La historia de la lucha zapatista del país se concentra en un espacio único ubicado en Ayala, en la región oriente: la Hacienda de Chinameca.
Orígenes de la Hacienda de Chinameca
En el año de 1700, Chinameca era un rancho donde había un pequeño trapiche, propiedad de Felipe Cayetano de Cárdenas. La Hacienda de Chinameca contaba entonces con los terrenos vecinos comprados tres años antes, con más de 35 mil hectáreas de tierras quebradas, abundantes de cerros y barrancas, atravesada por el río Cuautla, y los magníficos llanos de Chinameca, Amatepec y el de Hornos.
Inicialmente la idea fue levantar una hacienda de cría de ganado, pero de inmediato don Vicente se decidió por el cultivo de arroz, en vista de los buenos resultados que obtuvo.
Construcción y Modernización
El edificio que hoy conocemos de la Hacienda de Chinameca fue mandado construir en 1906. Lo primero que hizo fue la construcción de la casa habitación y las bodegas, así como las bases para la instalación de la fábrica y la chimenea. A finales de 1906 por el ramal de ferrocarril que iba desde Huichila hasta Chinameca llegaron las más modernas maquinarias de la época para la producción de azúcar. Instaladas rápidamente, ese año se hizo una zafra de tanteo.
El hacendado, que en 1882 había publicado artículos sobre la siembra de la caña y su industrialización, era un hombre que poseía dotes intelectuales y que además se había casado con Julia Pagaza, hermana de otro hacendado que tenía algunos terrenos por la zona de Jojutla.
Lea también: El sabor único de la Crema de Sotol
La Hacienda Durante la Revolución Mexicana
Desde 1909, con la llegada de Pablo Escandón al gobierno de la entidad morelense, también hacendado y miembro del partido de los científicos, se llevó una política de opresión y consolidación del régimen hacendario. En 1912 los revolucionarios opinaban que los gastos de la guerra los debían pagar los hacendados, y le fijaron un impuesto semanal a las haciendas, enviando circulares a sus propietarios donde los amenazaban con quemar los cañales si no pagaban.
Don León aseguraba que la comisión de trasladar las rayas de los trabajadores se la dio al mismo Emiliano Zapata, quien las traía desde Cuautla, y que a pesar de que nunca supo cómo lo hacía, jamás le faltó un solo centavo. Nunca supo qué caminos tomaba para su seguridad, pero el dinero siempre estuvo a tiempo.
Venustiano Carranza, a finales de 1918, mandó 3 mil hombres a combatir a Zapata. Las tropas sureñas, después de continuas luchas que duraron nueve años, se encontraban sin parque y desgastadas.
El Asesinato de Emiliano Zapata
La mañana del 10 de abril de 1919, Zapata y su escolta, todos a caballo, se situaron en un lugar llamado Piedra Encimada, desde donde veían la Hacienda de Chinameca. Era un jueves como cualquier otro.
Ese mismo año, el general Pablo González y el coronel Jesús María Guajardo Martínez, planearon una emboscada para terminar con la vida de Zapata. Más tarde, en un primer acercamiento, Guajardo se entrevistó con Zapata en una estación del Ferrocarril Interoceánico y ahí ganó su confianza.
Lea también: Patrimonio en la Sierra Gorda: Hotel Misión Hacienda Concá
La guardia estaba formada para hacer honores, pero en cuanto cruzó el dintel, el clarín tocó tres veces la llamada de honor y de inmediato, a quemarropa, le vaciaron dos veces la carga. Zapata cayó para no levantarse más.
Cuando este último subió al poder no estaba nada feliz con que las tropas zapatistas estuvieran en su contra porque ninguna de las exigencias que hicieron se habían cumplido.
Actualmente, en el antiguo portón donde se consumó este hecho se yergue una bella escultura del Caudillo del Sur. El pueblo de Chinameca es apacible; frente a la histórica hacienda se encuentra una pequeña alameda con un bello quiosco al centro. Algunos ancianos todavía recuerdan ese trágico 10 de abril de 1919, y se muestran orgullosos de la herencia que les legó el general Zapata.
Legado de Zapata y la Hacienda de Chinameca
Después de su muerte, el movimiento zapatista fue perdiendo fuerza, pero podemos decir que Zapata sigue vivo en el imaginario mexicano, como uno de los héroes revolucionarios. Actualmente, son numerosos los movimientos sociales, principalmente agrarios, que reivindican la figura de Emiliano Zapata y se asumen herederos de su lucha.
De acuerdo con el historiador Edgar Damián Rojano García, durante un par de días, el cadáver fue expuesto a la vista de todo mundo. Largas caravanas de gente llegada de las montañas y lugares lejanos acudieron a contemplarlo. Pero ¿Realmente había muerto Emiliano Zapata? Esto luego de que el cuerpo que dejaron a la vista en Cuautla tenía todos sus dedos. A Emiliano Zapata le hacía falta uno, otros también contaron que al Caudillo del Sur le hacía falta un lunar, el cual era una marca de nacimiento.
Lea también: Detalles del proceso de estadidad en Baja California
El espíritu de Emiliano Zapata regresó al lugar en que hace 100 años cayó abatido por las balas: la Hacienda de Chinameca donde hoy fue formalmente inaugurada la exposición Emiliano Zapata. Memoria del Caudillo.
Margarita González, secretaria de Turismo y Cultura de Morelos, señaló que si bien Emiliano Zapata.
Un día como hoy, hace 104 años, Emiliano Zapata fue asesinado en una emboscada en la hacienda Chinameca en Morelos. Emiliano Zapata, el Caudillo del sur, sin duda es uno de los personajes históricos más famosos y queridos por los mexicanos. Nació en 1879, en San Miguel Anenecuilco, Morelos; una comunidad de campesinos que desde la época colonial sufrió sistemáticamente el despojo de sus tierras, primero por los hacendados españoles y luego en el Porfiriato.
Además, fue el único revolucionario que desafió con las armas a los gobiernos de Francisco León de la Barra, Francisco I. En consecuencia, entre 1911 y 1916, Zapata se hizo de un ejército que llegó a controlar Morelos, una parte de Guerrero y el sur de la Ciudad de México.
#DiegoDeVisita “Emiliano Zapata” es el tablero número 71 de los 235 que conforman el mural “Visión Política del Pueblo Mexicano”, pintado por Diego Rivera. En este tablero, quiso representar la lucha de Zapata por la justicia social hacia los campesinos.
¿Quieres escaparte a Morelos? Saliendo de la ciudad de Cuernavaca toma la autopista núm. 138 con rumbo a Yautepec, de ahí toma la carretera estatal núm. 2 y poco antes de llegar a Tlaltizapán, desvíate por la carretera estatal núm.
