Descubre Hacienda Panoaya: Historia Fascinante, Atractivos Impresionantes y el Legado Inmortal de Sor Juana Inés de la Cruzpost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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En las faldas del imponente volcán Iztaccíhuatl se encuentra Hacienda Panoaya, una antigua construcción colonial. Este lugar es famoso por haber sido el hogar de Sor Juana Inés de la Cruz durante su infancia, quien fue una destacada poetisa y escritora novohispana.

Historia de la Hacienda Panoaya

Hacienda Panoaya fue construida en el siglo XVI. El terreno donde hoy tenemos esta famosa hacienda fue un regalo que en 1534 el Rey Carlos I de España y V de Alemania le dio a don Pedro Paez Izital, primer cacique del lugar por su ayuda a los conquistadores. La construcción de la hacienda comenzó en el siglo XVII. Fue propiedad del abuelo de Sor Juana y él arrendaba Panoaya.

Tan significativos fueron los años que pasó la poetisa en esta hacienda, que se convirtió en la construcción que aparece en el famoso billete de $200. En este lugar, Sor Juana vivió desde los tres hasta los ocho años. A unos 30 kilómetros de ahí, al norte, sin salir de la comarca que linda con los volcanes -Popocatépetl e Iztaccíhuatl-, se encuentra la Hacienda de Panoaya, un complejo colonial que data del siglo XVI.

Justo en la biblioteca de la hacienda es donde la célebre escritora aprendió a leer (a escondidas de su familia) a los 8 años y escribió sus primeros poemas, marcando el inicio de su legado. En la visita guiada, los asistentes podrán conocer, entender y empaparse de la conmovedora historia de Sor Juana, no solo en los años que residió en esta gran casa, sino a lo largo de toda su vida.

Desde su construcción, el sitio ha sufrido daños obvios al paso de los siglos y de sus diferentes dueños. Hasta 1999 el lugar estuvo descuidado y abandonado, entonces un patronato privado con la ayuda del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) se dedicó a restaurarlo para dejarlo en perfectas condiciones y para que quedara abierto a los visitantes. Además fue construida hace más de 500 años y restaurada en 1999 convirtiéndose, al día de hoy, en un atractivo turístico con más de 20 actividades al aire libre para toda la familia.

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Atractivos Turísticos de la Hacienda Panoaya

Además de su importancia histórica y su atractivo, este lugar cuenta con un parque de atracciones, con actividades como tirolesa, interacción con animales, paseos en lancha y más. En la actualidad, la construcción se encuentra en un excelente estado de conservación y se puede conocer su capilla, sus patios con fuentes, techos con vigas de madera y tejas y algunas habitaciones decoradas con muebles antiguos y cuadros de personalidades de la época.

Fuera del casco original se han creado espacios como un lago artificial y jardines donde se desarrollan las actividades del parque de atracciones. Frente a la hacienda, en la parte ‘moderna’ está un gran lago artificial con vista a la ‘mujer dormida’. En la orilla hay lanchas de pedales para dar un paseo por este cuerpo de agua. El casco antiguo de la hacienda está abierto al público y se ofrecen recorridos guiados o a cuenta de cada visitante, especialmente por el Museo de Sor Juana, donde se conocen las habitaciones en las que vivió, mientras se explican sus primeros años de vida y su posterior importancia en la literatura hispanoamericana. A espaldas del edificio se encuentra el Museo Internacional de los Volcanes, dedicado al Popocatépetl y el Iztaccíhuatl. Se aprecian infografías y maquetas que explican la formación de estos colosos y sus leyendas.

Actividades y Experiencias

Para los más aventados hay una tirolesa de 12 metros de altura y 200 metros de largo que pasa por encima del lago y brinda panorámicas muy bonitas del Iztaccíhuatl. Además, puedes ‘perderte’ en un gigantesco laberinto inglés de 5,000 metros cuadrados. El reto es entrar, caminar por sus pasillos rodeados de paredes de vegetación y encontrar la salida. Para ello, se debe utilizar el sentido del oído y, por supuesto, la orientación, mientras se va disfrutando de cada rincón del mismo. Otra de las maravillas de Panaoya es el afamado laberinto inglés, un espacio de 5,000 mil metros cuadrados compuesto por arbustos de color verde vibrante. Cabe mencionar, que el tiempo estimado para recorrerlo es de aproximadamente 30 minutos.

También hay brincolines para niños, una alberca semiolímpica, un taller de plantas medicinales, ciclopista alrededor de la propiedad, áreas de picnic, un huerto orgánico y pista de triciclos para menores de 5 años. Se puede pasear en lancha de pedales por su lago o nadar en su alberca semiolímpica. Tiene ciclopista, una tirolesa de 200 metros de largo, un laberinto inglés y muchas actividades y juegos para niños.

Interacción con Animales

En Hacienda Panoaya cuentan con zonas donde habitan varias especies de animales con los que se puede interactuar:

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  • Coco la jirafa: una enorme jirafa masai de más de 5 metros de altura a la que es posible darle de comer.
  • Bebés acariciables: granjita con patitos, cuyos, conejos y pollitos. También podrás acariciar a bebés de diversas especies, como pollitos, cuyos, conejos y patos.
  • Dromedarios: Goyo y Camelia son un par de dromedarios a los que les puedes dar zanahorias.
  • Tierra de Lobos: convive con una jauría de calupos, raza mexicana resultado de la cruza entre un perro y un lobo.
  • Venados acariciables: granja con dóciles venados, emus, llamas, puercos vietnamitas, vacas y cabras miniatura. Las instalaciones de la hacienda también albergan a los famosos venados acariciables junto a otras especies, como vacas, cabras, llamas, serpientes, aves y grandes felinos.
  • Lemurario: juega con estos marsupiales originarios de Madagascar. Además de los capibaras, la hacienda cuenta con una amplia variedad de animales como Coco, la jirafa, venados acariciables, lemures, lobos, dromedarios y aves en el aviario. Si lo que más te interesa son los capibaras, es importante considerar un costo adicional de $100 pesos por persona para disfrutar de esta experiencia.
  • Aviario: con más de 300 periquitos australianos, guacamayas y tucanes.

Servicios Adicionales

Hacienda Panoaya tiene un restaurante, El Castillo de los Venados, donde preparan comida mexicana e internacional desde $245 pesos por persona. El lugar cuenta con restaurante y hotel para disfrutar más de un día de todas sus instalaciones.

También hay 2 opciones de hospedaje: el hotel de 29 habitaciones (con baño privado, chimenea y terraza) desde $1,400 pesos por noche para 2 personas, y el campamento con áreas de picnic, baños y regaderas compartidas, desde $250 pesos por persona sin tienda o $450 pesos con tienda para 2 personas. Escápate de fin de semana. Reserva tu habitación o llega directamente a acampar.

Paquetes de Entrada

Hay 2 tipos de entrada a Hacienda Panoaya. El primero es el paquete plata en $275 pesos por persona e incluye un lanzamiento en tirolesa y casi todas las actividades, excepto la convivencia con la jirafa, el lemurario, Tierra de Lobos y la alberca semiolímpica.

Si deseas vivir todas las experiencias sin límite (incluida la tirolesa), está el paquete oro en $325 pesos por persona. Paquete Plata ($275 pesos por persona). Paquete Oro ($325 pesos por persona).

Eventos Especiales

Terror en la Hacienda Panoaya es un evento anunciado como una experiencia totalmente nueva con cuatro zonas de miedo en 10,000 metros cuadrados con iluminación, láseres y efectos especiales para aterrorizar a los asistentes. Hacienda Panoaya será tomada por entes del más allá que te harán vivir tus peores pesadillas. Habrá más de 50 actores caracterizados y especializados en terror para darte muy buenos sustos y recrear un ambiente tétrico.

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Pero si tú no te atreves a enfrentar a esos demonios y monstruos, no te preocupes, tú decides dónde entrar y dónde no. Habrá zonas especiales decoradas con catrinas para escuchar leyendas , también puedes visitar el altar de muertos que se hace en la hacienda o dar un paseo en lancha .

Ubicación y Cómo Llegar

La Hacienda Panoaya se encuentra en las faldas del Iztaccíhuatl, a las afueras de la localidad de Amecameca, al sureste del Estado de México. Desde CDMX es un trayecto en auto de aproximadamente 1 hora y 15 minutos, aunque depende del tráfico. Desde la Ciudad de México (CDMX) o de la Zona Metropolitana del Valle de México, se puede llegar por la carretera federal México-Cuautla km. 58, en Panoaya, Amecameca de Juárez, Estado de México. La hacienda está en Carretera Federal México-Cuautla Km. 58, Panoaya, Amecameca, Estado de México, a dos horas de la CDMX. Está abierta todos los días de 10:00 a 17:00 horas.

Sor Juana Inés de la Cruz y su Legado

Pensar en literatura novohispana es pensar en Sor Juana Inés de la Cruz, una mujer que nació en San Miguel Nepantla el 12 de noviembre de 1651. Aunque formó parte de la Orden de San Jerónimo, el legado de esta mujer radica en su literatura, una de las más deliciosas, exultantes y preciosas de nuestro país. En este lugar, Sor Juana vivió desde los tres hasta los ocho años.

A casi 60 kilómetros del centro de Ciudad de México se encuentra la hacienda que fuera testigo de un momento en la infancia de la que sería conocida como la Décima Musa. Pensar la vida de Sor Juana Inés de la Cruz sin mencionar la importancia de la Hacienda Panoaya sería saltar un capítulo fundamental en la vida de una poeta que, por sí misma, es un personaje de la gran novela de la historia de las letras.

La propiedad fue adquirida por Pedro Ramírez de Santillana, abuelo de la jerónima, luego de haber pertenecido a un cacique local. En la cúspide del lustro en que la niña Juana Inés habitó esas paredes, se dice, aprendió a leer. No solo eso: según la historiadora Margarita Loera Chávez y Peniche, fue ahí donde muy probablemente compuso, a propósito de un concurso en la región, la Loa al Santísimo Sacramento, el primer esfuerzo literario de la Fénix de América.

Siempre sobresalió por su inteligencia y más tarde ingresó en la corte del virrey Antonio Sebastián de Toledo, donde comenzó a desarrollar sus trabajos literarios como dama de compañía de la virreina, Leonor de Carreto, con la que tuvo una gran amistad. Y si quieres saber más sobre la vida de Sor Juana, también puedes visitar el Museo del Centro Cultural Sor Juana Inés de la Cruz, ubicado en el municipio de Tepetlixpa, Estado de México, en la casa en la que nació la escritora.

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