La confianza es un activo intangible fundamental, basado en las relaciones, que da lugar a la disposición a cooperar y a comportamientos de ciudadanía organizativa. Actúa como un lubricante de las relaciones entre las personas en el ámbito laboral, económico, social y personal. Cuando la confianza es alta, la comunicación es fácil, instantánea y efectiva. Fortalecer el capital social, personal y organizacional es de una importancia vital porque impulsa la cooperación, reduce los costes de transacción y facilita el logro de los objetivos personales y grupales.
La confianza es una apuesta de futuro; es creer hoy que mañana algo será posible o realizable, que mañana una persona llevará a cabo el comportamiento que esperamos y que no nos fallará. Se trata de una creencia que solo puede ser verificada a posteriori; es una inversión de riesgo. La confianza siempre está a prueba: se renueva, se da y se quita, se gana o se pierde a cada minuto. De ahí que la confianza reduzca los tiempos, ahorre energías y facilite las relaciones.
Comportamientos clave para generar confianza
Gozar de confianza propia, de los demás y en los demás, es un capital muy valioso que debemos saber generar y cuidar. Para lograr un buen capital de confianza, existen comportamientos clave que debemos implementar:
- Empieza por ti mismo: Si quieres que otros confíen en ti, comienza por confiar en ti mismo. No traiciones tus valores, tus propósitos y tus compromisos.
- Comunícate a través del ejemplo: La confianza no se construye con palabras, se edifica y fortalece sobre acciones, con comportamientos y con hechos. La confianza exige mucha congruencia, coherencia y valentía.
- Sé claro con lo que quieres y con lo que esperas: Pedir, que no exigir, de forma clara y asertiva evita muchos malos tragos a la confianza. La claridad aporta certidumbre y ayuda a comprender si pueden responder o no a tus expectativas.
- Deja hacer y espera: Para saber si una persona es digna, o no, de confianza, déjala hacer y permítele que te enseñe quién es con sus actos.
- Observa, escucha y pregunta: Antes de negarle tu confianza a alguien, escucha profundamente, olvida tu ego herido y busca comprender qué llevó a esa persona a actuar de determinada manera.
- Tienes su llave: La confianza se basa en una comunicación sincera y transparente. Si estás perdiendo la confianza, expresa cómo te sientes y por qué.
- Defiende tu confianza con respeto y empatía: Utiliza la empatía para comprender al otro y a ti mismo, y el respeto para no transgredir tus límites y los ajenos.
- Selecciona bien tus inversiones: Otorgando mi confianza estoy apostando por una persona, invirtiendo mi tiempo, mi energía y mi esfuerzo. Solo el caminar diario dirá si esa inversión merece la pena.
Análisis de términos relacionados
Es común utilizar expresiones que giran en torno a la gestión de la confianza en nuestro lenguaje cotidiano. A continuación, se presenta una breve explicación de algunos conceptos relevantes:
| Término | Significado |
|---|---|
| Abusar de la confianza | Utilizar a un amigo o a un conocido de forma abusiva en beneficio propio. |
| Brillar por su ausencia | Expresión irónica que indica que falta algo imprescindible que no debería faltar. |
| Rehacer su vida | Señala que una persona que ha pasado por una mala situación vuelve a tener una vida normal. |
En conclusión, la confianza sana es una confianza inteligente, basada en la realidad, evaluada, fruto del aprendizaje de la experiencia, equilibrada y sostenible. Sin confianza todo se resquebraja, por lo que es una inversión que hay que cuidar si queremos que perdure en todas nuestras facetas de la vida.
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