Diversas teorías han intentado explicar el fenómeno de la criminalidad, muchas se han enmarcado en diferentes modelos a veces contradictorios, por esta razón, fue necesaria una mirada integral de diferentes preceptos teóricos, desde la criminología, la sociología criminal y la psicología. Los perfiles criminales se han convertido en una herramienta clave dentro de la perfilación criminal forense, la investigación criminal y la criminología y criminalística modernas. Esta técnica de investigación criminológica analiza patrones de comportamiento delictivo para estimar características psicológicas, sociales y biográficas del posible autor de un delito. Se utiliza especialmente en investigaciones complejas cuando el responsable no ha sido identificado, permitiendo orientar las líneas de investigación policial y judicial. Es importante destacar que los perfiles criminales no sustituyen a la investigación tradicional, pero la complementan.
¿Qué son el Modus Operandi (MO) y el Modus Apparendi (MA)?
Modus Operandi (MO)
El término modus operandi se entiende como la manera particular de llevar a cabo una tarea, también, se refiere al cómo se trabaja para cumplir un objetivo. El modus operandi (MO), entendido como el conjunto de estrategias orientadas a culminar con éxito un crimen, va a estar fundamentalmente vinculado al móvil del delincuente.
Modus Apparendi (MA) o "Firma" del Delincuente
Sin embargo, hay una serie de comportamientos y acciones llevadas a cabo en el contexto de la acción delictiva que, en contraposición a la funcionalidad del modus operandi, revelarían esa fuerza tractora emocional que impulsa al criminal. Este catálogo de comportamientos se conoce genéricamente como la “firma” del delincuente, pero en no pocas ocasiones se solapa con otras manifestaciones, como pueden ser los elementos rituales o la escenificación. Lo hemos denominado de tal forma atendiendo a la acepción que el diccionario Vox ofrece del verbo de la 2ª conjugación appareo-ui-itum que significa aparecer, ser visible, mostrarse.
Tipos de Firma
Desde esta perspectiva, podemos identificar dos versiones diferentes de la firma del delincuente:
- Tarjeta de Presentación: Es lo que podríamos entender como una “tarjeta de presentación” con la que, de alguna forma, el criminal reclama la “autoría” de su “obra”. En este sentido, la correspondencia mantenida con la prensa por el conocido como asesino del Zodiaco es una clara manifestación de esta suerte de “tarjeta de visita” del delincuente. Este asesino escribió tres cartas casi idénticas que envió a otros tantos periódicos en las que reconocía sus tres últimos crímenes hasta ese momento e incluía un criptograma de 360 caracteres en el que, supuestamente, desvelaba su identidad.
- Seña de Identidad: En este caso, el delincuente no tiene un afán ni propósito de reivindicar su autoría, pero podemos reconocerla mediante sus acciones y patrones de comportamiento.
Componentes del Modus Apparendi
El modus apparendi también puede manifestarse a través de la manipulación y disposición del cuerpo de la víctima y la expresión de patologías psicológicas.
Lea también: Proceso de Verificación de Declaraciones SAT
- Manipulación del Cuerpo de la Víctima: Se refiere al conjunto de conductas llevadas a cabo por un asesino, orientadas a manipular y disponer en determinadas posturas el cuerpo de la víctima. Por regla general, son dos tipos de intenciones las que le llevan a un criminal a realizar este tipo de intervenciones en la escena del crimen:
- Por remordimiento o vínculo afectivo: Imaginarse que la víctima no está realmente muerta, solo durmiendo. Esta disposición suele revelar que existía algún tipo de vínculo familiar o afectivo entre la víctima y su asesino o asesina. Entrecruzar las manos, depositar el cadáver en una cama o adornarlo con algún tipo de complemento usado en vida por la víctima suele ser el reflejo psicológico de un posible remordimiento por parte de la persona que ha cometido el crimen.
- Con intención vejatoria o desafiante: El asesino puede resolver colocar el cadáver en una posición vejatoria o humillante con el macabro propósito de provocar, ofender, desafiar y herir la sensibilidad de la sociedad. En el trabajo de Douglas y colaboradores (1986)[1] se relata el caso de una mujer cuyo cuerpo desnudo fue descubierto en el rellano del edificio donde vivía. Había sido golpeada brutalmente en la cara y estrangulada con la correa de su bolso. Sus pezones habían sido cortados después de muerta y colocados sobre su pecho. En el interior de su muslo el asesino había escrito “No puedes detenerme”, además de introducir un paraguas en la vagina y colocar un peine en el vello púbico de la víctima.
- Huellas Psicológicas: Nos referimos a aquellas huellas psicológicas que son reflejo de una patología, un trastorno o una desviación comportamental. La gerontofilia, la piromanía, la pedofilia, la psicopatía, etc. son manifestaciones psicológicas desviadas y con relevancia clínica, que expresan las motivaciones más oscuras y perversas de la mente humana y que pueden verse reflejadas en la elección de las víctimas, en la perversidad de las acciones llevadas a cabo o la gratuita brutalidad de la violencia empleada.
La Relación entre Motivación e Intención
Para entender adecuadamente el concepto de Modus Apparendi (MA) sería preciso distinguir entre el móvil de un crimen, definido como el objetivo que se pretende alcanzar, y la motivación, entendida como la fuerza tractora de carácter emocional que le impulsa a un individuo a cometer un delito. Pueden ser fuerzas tractoras el narcisismo, el deseo de venganza, los celos, determinadas fantasías sexuales, u otros aspectos psicológicos que el delincuente necesita expresar o satisfacer. La motivación es el conjunto de razones por las que las personas se comportan de las formas en que lo hacen. Es decir, la intención se podría concebir como un acto pensado y por ende dirigido hacia un objetivo. Se entiende por lo anterior, que los conceptos de motivación e intención no significan lo mismo, pero ambos están encaminados a un objetivo trazado por el individuo, quien lo crea en su mente y lo transmite a través de la conducta. Para ejemplificar y suponiendo que un sujeto quiere la muerte de una persona planea todo para llevarla a cabo (intención) y a su vez tiene las razones del porqué quiere ejecutar dicha conducta, la cual podría estar enmarcada en motivos como el dinero, la venganza u otras razones (motivación). Para entenderla un poco mejor, la motivación podría ser la que impulsa a la intención ya que es la que da las razones del porqué se quiere ejecutar la conducta. Desde el panorama jurídico la acción tendría el valor de verbo rector, es decir, que si se pretendiera entender solo la motivación y la intención sin una acción (verbo rector o delito) claramente no se daría una conducta punible ya que en muchos casos se tienen las razones y las herramientas para ejecutar la conducta pero sin la acción, sencillamente no se podría hablar de delito. Por otra parte, ¿se podría dar una conducta criminal sin motivación y sin intención? Claramente no.
Dinamismo del Modus Operandi y Modus Apparendi
Llegados a este punto cabe subrayar algunas consideraciones relevantes. La primera de ellas es que el modus apparendi no tiene por qué permanecer invariable en el tiempo. Efectivamente, en algunos casos de violación en serie se ha observado que el agresor aumenta progresivamente el grado de violencia empleada. Por otra parte, cabe destacar que algunos elementos del crimen pueden funcionar tanto como MO, como MA. Efectivamente, en otro caso de violador en serie referido por Hazelwwood y Warren (2003) [3], el atacante controló a punta de pistola y en sus propios hogares a numerosas parejas. Una vez se hacía dueño de la situación, obligaba a las mujeres a atar las manos y los pies de sus esposos con cordones. Dicha conducta se categorizaría correctamente como MO, ya que ayudó al autor a asegurar el control de dos adultos simultáneamente.
La Perfilación Criminal en Asesinos Seriales
Definición y Propósito
La presentación del tema de la perfilación criminal en asesinos seriales se centra en la importancia de comprender la mente y el comportamiento de estos individuos para poder prevenir y resolver los delitos. Un asesino serial, también conocido como asesino en serie, es una persona que ha cometido tres o más asesinatos en un período prolongado de tiempo, generalmente con un intervalo entre cada asesinato, con un énfasis en la planificación y ejecución de los asesinatos, y una motivación psicológica que los impulsa a seguir matando. Los asesinatos suelen tener un patrón o modus operandi similar, lo que sugiere que el perpetrador tiene un motivo y un método específicos en su comportamiento criminal y permite a los expertos en perfilación criminal analizar sus características y establecer patrones de comportamiento. La perfilación criminal es una técnica forense que utiliza información y evidencia del escenario del crimen, pruebas forenses y otros datos para ayudar a identificar y analizar patrones de comportamiento y personalidad del delincuente. El objetivo de la perfilación criminal es ayudar a las autoridades a identificar y capturar al responsable del delito, proporcionando información clave sobre su comportamiento, motivaciones y características. Es importante destacar que la perfilación criminal no es una ciencia exacta y no siempre conduce directamente a la captura del autor del crimen.
Metodología y Técnicas de Perfilación
El proceso de perfilación criminal para ayudar a identificar al autor de un crimen a través del análisis de la escena del crimen, las pruebas y otros datos implica varias etapas. Uno de los métodos más comunes es la evaluación de la escena del crimen, donde se analiza la forma en que el delito fue cometido y se busca identificar las características específicas del asesino. También se utilizan entrevistas y cuestionarios psicológicos para recopilar información sobre la personalidad del sospechoso y sus antecedentes criminales y psiquiátricos. La perfilación criminal se enfoca en analizar y entender la personalidad y los patrones de comportamiento del delincuente, lo que puede permitir a los investigadores obtener información valiosa sobre sus características personales y otros aspectos relevantes. Luego, mediante el análisis de estos patrones, se pueden hacer inferencias sobre la edad, género, nivel educativo, estado civil y otros factores relevantes del delincuente. Además, los expertos en perfilación criminal pueden analizar otros aspectos, como la forma en que el delincuente se comunica, la elección de las víctimas y el momento en que se cometió el crimen, lo que puede proporcionar pistas adicionales sobre el perfil del delincuente.
La recolección de datos es fundamental para establecer patrones de comportamiento y analizar la personalidad del asesino. Se utilizan diversas fuentes de información para recolectar datos, como entrevistas con testigos, análisis de pruebas forenses, registros médicos, análisis de la escena del crimen, patrones de comportamiento, antecedentes penales, entre otros. También pueden analizar los mensajes que el asesino haya dejado en la escena del crimen o en otras partes, como notas o mensajes de texto. A partir de esta información, los expertos en perfilación criminal buscan identificar patrones en el comportamiento del asesino, como el modus operandi, el tipo de víctima elegida, la ubicación del crimen y la forma en que se llevó a cabo el asesinato. Los expertos en perfilación criminal también pueden utilizar técnicas de análisis de datos, como la estadística y el análisis de redes, para identificar patrones en la información recolectada. Con esta información, los expertos en perfilación criminal pueden desarrollar un perfil del asesino que incluya características específicas, como su edad, género, nivel educativo y estado civil, entre otros factores.
Lea también: Requisitos para Declaraciones Atrasadas
Asimismo, es imposible hablar de perfiles sin mencionar el perfil geográfico criminal. Esta técnica complementaria analiza la distribución espacial de los delitos para determinar la “zona de confort” del agresor y predecir su probable lugar de residencia o base de operaciones. Basándose en la teoría del patrón delictivo, se asume que los criminales no actúan al azar, sino que operan en áreas que conocen bien (cerca de su casa, trabajo o rutas habituales). La colaboración entre diferentes disciplinas es esencial para la resolución de crímenes, ya que cada una aporta conocimientos y técnicas específicas que pueden ser clave en la investigación. Además, la colaboración entre diferentes disciplinas también puede ayudar a prevenir futuros delitos al identificar patrones y tendencias en la conducta criminal. Si bien no existe una respuesta clara y definitiva sobre si los asesinos seriales nacen con una predisposición genética o si son productos de su entorno y experiencias de vida, la mayoría de los expertos en el tema coinciden en que se trata de una combinación de factores biológicos, psicológicos y ambientales que influyen en la conducta de los individuos.
Un Enfoque Investigativo
La investigación criminal a menudo implica el análisis de casos específicos. Por ejemplo, la presente investigación tuvo como objetivo analizar las características criminógenas asociadas al modus operandi en ocho casos de mujeres detenidas en la Reclusión de mujeres de Bogotá por el delito de homicidio. Realizando un análisis documental con base en expedientes judiciales, reportes de prensa y documentos de procesos penitenciarios, se buscó conocer las causas y rasgos criminógenos asociados al modus operandi desde la investigación criminal y la criminología, interviniendo en conceptos como motivación e intención.
Tipos y Clasificaciones de Asesinos Seriales
Se mencionaron varios tipos de asesinos seriales según las características de sus motivaciones y comportamiento.
Según su Comportamiento
- Asesino organizado: Se trata de un asesino que planea cuidadosamente sus crímenes, seleccionando a sus víctimas y preparando el lugar del crimen de antemano.
- Asesino desorganizado: A diferencia del anterior, este tipo de asesino actúa impulsivamente, sin planificación previa.
- Asesino motivado por el poder/control: Este tipo de asesino busca el control sobre sus víctimas y disfruta ejerciendo poder sobre ellas antes de matarlas.
Según sus Motivaciones
Los asesinos seriales también pueden ser clasificados en diferentes categorías según sus motivaciones:
- Asesinos seriales visionarios: Creen que están haciendo algo necesario y justificado, y pueden recibir mensajes divinos o tener visiones que les indican que maten.
- Asesinos seriales por placer: Matan simplemente porque disfrutan de ello. Uno de los ejemplos más conocidos es Ted Bundy.
- Asesinos seriales por lucro: Matan por dinero, a menudo contratados por alguien para cometer un asesinato.
- Asesinos seriales por venganza: Matan en respuesta a algo que alguien les ha hecho, real o percibido.
- Asesinos seriales por poder/control: Matan para sentirse poderosos y controlar a sus víctimas. Un ejemplo es Gary Ridgway, también conocido como el “Asesino del Green River".
Es importante destacar que estas categorías no son rígidas y pueden existir variaciones o combinaciones de ellas en cada caso de asesino serial.
Lea también: Obtener el acuse de tus declaraciones
Ejemplos Emblemáticos de Asesinos Seriales y su Modus Operandi
A continuación, presentamos una tabla con algunos de los asesinos seriales más conocidos y sus características distintivas en cuanto a modus operandi y firma:
| Asesino Serial | Modus Operandi (MO) | Firma (Signature) | Perfil General |
|---|---|---|---|
| Ted Bundy | Engañaba a mujeres morenas, de piel blanca y entre 16 y 30 años para subirlas a su coche y llevarlas a un lugar para asesinarlas. | N/A (énfasis en perfil de víctima y engaño) | Hombre blanco, trastornos narcisistas y antisociales, rasgos psicopáticos, inteligente y encantador, sin antecedentes aparentes de maltrato infantil, educación estricta y religiosa. |
| Andréi Chikatilo ("El carnicero de Rostov") | Atacaba a sus víctimas (niños/as menores de doce años, algunos jóvenes) con un cuchillo hasta matarlas. | Arrancar los ojos de sus víctimas. | Hombre blanco, voyeur, antecedentes traumáticos familiares (hermano secuestrado y asesinado con canibalismo), conductas violentas y sexualizadas, problemas sexuales, sádico sexual. |
| Jeffrey Dahmer ("El carnicero de Milwaukee") | Tenía relaciones sexuales con hombres jóvenes, les hacía fotografías, los asesinaba y, en ocasiones, los canibalizaba. | N/A (énfasis en el "recuerdo" fotográfico y canibalismo) | Hombre encantador nato, solitario y tímido, conductas violentas y sexualizadas, antecedentes de maltrato animal. |
| El Monstruo de Florencia | Atacaba a parejas en sus coches (en acto sexual) con una Beretta del calibre 22, primero neutralizaba al hombre, luego a la mujer. | Sacaba el cuerpo de la mujer del coche, lo arrastraba unos metros para mutilarla y llevarse un trofeo. | Hombre blanco, solitario, con problemas sexuales y sádico sexual, odio a las mujeres, antecedentes delictivos (hurtos, piromanía). |
| Dennis Rader ("El asesino BTK") | Atar, torturar y estrangular a sus víctimas, previamente elegidas y con rutinas estudiadas. | Envió diversas cartas a los medios de comunicación y a la policía buscando notoriedad. | Hombre blanco, organizado, inteligente y sociable, antecedentes de maltrato animal, tendencias sádicas y violentas. Conocido como amable y familiar en su ciudad. |
| El Asesino del Zodiaco | Disparar, apuñalar y estrangular a sus víctimas (cuatro hombres y tres mujeres de entre 16 y 29 años). | Enviaba cartas a los periódicos y la policía con acertijos y códigos, siempre empezando con: "Les habla el Zodiaco". | Hombre blanco, entonces entre 20 y 30 años, corpulento e inteligente. |
| José Antonio Rodríguez Vega | Atacaba por sorpresa, agredía sexualmente y mataba. Practicaba la necrofilia. | N/A (énfasis en la agresión sexual y necrofilia) | Hombre blanco, antecedentes violentos y de abusos sexuales, problemas con la sexualidad y de tartamudez en la infancia, rasgos de psicopatía. |
| David Berkowitz ("El hijo de Sam") | Atacaba a parejas en coches y les disparaba con un calibre 44. Al principio, atacaba en plena calle de forma indiscriminada. | Dejó una carta a la policía burlándose y amenazando con seguir matando. | Hombre blanco, cabello oscuro, antecedentes violentos, de maltrato animal y de piromanía, comportamiento agresivo y solitario. |
| Robert Berdella ("El carnicero de Kansas") | Agredir sexualmente, torturar y asesinar a sus víctimas (hombres) en su casa, drogándolos y encerrándolos. | N/A (énfasis en el control y la fantasía) | Hombre blanco, frío y calculador, antecedentes delictivos y de maltrato animal, problemas de drogadicción. Considerado ejemplar por sus vecinos. |
| Alfredo Galán Sotillo ("El asesino de la baraja") | Asesinaba con una pistola a 6 víctimas de forma aleatoria. | Dejaba una carta de la baraja española en la escena del crimen. | Hombre frío con rasgos de psicopatía, antecedentes de maltrato animal, trauma tras la muerte de su madre (posiblemente). |
| Joaquín Ferrándiz Ventura ("El asesino de Castellón") | Abordar a las víctimas por sorpresa, golpearlas y estrangularlas para luego dejarlas en zonas pantanosas. Víctimas: mujeres entre 20 y 25 años (una de 43). | N/A (énfasis en la ocultación del cuerpo) | Hombre inteligente, solitario, con buena educación, organizado, antecedentes violentos y rasgos de psicopatía. |
| Jack el Destripador | Estrangular, degollar el cuello y mutilar a sus víctimas (prostitutas de entre 25 y 50 años) a altas horas de la madrugada. Extirpó y envió partes del cuerpo. | En sus cartas, siempre comenzaba con: "Querido jefe". | Hombre blanco, entre 28 y 36 años, inteligente y frío, organizado pero impulsivo, estatus social bajo, probablemente carnicero. |
Asesinas en Serie
Si te estabas preguntando si también existen las asesinas en serie, la respuesta es sí, si bien es cierto que los grandes casos de asesinos en serie han sido perpetrados por hombres. Según las estadísticas, las mujeres suelen utilizar el veneno como medio para perpetrar sus crímenes y sus motivaciones suelen ser por poder, control o ánimo de lucro, entre los más destacados. Algunos ejemplos incluyen:
| Asesina en Serie | Modus Operandi (MO) | Firma (Signature) | Perfil General |
|---|---|---|---|
| Erzsébet Báthory ("La Condesa Sangrienta") | Asesinó y torturó al menos a 650 mujeres jóvenes entre 1558 y 1610. | Según la leyenda, se bañaba en la sangre de sus víctimas para conseguir la juventud eterna. | Noble húngara, conocida por su extrema crueldad. |
| Aileen Wuornos ("La Doncella de la Muerte") | Hacía autostop, subía a coches conducidos por hombres, se presentaba como prostituta, y luego los mataba a tiros para robarles. | N/A (énfasis en el engaño y el asesinato con arma de fuego) | Mujer de profesión prostituta con antecedentes de abusos sexuales prolongados en la infancia, antecedentes delictivos, problemas con las drogas y el alcohol y rasgos de psicopatía. |
| Remedios Sánchez Sánchez ("La Matayayas") | Se ganaba la confianza de ancianas en lugares públicos, entraba en sus casas, las estrangulaba con objetos encontrados y les robaba. | Elegía siempre a mujeres de edad avanzada y solitarias. | Mujer carismática e inteligente, ludópata, con rasgos de sociopatía y psicopatía y antecedentes delictivos. |
