La equidad en contabilidad es esencial en la elaboración de estados financieros, ya que genera información precisa y confiable para guiar la toma de decisiones empresariales. Cuando los principios contables se aplican de manera equitativa, es posible que los estados financieros reflejen con exactitud la situación económica de la organización. Al seguir este criterio se busca que los estados financieros reflejen de manera fiel y objetiva la situación económica y patrimonial de la entidad.
Además de generar confianza en los inversores y acreedores, la equidad en contabilidad es importante para guiar el cumplimiento de las normativas legales y fiscales. Es indispensable que la información financiera sea relevante, pertinente y útil.
En los actuales momentos, son muchas las definiciones e interpretaciones y por ende, aplicaciones que se le dan a los Principios de Contabilidad Generalmente Aceptados (PCGA), por ejemplo, para financista como (Contreras de Ussher, 2005), señala que los PCGA son un cuerpo de normativa que orienta las prácticas y procedimientos utilizados en el ejercicio contable y que permite preparar y mantener informes financieros ciertos, mientras que para (Tostados, 2005) son conceptos básicos que establecen las delimitación e identificación del ente económico, las bases de cuantificación de las operaciones y la presentación de la información cuantitativa por medio de estados financieros. Por su parte los contables como por ejemplo (Romero L., 1995) citando al Instituto Mexicano de Contadores Públicos, define los PCGA como los conceptos básicos que establecen la delimitación e identificación del ente económico, las bases de cuantificación de las operaciones y la presentación de la información financiera cuantitativa por medio de los estados financieros; y (Meigs, Meigs, & Whittngton, 1998) define los PCGA como las reglas fundamentales para los informes financieros. Establece que los métodos contables aplicados deben ser consistentes de un periodo a otro, permitiendo comparaciones justas y equitativas.
Gracias a los aportes antes expuestos, y a las contribuciones del Instituto de Contadores Públicos de Estados Unidos (1954) (AICPA3 por sus siglas en Ingles), Corbin (1962), Grady (1965), Hendriksen (1974), entre otros, y como consecuencia de la práctica profesional, que promovida por los continuos cambios del entorno económico y financiero del mundo, es que en los actuales momentos tenemos un cuerpo de PCGA4 que buscan eliminar las diferencias que no sean vitales para el interés nacional y garantizar que la información financiera sea confiable.
Indistintamente de la terminología utilizada: adoptar, adaptar, converger, en fin, una serie de calificativos y/o definiciones que en definitiva de acuerdo a (Rodríguez, 2011) demuestran que la contabilidad se encuentra en los actuales momentos en un proceso de armonización contable, es decir, hacer que las normas contables no discuerden de la armonía contable internacional, permitiéndole así a las entidades, la posibilidad de ofrecer una única información financiera que facilite a los usuarios de los estados financieros al momento de la toma de decisiones. La armonización contable en los actuales momentos, se puede lograr mediante la implementación de un modelo basado en reglas propuesto por la Financial Accounting Standards Board (FASB); o a través del modelo del Internacional Accounting Standards Board (IASB) sustentado en principios.
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Ante esto, la mayoría de los países de la región, decidieron armonizar con el modelo contable propuesto por el IASB, ya que dentro de sus objetivos, la (International Accounting Standards Board, 2013) está la de desarrollar, en el interés público, un conjunto único de normas de información financiera legalmente exigible y globalmente aceptada, comprensibles y de alta calidad basado en principios7 claramente articulados. Por ser, un cuerpo de normas contable, su fundamento teórico debe descansar sobre sólidos cimientos que permitan asegurar que la información financiera presentada por las entidades cumpla los objetivos de la información financiera, para ello, el IASB emite un Marco Conceptual para la Información Financiera en el año 2010 con definiciones, criterios y bases de reconocimiento y medición respectivamente de los elementos que conforman los estados financieros, características cualitativas y restricciones de la información financiera legalmente exigibles y globalmente aceptadas; es decir, una constitución contable de itinerario lógico-deductivo apoyada en la utilidad de la información financiera, elemento imprescindible en el proceso de perfeccionamiento de la actividad mercantil, y por ende en el interés de los usuarios de la información financiera útil.
Ahora bien, con el proceso de internacionalización del modelo propuesto por el IASB, el término “principio contable” desapareció, ya que el mismo como se mencionó anteriormente tubo cabida como consecuencia de la práctica profesional que según (Tua P., 1985 y 2003) fue impulsada por un proceso de autorregulación tendente a la homogenización8 de los criterios con los que se confecciona los estados financieros, es decir, era la época del “paradigma de la medición del beneficio” caracterizada por la discusión de un conjunto de macrorreglas9, sin embargo, “bajo el paradigma de utilidad”, sin abandonar lo relativo a la medición económica, el centro de interés en la discusión se desplaza hacia los objetivos de la información financiera y hacia las características cualitativas a imponer a la misma para asegurar el cumplimiento de éstos.
En este sentido, afirma (Marcotrigiano Z., 2014) que en los actuales momentos los principios básicos ya no se refieren a la contabilidad, sino se refieren a la presentación de la información financiera, pues los mismo se encuentran contenidos en el Marco Conceptual para la Información Financiera; en analogía a esto, para (Molina S. Empero a lo señalado por (Molina S. & Tua P., 2010) sobre que el marco de concepto establece los conceptos que subyacen en la preparación y presentación de los estados financieros para usuarios externos, el Consejo de Normas Internacionales de Contabilidad expresa de forma decisiva que el Marco Conceptual no es una Norma Internacional de Información Financiera (NIIF), ya que no define normas para ninguna cuestión particular de medida o información a revelar ni tiene poder derogatorio12; no obstante para el (Consejo Técnico de la Contaduría Pública, 2006) su importancia es transversal, dado que su objeto es la estructuración de los fundamentos para la preparación y presentación de estados financieros elaborados con propósitos de información general, útiles para la toma de decisiones; cubriéndose por ende, las necesidades comunes de la mayoría de los usuarios al momento de tomar decisiones económicas.
Para (Estupiñan & Estupiñan, 2006) el Marco Conceptual presenta una clarificación de los términos normas y principios de contabilidad, determinándolos como sinónimo e indicando que son un conjunto de conceptos básicos y de reglas que deben ser observados al registrar o informar contablemente sobre los asuntos y actividades de personas naturales o jurídicas, identificando el ámbito de aplicación, sus objetivos y cualidades o características, la presentación de las normas básicas o PCGA como el conjunto de postulados, conceptos y limitaciones que fundamentan y circunscriben la información contable con el fin de que exista comprensibilidad, claridad y confiabilidad.
Al respecto, el Marco Conceptual del (IASB, 2014) señala que el objetivo de la información financiera con propósito general13 es proporcionar información sobre la situación financiera, efectos de las transacciones y otros sucesos que cambian los recursos económicos y los derechos de los acreedores de una entidad, a la hora de tomar decisiones económicas por parte de los inversores, prestamistas y otros acreedores existentes y potenciales. Por su parte, las características cualitativas de la información financiera útil14 señaladas en el Marco Conceptual para la Información Financiera (IASB, 2014) expresa que si la información financiera ha de ser útil, debe ser relevante y representar fielmente lo que pretende representar. La utilidad de la información financiera se mejora si es comparable, verificable, oportuna y comprensible.
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Desde la promulgación de la Ley de Ejercicio de la Contaduría Pública (LECP)15 (Art. 22, 1973), le corresponde a la Federación de Colegios de Contadores Públicos de Venezuela (FCCPV) a través de su Comité Permanente de Principios de Contabilidad, producir16 entre otros los Principios de Contabilidad, y demás normas que guíen la actuación profesional, mediante la consideración de boletines sobre el tratamiento que se debe dar a los conceptos que integran los estados financieros, para facilitar a los Contadores Públicos y a los distintos interesados en dichos estados, su adecuada interpretación, evitando las confusiones que debilitan la utilidad de la información suministrada (DPC 0: 1997). De la misma forma, en función a sus atribuciones legales (LECP, Reglamento y Estatutos) y de un marco claro y coherente para la emisión y actualización del modelo contable venezolano, la FCCPV siempre ha fundamentado su proceso de emisión de la normativa técnica, en los principios de nacionalidad, generalidad, confiabilidad, coherencia y publicidad; por ello, y considerando que desde la emisión de la Declaración de Principios de Contabilidad Nº 0 en 1997 las Normas Internacionales de Contabilidad (NIC), incorporadas desde el 2001 a las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF), han sido de aplicación supletoria en primer orden para la preparación y presentación de los Estados Financieros de acuerdo con principios de contabilidad generalmente aceptados en Venezuela (VenPCGA).
Por esta razón, en el 2004, según el “Acuerdo marco para la adopción de las Normas Internacionales de Información Financiera” Boletín de Aplicación VEN-NIF Nº 0 (BA VEN NIF 0), la FCCPV decidió armonizar el modelo de contabilidad venezolano al entorno internacional con fundamento en las Normas Internacionales de Información Financiera17 emitidas por la International Accounting Standards Board para los ejercicios económicos que se inicien a partir del 01 de enero de 2008 para las Grandes Entidades (GE); mientras que para las Pequeñas y Medianas Entidades (PYMES) los ejercicios económicos que se inicien a partir del 01 de enero de 2011; quedando permitida su aplicación anticipada para el ejercicio económico inmediato anterior.
En este sentido, el (Consejo Mexicano para la Investigación y Desarrollo de Normas de Información Financiera (CINIF), 2007) señala que los postulados básicos19 son fundamentos que rigen el ambiente en el que debe operar el sistema de información contable y dan la pauta para explicar en qué momento y como deben reconocerse los efectos derivados de las transacciones, transformaciones internas y otros eventos que afectan económicamente una entidad, ocupando un lugar preponderante en la jerarquía del marco integral de conceptos básicos estructurado en forma lógica y deductiva; ya que no sólo vinculan al sistema de información contable con el entorno en el que opera, sino que se presentan como los conceptos teóricos fundamentales que relacionan medios y fines, es decir, normas particulares y objetivos de la información financiera.
Asimismo, el CINIF 2007 justifica la existencia de los postulados básicos porque su el anterior marco conceptual de las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF) presentaba únicamente dos fundamentos esenciales20 que rigen la elaboración de estados financieros, así como también, postulados básicos como asociación de costos y gastos con ingresos, y consistencia no son considerados hipótesis básicas, ni definidos dentro del marco conceptual respectivamente.
Consecuencias de la Omisión de la Equidad en Contabilidad
Igual de notorio que los beneficios de aplicar la equidad en contabilidad, su omisión dentro de la gestión contable suele tener graves repercusiones para una organización.
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- Distorsión de la realidad financiera: no contar con estados financieros realistas y sin equidad en contabilidad presentará una imagen inexacta de la situación financiera de la empresa.
- Problemas legales y fiscales: omisiones en el informe financiero o la falta de equidad en contabilidad es una de las principales fuentes de problemas con las autoridades regulatorias y fiscales. Esto puede incluir sanciones, multas y auditorías desfavorables.
- Impacto negativo en la toma de decisiones: ofrecer información contable sesgada o manipulada puede llevar a una mala asignación de recursos, inversiones o estrategias empresariales equivocadas.
En los casos donde se evidencia falta de equidad en contabilidad, es frecuente la exposición a consecuencias graves. Las prácticas contables garantizan transparencia, integridad y precisión de sus estados financieros.
