El resultado final del trabajo de un auditor es su dictamen o informe, mediante el cual pone en conocimiento de las personas interesadas los resultados de su trabajo y la opinión que se ha formado a través de su examen.
Es en lo que va a reposar la confianza de los interesados acerca de la información y la situación en general en que se encuentra la empresa.
Como ya se señaló en el módulo anterior, al tratar el punto de las normas de auditoría, se incluyen en su tercer apartado precisamente las normas relativas al informe de auditoría, las cuales, como también se puntualizó, están orientadas originalmente hacia la auditoría de los Estados financieros, por lo que es preciso destacar que por las características que presentan y la finalidad que persiguen, sirven como guías de acción para otro tipo de auditorías, como es en este caso la Auditoría administrativa.
Sin embargo, algunos organismos como “La Organización Internacional de Entidades Fiscalizadoras Supervisoras”, se han preocupado en la integración de las normas que deben ser tomadas en consideración de manera particular para la elaboración de los informes tanto en auditorías de carácter financiero como las de otro tipo, por ejemplo: la auditoría de gestión u operacional, que en nuestro caso particular se relaciona también con la propia Auditoría Administrativa.
Contenido del Informe de Auditoría Administrativa
Por las características de este tipo de auditoría, el informe debe tener la naturaleza equivalente a un diagnóstico, en el cual se plasmen los hallazgos derivados del trabajo, relacionados con la eficiencia operativa, y el efecto y las consecuencias de los problemas detectados.
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El informe sobre la auditoría es el producto terminado del trabajo realizado y frecuentemente es lo único que conocen los altos funcionarios de la empresa auditada.
Su contenido debe enfocarse a mostrar objetivamente, los problemas detectados en relación con la eficiencia operativa de la empresa, con los controles y procedimientos establecidos y con el desempeño de sus funcionarios, lo que coincide fundamentalmente con la finalidad del examen realizado.
Este enfoque permitirá que debido a la solución dada a dichos problemas, surjan oportunidades que coadyuven al logro de mejoras en la eficiencia y productividad de la empresa.
Para que la auditoría sea útil a la empresa, el informe debe ser ágil y orientado hacia la acción.
Además, siempre que sea posible, debe cuantificar el efecto de los problemas existentes y de los posibles cambios.
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Es necesario establecer un método de informes de auditoría administrativa con el propósito de que el auditor pueda contar con un medio de información estructurado para dar a conocer los resultados de su análisis.
La índole del proyecto de auditoría, el contenido de sus comprobaciones y el grado de interés de la administración superior afectarán la clase de informe de auditoría que se prepare.
Los antecedentes de la organización también influirán en la clase y presentación de los informes.
Los informes deben dividirse y ordenarse en determinadas partes: sección inicial, estudio principal y conclusiones.
Elementos Clave en el Informe
- Planes y objetivos.
- Estructura de la empresa.
- Políticas, sistemas y procedimientos.
- Aprovechamiento de los recursos.
- Equipo y su disposición.
- Métodos y operaciones de control.
Tipos de Informes de Opinión de Auditoría
La opinión de auditoría es una parte muy importante del informe de auditoría porque hace una declaración sobre el estado financiero de una empresa a todas las partes interesadas.
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El informe proporciona una imagen del desempeño financiero de una empresa en un año fiscal determinado y los inversionistas los analizan y basan gran parte de sus decisiones de inversión en la información contenida en ellos.
Los auditores tienen la opción de elegir entre cuatro tipos diferentes de informes de opinión. Un informe de opinión del auditor es una carta que los auditores adjuntan al informe de auditoría legal y que refleja su opinión sobre la auditoría.
1. Opinión Sin Reservas (Favorable)
Una opinión sin reservas se considera un informe limpio.
Una opinión sin reservas no tiene ningún tipo de comentario adverso y no incluye descargos de responsabilidad sobre ninguna cláusula o el proceso de auditoría.
Este tipo de informe indica que los auditores están satisfechos con los informes financieros de la empresa.
El auditor cree que las operaciones de la empresa cumplen con los principios de gobierno y las leyes aplicables.
2. Opinión Con Reservas (Con Salvedades)
Cuando un auditor no tiene confianza en algún proceso o transacción específica que le impida emitir un informe limpio o sin reservas, el auditor puede optar por emitir una opinión con reservas.
En este caso, el auditor encuentra algunas discrepancias o limitaciones en la evidencia, pero considera que, en general, los estados financieros son confiables y presentados de manera justa.
Se incluyen explicaciones y aclaraciones en el informe de auditoría para destacar las áreas de preocupación.
3. Abstención de Opinión (Denegación de Opinión)
Algunas de las razones por las que los auditores pueden emitir una abstención de opinión son porque sintieron que la empresa limitó su capacidad para realizar una auditoría exhaustiva o no pudieron obtener explicaciones satisfactorias para sus preguntas.
El consenso general es que una abstención de opinión constituye una postura muy dura.
4. Opinión Adversa
Esta es la opinión más desfavorable.
Indica que los estados financieros no están presentados de manera justa y contienen discrepancias significativas que afectan la credibilidad de la información.
La opinión adversa de un auditor es una gran señal de alerta.
Generalmente, indica que los informes financieros contienen errores graves y tienen potencial de fraude.
Las opiniones adversas envían una alerta máxima de que los registros de la empresa no se han preparado según los parámetros contables aplicables.
