Básicamente, una deducción es un gasto que, de acuerdo a las leyes fiscales, puede restarse de los ingresos obtenidos con la finalidad de pagar menos Impuesto Sobre la Renta. Estrenar el auto que tu negocio necesita no tiene por qué desajustar tus finanzas; de hecho, si conoces las reglas del SAT, esa inversión puede convertirse en tu mejor estrategia para la próxima declaración anual. Ya sea que prefieras comprarlo a crédito o mediante arrendamiento puro, existen beneficios fiscales diseñados para que pagues menos impuestos.
Deducción por compra de vehículos: montos y funcionamiento
Cuando se trata de la compra de un auto, el SAT establece montos máximos deducibles definidos en el artículo 36, fracción II de la Ley del Impuesto sobre la Renta (LISR). Cuando adquieres un auto, ya sea de contado o mediante crédito automotriz, la deducción se aplica vía depreciación fiscal. El SAT permite depreciar los vehículos a una tasa del 25% anual, considerando como base los montos máximos autorizados.
Tabla de montos máximos deducibles en compra (2026)
- Autos de combustión: $175,000 MXN
- Autos híbridos: $250,000 MXN
- Autos eléctricos: $250,000 MXN
Nota: El IVA es acreditable sobre el monto deducible.
Arrendamiento puro (Leasing) y sus beneficios fiscales
El arrendamiento puro es un esquema en el que un arrendador mantiene la propiedad del vehículo y tú pagas una renta mensual por su uso. Para el SAT, estas rentas pueden considerarse gasto operativo deducible en ISR, lo que permite deducirlas de acuerdo con la ley, mientras que el IVA de cada renta es acreditable. Sin embargo, esta deducción tiene límites establecidos en el artículo 28, fracción XIII de la Ley del Impuesto sobre la Renta (LISR):
- Autos de combustión: $200 MXN diarios.
- Autos híbridos y eléctricos: $285 MXN diarios.
Comparativa fiscal: comprar vs. arrendar
La forma en que adquieres un auto define cómo puedes deducirlo y cuánto pagas de impuestos. A continuación, se presentan las diferencias clave:
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- Compra: La deducción se realiza mediante depreciación del 25% anual hasta agotar el monto autorizado. Los intereses son deducibles si el auto es indispensable y en proporción al monto autorizado.
- Arrendamiento puro: Se deduce conforme se pagan las rentas mensuales, sujetas al límite diario. No aplica la depreciación ni la deducción de intereses.
Requisitos indispensables para la deducibilidad
Para poder deducir gastos a través de un auto es necesario cumplir con una serie de requisitos fundamentales:
- RFC: Estar inscrito en el Registro Federal de Contribuyentes.
- Indispensabilidad: Comprobar que el automóvil es esencial para el desarrollo de la actividad profesional o empresarial que realizas.
- CFDI: Contar con Comprobantes Fiscales Digitales (CFDI 4.0) de gastos para deducir ante el SAT.
- Medios de pago: Los pagos deben realizarse con tarjeta, transferencia o cheque; los pagos en efectivo superiores a $2,000 MXN no son deducibles.
- Titularidad: El vehículo debe estar a tu nombre (en caso de compra).
Gastos adicionales deducibles
Además del costo del vehículo o de las rentas, existen otros gastos deducibles cuando están vinculados con tu actividad económica:
- Gasolina: Es deducible siempre que se cuente con factura CFDI a tu RFC y el pago se realice con medios electrónicos.
- Mantenimiento: Incluye servicios como cambio de aceite, frenos, llantas o afinaciones.
- Seguro del vehículo: La prima puede ser deducible, aunque depende de la situación fiscal (las personas físicas con salario no pueden deducirlo).
- Tenencia y derechos: Pueden considerarse como gasto operativo en personas morales y personas físicas con actividad empresarial.
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