Derivado de la pandemia y la guerra en Ucrania, surgió una incertidumbre económica mundial que detonó la inflación. Actualmente, los precios en México siguen incrementándose y con una velocidad que no se había registrado en al menos dos décadas. No obstante, eso no es lo más preocupante, las proyecciones del Banco de México (Banxico) aseguran que al menos alcanzaremos una tasa de inflación récord del 9% en septiembre. En pocas palabras, la inflación es el aumento general de los precios en un país.
La inflación ha emergido como uno de los desafíos más significativos para las PyMEs en México durante el último año. El aumento sostenido de los precios ha ejercido una presión considerable sobre los costos operativos, la rentabilidad y la capacidad de crecimiento de estas empresas. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la inflación general anual en México alcanzó su punto máximo en agosto de 2022, con un 8.70%, situándose en 3.77% en febrero del 2025. Si bien ha mostrado una tendencia a la baja en los meses siguientes, aún se mantiene por encima del objetivo del Banco de México.
Para las empresas, el desafío no solo es mantener la rentabilidad, sino también adaptarse rápidamente a un entorno económico cambiante. En estos días estamos pasando por momentos turbulentos en los mercados financieros, la volatilidad que se ha presentado este año tiene un común denominador el cuál es, “alta inflación”. Esto ha ocasionado que las tasas de interés en México alcancen niveles de 8.5%, representando una subida de magnitud importante de 3%, provocando que las inversiones en renta fija a plazos en promedio de 3 años entreguen rendimientos de aproximadamente -3-3%. De igual manera la bolsa de valores ha tenido desempeño negativo; el IPC, el índice de referencia de la bolsa mexicana lleva un -8.15% en lo que va del año, algo similar ha sucedido en Estados Unidos y otras geografías.
¿Qué es la Inflación?
Seguro has escuchado hablar de la inflación, ya sea en las noticias o cuando alguien se queja de que "todo está más caro". En términos simples, la inflación es el aumento generalizado de los precios de los bienes y servicios en un periodo de tiempo. Esto significa que, con el paso del tiempo, los precios suben y el dinero que tienes pierde valor. Por ejemplo, si el año pasado una hamburguesa costaba $50 y este año cuesta $60, eso es parte del efecto de la inflación.
Los bancos centrales y otros agentes económicos utilizan la inflación como un indicador para saber cómo está la economía. La tasa de inflación es el porcentaje en el que suben los precios en un periodo determinado, generalmente un año. Es como una calificación que nos dice cuánto han subido los precios. Por ejemplo, si la tasa de inflación es del 5%, esto significa que, en promedio, los precios de los productos y servicios han subido un 5% en el último año.
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Tipos de Inflación
- Moderada: Cualquier aumento de precios que se mantenga en un lapso de 1-10% anual. Con este nivel, las instituciones financieras aún pueden hacer algo para minimizar el impacto de este aumento en el país.
- Galopante: Este tipo de inflación puede registrar cifras de arriba del 10% e incluso durante el año alcanzar otro dígito. Debido a ello, es posible que los productos cuesten el doble o hasta tripliquen su valor.
- Hiperinflación: El aumento de los precios crece un porcentaje mayor a 1000% en un mismo año. La hiperinflación sucede cuando hay un aumento considerable de la tasa de la inflación. Incluso, cerca del 50% o más en menos de un mes. El efecto de la hiperinflación se ve como una fuerte disminución en el valor real de la moneda de un país. Cuando este fenómeno se autorreproduce es difícil detenerlo. Esto debido a que los consumidores asocian la pérdida del valor de su dinero con el tiempo, así que tratan de gastarlo más rápido.
- No Subyacente: Este tipo de inflación aplica a bienes y servicios cuyos precios son más volátiles y sobre los que la política monetaria no tiene incidencia.
¿Cómo Afecta la Inflación a las Empresas?
La inflación afecta a las empresas por el aumento constante de los costos en diferentes áreas de una cadena de suministro. Es decir, algunos de los elementos que más intervienen incrementan sus precios y afectan directamente los costos finales. De igual forma, para los tenderos también impacta la inflación, ya que productos que se comercializan aumentan sus costos. Las tiendas de abarrotes requieren estrategias sólidas que les faciliten atravesar por esta etapa de inflación.
La alta inflación que estamos viviendo se generó a raíz de la interrupción de las cadenas de suministro y producción provocadas por los confinamientos en épocas de pandemia, dónde los inventarios de las materias primas se redujeron en gran medida, lo que combinado con una producción más lenta, generó que la oferta de bienes y servicios disminuyera, teniendo como resultado un aumento en los precios. Asimismo, se generó una presión adicional por la guerra Rusia-Ucrania, principalmente en los combustibles y en los granos.
Para las empresas, el impacto de la inflación viene en el aumento de los precios de las materias primas como los combustibles, la electricidad, alimentos y diversos materiales que afectan los costos de los bienes y servicios producidos, afectando los márgenes y utilidades de las compañías. Si las empresas deciden trasferir este aumento en costos hacia los consumidores finales y la economía no es lo suficientemente sólida es posible que esto impacte en los volúmenes de venta, ya que los consumidores tienen menor ingreso disponible y de una u otra forma esto se traduce a menores ventas y utilidades.
La inflación es un fenómeno económico que impacta a las empresas de diversas maneras, tanto en sus costos operativos como en sus ingresos. Esto puede llevar a un margen de ganancia más estrecho si no se pueden trasladar los costos adicionales a los consumidores. En un entorno inflacionario, las empresas deben ser más ágiles y ajustar sus estrategias rápidamente, buscando eficiencias operativas, renegociando contratos, y adaptando su oferta de productos para mantener su rentabilidad.
Cuando aumenta la inflación, el poder adquisitivo de las personas se reduce y deja de comprar los mismos productos o servicios con la misma cantidad de dinero. Esto implica un aumento del nivel de precios en los productos y servicios, dada la inflación de costos.
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Retos que Enfrentar
El Banco de México (Banxico) ajustó sus pronósticos de inflación y estima un incremento en la inflación general para los siguientes 3 trimestres, cerrando el 2024 en 4.40% anual (por encima del pronóstico anterior de 4.00%). En cuanto a la inflación subyacente, se espera que se mantenga sin cambios en un 3.90% anual para el cierre de año. Esta decisión se produce en un contexto de depreciación del peso mexicano y preocupaciones sobre una posible recesión en Estados Unidos.
Para hacer frente a estos desafíos, muchas empresas están revisando sus estrategias de precios, ya que la inflación reciente ha incrementado los costos de producción y reducido los márgenes de beneficio de las empresas, dificultando el traslado de estos aumentos a los precios de venta y provocando problemas de liquidez. Además, la competencia por clientes se intensifica debido a la disminución del consumo.
Claves para Contrarrestar las Adversidades
Ante este panorama, es fundamental que las PyMEs implementen estrategias efectivas para afrontar el impacto de la inflación.
- Fortalecimiento de la gestión financiera: Implementar herramientas de gestión financiera que permitan un control más preciso de los ingresos y gastos, y faciliten la toma de decisiones informadas.
- Evaluar los gastos operativos, la inversión para abastecer y los productos que menos se venden. Con esto, será posible recortar lo innecesario.
- Una estrategia eficaz es comprar productos con un menor gramaje, y venderlos al mismo precio que sus antecesores.
- Este es el punto más relevante, ya que contar con un proveedor que realmente ofrezca buenas ofertas para tu negocio o emprendimiento, te ayudará a mantener por más tiempo los precios.
La inflación representa un desafío importante para las PyMEs en México, pero con una adecuada gestión financiera y la implementación de estrategias efectivas, es posible minimizar su impacto y fortalecer la resiliencia de estas empresas.
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