Hoy en día, el mayor enfoque de la iglesia acerca de Jesús se centra en Su divinidad, a tal punto que los aspectos de Su humanidad a menudo se pasan por alto. Esto puede llevar a una falta de entendimiento con respecto a una parte crítica de Su naturaleza. La creencia que Jesús es cien por ciento Dios y cien por ciento hombre también se conoce como la Unión Hipostática.
Es importante mantener en mente que ser humano no lo hace a uno pecador ya que el pecado no es un componente esencial para la naturaleza humana. Debemos recordar que Jesús fue un cordero sin mancha y sin contaminación. La encarnación y la concepción inmaculada de Jesús nos muestran que el pecado no es esencial para ser humano. Jesús, el postrer Adán, vino a tener éxito en donde el primer Adán falló en el cumplimiento de la ley de Dios.
El misterio de la Encarnación
Lo verdaderamente maravilloso, hasta el punto de que resulta increíble, es que este niño que nace sea el Hijo de Dios. Lo verdaderamente maravilloso es que Dios se haga hombre. Dios es un amante tan grande que quiere hacerse como el amado. La encarnación no solo representa la humanización de Dios. Representa igualmente la divinización del hombre. En la medida en que nos hacemos más sensibles a todo lo humano, liberándonos de toda deshumanización: ahí encontramos a Dios.
Para comprender el sentido de la encarnación es necesario admitir, teológicamente, que el Hijo de Dios, preexistente a la creación de Adán, sufrió en el proceso de su Encarnación una verdadera somatización o materialización. El Hijo de Dios literalmente "tabernaculizó" entre nosotros como uno de nosotros; "armó Su carpa" en nuestro campamento. Bajo el Nuevo Pacto, Jesucristo es Dios con nosotros. No es sólo un símbolo de Dios con nosotros; Jesús es Dios con nosotros en persona.
La humanidad de Jesús como ejemplo
Jesús, revelando así quién es Dios, y viviendo humanamente la vida divina, nos enseña un nuevo modo de ser humanos. La verdadera humanidad está en vivir divinamente. Debemos recordar que cuando Jesús fue humano, no era Superman; era un hombre real. La humanidad de Jesús es un ejemplo para los creyentes, ya que tiene que ver con el cómo vivimos nuestras vidas. Somos llamados a vivir nuestras vidas como Él vivió la suya.
Lea también: Guía para Acreditar IVA Retenido
Para llegar a ser divinos no hay que escapar de nuestra humanidad, sino vivirla desde el amor y para el amor. La vida de un cristiano debe ser una imitación de la vida de Jesús. Jesús se introduce en el mundo para humanizar. Dios nos ha creado para ser felices; sólo quiere nuestro bien; por eso le interesa la salud, la educación, el bienestar, la paz, que todos tengan para vivir con dignidad en su familia, que todos disfruten de la vida.
Tabla: Aspectos de la naturaleza de Cristo
| Naturaleza | Significado |
|---|---|
| Divinidad | Jesús es cien por ciento Dios; la plenitud de la Deidad habita en Él corporalmente. |
| Humanidad | Jesús es cien por ciento hombre; vivió una vida de obediencia perfecta al Padre. |
| Unión Hipostática | La unión indivisible de las naturalezas divina y humana en la persona de Jesucristo. |
A través de Jesucristo, se nos da a conocer plenamente a Dios. Jesús no sólo es Dios con nosotros, sino también Dios en nosotros. Dios viene a vivir en nosotros a través de Jesucristo cuando nacemos de nuevo. Jesús no está con nosotros temporalmente, sino eternamente. El hecho de que Dios se haga hombre y viva entre nosotros revela la misericordia de Dios, una misericordia que llega hasta el extremo.
Lea también: Contabilidad en México: Un recorrido histórico
Lea también: Evolución del SAT
tags: #cuando #declaramos #o #declaramos #humanizamos #a
