La Cédula de Identificación Fiscal, mejor conocida entre los expertos como CIF, es un documento oficial que expide la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), que contiene tu Registro Federal de Contribuyente (RFC) y otros datos personales que te identifican como persona física o moral. Una explicación corta y clara de la Cédula de Identificación Fiscal es que ésta proviene del RFC, así de sencillo. Por lo tanto, sin RFC no hay Cédula de Identificación Fiscal, así que si alguien te solicita este documento, pues lo primero a tramitar es el RFC, o si ya se cuenta con él, pues el siguiente paso es la Constancia de Situación Fiscal con CIF, como un trámite más completo.
Importancia de la documentación fiscal
La Cédula de Identificación Fiscal, abunda el experto, la expide el Servicio de Administración Tributaria (SAT) como documento de identificación para tener un control y orden de la información de los contribuyentes. Debido a que contiene información de carácter oficial, la Cédula de Identificación Fiscal es un documento importante y clave para realizar diversos trámites en el SAT. Podríamos decir que es como una llave maestra, pues ayuda a llevar control fiscal. Lo ideal, y subrayo ideal porque sería lo recomendable, es que tanto las personas físicas como las morales la tuvieran siempre a la mano, aunque lo mejor sería contar con la Constancia de Situación Fiscal en donde se incluye ésta, pues es un documento que se pide en los trámites y consultas.
Diferencias entre la CIF y la Constancia de Situación Fiscal (CSF)
En caso de que quieras ir un paso más allá de obtener la CIF, puedes “matar dos pájaros de un tiro”, tramitando online tu Constancia de Situación Fiscal, que ya incluye tu Cédula de Identificación Fiscal. Esta constancia, a diferencia de la primera, por lo general se compone de 3 hojas, por lo tanto no es tan portable como la CIF. La CSF también suele ser muy solicitada en instancias gubernamentales, cuando se trata de realizar algún trámite.
La siguiente tabla resume las características clave de estos documentos:
| Documento | Función principal | Portabilidad |
|---|---|---|
| Cédula de Identificación Fiscal (CIF) | Identificación oficial y control fiscal | Alta |
| Constancia de Situación Fiscal (CSF) | Detalle completo de datos y estatus ante el SAT | Baja (3 hojas) |
Trámite y obtención de los documentos
Ahora que ya sabes su importancia, si decides sacarla, lo puedes hacer siguiendo estos pasos:
Lea también: ¿Qué documentos necesitas para una auditoría?
- Entra a la página del SAT y busca en el menú principal la opción “Trámites del RFC” para que se despliegue el menú.
- Selecciona “Reimprime tus acuses del RFC y genera tu Constancia de Situación Fiscal con CIF”.
- Ingresa tu RFC y Contraseña o e.firma. Da clic en “Enviar”.
- Habilitará una página con varios campos, pero no necesitas llenar nada.
Si ya realizaste tu Inscripción al RFC con anterioridad puedes generar tu Constancia de Situación Fiscal que incluye todos tus Datos Fiscales directamente desde el SAT, dentro del portal del SAT, das click en la opción de "Trámites del RFC" y luego das click en "Reimprime tus acuses del RFC y Genera tu Constancia de Situación Fiscal" una vez dentro presiona el botón "iniciar". Por último, da click en el botón "Generar Constancia".
Obligaciones como persona física
Cuando hablamos de ser una persona física, nos referimos a cualquier persona que realiza cualquier actividad económica, el cual tiene derechos y obligaciones como pagar impuestos. Según el Servicio de Administración Tributaria (SAT), una persona física debe inscribirse en el Registro Federal de Contribuyentes (RFC) para cumplir sus obligaciones fiscales. El Servicio de Administración Tributaria (SAT) exige la inscripción en el Registro Federal de Contribuyentes para cumplir tus obligaciones fiscales. Es como un acuerdo no escrito con Hacienda: ellos te dejan trabajar y tú les pagas su parte.
Lea también: Ejemplos de Documentación de Auditoría
Lea también: Obligaciones legales: Archivo de documentación contable
