Ya sea que te consideres entusiasta de la contabilidad o que tengas fobia a los números, tener una contabilidad precisa es esencial para tu éxito. Es como creas recibos, remuneras a tus empleados, pagas facturas y mides el bienestar financiero general de tu negocio. Al tener una visión clara de tu flujo de efectivo con registros financieros detallados, puedes presupuestar más fácilmente, monitorear tus ganancias e identificar maneras estratégicas de crecer. Pero hay 2 términos en la jerga de contabilidad que a menudo dejan a un nuevo propietario de negocios rascándose la cabeza: los débitos y los créditos.
¿Qué significan estos conceptos?
Para mantener en orden los registros financieros de tu negocio, es necesario monitorear el dinero que entra y el que sale; eso también se conoce como equilibrar tus cuentas. Las entradas individuales de un balance general se denominan débitos y créditos. En el lenguaje de los negocios, los débitos (a menudo representados como DR) registran el dinero entrante, mientras que los créditos (CR) registran el dinero saliente.
Sin embargo, en la contabilidad no se utiliza únicamente el concepto de aumento o disminución. Se emplean las palabras cargo, o “débito”, y abono, o “crédito”, en lugar de aumentar o disminuir. De hecho, débito simplemente significa lado izquierdo y crédito significa lado derecho en un registro contable. Específicamente, denominaremos Cargo a las anotaciones practicadas en el Debe (el lado izquierdo de la cuenta), y denominaremos Abono a las anotaciones practicadas en el Haber (el lado derecho).
La regla de la partida doble
La mayoría de los negocios siguen el sistema de partida doble, también conocido como de doble entrada, en el que cada transacción financiera afecta al menos 2 cuentas. El dinero que entra en una cuenta debe salir de otra. Se basa en que en cada operación intervienen al menos dos partes. La idea es que no hay origen sin destino, ni destino sin origen. Por ejemplo, si sacamos dinero del banco (origen) en algún sitio lo habremos puesto o a alguien se lo habremos entregado (destino). Si hemos ingresado dinero en el banco (destino) de algún sitio habrá salido (origen).
La partida doble por tanto consiste en realizar en cada asiento un apunte doble. Por un lado, se reflejan las inversiones realizadas, y por otro, la financiación de las operaciones de la empresa. Dicho de otra manera, de un lado se reflejará el destino de la operación efectuada, y de otro, el origen de los fondos empleados para esa operación. Esto cumple con una de las reglas de oro de la contabilidad:
Lea también: traducción y contexto del término "credit"
Activos (lo que tienes) - Pasivos (lo que debes) = Capital (lo que te queda)
Comportamiento de las cuentas
El hecho de que un débito o crédito signifique un aumento o una disminución en una cuenta depende del tipo de cuenta. En la contabilidad tradicional por partida doble, los movimientos se estructuran de la siguiente manera según el tipo de recurso afectado:
- Cuentas de activos: Débito aumenta, Crédito disminución.
- Cuentas de gastos: Débito aumenta, Crédito disminución.
- Cuentas de pasivos: Débito disminución, Crédito aumento.
- Cuentas de capital: Débito disminución, Crédito aumento.
- Cuentas de ingresos/entradas: Débito disminución, Crédito aumento.
Resumen de efectos de Cargo y Abono
A continuación se detalla cómo influyen los cargos y abonos en los saldos de los diferentes tipos de cuentas financieras de una empresa:
| Tipo de Cuenta | Efecto de un Cargo (Débito / Debe) | Efecto de un Abono (Crédito / Haber) |
|---|---|---|
| Activos (Recursos, caja, inventario) | Aumenta el valor | Disminuye el valor |
| Gastos (Costos de operación, publicidad) | Aumenta el valor | Disminuye el valor |
| Pasivos (Deudas con acreedores) | Disminuye el valor | Aumenta el valor |
| Capital / Patrimonio (Inversión de propietarios) | Disminuye el valor | Aumenta el valor |
| Ingresos / Entradas (Ventas generadas) | Disminuye el valor | Aumenta el valor |
Diferencia en el contexto bancario
Es muy común que ocurra cierta confusión con estos términos en el día a día debido al uso que le dan las entidades financieras. En el ámbito de las finanzas personales y los extractos bancarios:
Un cargo en cuenta es un asiento que se produce en una cuenta bancaria que, desde un punto de vista práctico, significa para el titular una salida de fondos o, lo que es lo mismo, que el saldo de la cuenta disminuye (como la domiciliación de recibos, transferencias realizadas o retiradas de efectivo). Por su parte, un abono en cuenta es una anotación en una cuenta bancaria que implica un aumento en su saldo (como el ingreso de la nómina o las transferencias recibidas).
Lea también: Entendiendo Cargo y Abono
Saber que según el contexto y el banco estos términos actúan como sinónimos te ayudará a leer cualquier extracto sin confundirte y a gestionar de manera más eficiente tus finanzas.
Lea también: Contabilización Derechos de Autor
