Los regímenes fiscales son los sistemas que condicionan el pago de tributaciones; es decir, según en cuál se sitúe cada contribuyente le corresponderá el tipo de impuestos a los que se sujeta. Un régimen fiscal es el conjunto de normas que determina cómo una persona física o moral debe cumplir con sus obligaciones ante el SAT. En México existen dos tipos de contribuyentes: personas físicas y personas morales.
Cambiar tu régimen fiscal puede ser una decisión crucial para tu negocio o actividad profesional. Identificar estas señales te permitirá actuar a tiempo y evitar multas o inconsistencias fiscales. Actualizar tu régimen fiscal ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT) es un paso esencial si has cambiado de empleo, abierto o cerrado un negocio, o adquirido nuevas actividades económicas.
Procedimiento para el cambio de régimen fiscal
Cambiar tu régimen fiscal es un proceso que puedes realizar fácilmente en línea a través del portal del SAT. Antes de iniciar el trámite, asegúrate de contar con tu RFC, contraseña o e-firma vigente, tener datos actualizados de domicilio fiscal y estar al corriente en tus declaraciones.
Pasos para realizar el trámite:
- Ingresa al portal del SAT (www.sat.gob.mx) y accede con tu RFC y contraseña o e-firma.
- En “Trámites del RFC” selecciona “Actualización de actividades económicas y obligaciones”.
- Completa el formulario: ingresa los datos solicitados, como tu RFC y los cambios en tus actividades económicas.
- Firma y envía: carga los archivos de tu e.firma y valida la información ingresada.
- Guarda el acuse con folio para tus registros y empieza a declarar bajo el nuevo régimen.
Esquemas reportables y cumplimiento ante la autoridad
Se establece la obligación para que los asesores fiscales o los contribuyentes presenten la “Declaración informativa para revelar esquemas reportables generalizados y personalizados”. Parte del contenido de la declaración donde se revela el esquema reportable es la descripción detallada del esquema, según lo alude el artículo 200 fracción VI del CFF.
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Contar ya con reglas que permiten sin duda otorga mayor certeza a contribuyentes y asesores respecto a la información a presentar. Sin embargo, en la práctica, aún existen una serie de conceptos que pueden dar lugar a diversas interpretaciones o que resulten en inconsistencias en la información presentada que no cumplan las expectativas de la propia autoridad.
Requerimientos específicos en esquemas personalizados
En adición a lo anterior, las reglas contemplan información adicional y particular aplicable a cada supuesto de reporte previstos en el artículo 199 del CFF. A continuación, se detallan algunos elementos clave que deben considerarse según el tipo de esquema:
- Cesión de bienes: Proporcionar información fiscal de los otorgantes y beneficiarios, ubicación del bien, valor estimado y razón de negocios.
- Mecanismos híbridos: Indicar el motivo por el cual se genera el mecanismo, explicando por qué la legislación caracteriza de forma distinta a una persona moral o ingreso.
- Pérdidas fiscales: Indicar si se dejará de pertenecer al grupo resultado de una escisión, fusión o cambio de accionistas e incluir datos de los instrumentos notariales.
Uno de los retos más importantes será el elaborar el documento que integra la descripción detallada del esquema, el cual requerirá recopilar, analizar e integrar de forma apropiada la información, además de una sólida argumentación jurídica que sustente el tratamiento fiscal dado al esquema, considerando la relevancia de las sanciones por la entrega incompleta o incorrecta de información.
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