Existen dos tipos de comisiones: la laboral y la mercantil. La primera está regulada por la legislación laboral, porque obedece a la retribución de un trabajo personal subordinado, y por ende, el ingreso que obtiene el trabajador (comisión) forma parte de su salario. La segunda tiene la naturaleza de un acto de comercio; de hecho, el Código de Comercio define a la comisión mercantil como el mandato aplicado a actos concretos de comercio. Conocer estas diferencias es básico, porque debe atenderse a la naturaleza jurídica del tipo de comisión que se paga para determinar el régimen fiscal del Título IV de la LISR que le es aplicable.
Régimen fiscal y tratamiento de las comisiones
Si las comisiones se asimilan a salarios, no se tendrá derecho a aplicar ninguna deducción estrictamente indispensable para la obtención del ingreso (deducciones autorizadas), mismas que sí son deducibles en el caso de tributar en el régimen de actividades empresariales y profesionales. El comisionista mercantil debe cumplir con sus obligaciones dentro del Título IV, Capítulo I, Sección I de la LISR y en algunos supuestos la Sección II de la LISR, toda vez que al realizar un acto de comercio se reputa como una actividad empresarial.
Es muy importante entender qué gastos sí puedes deducir, cómo hacerlo correctamente y qué requisitos pide el SAT para que puedas hacer deducciones, ya que hacerlo bien puede marcar una diferencia real en el monto de impuestos que pagas como contribuyente en México. Evidentemente, estas deducciones deben estar relacionadas con la actividad del contribuyente y cumplir con los requisitos establecidos por el SAT.
Deducciones autorizadas y gastos permitidos
Las personas físicas pueden aplicar deducciones autorizadas relacionadas tanto con su actividad profesional como con ciertos gastos personales permitidos por la ley. Según el artículo 186 del Reglamento de la LISR, en caso de que los comisionistas destinen una parte de su casa-habitación exclusivamente para el desarrollo de las actividades de las cuales provengan sus ingresos, podrán deducir la parte proporcional del importe de las rentas pagadas, así como la del impuesto predial y contribuciones locales de mejoras.
A continuación, se presentan algunos conceptos clave relacionados con las deducciones para personas físicas:
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- Gastos médicos: Honorarios médicos, dentales y hospitalarios, siempre que se paguen mediante transferencia electrónica, tarjeta de crédito o débito.
- Vehículos: Se puede deducir el vehículo y su mantenimiento, siempre y cuando el valor de adquisición no sea mayor de $175,000.00 pesos.
- Educación: Gastos estrictamente personales incurridos en cursos, congresos, diplomados, especializaciones, maestrías, doctorados y conferencias.
- Deducciones personales: En ambos casos (asalariados o actividad empresarial), se pueden tomar las deducciones personales para el cálculo del ISR del ejercicio.
Importancia de la contabilidad y el cumplimiento
Cuando te autorizan deducciones, verás que hay una relación directa con la salud financiera de personas y empresas, simplemente porque al disminuir el monto de ingresos sobre el cual se calcula el ISR, el contribuyente paga únicamente lo que corresponde. Cuando llevas un buen control de deducciones, tendrás una contabilidad fortalecida sin riesgos ante auditorías o supervisiones del SAT y facilita que cumplas con tus obligaciones.
Deducir puede ser complicado en un inicio y es común que surjan errores frecuentes; por ejemplo, el de pensar que cualquier gasto es deducible. Otro problema es que las personas pagan en efectivo cuando la ley exige medios electrónicos. Las deducciones autorizadas son de gran ayuda para personas físicas y personas morales que buscan cumplir con sus obligaciones fiscales de forma correcta y eficiente.
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