¡Descubre Cuándo y Por Qué Surgieron los Impuestos! La Historia que Nunca Te Contaronpost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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Los impuestos a lo largo de la historia han sido un elemento clave del desarrollo económico mundial, así como de la formación de sociedades y comunidades a lo largo del planeta. Esto se debe a que gracias a los impuestos es que se puede invertir en bienes públicos tales como educación, salud e infraestructura.

¿Qué son los impuestos?

Los impuestos son una contribución (pago) en dinero o en especie, de carácter obligatorio, con la que cooperamos para fortalecer la economía del país.

¿Para qué sirven los impuestos?

Los impuestos, en todos los sistemas económicos de los países, sirven para proveer de recursos al gobierno y éste pueda alcanzar los objetivos propuestos en su planeación.

Historia de los Impuestos

La necesidad del hombre de organizarse y vivir en sociedad se encuentra en la génesis de los impuestos. Los impuestos surgen como una necesidad derivada de las decisiones que adopta el hombre de vivir en sociedad, formando así las primeras civilizaciones, entre las que destacan la cultura Romana y griega, las cuales fueron pioneras en la imposición de tributos, los que generalmente se hacían en especie.

Ya en la península Helénica surgen las primeras ciudades estado y con ella una de las primeras civilizaciones en cobrar impuestos a sus ciudadanos. Tampoco hay que olvidar que los griegos fueron una de las civilizaciones más destacadas en el comercio.

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Si bien es cierto que la mayor parte de los ingresos públicos procedían de las aportaciones del patrimonio real, esto no era suficiente para cubrir todos los gastos públicos. Se demandaban obras públicas, había que sufragar los eventos religiosos, costear la celebración de las fiestas y mantener limpias las calles. Igualmente, en Grecia también surge algo muy similar a lo que hoy en día podría ser Hacienda. Es el caso del Tesoro de Delos, que terminó trasladándose a Atenas. Inicialmente, este Tesoro se ocupaba de conseguir ingresos para financiar un ejército y una armada. El Estado no solo recaudaba unos ingresos públicos, sino que también ejercía una función de distribución de la riqueza. En este sentido, los ciudadanos más acaudalados, al acudir a ciertos eventos festivos, debían hacer una contribución.

Sin duda, la administración romana destaca por el importante papel de su Hacienda Pública. Entre los impuestos más destacados de la civilización romana se encuentran los impuestos territoriales, que dependían de la valoración de los bienes inmuebles. También merecen mención los portazgos, que eran tributos que permitían el acceso a determinadas ciudades o los pontazgos, que al abonarlos otorgaban el derecho a pasar por un puente.

Si hay un fenómeno que caracteriza a la Edad Media, ese es el feudalismo. Fue aquí donde surgieron las Cortes, en las que estaban representadas las distintas ciudades. A través de las Cortes, el pueblo podía oponerse al establecimiento de impuestos. De hecho, los monarcas y las Cortes mantuvieron fuertes disputas y se hizo necesario alcanzar acuerdos. Para hacer posible un consenso, estos acuerdos se plasmaron en documentos escritos que vienen a ser un origen de lo que actualmente conocemos como presupuesto público. Sin embargo, los impuestos directos parecían limitarse principalmente a impuestos sobre las tierras.

Esto hacía de los impuestos directos una fuente de ingresos insuficiente. Para ello se establecieron nuevos impuestos indirectos y se creó el papel timbrado, que se abonaba por los documentos oficiales. No pagar impuestos en el Antiguo Egipto era algo que podía suponer enfrentarse a torturas o incluso la muerte. Para ello, los egipcios disponían de un nutrido cuerpo de escribas que se encargaba del control del pago de impuestos.

Es curioso que la orina, empleada en actividades de lavandería para blanqueamientos y también para curtir pieles, fuese objeto de tributación. Algo tan banal como llevar barba pasó a ser fuente de ingresos públicos para monarcas como Enrique VIII de Inglaterra y Pedro I de Rusia. La historia no deja de sorprendernos y allá por el año 1696, en Gran Bretaña se implementó un impuesto por superar un determinado número de ventanas.

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Por tanto, a mayor número de ventanas, mayor era la cantidad de impuestos a pagar. En vista de aquella situación, fueron muchos los que optaron por tapar ventanas. La pobre ventilación de muchas viviendas británicas fue desastrosa, facilitando la expansión del tifus y el cólera. Ahora bien, la peculiaridad de ciertos impuestos no se limita a un pasado lejano. Para ello basta con echar un vistazo tan solo unos años atrás, cuando ciertos países de la Unión Europea implementaron un impuesto a las flatulencias emitidas por las vacas.

Como anteriormente señalábamos, los impuestos estaban muy presentes en la sociedad romana. Resulta especialmente llamativo que estuviese prohibido reciclar el aceite en el Antiguo Egipto. Y es que el faraón tenía el monopolio del comercio del aceite, por lo que todos los súbditos tenían el deber de adquirir el aceite del monarca. Según estudios, el metano que desprenden los gases de las vacas ejerce un efecto muy perjudicial sobre el calentamiento global.

Tomemos como ejemplo el aumento de impuestos por parte del gobierno británico a las Trece Colonias en el siglo XVIII. En cualquier caso, los impuestos siempre han sido objeto de debate y de polémica. Algunos han provocado más que protestas, pues han traído consigo levantamientos y guerras.

Historia de los impuestos en México

Ahora bien, en México destacan los siguientes antecedentes:

  • 1325: El rey Azcapotzalco pedía tributo a los pobladores a cambio de beneficios en la comunidad. Este hecho dejó el inicio de los registros del tributo llamado Tequiamal.
  • 1521: Hernán Cortés llega a México y adopta el sistema tributario que había, cambiando los tributos de flores y animales por alimentos, piedras y joyas.
  • 1573: Se implanta la alcabala, que es el equivalente al IVA.
  • 1810: Durante el Porfiriato se establecieron impuestos por las medicinas.
  • 1833: Antes de la independencia se pagaban: alcabalas, gabelas (gravámenes) y peajes (pago de derechos de uso de puentes y caminos).
  • 1842: Derivado de la debilidad fiscal del gobierno se decidieron poner impuestos a cuestiones tales como los perros y los caballos.
  • 1876: Durante la presidencia de Benito Juárez, se estableció el “contingente”, nombre dado a la aportación de los estados de la federación.
  • 1917: Tras la revolución se implantaron 18 nuevos impuestos y se modernizó el sistema tributario, el cual se sustentó en la constitución de 1917.
  • 1924: se establece el pago de ISR en el país, así como el impuesto a las bebidas alcohólicas.
  • 1995: Se creó el SAT, cuyo fin es que las personas físicas y morales contribuyan con el gasto público.

Ejemplos de impuestos en México

En México, el sistema impositivo está regulado por el Servicio de Administración Tributaria (SAT). En México los principales impuestos son los siguientes:

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  • IVA (Impuesto sobre el Valor Añadido): Es un impuesto indirecto que grava el consumo. Es un incremento de un porcentaje en el precio de cada artículo que compramos y de cada servicio que recibimos.
  • ISR: Siendo una carga fiscal directa que se aplica a los ingresos obtenidos que incrementen el patrimonio de un contribuyente, por lo que las personas físicas y morales (empresas) están obligadas al pago de este impuesto. Impuesto sobre la renta (ISR): se cobra sobre los ingresos de personas físicas y morales. Impuesto Sobre la Renta (ISR): se basa en los ingresos obtenidos por una persona o empresa.
  • IEPS: Es un impuesto indirecto que se cobra por la elaboración, venta o importación de gasolinas y lo paga el consumidor final. Cada año, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) establece el monto que se cobrará de IEPS. Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS): su cálculo varía según el producto.
  • Impuesto al Valor Agregado (IVA): se calcula como un porcentaje del precio de venta de bienes y servicios.

¿Cómo funcionan los impuestos?

Como sabemos existen los impuestos directos e indirectos. En términos simples, los impuestos directos gravan lo que una persona tiene o ingresa. El impuesto de la renta, es un ejemplo claro de este tipo de impuesto. Por su parte, los impuestos indirectos gravan la manifestación indirecta de la riqueza de las personas. Es por esto que gravan el consumo y las transmisiones de bienes o derechos, tal cual pasa con el IVA.

Beneficios de los impuestos

Si bien, muchas veces se cree que los impuestos solo significan un impacto a los ingresos, la realidad es que estos son un elemento necesario para la satisfacción de ciertas necesidades de carácter colectivo como: la educación pública, la impartición de justicia, la seguridad, los hospitales públicos, la infraestructura y proyectos de apoyo al desarrollo social y económico, necesidades que por separado cada persona no podría pagar por sí sola, pero que, en cambio, se pueden atender con las aportaciones de todos. Los impuestos permiten al gobierno ofrecer servicios como educación, salud, y seguridad.

A través de los impuestos, se busca reducir las desigualdades económicas. Los impuestos pueden ayudar a controlar la inflación y el crecimiento económico. Al pagar impuestos, no solo estamos contribuyendo al funcionamiento del gobierno, sino también participando en la construcción de una comunidad más equitativa y organizada.

En México, no cumplir con las obligaciones fiscales puede llevar a sanciones y multas. En un mundo en constante cambio, los sistemas fiscales también están evolucionando.

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