El consumo de bebidas alcohólicas está extendido en muchos países del mundo, afectando a personas de un amplio rango de razas, culturas y perfiles sociodemográficos. El alcohol o las bebidas alcohólicas contienen etanol, una sustancia psicoactiva y tóxica que puede causar dependencia. Se asocia con muchos aspectos de la vida social y cultural, formando parte de los rituales de celebración festiva y de socialización. A menudo se concibe como una actividad placentera, con efectos a corto plazo que son valorados positivamente, como alegría, euforia, relajación, desinhibición y mejora del humor.
Es importante resaltar que las consecuencias negativas del alcohol aparecen no solo en las personas con dependencia alcohólica o trastorno por uso de alcohol (TUA) o en los consumidores excesivos, sino también en otros grupos de consumidores y que, a menudo, también las padecen las personas que se relacionan con ellos y la sociedad en general. El alcohol es un factor causal en más de 200 enfermedades y trastornos, incluyendo varios tipos de cáncer, enfermedades cardiovasculares, hepatopatías, trastornos mentales y lesiones. En 2019, hubo aproximadamente en todo el mundo 2,6 millones de muertes como consecuencia del consumo de alcohol. Se estima que 400 millones de personas, es decir, el 7% de la población mundial de 15 años o más, vivían con trastornos por consumo de alcohol.
¿Qué es el Trastorno por Consumo de Alcohol?
El trastorno por consumo de alcohol es un patrón de consumo de alcohol que consiste en tener problemas para controlar lo que bebes, estar preocupado por el alcohol o continuar consumiéndolo aun cuando te causa problemas. Este trastorno también implica la necesidad de tener que beber más para lograr el mismo efecto o la presencia de síntomas de abstinencia cuando disminuyes o suspendes rápidamente el consumo. El consumo no saludable de alcohol comprende todo consumo de alcohol que pone en riesgo tu salud o tu seguridad, o que provoca otros problemas relacionados con la bebida.
También incluye el atracón de alcohol, un patrón de consumo de alcohol por el cual un hombre toma cinco o más bebidas en dos horas, o, en el caso de una mujer, al menos, cuatro bebidas en dos horas. Si tu patrón de consumo de alcohol te produce una gran aflicción y problemas reiterados para desenvolverte en la vida diaria, es probable que tengas un trastorno por consumo de alcohol. Puede oscilar entre leve y grave.
Absorción y Metabolismo del Alcohol en el Cuerpo
Tras su ingesta el alcohol carece de un proceso digestivo por lo que alcanza el torrente circulatorio sin ser modificado. Aproximadamente el 20% se absorbe en el estómago y el 80% en el intestino delgado. Los factores que disminuyen la velocidad de vaciamiento gástrico, como beber con la comida, disminuirán o retardarán la absorción, la concentración de alcohol en sangre (CAS) y los efectos agudos del alcohol.
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Se distribuye en los tejidos en proporción a su contenido en agua, por lo que a igual cantidad consumida se alcanza mayor concentración en los tejidos de las mujeres que de los hombres. El cuerpo de las mujeres tiene menos agua que el cuerpo de los hombres. El alcohol se mezcla con el agua corporal, de modo que el alcohol es más concentrado y más "potente" en las mujeres que en los hombres. Atraviesa la barrera hemato-encefálica y la placenta y se secreta a la leche materna.
El 95-98% del alcohol ingerido se metaboliza y una pequeña proporción se elimina sin transformar por la orina, heces, sudor y aire espirado. La mayor parte se metaboliza en el hígado, merced a diferentes enzimas, principalmente la alcohol deshidrogenasa (ADH), aldehído deshidrogenasa y citocromo microsomal CYP2E1. Generalmente, se tarda una hora en aclarar una unidad de bebida estándar (UBE), aunque esto puede variar dependiendo del volumen hepático, peso, composición de la masa corporal, tolerancia al alcohol y variaciones en la expresión de los genes que codifican las enzimas metabólicas.
Síntomas y Efectos Agudos del Alcoholismo
El trastorno asociado al consumo de alcohol puede ser leve, moderado o grave, según la cantidad de síntomas que manifiestes. El alcoholismo agudo es consecuencia del aumento de la cantidad de alcohol en el torrente sanguíneo. Cuanto más elevada sea la concentración de alcohol en sangre, mayor será la probabilidad de que sufras los efectos adversos. El alcoholismo agudo provoca problemas de comportamiento y cambios mentales. Entre ellos, se pueden mencionar:
- Comportamiento inadecuado
- Estado de ánimo inestable
- Falta de juicio
- Dificultad para hablar
- Problemas de atención o de memoria
- Falta de coordinación
- También puedes tener períodos llamados "lagunas mentales", en los que no recuerdas los hechos.
Síndrome de Abstinencia Alcohólica
La abstinencia alcohólica puede darse cuando el consumo de alcohol ha sido intenso y prolongado y luego se suspende o reduce considerablemente. Puede ocurrir en un lapso de varias horas a 4 o 5 días más tarde. Entre los signos y síntomas se incluyen:
- Sudoración
- Aceleración de los latidos del corazón
- Temblores en las manos
- Problemas para dormir
- Náuseas y vómitos
- Alucinaciones o delirios
- Inquietud y agitación
- Ansiedad y, a veces, convulsiones
- Temblores físicos (en las manos) y sudoración que desaparecen al tomar alcohol de nuevo
- Vómitos o náuseas al despertar
Causas y Factores de Riesgo del Consumo de Alcohol
Los factores genéticos, psicológicos, sociales y ambientales pueden influir sobre la manera en que el alcohol afecta tu organismo y tu conducta. Hay teorías que sugieren que en algunas personas el alcohol tiene un impacto diferente y más fuerte que puede causar trastornos relacionados con el consumo de alcohol. Con el paso del tiempo, tomar demasiado alcohol puede cambiar el funcionamiento normal de algunas áreas del cerebro asociadas con la experiencia de placer, el razonamiento y la capacidad de controlar tu conducta. Los factores genéticos, fisiológicos, psicológicos y sociales juegan un papel fundamental en las causas del alcoholismo.
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Factores Individuales
- Consumo constante en el tiempo: El consumo excesivo de alcohol de forma recurrente.
- Comenzar a una edad temprana: Los efectos negativos del consumo de alcohol afectan de manera desproporcionada a los más jóvenes, y el mayor porcentaje (13%) de muertes atribuibles al consumo de alcohol en 2019 se produjo entre personas de entre 20 y 39 años.
- Antecedentes familiares: El riesgo de tener trastorno por consumo de alcohol es mayor en las personas que tienen un padre, madre u otro familiar cercano con problemas con el alcohol. La vulnerabilidad individual: los hijos de padre o madre alcohólica tienen un mayor riesgo de desarrollar problemas con el alcohol, sobre todo si son varones.
- Depresión y otros problemas de salud mental: La salud mental también se ve afectada por el alcoholismo. De este modo, una persona puede desarrollar una enfermedad como la depresión o la ansiedad o empeorar su condición.
- Antecedentes de trauma.
- Cirugía bariátrica.
- Necesidad de sobrellevar problemas emocionales o situaciones de pobreza o abuso.
- Dificultad para gestionar situaciones de estrés.
- Necesidad de consumir para evitar el síndrome de abstinencia de alcohol.
- Tolerancia al alcohol cada vez mayor y una mayor necesidad a consumir cantidades mayores para sentir el mismo efecto.
- Pérdida de control sobre la cantidad consumida.
- Pensamientos y preocupación por la próxima oportunidad de consumo.
Factores Sociales y Ambientales
- Tener amigos o una pareja que beben con regularidad podría aumentar el riesgo de tener trastorno por consumo de alcohol.
- La manera atractiva en la que a veces el consumo de alcohol se presenta en los medios de comunicación también puede transmitir el mensaje de que beber mucho está bien.
- Presión del entorno con el que se rodea la persona o el fácil acceso al alcohol.
- Los factores sociales que influyen en los niveles y los hábitos de consumo de alcohol y en los problemas conexos incluyen las normas culturales y sociales, la disponibilidad de alcohol, el nivel de desarrollo económico y la aplicación y el cumplimiento de las políticas sobre el alcohol.
Daños en la Salud y Complicaciones a Largo Plazo
El consumo excesivo de alcohol puede provocar importantes problemas de salud, conflictos familiares y sociales. El alcohol afecta al cerebro y a la mayoría de los órganos y sistemas y se relaciona con numerosos problemas sanitarios, incluyendo enfermedades mentales, neurológicas, digestivas, cardiovasculares, endocrinas y metabólicas, perinatales, cáncer, infecciones y lesiones intencionadas y no intencionadas. Para muchos problemas, entre ellos varios tipos de cánceres, hepatopatías, lesiones y probablemente relaciones sexuales sin protección, se suele observar una relación dosis-respuesta lineal o exponencial.
Los mecanismos fisiopatológicos que explican los efectos adversos del alcohol sobre el organismo aún no se comprenden con claridad. Se ha postulado una toxicidad directa del alcohol o de los productos resultantes de su metabolismo oxidativo y no oxidativo (acetaldehído y etilésteres de ácidos grasos). Además, pueden producirse cambios de la expresión génica apareciendo patrones anormales de metilación de ADN (hipometilación) y de la cromatina, seguidos de alteración del metabolismo de los carbohidratos, estrés oxidativo, y formación de radicales libres. Por otra parte, algunas patologías en los consumidores crónicos se han relacionado con déficits nutricionales, debido a una dieta desequilibrada o a la interferencia del etanol con la utilización de carbohidratos, lípidos y vitaminas, particularmente la A.
Principales Complicaciones por Sistema Corporal
| Sistema Corporal | Complicaciones |
|---|---|
| Cerebro y Sistema Nervioso Central | El alcohol deprime el sistema nervioso central. Interfiere con las vías de comunicación del cerebro, afectando el estado de ánimo, el comportamiento y la capacidad de pensar con claridad y moverse con coordinación. Puede provocar un coma que ponga en riesgo la vida o la muerte. Causar problemas de salud como daños cerebrales o pérdidas de memoria grave. Complicaciones neurológicas. |
| Corazón y Sistema Cardiovascular | Puede ocasionar presión arterial alta y aumenta el riesgo de padecer cardiomegalia (agrandamiento del corazón), insuficiencia cardíaca, un accidente cerebrovascular y arritmias (latidos cardíacos irregulares). |
| Hígado | El consumo excesivo de alcohol puede aumentar la grasa en el hígado (esteatosis hepática) y producir la inflamación del hígado (hepatitis alcohólica), fibrosis y cirrosis. Daña el hígado. |
| Páncreas y Sistema Digestivo | El alcohol hace que el páncreas produzca sustancias tóxicas que eventualmente pueden conducir a la pancreatitis, una peligrosa inflamación e hinchazón de los vasos sanguíneos en el páncreas que impide la digestión adecuada. Puede provocar la inflamación de la pared que recubre al estómago (gastritis), así como úlceras estomacales y esofágicas. También puede interferir en la capacidad del cuerpo de absorber vitaminas B y otros nutrientes. |
| Cáncer | Se ha relacionado con un mayor riesgo de tener muchos tipos de cáncer: boca, garganta, hígado, esófago (carcinoma de células escamosas), colon, mama y colorrectal. El consumo de alcohol es un carcinógeno humano. |
| Sistema Inmunitario | Puede debilitar su sistema inmune, haciendo que su cuerpo sea un objetivo mucho más fácil para la enfermedad. Los bebedores crónicos son más propensos a contraer enfermedades como la neumonía y la tuberculosis. |
| Salud Reproductiva y Embarazo | Los hombres que consumen mucho alcohol pueden tener dificultad para mantener una erección (disfunción eréctil). El consumo de alcohol durante el embarazo puede provocar un aborto espontáneo. También puede causar trastornos del espectro de alcoholismo fetal (TEAF) o síndrome alcohólico fetal (SAF), asociado a discapacidades en el desarrollo y defectos congénitos. |
| Huesos y Ojos | El alcohol puede afectar la producción de hueso nuevo. La pérdida de masa ósea puede provocar un adelgazamiento de los huesos (osteoporosis) y un mayor riesgo de sufrir fracturas. También puede dañar la médula ósea, encargada de producir células sanguíneas. Con el tiempo, el consumo excesivo de alcohol puede provocar un movimiento ocular involuntario y rápido (nistagmo), así como debilidad y parálisis de los músculos oculares, debido a una deficiencia de la vitamina B1 (tiamina). |
| Otras Complicaciones | Complicaciones vinculadas con la diabetes (riesgo de hipoglucemia). Interacciones entre los medicamentos y el alcohol, lo que incrementa sus efectos tóxicos. Problemas digestivos a corto plazo como pérdida de memoria, resaca o amnesia alcohólica. |
Impacto Social y en el Entorno
El alcohol a menudo genera también consecuencias negativas para otras personas (violencia, incumplimiento de responsabilidades familiares o laborales, molestias) que no suelen considerarse al evaluar la carga de enfermedad. La principal afectada es la persona que tiene la adicción, pero sin duda las consecuencias de la adicción al alcohol también impactan en su entorno inmediato. Poner en riesgo su propia vida y la de terceros en accidentes con el vehículo y homicidios.
A largo plazo, unos niveles nocivos y peligrosos de consumo de alcohol pueden provocar problemas sociales, como problemas familiares, en el trabajo, financieros y la pérdida del empleo. Esto incluye el deterioro de las relaciones personales y familiares, así como un bajo rendimiento laboral y posible pérdida del trabajo. La salud mental también se ve afectada por el alcoholismo. De este modo, una persona puede desarrollar una enfermedad como la depresión o la ansiedad o empeorar su condición. También eleva el índice de suicidio.
Una parte importante de la carga de morbilidad atribuible al consumo de alcohol se debe a traumatismos como los accidentes de tránsito. En 2019, de un total de 298 000 muertes por accidentes de tránsito relacionados con el alcohol, 156 000 fueron el resultado de que otra persona había consumido alcohol. Otras lesiones, deliberadas o no, incluyen caídas, ahogamientos, quemaduras, agresiones sexuales, violencia de pareja y suicidios.
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Cuándo Buscar Ayuda Profesional
Si crees que a veces bebes mucho alcohol, si beber te está causando problemas o si tu familia está preocupada porque bebes, habla con tu proveedor de atención médica. Como la negación del problema es común, es posible que creas que no tienes un problema con el alcohol. Tal vez no te das cuenta de cuánto bebes o cuántos problemas en tu vida están vinculados al abuso de alcohol. Escucha a tus familiares, amigos o colegas cuando te digan que analices tus hábitos con el alcohol o que busques ayuda.
Lo más difícil en una adicción es aceptar que se tiene un problema con sustancias nocivas, en este caso, el alcohol. El apoyo y ayuda familiar es fundamental para que una persona con adicción al alcohol pueda recuperarse. Muchas personas que tienen un trastorno por consumo de alcohol dudan en buscar tratamiento porque no reconocen que tienen un problema. La intervención de sus seres queridos puede ayudarlas a reconocer y aceptar que necesitan ayuda profesional.
Hay ciertas ocasiones en que beber alcohol no importa en qué cantidad no es saludable:
- Está embarazada: Beber durante el embarazo aumenta la probabilidad de aborto espontáneo o síndrome de alcoholismo fetal (fetopatía alcohólica). Un niño que ha estado expuesto al alcohol en el vientre materno puede tener problemas físicos y emocionales.
- Toma ciertos medicamentos: Pregúntele a su médico o farmacéutico si puede beber alcohol en forma segura con cualquiera de los medicamentos que esté tomando.
- Tiene ciertas afecciones de salud.
