; mientras que el promedio de la OCDE en dicha variable fue de 23.6%.
No obstante, cuando se toman las tasas máximas de ISR a personas físicas, México fue el país número 30 de 36, con una tasa máxima de 35%, el promedio de la OCDE fue de 42.5 por ciento. Japón y Dinamarca, por ejemplo, tienen una tasa máxima de ISR para personas físicas de 55.9%, siendo los dos países de la OCDE con la tasa máxima más alta. México se ubicó en la posición 30 de este último ranking, con una tasa máxima de ISR a personas físicas de 35.0%; mientras que el promedio de la OCDE en dicha variable fue de 42.5%. En México, la tasa máxima de ISR de 35% para personas físicas aplica para aquellos que tienen ingresos anuales por más de 636,170 pesos.
En América Latina únicamente es superada por las de Chile (40%), Colombia (39%), Ecuador (37%) y Uruguay (36 por ciento). Los países de la OCDE con las mayores tasas son Japón y Dinamarca, ambos con una tasa máxima de ISR de 55.90 por ciento. Mientras que la tasa más baja se cobra en Hungría y es de apenas 15 por ciento.
Víctor Gómez Ayala, jefe de analítica de datos en el Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco), dijo que las tasas de impuestos de México son bastante competitivas si se comparan con las del resto de los países de la OCDE.
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Recaudación Tributaria y el PIB en México
México tiene una de las tasas de impuestos sobre la renta más competitivas entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y de América Latina, sin embargo, es uno de los que menos ingresos tributarios reporta. Sin embargo, señaló que la recaudación tributaria en términos del Producto Interno Bruto (PIB) es una de las más rezagadas. En el 2022, los ingresos tributarios en México representaron 16.9% del PIB mexicano, con lo que fue el país de los 34 de la OCDE que menos recaudó en términos relativos.
El promedio de ingresos tributarios respecto al PIB en toda la OCDE fue de 34 por ciento. El país con la tasa más alta fue Francia, con una recaudación que representó 46.1% de su PIB. En Colombia, por su parte, la recaudación respecto a su PIB fue de 19.7%; en Chile fue de 23.9%, mientras que en Estados Unidos fue de 27.7 por ciento.
“(Las razones por las que la recaudación es baja en México) es una combinación de varios factores, pero en principio, sí es relevante la evasión fiscal que hay en el país y los distintos regímenes de excepción que hay”, afirmó el especialista del Imco. Pedro Cannabal, socio de Comercio Exterior e Impuestos de la firma de consultoría Baker Tilly, dijo que la baja recaudación en México respecto al PIB se debe a la baja eficiencia recaudatoria en los niveles municipal y estatal, con impuestos como el Predial.
Dijo que sólo comparando la recaudación a nivel federal, México es uno de los países más competitivos en el mundo, pero es en los niveles locales en donde el país está rezagado. Se mantiene baja La recaudación en términos del PIB se ha mantenido baja en los últimos años y apenas ha incrementado en lo que va del actual sexenio. En el 2018, la recaudado en impuestos era 16.1% de la economía mexicana.
De acuerdo con el SAT, durante el 2023 los ingresos tributarios crecieron 12.3% en términos reales respecto al año pasado, al totalizar 4 billones 517,730 millones de pesos. El impuesto que más recursos le da al fisco mexicano es el ISR. Es importante aclarar que los ingresos tributarios que considera la OCDE incluyen las cuotas de seguridad social.
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Evolución Histórica de las Tasas del ISR en México (1990-2015)
El sistema tributario mexicano ha sufrido diversas y constantes modificaciones a lo largo del tiempo. Algunas han sido más drásticas que otras, como el aumento en la tasa general del Impuesto al Valor Agregado (IVA), que pasó de 10% a 15% en 1995, o como el aumento en la tasa máxima del Impuesto Sobre la Renta (ISR) para personas físicas, que cambió de 30% a 35% en 2014. Dichas modificaciones han afectado el nivel recaudatorio de diferentes maneras y proporciones.
Se escogieron el ISR y el IVA debido a que a lo largo del tiempo han jugado un papel preponderante en la historia tributaria de México, siendo los principales objetos de las diversas reformas tributarias; además de que, entre los dos, representan la gran mayoría de los ingresos tributarios: un 83%, en promedio, en el período bajo análisis (1990-2015). El ISR es el impuesto que grava los ingresos generados (o rentas), tanto de las personas físicas como de las morales. Las primeras se refieren a los sueldos, salarios u honorarios que perciben los individuos como remuneración por su trabajo.
Tabla Resumen de las Tasas de ISR y Recaudación (1990-2015)
| Periodo | Tasa ISR Personas Morales | Tasa ISR Personas Físicas | Recaudación como % del PIB |
|---|---|---|---|
| 1990-1998 | 34% | 35% | 3.7% |
| 1999-2001 | 35% | 40% | N/A |
| 2002-2005 | 35% -> 30% | 40% -> 30% | 4.4% -> 4.1% |
| 2006-2007 | 29% -> 28% | 29% -> 28% | 4.3% -> 4.6% |
| 2008-2013 | 28% | 28% | 4.9% -> 5.9% |
| 2014-2015 | 30% | 35% | N/A |
Como se puede observar, durante este periodo, la tasa de ISR, para personas morales, se mantiene en 34%, mientras que, para personas físicas, en 35%. El promedio de recaudación, en este período, medido como porcentaje del PIB, fue de 3.7%. Como se puede observar, su punto más alto, en 1993, fue de 4.4% y, su punto más bajo, en 1996, de 3.2% del PIB. Las variaciones en la recaudación, durante este período, se pueden explicar, en parte, debido a la situación económica del país. Por ejemplo, hubo años contrastantes, como 1993, en donde el panorama económico era alentador, y como 1995, cuando estalló la crisis económica (con un crecimiento negativo del PIB de 5.8%). Dicha crisis fue uno de los causantes de la disminución de la recaudación en 1995 y 1996.
Como se muestra en el cuadro 2, en 1999 la tasa de ISR de personas morales subió un punto porcentual, para llegar a 35%; mientras que la de personas físicas subió a 40%.
Durante este período, se disminuyó la tasa de ISR, para pasar de 35% en 2002, a 30% en 2005, para personas morales, y de 40% a 30%, para personas físicas. Como consecuencia, la recaudación del ISR, pasó de representar el 4.4% del PIB en 2002, al 4.1% en 2005. Esto se dio con tasas de crecimiento medianamente altas del PIB, lo que nos indica que, aunque la recaudación monetaria pudo haber aumentado, éstos aumentos fueron menores a los crecimientos experimentados por el PIB.
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El ISR sufrió nuevas disminuciones en este período, pasando la tasa, tanto para personas morales como físicas, a 29% en 2006 y a 28% en 2007. A pesar de dichas disminuciones, se puede observar que la recaudación aumentó a 4.3% del PIB en 2006 y a 4.6% del PIB en 2007.
En este período, se crearon dos nuevos impuestos al ingreso, el IETU y el IDE [2]. Como se muestra en el cuadro 4, la tasa del IETU en 2008 fue de 16.5%, para pasar a 17.0% en 2009 y a 17.5% de 2010 en adelante. Por su parte, el IDE gravaba a una tasa de 2% los depósitos bancarios en efectivo mayores a $25,000 en 2008, y, a partir de 2010, a una tasa de 3%, los depósitos mayores a $15,000. A pesar de que este período inicio en medio de una crisis económica mundial, en donde las tasas de crecimiento del PIB en México fueron de 1.4% y -4.7% en 2008 y 2009, se consiguió una recaudación del ISR, medida como porcentaje del PIB, mayor a la de períodos anteriores. Se puede observar que, durante este período, la menor recaudación se dio en 2009, con un 4.9% del PIB y la máxima en 2013, con un 5.9% del PIB.
En esta última Reforma Hacendaria, se incrementó la tasa de ISR, para personas físicas, a 35%, y se eliminaron el IETU y el IDE. La tasa de ISR, para personas morales, no sufrió modificaciones, por lo que se mantuvo en 30%.
Impuesto al Valor Agregado (IVA) en México
El IVA es un impuesto indirecto, en donde el agente económico que lo recauda no es generalmente quien termina soportando la carga fiscal.
Evolución de las Tasas del IVA
En 1990, la tasa general del IVA era de 15%, de 6% en ciudades fronterizas y de 20% para artículos de lujo. Para 1992, la tasa general se disminuye a 10%. En 1995, se aumenta la tasa general del IVA a 15% y la tasa en ciudades fronterizas a 10%. Dichas tasas no sufrieron cambios por un período de 15 años.
Los rangos en la aplicación de la tasa de IVA de los países contabilizados de la OCDE en 2024 oscilaron del 5.0% en Canadá al 20.0% en el Reino Unido y Turquía. En este impuesto al consumo, México aplicó una tasa de IVA de 16.0% en 2024, mientras que el promedio de los países contabilizados de la OCDE fue de 14.5%.
Impacto en la Recaudación
Los aumentos en las tasas de IVA tuvieron un impacto positivo en la recaudación. Como se muestra en el cuadro 7, durante estos 15 años, la recaudación del IVA tuvo una tendencia al alza, iniciando en 2.3% del PIB en 1995 y terminando en 3.4% del PIB en 2009. Durante este período, el crecimiento del PIB tuvo diferentes altibajos, inclusive llegando a tener tasas negativas en 1995, 2001 y 2009. Sin embargo, estos altibajos en el PIB no afectaron la recaudación por concepto de IVA, ya que, medida como porcentaje del PIB, fue en constante aumento, con excepción de 2009, en donde disminuyó ligeramente.
Empezando a partir de 2010, la tasa general del IVA subió a 16% y la tasa en ciudades fronterizas a 11%. Estos cambios, de inicio, aumentaron la recaudación a 3.8% del PIB en 2010. Posteriormente, la recaudación, medida como porcentaje del PIB, disminuyó ligeramente durante el período, para terminar representando, en 2013, el 3.5% del PIB. Se observa que, durante los primeros tres años de este período, la recaudación, medida como porcentaje del PIB, no sufrió variaciones significativas y que las tasas de crecimiento del PIB fueron moderadamente buenas. Sin embargo, la economía se desaceleró en 2013, con un crecimiento del PIB de sólo 1.4%. En ese mismo año, la recaudación bajó para representar el 3.5% del PIB.
En 2014, se homologo en 16% la tasa del IVA general y de las ciudades fronterizas. Este cambio impactó la recaudación de manera positiva, ya que la recaudación representó 3.9% del PIB en ambos años. Esto sucedió con una tasa de crecimiento del PIB de 2.3% en 2014.
Este boletín muestra el comportamiento de 1990 a 2015 de las tasas del IVA y el ISR, su recaudación, medida como porcentaje del PIB, y el crecimiento anual del PIB. En teoría, se esperaría que, a mayor tasa de impuestos y a mayor crecimiento económico, la recaudación sería mayor. A partir de lo mostrado, se puede observar que, en términos generales, tanto las tasas de los impuestos como el crecimiento del PIB tienen una relación directa con la recaudación; es decir, se confirma lo esperado.
