Descubre Todo sobre Enfermedades Transmitidas por Garrapatas y Cómo Protegerte de la Enfermedad de Lymepost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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Las enfermedades transmitidas por garrapatas, como la enfermedad de Lyme, están aumentando en personas y perros. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), los casos reportados en personas en los Estados Unidos aumentaron de aproximadamente 12,000 al año en 1995 a más de 63,000 en 2022. Sin embargo, no se reportan todos los casos diagnosticados y los CDC creen que la cantidad real de infecciones en seres humanos probablemente esté más cerca de 476,000 por año. La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) regula los productos que se utilizan para ayudar a prevenir, diagnosticar y tratar esta enfermedad compleja.

Las garrapatas (Acari: Ixodoidea) son artrópodos hematófagos, parásitos de diferentes especies de mamíferos (incluido el hombre), aves y reptiles. Están ampliamente distribuidas por todo el planeta y a su propiedad de parasitar se une la propiedad de que son huéspedes intermediarios de diferentes procesos infecciosos. Provocan enfermedad por diferentes mecanismos patogénicos. El más importante es la transmisión de microorganismos patógenos durante su proceso de alimentación (bacterias, virus, protozoos, helmintos). También pueden producir reacciones de hipersensibilidad en el punto de la picadura (pápulas pruriginosas) e incluso reacciones sistémicas de tipo anafiláctico. Pueden provocar parálisis neurotóxica mediante la inoculación de neurotoxinas, y en todo caso, provocan traumatismo local, a nivel de la piel y tejido celular subcutáneo, al romper la piel para introducir sus procesos bucales y alimentarse, hecho que favorece el desarrollo de infección piógena secundaria. Las garrapatas suponen el segundo vector más frecuente de enfermedades en el ser humano, después de los mosquitos en el mundo, y el primero en Europa.

¿Qué son las Garrapatas y Cómo Transmiten Enfermedades?

Las garrapatas son artrópodos medianos, que suelen medir entre 3 y 8 mm, aunque pueden llegar hasta 1 cm tras alimentarse de sangre. Las garrapatas se adhieren a la piel del huésped para alimentarse de sangre hasta multiplicar bastante su tamaño normal. Las garrapatas recogen bacterias del huésped, como un ciervo o un roedor. Si bien los huéspedes no se enferman, pueden transmitir las bacterias a otro huésped. Cuando una garrapata infectada se alimenta de una persona, las bacterias pueden pasar a su torrente sanguíneo. Las garrapatas inmaduras se denominan ninfas y tienen aproximadamente el tamaño de una cabeza de alfiler. Las ninfas adquieren las bacterias cuando se alimentan de pequeños roedores, como los ratones, que están infectados con B. burgdorferi. Usted solo puede contraer la enfermedad si lo pica una garrapata infectada. Tanto las garrapatas jóvenes como las adultas pueden transmitir la enfermedad.

Las garrapatas blandas son vectores de la fiebre recurrente endémica, una afección provocada por diferentes especies del género Borrelia, del grupo de las fiebres recurrentes, que afecta a personas en ambientes pobres del medio rural. Las garrapatas duras están ampliamente distribuidas por todo el mundo y son causantes de un variado y creciente espectro de enfermedades infecciosas. A nivel global, son los artrópodos vectores más importantes de enfermedades infecciosas en los países ricos y los segundos a nivel global tras los mosquitos. Las garrapatas duras pasan por diferentes fases o estadios (larva, ninfa y adulto) en un ciclo que dura habitualmente, en función de la especie y de las condiciones ambientales, entre uno y tres años. Cualquiera de estas fases puede atacar al hombre, si bien en función de la especie de garrapata el hombre es más atacado por las ninfas (por ejemplo, Ixodes ricinus, vector de la enfermedad de Lyme) o adultos (por ejemplo, el adulto hembra de Dermacentor marginatus, vector de DEBONEL).

Enfermedad de Lyme: Una Amenaza en Aumento

La enfermedad de Lyme es una infección bacteriana que se transmite con mayor frecuencia a través de la picadura de garrapatas infectadas, que se adhieren a cualquier parte del cuerpo. Es causada por la bacteria llamada Borrelia burgdorferi (B. burgdorferi). Las garrapatas de patas negras (también llamadas garrapatas del venado) pueden portar estas bacterias. No todas las especies de garrapatas portan la bacteria. En la mayor parte de los Estados Unidos hay garrapatas que pueden contagiar la bacteria Borrelia. Sin embargo, la enfermedad de Lyme es más frecuente en los estados de la parte superior del medio oeste, el noreste y el Atlántico Medio. La enfermedad de Lyme se reportó por primera vez en los Estados Unidos en 1977, en el pueblo llamado Old Lyme, en Connecticut. La misma enfermedad ocurre en muchas partes de Europa y Asia. En Europa se transmite principalmente por ninfas de Ixodes ricinus. En España, los primeros casos se describieron a finales de los años ochenta y existen zonas endémicas como La Rioja, Navarra, Norte de Castilla y León, Asturias, Cantabria y País Vasco.

El riesgo de contraer la enfermedad de Lyme depende de si pasas tiempo donde las garrapatas que la trasmiten suelen habitar. El riesgo de infección es mayor en primavera, verano y otoño. En casi todos de los casos, las picaduras de garrapatas se informan en los meses de verano, cuando las garrapatas están más activas y las personas pasan más tiempo al aire libre. Pero esto puede extenderse a los meses más cálidos de principios del otoño, o incluso a finales del invierno si las temperaturas son inusualmente altas. Del mismo modo, un invierno suave puede permitir que las garrapatas y otros insectos prosperen y emerjan antes de lo habitual.

En la mayoría de los casos, una garrapata debe estar adherida durante 36 a 48 horas o más antes de que se pueda transmitir la bacteria de la enfermedad de Lyme. Si la elimina en un plazo de 24 horas, el riesgo se reduce en gran medida. Una garrapata tiene que permanecer adherida a su cuerpo durante 24 a 36 horas para transmitir la bacteria a su sangre.

Síntomas y Etapas de la Enfermedad de Lyme en Humanos

Los síntomas de la enfermedad de Lyme pueden tardar de 3 a 30 días o más en aparecer. Una picadura de garrapata puede parecer un bulto muy pequeño en la piel que causa picazón, como la picadura de un mosquito. Esto no significa que tengas una enfermedad trasmitida por una garrapata. Los síntomas de la enfermedad de Lyme varían y, por lo general, aparecen en etapas, aunque las etapas pueden superponerse.

Existen tres etapas de la enfermedad de Lyme:

  1. Etapa 1: Enfermedad de Lyme temprana y localizada. La bacteria aún no se ha propagado por todo el cuerpo. Los síntomas de la enfermedad de Lyme temprana y localizada (etapa 1) comienzan días o semanas después de la infección. Son similares a la gripe y pueden incluir:
    • Dolores musculares y articulares
    • Dolor de cabeza
    • Fiebre
    • Escalofríos
    • Fatiga
    • Ganglios linfáticos inflamados
    • Malestar general
    • Rigidez en el cuello
    Un síntoma frecuente es una erupción (denominada “eritema migrante”). El sarpullido es un signo común de la enfermedad de Lyme, pero no siempre se presenta. Se puede presentar una erupción en "forma de escarapela", una mancha roja y plana o ligeramente elevada en el sitio de la picadura de la garrapata, a menudo con un área clara en el centro. Esta lesión puede ser bastante grande y expandirse en tamaño. Característicamente no es dolorosa y se expande generando un halo circular con el transcurso de los días o semanas que puede comenzar a clarear en la región central. Puede adquirir gran tamaño (hasta 70 cm) y presentar diferentes tonalidades (tipo escarapela). Hasta el 80 % de las personas infectadas puede desarrollar una erupción; sin embargo, la característica erupción “ojo de buey” aparece solo el 20 % de las veces. Sin tratamiento, el eritema migratorio puede durar semanas o meses hasta que se autolimita.
  2. Etapa 2: Enfermedad de Lyme de diseminación temprana. La bacteria ha comenzado a propagarse por todo el cuerpo. Los síntomas pueden ocurrir de semanas a meses después de la picadura de la garrapata y pueden incluir:
    • Entumecimiento o dolor en la zona del nervio
    • Parálisis o debilidad en los músculos de la cara
    • Problemas cardíacos, tales como problemas de conducción (p. ej. salto de latidos o palpitaciones), dolor torácico o dificultad para respirar
    • Artritis (generalmente se observa como dolor e hinchazón en las articulaciones grandes, especialmente en la rodilla)
    • Anomalías del sistema nervioso
    En esta fase es frecuente la afectación del nervio facial (en ocasiones de forma bilateral, síndrome de Bannwarth).
  3. Etapa 3: Enfermedad de Lyme de diseminación tardía. La bacteria se ha diseminado por todo el cuerpo. Los síntomas pueden ocurrir meses o años después de la infección. Los síntomas más comunes son el dolor muscular y articular. Otros síntomas pueden incluir:
    • Movimiento muscular anormal
    • Hinchazón articular
    • Debilidad muscular
    • Entumecimiento y hormigueo
    • Problemas del habla
    • Problemas de pensamiento (cognitivos)
    • Monoartritis crónica (habitualmente de rodilla) y/o manifestaciones neurológicas que pueden similar una esclerosis múltiple o una demencia.
    Cuando no se trata, la infección bacteriana puede propagarse a las articulaciones, el corazón y el sistema nervioso y causar daño permanente. La enfermedad de Lyme rara vez es mortal. Sin embargo, si no se trata adecuadamente, la enfermedad de Lyme puede convertirse en una enfermedad crónica en la que los síntomas pueden continuar durante semanas, meses o incluso años después de la picadura de garrapata inicial. En pocas ocasiones, una persona continuará teniendo síntomas que pueden interferir con la vida diaria después de haber recibido tratamiento con antibióticos. Esto también se conoce como el síndrome posterior a la enfermedad de Lyme.

Enfermedad de Lyme en Mascotas

Los perros también pueden contraer la enfermedad de Lyme. Los síntomas típicos en perros incluyen hinchazón de las articulaciones y cojera, fiebre y pérdida del apetito. Los expertos del Centro de Medicina Veterinaria de la FDA dicen que los perros con enfermedad de Lyme ocasionalmente desarrollan enfermedad renal grave que puede ser mortal. La enfermedad de Lyme ocurre con mucha menos frecuencia en gatos que en perros, y la susceptibilidad de los gatos a la enfermedad sigue siendo objeto de investigación. Sin embargo, las mismas precauciones para los perros se aplican para los gatos, especialmente si su gato sale, porque las garrapatas de los gatos pueden transferirse a las personas y las garrapatas portan otras enfermedades además de la enfermedad de Lyme que son perjudiciales para los gatos.

Diagnóstico y Tratamiento de la Enfermedad de Lyme

Si cree que usted o su perro pueden tener la enfermedad de Lyme, comuníquese con su médico o veterinario de inmediato. Su médico o veterinario pueden realizar pruebas para detectar la enfermedad de Lyme, o pueden comenzar inmediatamente el tratamiento con antibióticos, según los síntomas que usted o su perro presenten. La mayoría de los análisis de sangre detectan los anticuerpos producidos por el cuerpo para combatir la enfermedad de Lyme. Los expertos de los CDC informan que pueden pasar varias semanas después de una picadura de garrapata hasta que se desarrollen los anticuerpos iniciales. Debido a esto, es posible que los análisis de sangre no sean precisos si se realizan poco después de una picadura de garrapata. Por este motivo, su médico o veterinario pueden recomendarle tratamiento con antibióticos antes de que se completen las pruebas de diagnóstico.

Las personas que hayan sido picadas por una garrapata deben ser vigiladas cuidadosamente durante al menos 30 días para ver si se presenta una erupción o síntomas. A fin de evitar la enfermedad de Lyme, se puede administrar una dosis única del antibiótico doxiciclina a alguien poco después de haber sido picado por una garrapata, si todas estas condiciones son verdaderas:

  • La persona tiene una garrapata adherida a su cuerpo que puede portar la enfermedad de Lyme.
  • Se cree que la garrapata ha estado adherida a la persona durante por lo menos 36 horas.
  • La persona puede empezar a tomar el antibiótico dentro de las 72 horas después de haber eliminado la garrapata.
  • La persona tiene más de 8 años y no está embarazada ni amamantando.
  • La tasa local de las garrapatas que transportan B. burgdorferi es 20% o superior.

Se utiliza un ciclo de antibióticos de 10 días a 4 semanas para tratar a personas a quienes se les haya diagnosticado la enfermedad de Lyme, según la opción de medicamentos: La selección del antibiótico depende de la etapa de la enfermedad y de sus síntomas. Las opciones comunes incluyen doxiciclina, amoxicilina, azitromicina, cefuroxima y ceftriaxona. Los analgésicos, como el ibuprofeno, se recetan algunas veces para la rigidez articular. Según los CDC y otros expertos, las personas tratadas con antibióticos adecuados en las primeras etapas de la enfermedad de Lyme generalmente se recuperan rápida y completamente. Si se diagnostica en sus primeras etapas, la enfermedad de Lyme se puede curar con antibióticos. Sin tratamiento, pueden presentarse complicaciones que comprometan las articulaciones, el corazón y el sistema nervioso. Sin embargo, estos síntomas aún son tratables y curables.

Prevención de la Enfermedad de Lyme y Picaduras de Garrapatas

La mejor manera de prevenir la enfermedad de Lyme es evitar las picaduras de garrapatas cuando estás al aire libre. La mayoría de las garrapatas se prenden a la parte inferior de las piernas y los pies cuando trabajas o caminas por zonas boscosas, con mucha vegetación o con pastos demasiado altos. Use un espejo para revisarse bien el cuerpo. Fíjese en las axilas, el cabello y la línea donde comienza el cabello. Revisa tus prendas.

Para prevenir la enfermedad de Lyme, puede tomar las siguientes medidas:

  • Evite las áreas arboladas, con arbustos y con césped, especialmente durante los meses más cálidos (abril a septiembre), aunque la exposición a las garrapatas puede ocurrir en cualquier momento.
  • Use ropa de colores claros para poder ver si se le suben garrapatas.
  • Trate la ropa y el equipo con productos que contengan permetrina al 0.5 %. (Los dueños de gatos deben tener mucho cuidado al utilizar estos productos, ya que son altamente tóxicos).
  • Aplique repelentes de insectos sobre la piel descubierta y asegúrese de que los productos estén registrados por la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por su sigla en inglés).
  • Use pantalones largos y camisas de manga larga, y zapatos que cubran todo el pie.
  • Meta las piernas de los pantalones en los calcetines o los zapatos, y coloque las camisas dentro de los pantalones.
  • Use un sombrero para mayor protección.
  • Camine por el centro de los senderos para evitar la maleza y el césped.
  • Quítese la ropa después de estar al aire libre, y lávela y séquela a altas temperaturas.
  • Realice un control corporal cuidadoso para detectar garrapatas después de las actividades al aire libre. Dúchese tan pronto como sea posible para eliminar cualquier garrapata suelta.

Para quitar una garrapata de manera segura, siga estos pasos:

  1. Con pinzas de punta fina, agarre la garrapata lo más cerca posible de la superficie de la piel.
  2. Tire hacia arriba con presión constante y uniforme. No tuerza ni sacuda la garrapata. Su objetivo es eliminar toda la garrapata, idealmente en una sola pieza, incluidas las partes de la boca incrustadas debajo de la piel.
  3. Limpie bien el área de la mordida y las manos con alcohol isopropílico, un exfoliante con yodo o agua y jabón.
  4. Nunca aplaste una garrapata con los dedos.
  5. Guarde la garrapata en un frasco. Observe con cuidado durante las siguientes una o dos semanas en busca de signos de la enfermedad de Lyme. Si no puede retirar todas las partes de la garrapata, busque ayuda médica. Lleve la garrapata en el frasco a la cita con el proveedor.

Existen formas en las que puede reducir el riesgo de su perro de sufrir picaduras de garrapatas y enfermedad de Lyme, lo que también reduce el riesgo de infección para usted. Revise regularmente a su perro para detectar garrapatas. Evite que su perro deambule por áreas infestadas de garrapatas. Trate a su perro todo el año con productos tópicos, orales o collares antigarrapatas. Hable con su veterinario sobre qué producto es mejor para su perro. Existen varios productos aprobados por la FDA que tratan y controlan las infestaciones de garrapatas. También se han aprobado algunos productos contra garrapatas para perros con el fin de prevenir específicamente infecciones con la bacteria que causa la enfermedad de Lyme, matando a las garrapatas antes de que puedan propagar la bacteria. Las vacunas contra la enfermedad de Lyme están disponibles para perros, pero no para gatos. Hable con su veterinario para ver si la vacunación es adecuada para su perro.

Otras Enfermedades Transmitidas por Garrapatas

En España, las enfermedades infecciosas transmitidas por garrapatas más frecuentes son la fiebre botonosa o exantemática mediterránea, la enfermedad de Lyme y DEBONEL/TIBOLA. Otras menos frecuentes son la anaplasmosis humana o la babesiosis. Además, de forma esporádica se han descrito casos de tularemia y fiebre de Crimea-Congo.

Fiebre botonosa o exantemática mediterránea

Producida por Rickettsia conorii, es endémica en el sur de Europa y en la mayoría de los países de la cuenca del Mediterráneo, Mar Negro y Mar Caspio. Se produce por la picadura de Rhipicephalus spp. El periodo de incubación puede variar de los 5 a los 20 días tras la picadura. Clínicamente presenta dos fases: inicialmente puede aparecer fiebre, cefalea, malestar general, artromialgias e inyección conjuntival. La segunda fase de la enfermedad aparece de tres a cinco días tras la picadura con un exantema maculopapuloso diseminado con afectación palmo-plantar. Estos síntomas junto con la «mancha negra» (lesión ulcerosa de inoculación con escara necrótica y halo eritematoso circundante) que generalmente es indolora y no pruriginosa, puede aparecer hasta en un 75% de los casos. Las especies involucradas en el desarrollo de fiebre botonosa y cuadros similares en nuestro medio son R. conorii y Rickettsia massiliae (transmitidas por las garrapatas del complejo Rhipicephalus sanguineus o garrapata marrón del perro), y Rickettsia monacensis (transmitido por I. ricinus). Existe una variante del cuadro típico de fiebre botonosa, que se asocia en cerca de la mitad de los casos a linfangitis (denominada con el acrónimo LAR), provocada por Rickettsia sibirica mongolitimonae. La LAR es transmitida por garrapatas del género Rhipicephalus y Hyalomma. Estas afecciones se dan fundamentalmente desde mediados de primavera al comienzo de otoño.

DEBONEL/TIBOLA (Tick-Borne Lymphadenopathy)

Descrita por primera vez en 1997 como TIBOLA (Tick-borne lymphadenopathy). El primer agente etiológico descrito fue Rickettsia slovaca, pero actualmente se conocen otros agentes causantes como Rickettsia raoultii o Rickettsia rioja. Es transmitida por garrapatas del género Dermacentor (con mayor actividad en los meses fríos) y por ello, a diferencia de las enfermedades previas, el TIBOLA ocurre principalmente de octubre a mayo. Clínicamente se caracteriza por la presencia de una escara necrótica con afectación de dermis y epidermis, normalmente situada en el cuero cabelludo, acompañada de linfadenopatías pronunciadas en la zona próxima a la picadura (en su mayoría región cervical y/u occipital). La mayoría de las escaras se producen en el cuero cabelludo (95%). Otros síntomas que pueden aparecer son fiebre (26%), cefalea (16%), astenia (7%). La alopecia residual en la zona de la lesión es la secuela más frecuente (19%).

Anaplasmosis humana

Su agente causal es Anaplasma (antiguamente Ehrlichia) phagocytophilum y el vector es la garrapata I. ricinus. Se caracteriza por el desarrollo de un síndrome febril a los pocos días de la picadura de la garrapata, con manifestaciones musculoesqueléticas similares a un síndrome gripal, en la que si se realizan pruebas de laboratorio nos encontramos con la posibilidad de leucopenia y trombopenia. También suele hallarse elevación de las transaminasas y la proteína C reactiva (PCR). En Europa no se han descrito complicaciones frecuentes, aunque en la literatura científica se han descrito casos de neumonitis e incluso de infecciones oportunistas secundarias por la intensa y grave leucopenia que pueden provocar. La fiebre es el síntoma fundamental, aunque no aparece en todos los casos. Otros síntomas inespecíficos como malestar general, mialgias, escalofríos o cefalea aparecen del 25% al 50% de los pacientes. Además pueden existir otras manifestaciones clínicas: respiratorias (tos), digestivas (náuseas, vómitos, diarrea, dolor abdominal, anorexia) y neurológicas (meningitis). La presencia de exantema es muy rara.

Babesiosis

Se trata de una infección muy poco frecuente en España. La mayoría de los pacientes diagnosticados fueron inmunodeprimidos (asplenia la razón más frecuente) o presentan algún tipo de comorbilidad. Tiene un periodo de incubación de una a tres semanas y el espectro clínico varía de infección asintomática hasta anemia hemolítica con fracaso multiorgánico. Los pacientes sintomáticos pueden presentar clínica seudogripal, trombocitopenia, hiperbilirrubinemia conjugada, hepatoesplenomegalia e ictericia. La tasa de mortalidad está en torno al 40% en estos casos.

Tularemia

Es una zoonosis producida por Francisella Tularensis. El principal mecanismo de transmisión es el contacto con animales infectados, incluyendo la ingesta de carne contaminada. También puede suceder por la ingesta de agua contaminada, inhalación de partículas infecciosas o picadura de artrópodos (garrapatas, mosquitos, tábanos y otros insectos). Se considera que las garrapatas son un reservorio importante de la enfermedad, aunque la infección en humanos por este mecanismo es poco frecuente. La clínica varía en función del mecanismo de adquisición.

Fiebre Hemorrágica de Crimea-Congo (FHCC)

Es la enfermedad viral transmitida por garrapatas al humano más ampliamente distribuida en el mundo. Está causada por un Nairovirus de la familia Bunyaviridae y se transmite por la picadura de una garrapata del género Hyalomma infectada (principal vía de contagio), por contacto con la sangre o tejidos de animales infectados o contacto con fluidos o secreciones de pacientes infectados. En España en 2010 se identificó por primera vez la presencia del virus en garrapatas obtenidas de ciervos en Extremadura. El periodo de incubación es de 1-13 días. El espectro clínico varía desde infecciones paucisintomáticas hasta infecciones graves y muerte. Las alteraciones de laboratorio más frecuentes son la trombocitopenia, coagulopatía y alteración de las transaminasas.

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