Lo que sigue es una comparación entre los sistemas de gobierno local en Canadá y en España, siguiendo pautas estandarizadas de metodología comparada, con algunas cautelas y singularidades. La precisión fundamental es que los contextos analíticos de los gobiernos locales son distintos en los dos países.
En Canadá el gobierno local es en gran medida una cuestión política, que encuentra su campo de análisis principalmente en la ciencia política (local government studies). En cambio, en España prima tradicionalmente una comprensión jurídica del gobierno local. Es lo que conocemos como «régimen jurídico local» o, simplemente, como «régimen local».
Similitudes y Diferencias
En muchos aspectos, los gobiernos locales canadienses presentan realidades, problemas y soluciones similares a los de las entidades locales españolas. Al igual que ocurre en España, en Canadá es patente la tensión política y jurídica entre las grandes ciudades y los gobiernos supralocales (en el caso de Canadá, las provincias). También como en España, los pequeños y medianos municipios son normalmente complementados con un segundo nivel local de gobierno local, comarcal o regional.
En lo que hace a la actividad local, también hay alta coincidencia en los ámbitos de actuación local (los servicios básicos de vecindad) que normalmente no incluyen servicios sociales o sanitarios. Igualmente, en ambos países los gobiernos locales están dotados de cierta autonomía para la gestión de sus propios intereses. Internamente, el poder local se articula, tanto en Canadá como en España, en torno al alcalde y el consejo o pleno municipal. Incluso la financiación local es claramente comparable, con el acento puesto en el impuesto sobre la propiedad, que es complementado de diversas formas con transferencias supralocales (estatales, provinciales) y con otros impuestos y con tasas.
Todo lo dicho sirve para trasladar la idea de que las entidades locales españolas y canadienses tienen importantes señas en común. Y esto es un punto de partida determinante para la comparación. Pues vista la existencia de notables similitudes, el estudio comparado debe centrarse en aquellas diferencias estructurales que pueden dar un sentido parcialmente distinto a realidades aparentemente simétricas. En este estudio, se van a señalar tres aspectos estructurales de los sistemas locales canadienses que enmarcan la comparación con el régimen local español. Hablo de: el federalismo; la diversidad organizativa; y las formas democráticas.
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Federalismo
El federalismo es una nota distintiva de Canadá. No es sólo un acuerdo constitucional (1867). Es la sustancia y realidad misma del país. Son las diez provincias y los tres territorios de norte -y no las instituciones federales- quienes protagonizan el régimen local, tanto legislativa como administrativa y judicialmente. De acuerdo con esta caracterización general, el gobierno local es asunto exclusivo de cada provincia o territorio.
El federalismo canadiense, a diferencia de los federalismos posteriores a la segunda guerra mundial, distribuye el poder público por entero entre el gobierno federal y las provincias. Esto es, sin reconocimiento constitucional alguno para las entidades locales. La Constitución canadiense de 1867 ni garantiza la autonomía de las entidades locales, ni impone ningún límite a las provincias a la hora de ordenar sus gobiernos locales.
Se dice así, siguiendo un enunciado proveniente de la jurisprudencia norteamericana, que las municipalidades son «creatures of the province». En palabras de Tribunal Supremo de Canadá: «municipalities are entirely the creatures of provincial statutes. Accordingly, they can exercise only those powers which are explicitly conferred upon them by the provincial statute». Así que cada provincia o territorio regula con criterio propio sus gobiernos locales. Y también, cada provincia se reserva más o menos decisiones directas o controles -de legalidad o de oportunidad- sobre el funcionamiento de sus municipalidades.
En términos comparativos son muy frecuentes en Canadá tanto las anexiones decididas por el gobierno provincial (un municipio incorpora una parte del territorio de otro) como las fusiones imperativas, expresamente previstas en algunas -no todas- las leyes provinciales. El resultado es que los regímenes locales difieren considerablemente unos de otros, como también las condiciones geográficas y demográficas de las provincias divergen mucho entre sí. Aunque, como es propio del federalismo, también hay líneas de convergencia, normalmente por imitación. Así, la legislación de régimen local original de Alberta de 1994 (Alberta Municipal Government Act) ha inspirado la mayoría de las leyes municipales de las distintas provincias.
Diversidad
Ya se ha dicho que el federalismo genera, por sí, un alto nivel de diversidad en los gobiernos locales canadienses. Pero no es esté el único factor de diversidad local en Canadá. Cada provincia ejerce su competencia exclusiva sobre municipalidades para introducir numerosas regulaciones particulares, para concretas entidades locales o áreas geográficas específicas. Así que en un mismo tiempo y provincia coinciden distintos modelos y formas de gobierno local. De manera que, aunque todas las provincias y territorios cuentan con una regulación local general (las Municipal Acts), lo cierto es que o bien esas leyes permiten regímenes singulares para concretas ciudades...
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Cuando pensamos en economía, una de las primeras cosas que viene a nuestra mente son los impuestos. Éstos pagos permiten al Estado financiar los servicios públicos, como la construcción de infraestructura, educación, salud y seguridad. Entender para qué sirven los impuestos es esencial, especialmente para aquellos que se están formando en áreas como la Maestría en Derecho Fiscal, donde se profundiza la regulación de los sistemas económicos y su impacto en la sociedad.
¿Qué son los Impuestos?
Pues en palabras simples, son contribuciones obligatorias que las personas y empresas deben pagar al gobierno. Los impuestos son tributos obligatorios establecidos por el Estado para personas y empresas, con el propósito de generar ingresos destinados a financiar servicios y fomentar el bienestar social.
Estas contribuciones permiten, por ejemplo, mantener y mejorar la educación y la salud pública, así como garantizar la seguridad, el mantenimiento de carreteras y la operatividad de los medios de transporte público. Además de ser una responsabilidad ciudadana, el pago de impuestos está regulado por leyes específicas que determinan los plazos y las cantidades correspondientes. Es importante mantenerse al día con estas obligaciones fiscales para evitar sanciones o multas.
Tipos de Impuestos
Los tipos de impuestos se dividen en varias categorías, dependiendo de su naturaleza y forma de aplicación. A continuación, te explicamos las características de los impuestos: directos e indirectos.
Impuestos Directos
Afectan directamente a los ingresos o el patrimonio de las personas o empresas. Es decir, el contribuyente es quien paga el impuesto de manera directa al gobierno. Son proporcionales a la capacidad económica, entre más alta sea la renta o el patrimonio, mayor será el gravamen a pagar.
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Impuestos Indirectos
Los impuestos indirectos, en lugar de ser pagados al gobierno, son cobrados por los proveedores de bienes y servicios, quienes luego lo trasladan al consumidor final.
¿Para qué Sirven los Impuestos?
Seguramente, te has preguntado ¿para qué se utilizan los impuestos? Pues estas contribuciones son la principal fuente de ingresos para el gobierno. Los servicios por los que se pagan impuestos incluyen:
- Educación pública
- Servicios de salud
- Pensiones
- Seguridad social
- Infraestructura vial
- Fuerzas de seguridad
Además, los impuestos ayudan a redistribuir la riqueza, permitiendo que los servicios básicos estén al alcance de todos.
Clasificación de los Impuestos en México
En México, la clasificación de los impuestos se hace según el ámbito de gobierno que los administra: federales, estatales y municipales. Esta división garantiza que cada nivel de gobierno cuente con recursos para cumplir con las necesidades de la población.
Impuestos Federales
Son administrados por el gobierno federal a través del Servicio de Administración Tributaria (SAT). Estos impuestos representan la principal fuente de ingresos del país y se aplican de manera general en todo el territorio nacional.
Impuestos Estatales
Se gestionan por cada uno de los 32 estados de la República Mexicana. Los recursos recaudados son destinados a proyectos estatales, como infraestructura, educación y programas sociales.
Impuestos Municipales
Los impuestos municipales suelen estar vinculados a servicios básicos proporcionados por los municipios. Por ejemplo: la recolección de basura, el alumbrado público y el mantenimiento de parques.
Elementos de los Impuestos
Los gravámenes mexicanos se estructuran en base a ciertos elementos que definen cómo se generan los impuestos:
- Sujeto activo: es el ente encargado de recaudar el impuesto, que puede ser el gobierno federal, estatal o municipal.
- Sujeto pasivo: es la persona física o moral (empresa) obligada a pagar el impuesto.
- Objeto: se refiere al hecho o actividad que genera la obligación de pagar el impuesto.
- Base: valor sobre el cual se calcula el impuesto.
- Tasa: porcentaje que se aplica a la base para determinar el monto a pagar. En México, esta varía según el tipo de impuesto. Por ejemplo, el IVA tiene una tasa general del 16%.
- Época de pago: indica cuándo debe cumplirse con la obligación fiscal. En México, los impuestos pueden ser anuales, mensuales o incluso por evento.
Ejemplos de Impuestos
Para entender mejor, te proporcionamos algunos ejemplos de impuestos:
Impuesto Sobre la Renta (ISR)
Es un impuesto directo que grava los ingresos obtenidos por personas físicas y morales. Para los primeros, se determina según una tabla progresiva anual que incrementa el porcentaje conforme crece el ingreso. Para las empresas, el cálculo se basa en las utilidades netas.
Impuesto Predial
También es un impuesto directo aplicado a los propietarios de casas, departamentos o terrenos. El monto de este tributo considera el valor del inmueble y es utilizado para financiar servicios locales.
Impuesto al Valor Agregado (IVA)
Grava la venta de bienes, la prestación de servicios y el uso temporal de bienes. Para su cálculo, se aplica un porcentaje (generalmente el 16%) sobre el precio del producto o servicio. Algunos bienes y servicios esenciales, como alimentos básicos y medicinas, están exentos o tienen una tasa del 0%.
Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS)
Es un tributo obligatorio para productos específicos considerados de alto impacto social o ambiental como gasolina, tabaco, bebidas alcohólicas y alimentos con alto contenido calórico.
¿Por qué Pagar los Impuestos?
La importancia de los impuestos radica en promover el desarrollo económico y garantizar el funcionamiento adecuado del Estado. Sin ellos, sería imposible sostener los servicios públicos que mejoran la calidad de vida.
Dicho esto, surge la duda ¿cómo se pagan los impuestos? Los impuestos se pagan principalmente a través de plataformas en línea proporcionadas por el gobierno, como el portal del Servicio de Administración Tributaria (SAT). Allí, los contribuyentes pueden realizar el pago directamente mediante transferencia bancaria o tarjeta de crédito. También existen opciones de pago en bancos autorizados.
Al cumplir con esta obligación contribuyes al bienestar colectivo, y evitas problemas fiscales, sanciones, multas o incluso procesos legales.
