Hoy en día, cuando un auditor se enfrenta al tema de los riesgos en la auditoría, su mayor dificultad no está en el conocimiento y manejo de la teoría que lo sustenta, sino más bien en cómo evaluarlos para así poder minimizarlos al máximo. Es responsabilidad de los directivos que tienen a su cargo la administración y operación de la empresa o entidad, el identificar los riesgos y establecer los controles internos necesarios para prevenirlos, detectarlos y corregirlos. Los riesgos no se originan por la falta de controles, éstos existen por sí mismos y se presentan cuando son causados.
Identificación, Análisis y Evaluación de Riesgos
Los riesgos serán identificados, en los puntos vulnerables de cada subproceso de la organización, atendiendo a las diversas fuentes que pueden originarlos y las posibles manifestaciones de ocurrencia de los mismos. Se analizan los riesgos combinando las estimaciones de impacto y su probabilidad de ocurrencia, en el contexto de las medidas de control existentes, valorando las fortalezas y debilidades de cada uno. Si algún riesgo resulta excluido, se debe mencionar en el análisis.
En la evaluación de riesgos, se consideran diferentes niveles de aceptabilidad:
- Aceptable
- Moderado
- Inaceptable
Se considera inaceptable el riesgo cuando deben tomarse, de inmediato, acciones de reducción de impacto y probabilidad para atenuar la gravedad del riesgo.
De acuerdo con la lista anterior, se puede decir que los riesgos son fácilmente identificables; sin embargo, las causas que propician su aparición, pueden ser múltiples y de índole muy diversa. Un ejemplo de riesgo es el desorden del departamento de contabilidad de una entidad implica informes con retraso, registros de operaciones inadecuados, archivos incompletos, cuentas no conciliadas, etcétera. Otros riesgos son la interrupción del negocio y la desventaja ante la competencia.
Lea también: Auditoría Interna: Recomendaciones y Consecuencias
Normas de Auditoría Interna
El Consejo de Normas de Auditoría Interna (IASB, según sus siglas en inglés) del Instituto de Auditores Internos revisó la normatividad para el ejercicio de la auditoría interna en octubre de 2010. A continuación, se comentan algunas de estas normas de atributos para los auditores internos:
Propósito, Autoridad y Responsabilidad
“El propósito, la autoridad y la responsabilidad de la actividad de auditoría interna deben estar Formalmente definidos en un estatuto, de conformidad con la definición de auditoría interna, el Código de Ética y las Normas. El director ejecutivo de auditoría debe revisar periódicamente el Estatuto de auditoría interna y presentarlo a la alta dirección y al Consejo para su aprobación”.
El estatuto de auditoría interna establece la posición de la actividad de auditoría interna dentro de la organización, incluyendo la naturaleza de la relación funcional del Director ejecutivo de auditoría con el Consejo; autoriza su acceso a los registros, al personal y a los bienes relevantes para el desempeño de los trabajos; y define el alcance de las actividades de auditoría interna. La aprobación final del Estatuto de auditoría interna corresponde al Consejo.
“La naturaleza de los servicios de aseguramiento proporcionados a la Organización debe estar definida en el estatuto de auditoría interna. Si los servicios de Aseguramiento fueran proporcionados a terceros ajenos a la organización, la naturaleza de los servicios de consultoría debe estar definida en el estatuto de auditoría interna”.
Reconocimiento de la Definición de Auditoría Interna
“La naturaleza obligatoria de la definición de auditoría interna, el Código de Etica y las Normas deben estar reconocidas en el estatuto de auditoría interna. El director ejecutivo de auditoría Debería tratar la definición de auditoría interna, el Código de Etica y las Normas con la alta Dirección y el Consejo”.
Lea también: Análisis de hallazgos en auditorías financieras
Independencia y Objetividad
La actividad de auditoría interna debe ser independiente, y los auditores internos deben ser objetivos en el cumplimiento de su trabajo.
La independencia es la libertad de condicionamientos que amenazan la capacidad de la actividad de auditoría interna o del director ejecutivo de auditoría de llevar a cabo las responsabilidades de la actividad de auditoría interna de forma neutral. Con el fin de lograr el grado de independencia necesario para cumplir eficazmente las responsabilidades de la actividad de auditoría interna, el Director ejecutivo de auditoría debe tener acceso directo e irrestricto a la alta dirección y al Consejo. Esto puede lograrse mediante una relación de doble dependencia. Las amenazas a la independencia deben contemplarse en todos los niveles, del auditor individual, de cada trabajo, funcional y organizacional.
La objetividad es una actitud mental neutral, que permite a los auditores internos desempeñar su trabajo con honesta confianza en el producto de su labor y sin comprometer su calidad. La objetividad requiere que los auditores internos no subordinen su juicio sobre asuntos de auditoría a otras personas. Las amenazas a la objetividad deben contemplarse en todos los niveles, del auditor individual, de cada trabajo, funcional y organizacional.
Independencia dentro de la Organización
“El director ejecutivo de auditoría debe responder ante un nivel jerárquico tal dentro de la Organización, que permita a la actividad de auditoría interna cumplir con sus responsabilidades. El director ejecutivo de auditoría debe ratificar ante el Consejo, al menos anualmente, la Independencia, que tiene la actividad de auditoría interna dentro de la organización”.
La Independencia dentro de la organización se alcanza de forma efectiva cuando el Director ejecutivo de auditoría depende funcionalmente del Consejo. Algunos ejemplos de dependencia funcional del Consejo implican que éste:
Lea también: Defensa fiscal: Una guía detallada
- Apruebe el estatuto de auditoría interna.
- Apruebe el plan de auditoría basado en riesgos.
- Reciba comunicaciones periódicas del Director ejecutivo de auditoría sobre desarrollo del plan de auditoría interna y otros asuntos.
- Apruebe las decisiones referentes al nombramiento y cese del Director ejecutivo de auditoría.
- Formule las preguntas adecuadas a la dirección y al Director ejecutivo de auditoría para determinar si existen alcances inadecuados o limitaciones de recursos.
La actividad de auditoría interna debe estar libre de injerencias al determinar el alcance de la auditoría interna, al desempeñar su trabajo y al comunicar sus resultados. El director ejecutivo de auditoría debe comunicarse e interactuar directamente con el Consejo de Administración.
Objetividad Individual
Los auditores internos deben tener una actitud imparcial y neutral, y evitar cualquier conflicto de intereses.
El conflicto de intereses es una situación en la cual un auditor interno, que ocupa un puesto de confianza, tiene un interés personal o profesional en competencia con otros intereses. Tales intereses en competencia pueden hacerle difícil el cumplimiento imparcial de sus tareas. Puede existir un conflicto de intereses aun cuando no se produzcan actos inadecuados o no éticos. Un conflicto de intereses puede crear una apariencia de deshonestidad que puede socavar la confianza en el auditor interno, la actividad de auditoría interna y la profesión. Un conflicto de intereses podría menoscabar la capacidad de un individuo de desempeñar sus tareas y responsabilidades con objetividad.
Impedimentos a la Independencia u Objetividad
Si la independencia u objetividad se viese comprometida de hecho o en apariencia, los detalles del impedimento deben darse a conocer a las partes correspondientes. La naturaleza de esta comunicación dependerá del impedimento.
El impedimento o menoscabo a la independencia de la organización y a la objetividad individual puede incluir, entre otros, a los conflictos de intereses, limitaciones al alcance, restricciones al acceso a los registros, al personal y a los bienes, y limitaciones de recursos tales como el financiero. La determinación de las partes apropiadas a quienes deben exponerse los detalles de un impedimento a la independencia u objetividad depende de las expectativas sobre las responsabilidades de la actividad de auditoría interna y del director ejecutivo de auditoría ante la alta dirección y el Consejo según se describe en el estatuto de auditoría interna, así como de la naturaleza del impedimento.
Los auditores internos deben abstenerse de evaluar operaciones específicas de las cuales hayan sido previamente responsables. Se presume que hay impedimento de objetividad si un auditor interno proporciona servicios de aseguramiento para una actividad de la cual el mismo haya tenido responsabilidades en el año inmediato anterior.
Los trabajos de aseguramiento para funciones por las cuales el director ejecutivo de auditoría tiene responsabilidades deben ser supervisadas por alguien fuera de la actividad de auditoría interna. Los auditores internos pueden proporcionar servicios de consultoría relacionados con operaciones de las cuales haya sido previamente responsables. Si los auditores internos tuvieran impedimentos potenciales a la independencia u objetividad relacionados con la proposición de servicios de consultoría, deberá declararse esta situación al cliente antes de aceptar el trabajo.
Aptitud y Cuidado Profesional
Los trabajos deben cumplirse con aptitud y cuidado profesional adecuados.
Los auditores internos deben reunir los conocimientos, las aptitudes y otras competencias necesarias para cumplir con sus responsabilidades individuales. La actividad de auditoría interna, colectivamente, debe reunir u obtener los conocimientos, las aptitudes y otras competencias necesarias para cumplir con sus responsabilidades.
Los conocimientos, las aptitudes y otras competencias es un término colectivo que se refiere a la aptitud profesional requerida al auditor interno para llevar a cabo eficazmente sus responsabilidades profesionales.
Limitaciones en el Alcance del Examen
Para que el auditor pueda emitir un informe sin salvedades al alcance de su examen, se requiere que haya aplicado todos los procedimientos de auditoría que consideró necesarios en las circunstancias y que haya obtenido evidencia de auditoría suficiente y adecuada.
En ocasiones, por razones ajenas al auditor, ciertas características operativas de la entidad, o bien, por limitaciones impuestas por la administración de la entidad, este no puede aplicar todos los procedimientos de auditoría que consideró necesarios. Las situaciones mencionadas anteriormente representan imposibilidades para que el auditor pueda obtener evidencia de auditoría suficiente y adecuada en la que basar su opinión. Ante estas situaciones el auditor deberá utilizar su criterio profesional para evaluar si estas restricciones son de tal importancia que lo llevan a expresar una salvedad o emitir una denegación de opinión.
Cuando se presenta este tipo de imposibilidades, también conocidas como limitaciones en el alcance del examen, el auditor deberá describir la naturaleza de dichas limitaciones en un párrafo llamado "Fundamento de la opinión con salvedades o de la denegación de opinión", según corresponda.
Ejemplos de Limitaciones y sus Efectos en la Opinión del Auditor
A continuación se presentan algunos ejemplos comunes de limitaciones en el alcance del examen y cómo pueden afectar la opinión del auditor:
- Falta de observación de inventarios físicos iniciales o finales
- Cuentas no confirmadas
- Registros inadecuados o falta de información
- Confirmaciones de abogados no obtenidas
- Debilidades importantes en la estructura del control interno
- Limitaciones en el alcance del examen del ejercicio actual y los anteriores
- Limitaciones en el alcance por el efecto del trabajo del experto de la administración
- Inversión en una subsidiaria cuyos estados financieros fueron examinados por otro auditor y no han sido proporcionados al auditor principal
- Declaraciones de la administración no obtenidas
- Compras no revisadas
Ejemplo de Salvedad por Inventarios Iniciales
Cuando la contratación de un auditor independiente ocurre con posterioridad a la fecha de la toma física de los inventarios anuales de la entidad, el auditor debe satisfacerse mediante la aplicación de otros procedimientos de auditoría, de las cantidades y valores del inventario, lo cual en algunas ocasiones no es posible, debido a las características específicas de los registros contables. Dependiendo de la materialidad de los inventarios, el auditor deberá expresar su opinión con salvedad o llegar, en su caso, a una denegación de opinión.
Un ejemplo de informe con salvedad por inventarios iniciales podría incluir el siguiente párrafo en el "Fundamento de la opinión con salvedades":
"Debido a que fuimos contratados como auditores de la compañía en fecha posterior al 31 de diciembre de 20X1, no observamos los inventarios físicos de ese año y debido a la naturaleza de los registros contables no pudimos satisfacernos, a través de la aplicación de otros procedimientos de auditoría, de la razonabilidad de dichos inventarios y del costo de ventas de dicho ejercicio."
La opinión resultante sería una opinión con salvedades, indicando que, excepto por los posibles efectos en el ejercicio 20X1, los estados financieros presentan razonablemente, en todos los aspectos materiales, la situación financiera de la compañía.
Ejemplo de Salvedad por Inventarios Finales
Cuando el auditor independiente es contratado con posterioridad al cierre del ejercicio y no pudo presenciar los inventarios finales ni cerciorarse de su razonabilidad, mediante la aplicación de otros procedimientos, pero los estados financieros del ejercicio anterior fueron dictaminados por otro Contador Público, se puede confiar en su trabajo respecto a los saldos iniciales. En este caso, se emitiría una opinión con salvedades.
Por último, la opinión denegada, o abstención de opinión, significa que el auditor no expresa ningún dictamen sobre los estados financieros.
tags: #ejemplos #de #limitaciones #auditoria #interna
