En Guadalajara no hay lugar donde se pueda encontrar la riqueza artesanal, gastronómica y de productos locales, como en el mercado Libertad, popularmente conocido como San Juan de Dios. El Mercado Libertad, conocido como Mercado San Juan de Dios, es uno de los íconos de Guadalajara. El Mercado Libertad, mejor conocido como Mercado San Juan de Dios, es una de las obras más representativas de Guadalajara. Este, considerado como el mercado techado más grande de Latinoamérica, se encuentra en lo que en algún momento fue una de las orillas del río San Juan de Dios cuando la ciudad era conocida como Nueva Galicia. El Mercado de San Juan de Dios es uno de los íconos de Guadalajara por muchas razones: es uno de los más importantes, no solo de Jalisco o del noroeste mexicano por abastecer a la región de diferentes insumos, sino algo que lo convierte en un sitio distintivo de la capital de Jalisco es su historia y su arquitectura.
Historia y Orígenes del Mercado
La historia del Mercado San Juan de Dios está totalmente relacionada con la historia de la ciudad de Guadalajara. En el trazo original de Guadalajara, se consideró un espacio para fundar el primer hospital de la ciudad. El barrio indígena de San Juan de Dios estaba cruzando la vera del río, así que la Cofradía de la Santa Veracruz, asumió que no existiría ningún riesgo sanitario al instalar el nosocomio en una zona poco habitada como era en ese entonces. Pero el barrio de San Juan de Dios comenzó a crecer después de la instalación del hospital. Entonces Fray Antonio Alcalde dio la orden de ampliar las instalaciones del nosocomio: la arquería que actualmente forma parte de la plaza de los mariachis era parte de aquel hospital.
De esta manera, los religiosos juaninos no solo se encargaban de las labores de cuidado de los enfermos, comenzaron, sin saber, la edificación de uno de los barrios más representativos de nuestra ciudad: San Juan de Dios. La zona en la que se ubica el Mercado Libertad, desde siempre ha sido conocida por ser un área comercial. Se fue consolidando a lo largo del siglo XIX: pasó de ser un tianguis temporal a convertirse en un tianguis permanente, en el que principalmente se vendían productos alimenticios. "A finales del siglo 19, en el solar El Sabinito, que estaba a la vera del río de San Juan de Dios, la gente comenzó a poner mantas y tendidos para la vendimia y se hizo un mercado muy popular, muy de las clases bajas", cuenta el cronista de la ciudad, Tomás de Hijar. A este tianguis no solo acudían las personas que vivían cerca, sino que también llegaban familias de otras partes de Guadalajara. La razón principal por la que se decide construir el mercado es por problemas de basura y las zonas de desperdicio que se comenzaban a generar, inmediatas al tianguis.
A finales del siglo XIX, se decide unificar esta zona y darle la forma de un mercado. En 1888 se construye el primer mercado, a cargo del arquitecto Pedro Castellanos. "Así siguió por un tiempo hasta que en la calle que hoy es Pedro Moreno, el arquitecto Pedro Castellanos hizo el primer diseño del mercado. Se buscaba tener control sobre los puestos callejeros para evitar temas de insalubridad”. Se hizo un edificio de estilo virreinal de un solo nivel pero con techos muy altos. Desde entonces se le dio el nombre de Mercado Libertad y abarcaba tan sólo la mitad del actual. De 1880 a principios del siglo XX, el Mercado de San Juan De Dios se mantuvo como uno de los tres más importantes de la ciudad pero era más parecido a un tianguis con tablados, lonas y tendidos en donde se ofertaban toda clase de artículos por lo que, en 1928, el arquitecto Pedro Castellanos Lambley tuvo la tarea de crear el diseño del primer edificio que albergaría el mercado bajo el nombre de Libertad, como también se le conoce hasta la fecha. Este podía albergar 250 comercios y se desplegaba sobre una superficie de 12 mil metros cuadrados. Aunque una gran mayoría también lo conoce como el Mercado San Juan de Dios, por el barrio en el que se ubica y el templo cercano a este punto, su nombre original es Mercado Libertad. No existe una razón específica de por qué se le dio el nombre de Mercado Libertad, el motivo estuvo más relacionado con el discurso de la época y una cuestión nacionalista. Este período coincide con la Revolución Mexicana, en el que se habla de la libertad y el fin de las dictaduras.
La Visión Vanguardista de Alejandro Zohn
Aunque el primer mercado que se construyó tuvo un gran éxito y se logró un mayor ordenamiento, más comerciantes comenzaron a instalarse en los pasillos y a las afueras, por lo que comenzó a ser insuficiente el edificio que había construido Pedro Castellanos. La capacidad del mercado fue suficiente por algunos años, pero al ser uno de los principales surtidores de insumos para diferentes entidades vecinas a Jalisco, las autoridades decidieron construir uno nuevo que fuera funcional para las necesidades de la ciudad y sus visitantes. A mediados del siglo XX surge la necesidad de construir un nuevo mercado. No se considera remodelar el que ya existía, sino que se decide demoler el edificio y comenzar un nuevo proyecto. Así fue como el gobernador Agustín Yáñez buscó a un arquitecto a quien encomendar esta tarea y el elegido fue Alejandro Zohn, un joven recién egresado de la carrera de ingeniería civil. En 1955 se designa al joven Alejandro Zohn, quien propuso la renovación del mercado como su proyecto de tesis en la carrera de Ingeniería Civil.
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Alejandro Zohn fue un arquitecto nacionalizado mexicano. Llegó a Guadalajara siendo un niño de ocho años de edad, luego de que su familia de origen austriaco buscara refugio de la Segunda Guerra Mundial en nuestro país. Zohn siempre consideró Guadalajara como su ciudad natal, por lo que sitios como el Mercado de San Juan de Dios estuvo presente en su vida cotidiana. Él fue un jalisciense honorario que dejó huella en este y otros sitios más de la ciudad que su familia adoptó como su hogar. Cuando recién egresó de la universidad diseñó el nuevo mercado como parte de su proyecto de tesis de la licenciatura en ingeniería civil en 1955, sin imaginar que este se llevaría a la realidad. Su tesis fue muy técnica, se centró principalmente en resolver el tipo de estructuras que proponía, llamadas cascarones. Era la primera vez que alguien desde Guadalajara tomaba la iniciativa para construir este tipo de estructuras. Su tesis también se centró en establecer el número de locales, pasillos, qué áreas debían ser más grandes según el giro comercial y acomodarlas por zonas -carnes, vegetales, ropa, artesanías, talabartería, etcétera-, para que no hubiera contaminación entre los productos.
Para su tesis recibió asesoría de algunos maestros de la Escuela de Arquitectura, entre ellos el arquitecto alemán Horst Hartung Franz, quien lo apoyó en el diseño urbano para que el edificio tuviera una buena comunicación con su exterior, las calles, los accesos y los puentes. El arquitecto italiano Bruno Cadore lo asesoró en el diseño y la distribución de los espacios. Silvio Alberti, también italiano, lo ayudó a calcular las estructuras. Y el austriaco Erich Coufal, le dio asesoría en la planeación del espacio público, el jardín y la plazoleta. En el diseño propuesto por el ingeniero y arquitecto fue el de un cascarón que abarcara toda la superficie del mercado. Se dice que estudió los diseños de Félix Candela para lograrlo.
Al ser la primera vez que se construían estructuras cascarones en Guadalajara, existía cierta incertidumbre. Por lo que antes de concluir el proyecto, el gobierno le pide a Alejandro Zohn hacer la Concha Acústica, dentro del Parque Agua Azul, a manera de prueba y para confirmar que no había inconvenientes con este tipo de construcciones. Una vez concluida la Concha Acústica, se terminaron de construir los techos curvos del Mercado San Juan de Dios. Existen diversas formas de estructuras cascarón: en el exterior del Mercado Libertad se encuentran las que se les conoce como paraguas. Y en el interior, sobresalen los llamados paraboloides hiperbólicos, que hacen único a este edificio. "Alejandro era jovencísimo y el mercado fue su primer proyecto de gran magnitud. Introdujo una serie de elementos que en esa época eran de vanguardia, como los paraboloides, que son estas formas muy representativas de la arquitectura del mercado", dice Ignacio Gómez Arriola, especialista del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS). "Este tipo de sombrillas que cubren los espacios de la mole, el ladrillo esmaltado en las paredes y la solución espacial que logró el arquitecto en el proyecto, son algunos de los aspectos que volvieron tan importante a este mercado", agrega Arriola, miembro del Comité Científico de Conservación y Arquitectura del siglo XX.
En diciembre de 1958, bajo el gobierno de Agustín Yáñez, se inaugura el Mercado Libertad con el nombre original que se le había dado al primero. El nuevo mercado, que es el mismo que actualmente funciona pero con algunas modificaciones, se inauguró el 30 de diciembre de 1958 con una extensión de 25 mil metros cuadrados, dos niveles y estacionamiento; su construcción tomó dos años.
Declaratoria de Patrimonio: Un Hito para el Mercado
A casi 60 años de construirse, el mercado Libertad, patrimonio arquitectónico de la nación, es restaurado por el Gobierno de Guadalajara. Actualmente, el Mercado Libertad es considerado patrimonio arquitectónico de la nación. La obra de Alejandro Zohn fue evolucionando de manera armónica durante muchos años. Todos los ajustes, arreglos o desarrollos de anexos al proyecto original fueron dirigidos por el arquitecto, esto permitió que el edificio adquiriera un enorme valor a través de los años. Sin embargo, después de la muerte de Zohn, su mantenimiento no recibió la misma atención.
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"Después de que Alejandro murió, el mantenimiento que se le daba al inmueble dejó de tener el mismo cuidado y atención que Zhon le proporcionaba. Hace unos 10 años hubo un amago por parte de la administración de esa época porque querían tirar los paraboloides, según el gobierno de ese entonces esas estructuras estaban a punto del colapso", recuerda el arquitecto Arriola. Ante esta amenaza de demolición, se realizaron importantes gestiones. "Los que nos dedicamos al tema del patrimonio arquitectónico, hicimos una serie de gestiones y logramos que el Instituto Nacional de Bellas Artes emitiera una declaratoria de emergencia para nombrar monumento artístico al mercado, así se pudo bloquear el intento de demolición", comenta Gómez Arriola. Esta declaración, ocurrida aproximadamente en 2016 (hace "unos 10 años" desde el presente), fue crucial para su preservación.
El Mercado Libertad es uno de los tres edificios de Guadalajara del siglo XX que son Monumento Histórico de la Nación, esto gracias a su propuesta arquitectónica y estructural, la conciencia de dar espacios dignos, la materialidad que hace que se sienta de la región; y aunque es un edificio moderno, guarda una coherencia con su contexto histórico inmediato. Su innovadora arquitectura moderna le ha valido este importante reconocimiento. Este edificio, construido a mediados del siglo XX, forma parte de la arquitectura moderna. En este estilo, la estética no se expresa tanto a través de la ornamentación, sino mediante la forma, la modulación y el uso de los materiales. El hecho que el Mercado Libertad no tenga techos planos, tanto estructural como estéticamente, lo diferencia de otros edificios y lo vuelve más práctico. Sus techos remontan también a las lonas que se habilitan provisionalmente para dar sombra en los puestos de tianguis. Alejandro Zohn también se preocupó por insertar materiales de la región que resaltaran en el diseño del mercado como los ladrillos huecos de barro con textura vidriada. Otra forma de hacer que el mercado se sintiera local, fue a través de sus patios interiores y el exterior, que han destacado en la arquitectura típica mexicana, en la que sobresalen los patios centrales, andadores, pasillos y habitaciones. Cada uno de estos patios da una sensación de respiro mientras se recorre el Mercado Libertad.
Evolución y Adaptaciones del Mercado
A inicios de los años 80, debido a la alta demanda del mercado, se le pidió al mismo Alejandro Zohn que realizara una remodelación, con la que se construyó un nivel extra, se habilitaron unas celosías para que no entrara tanta luz del sol, se construyeron más puentes y se cambió el acceso al estacionamiento, que antes era por un costado de la actual estación del tren ligero y para entrar al mercado en auto se pasaba por varios de sus locales. El mercado fue diseñado con la visión de poder expandirse por lo que, actualmente, cuenta con tres niveles de comercios y dos estacionamientos. A lo largo del tiempo y por diferentes razones, esta distribución y organización original ha ido cambiando.
Explorando el Mercado San Juan de Dios: Gastronomía y Productos
En el Mercado Libertad encuentras de todo y a precios accesibles. El Mercado de San Juan de Dios en la actualidad tiene tres plantas. En el primer nivel hay frutas, verduras, condimentos, dulces típicos y más alimentos; en el segundo nivel se encuentran platillos típicos preparados y en el tercer nivel hay ropa, calzado, aparatos electrónicos y hasta computadoras.
A continuación, una muestra de lo que puedes encontrar en sus pasillos:
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- Gastronomía:
- El caldo michi, una preparación que lleva pescado bagre o cualquier variedad que sea de agua dulce y verduras.
- Las tortas locas, un enorme pan de telera con pierna de puerco, verduras y crema encima.
- La tradicional birria tatemada, que también puedes degustar en forma de una deliciosa quesabirria.
- En este mercado también es común encontrar varios locales de comida asiática, donde puedes pedir especialidades como el ramen.
- Variedad de Productos:
- Amplia variedad de artesanías que incluyen piezas de barro, canastos, bordados y dulces típicos.
- Artículos de piel como botas, huaraches y chamarras.
- Carnes, quesos, frutas y vegetales.
- Artículos para el hogar, principalmente la cocina.
- Hierbas, pomadas y remedios caseros.
- Artículos religiosos.
Explora el Mercado Libertad, piérdete y vuélvete a encontrar en sus pasillos, aprecia su arquitectura interior y exterior, come delicioso y lleva una o varias artesanías de recuerdo a casa.
Ubicación y Acceso
El mercado cuenta con diferentes entradas pero la dirección oficial es Calzada Independencia Sur 40A, Centro, Guadalajara, Jalisco. El Mercado de San Juan de Dios cuenta con diferentes accesos. El mercado cuenta con estacionamiento para quienes quieren visitarlo usando automóvil. En caso de usar transporte público se puede llegar en autobús a través de las rutas C124 y T707 MIR, también es fácil llegar en Macrobús, la estación más cercana es San Juan de Dios. Asimismo, hay una estación de la línea dos del Tren Ligero: a unos cuantos pasos.
