Estado de Flujos de Efectivo: Guía Completa para Entender su Importancia y Cómo Elaborarlopost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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La mejor forma de optimizar al máximo las finanzas de tu negocio es conocer todos los aspectos económicos que pueden afectarlo. El flujo de efectivo es una herramienta imprescindible para cualquier empresa que quiera mantenerse en el mercado, crecer y expandirse. Esta es una técnica que se usa en empresas y negocios, aunque también puede aplicarse para la administración de las finanzas personales, que tiene como objetivo dar seguimiento a los gastos operativos de capital.

¿Qué es el Estado de Flujos de Efectivo?

El estado de flujos de efectivo es un informe financiero que muestra las entradas y salidas de efectivo de una organización en un período determinado. Se suele denominar estado de flujos de tesorería o estado de cash flow. Permite evaluar su liquidez, capacidad de generar recursos y sostenibilidad operativa, diferenciando actividades de operación, inversión y financiación.

El estado de flujo de efectivo es considerado uno de los pilares fundamentales en la contabilidad financiera. A través de este documento, se muestra cómo ha sido generado y utilizado el efectivo por una empresa durante un periodo determinado. Este estado informa sobre la utilización de los activos monetarios representativos de efectivo y otros activos líquidos equivalentes, clasificando los movimientos por actividades e indicando la variación neta de dicha magnitud en el ejercicio. La clave está en que no se basa en devengos, como la mayoría de informes contables, sino en movimientos reales de dinero.

El efectivo, en este sentido, se puede definir como los capitales que se utilizan a corto plazo y que tienen la finalidad de hacer frente a un gasto determinado. Asimismo, el flujo de efectivo es el dinero que entra y sale de las operaciones de una empresa en un determinado periodo; brinda certeza sobre lo que se compra y lo que se vende. Es decir, se trata de dar seguimiento a la ruta del dinero en el gasto de las compañías u organizaciones.

Se entiende por efectivo y otros activos líquidos equivalentes los que como tal figuran en el balance en su epígrafe B VII, esto es, la tesorería depositada en la caja de la empresa y los depósitos bancarios a la vista. También podrán formar parte los instrumentos financieros que sean convertibles en efectivo y que en el momento de su adquisición su vencimiento no fuera superior a tres meses, siempre que no exista riesgo significativo de cambios de valor y formen parte de la política de gestión normal de la tesorería de la empresa.

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Evolución Histórica y Marco Normativo

El concepto de flujo de efectivo surgió a mediados del siglo XX por la necesidad de conocer de dónde se obtuvo un recurso en una empresa y a dónde fue a parar. En el año 1973, se fundó el Consejo de Normas de Contabilidad Financiera (FASB, por sus siglas en inglés), donde se concluyó que el Estado de Cambios en la Situación Financiera tenía una serie de debilidades. Fue hasta el 15 de julio de 1988, mediante el pronunciamiento FAS95, que surge el Estado de Flujos de Efectivo.

En el caso de México, el concepto de flujo de efectivo surgió en 1988, en sustitución del Estado de Cambios en la Situación Financiera.

En España, el estado de flujos de efectivo es una de las nuevas cuentas anuales que ha incorporado la reforma mercantil del año 2007. El estado de flujos de efectivo sustituye de alguna manera al cuadro de financiación que se incluye en la memoria del PGC 1990. A diferencia del cuadro de financiación, que explica la variación del capital circulante a través de las variaciones de los elementos permanentes del balance, el estado de flujos de efectivo explica la variación del efectivo. Sin duda el efectivo es una magnitud mucho más intuitiva y fácil de comprender que el concepto de capital circulante.

El legislador ha optado por establecer únicamente la obligación de formular el estado de flujos de efectivo, si bien no será obligatorio para aquellas empresas que puedan formular el modelo abreviado de balance, memoria y estado de cambios en el patrimonio neto. Según el Plan General de Contabilidad, es obligatorio para las empresas que presentan cuentas anuales normales, es decir, que no están acogidas al PGC para pymes ni al plan abreviado. Están obligadas a presentarlo aquellas empresas que superan ciertos umbrales establecidos por la ley, como volumen de activos, cifra de negocios o número de empleados, y por tanto presentan cuentas anuales normales.

Estructura del Estado de Flujos de Efectivo: Las Tres Actividades

El estado de flujos de efectivo establece tres clases de flujos de efectivo:

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  1. Flujos de efectivo de las actividades de explotación (FEAE).
  2. Flujos de efectivo de las actividades de inversión (FEAI).
  3. Flujos de efectivo de las actividades de financiación (FEAF).

El documento se divide generalmente en estos tres grandes bloques, que muestran desde dónde entra y hacia dónde se va el dinero en el negocio. El aumento o disminución neta del efectivo o equivalentes será la suma algebraica de los tres tipos de flujos:

Aumento/Disminución neta del efectivo o equivalentes = ± FEAE ± FEAI ± FEAF

Estos elementos no solo permiten evaluar la eficiencia con la que se manejan los recursos, sino que también sirven como base para prever necesidades de capital, tomar decisiones estratégicas y anticipar posibles problemas de liquidez.

1. Flujos de Efectivo de las Actividades de Explotación

Los flujos de efectivo de las actividades de explotación son fundamentalmente los ocasionados por las transacciones que intervienen en la determinación del resultado de la empresa. Muestran el efectivo generado o utilizado por la actividad principal de la empresa, como ventas, cobros a clientes, pagos a proveedores, salarios y servicios.

La variación del flujo de efectivo ocasionada por estas actividades se mostrará por su importe neto, a excepción de los siguientes flujos, de los que se informará separadamente: Intereses (cobros o pagos), Dividendos recibidos, Impuestos sobre beneficios. Los flujos correspondientes a estas partidas se presentan por tanto por el método directo.

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Para el cálculo de los flujos de efectivo de las actividades de explotación, se parte del resultado del ejercicio antes de impuestos y se realizan una serie de ajustes. Estos ajustes pueden ser de varios tipos:

  • Para eliminar gastos o ingresos que no suponen variación en el efectivo, como la amortización del inmovilizado o correcciones valorativas por deterioro.
  • Para eliminar operaciones que deben ser calificadas como de inversión o financiación.
  • Para eliminar los resultados relativos a la remuneración de activos y pasivos financieros, cuyos flujos deben figurar separadamente en este estado.

Adicionalmente, se consideran los cambios en el capital corriente, ajustando las variaciones habidas en el fondo de maniobra como consecuencia de la diferencia entre la corriente real y la corriente monetaria. A estos efectos, se realizan los siguientes ajustes:

  • Aumento de activos corrientes --------> Ajuste negativo
  • Disminución de activos corrientes --------> Ajuste positivo
  • Aumento de pasivos corrientes --------> Ajuste positivo
  • Disminución de pasivos corrientes --------> Ajuste negativo

Otros flujos de efectivo de las actividades de explotación incluyen los intereses cobrados o pagados, así como los dividendos percibidos que se han ajustado previamente del resultado, y que se hacen lucir en este apartado de forma directa. También se incluyen los pagos por impuestos sobre beneficios, que no ha habido necesidad de ajustar previamente, ya que se parte del beneficio antes de impuestos.

La suma algebraica de estos apartados conforma los flujos de efectivo de las actividades de explotación: FEAE = +/- Resultado del ejercicio antes de impuestos +/- Ajustes del resultado +/- Cambios en el capital corriente +/- Otros flujos de efectivo de las actividades de explotación.

2. Flujos de Efectivo de las Actividades de Inversión

En este apartado se incluirán los pagos que tienen su origen en la adquisición de activos no corrientes tales como inmovilizados intangibles, materiales, inversiones inmobiliarias o inversiones financieras, así como los cobros procedentes de su enajenación o de su amortización al vencimiento (caso de inversiones mantenidas hasta su vencimiento). Este bloque incluye las compras o ventas de activos fijos o inversiones financieras.

La variación de efectivo y otros activos líquidos equivalentes ocasionada por la adquisición o enajenación de un conjunto de activos y pasivos que conformen un negocio o línea de actividad se incluirá, en su caso, como una única partida en las actividades de inversión, en el epígrafe de inversiones o desinversiones según corresponda, creándose una partida específica al efecto.

3. Flujos de Efectivo de las Actividades de Financiación

Los flujos de efectivo por actividades de financiación se definen como los cobros procedentes de la adquisición por terceros de títulos valores emitidos por la empresa o de recursos concedidos por entidades financieras o terceros, en forma de préstamos u otros instrumentos de financiación, así como los pagos realizados por amortización o devolución de las cantidades aportadas por ellos. Figurarán también como flujos de efectivo por actividades de financiación los pagos a favor de los accionistas en concepto de dividendos. Aquí se incluyen todos los movimientos de dinero relacionados con la financiación externa.

Métodos de Elaboración del Estado de Flujos de Efectivo

Para saber cómo calcular de mejor forma el flujo de efectivo de cualquier negocio o empresa, es necesario determinar uno de los dos procesos para lograr el objetivo: el método directo y el indirecto. Ambos métodos llevan al mismo resultado final, pero con diferentes enfoques.

Método Directo

El método directo consiste en separar los principales conceptos de cobros y pagos en términos brutos. En este método, se recogen directamente todos los cobros y pagos realizados durante el periodo, separados por actividades (explotación, inversión y financiación). Grosso modo, el método directo se diferencia por presentar, de manera separada y desglosada, las categorías principales de los ingresos y egresos de efectivo de las operaciones del negocio, es decir, un detalle de forma bruta del ejercicio de la organización. El uso del método directo presenta información más detallada y útil en las estimaciones de los flujos de efectivo a largo plazo.

Para hacer uso de este método, las empresas que así lo decidan deberán tener a la mano todos los registros relacionados con:

  • Cobranza en efectivo a los clientes
  • Efectivo por concepto de intereses, dividendos y rendimientos en inversiones
  • Cobros de operación
  • Nómina en efectivo a empleados y pago a proveedores
  • Amortización en efectivos por pagos a instituciones bancarias
  • Liquidaciones en efectivo por compromisos fiscales y obligaciones con el gobierno

De esta manera, el método directo organiza las operaciones financieras de la empresa como si se tratara del detalle de un estado de cuenta bancaria, registrando y concentrando operación por operación, con datos de montos y fechas de las transacciones en efectivo. Es por esta razón que al método directo se le conoce como el más detallado y robusto para obtener el dato del flujo de efectivo.

Método Indirecto

En el método indirecto no se detallan los cobros y pagos de forma directa, sino que a partir del resultado se hacen una serie de ajustes para conciliar dicho resultado con el flujo de efectivo. Este método aporta los resultados netos que se obtienen de la cuenta de resultados y se va ajustando en función de los gastos e ingresos que no tienen relación con el efectivo del pasado o a futuro.

El método indirecto consiste esencialmente en lograr identificar la utilidad obtenida por medio del estado de resultados, para depurarla posteriormente hasta obtener el efectivo final, el cual queda registrado en los libros de contabilidad de la empresa. Indica las ganancias y pérdidas del negocio, es decir, el resultado de las actividades operativas. Luego incide en los ejercicios no financieros, como las partidas del resultado que no tienen efecto sobre el flujo de efectivo, como lo son la depreciación, el pago de impuestos o los dividendos de cambio no efectuados.

La depuración consiste en restar todos los montos relacionados con el incremento de las cuentas por cobrar, y sumar la reducción de inventarios, los aumentos de cuentas por pagar, así como el incremento de otros pasivos propios de las operaciones como el pago de los impuestos, obligaciones con gobierno, nómina, etcétera. El método indirecto parte del ingreso neto y lleva a cabo una serie de ajustes, adiciones o deducciones derivadas de los cambios de las partidas del balance general, para llegar al flujo de caja operacional.

Debido a la facilidad de estructuración para comparar los términos, se le identifica como el método más usado por las compañías, tanto en las pequeñas y medianas empresas (PyMEs), inclusive por corporativos, sin importar su tamaño de su facturación, ni la industria a la que pertenezcan. En general, el método indirecto ha sido preferido por la mayoría de las empresas, especialmente por su facilidad de preparación y compatibilidad con sistemas contables existentes.

Comparativa del PGC y la NIC 7

Como se ha venido comentando en reiteradas ocasiones, el PGC 07 está inspirado en las NIC/NIIF, y en el caso del estado de flujos de efectivo no podía ser de otra forma. La NIC 7 se dedica en su integridad a la elaboración del denominado estado de flujos de tesorería y establece diferentes alternativas para su elaboración.

Aunque se trate de dos estados financieros muy similares, hay algunas diferencias entre el estado de flujos de efectivo regulado en el PGC y el que se establece en las normas internacionales de contabilidad. En primer lugar la NIC justifica la necesidad de elaborar un estado de esta naturaleza a partir de las necesidades de los usuarios de la información financiera y desarrolla los posibles usos de la información que proporciona. El PGC, en cambio, se limita a establecer el contenido de esta cuenta anual sin establecer ninguna razón que justifique su formulación.

La NIC recomienda un método directo de cálculo para los distintos flujos y considera que proporciona un mayor nivel de información. Sin embargo, el PGC ha optado por un método indirecto para calcular los flujos de explotación y por el directo para los de inversión y financiación. Además, a diferencia de lo que hacen las NIC/NIIF, el PGC establece un formato normalizado y obligatorio.

El modelo del PGC es menos discrecional que el de la NIC, ya que se eliminan alternativas y se establece un modelo cerrado, si bien los flujos de efectivo que establece tienen la misma estructura en ambos casos, distinguiendo los tres tipos de flujos comentados anteriormente: Flujos de efectivo de las actividades de explotación, Flujos de efectivo de las actividades de inversión y Flujos de efectivo de las actividades de financiación.

Como ha sido habitual en la adaptación de las NIC, en aquellos casos en que existen diversas alternativas, el PGC ha optado por dejar una única opción. Esto es lo que ha ocurrido con los intereses y dividendos tal y como se puede ver en el siguiente cuadro:

ConceptoAlternativas NIC 7PGC
Intereses pagadosFlujos de explotación o Flujos de financiaciónFlujos de explotación
Intereses cobradosFlujos de explotación o Flujos de inversiónFlujos de explotación
Dividendos cobradosFlujos de explotación o Flujos de inversiónFlujos de explotación
Dividendos satisfechosFlujos de explotación o Flujos de financiaciónFlujos de financiación

En cuanto a los dividendos satisfechos, nos parece totalmente acertada su inclusión como flujos de financiación.

Importancia del Estado de Flujos de Efectivo para la Toma de Decisiones

Conocer el flujo de efectivo nos brinda uno de los datos que más interesan durante el reporte anual de las empresas, ya que ofrece la información más valiosa de una organización: cuál es su rendimiento. Para administradores, contadores, inversionistas, directores y acreedores, el flujo de efectivo brinda información que permite la toma de decisiones basada en datos rigurosos, así como analizar la capacidad de la compañía para generar flujos de efectivo positivos.

La utilidad del estado de flujos de efectivo va mucho más allá de ser un documento administrativo. Es esencial para la toma de decisiones estratégicas, proporcionando información clave sobre cómo se genera y utiliza el efectivo, permitiendo a la dirección evaluar la capacidad de la empresa para generar liquidez y planificar inversiones futuras. Además, si estás buscando financiación o quieres atraer inversores, mostrar un estado de flujos de efectivo sólido puede marcar la diferencia.

Permite estimar la capacidad de la empresa de cumplir con las obligaciones que ha adquirido, ya sean con sus colaboradores, proveedores o los respectivos pagos de impuestos. Mantener un flujo de caja saludable es crucial para que las empresas puedan cumplir con sus obligaciones financieras. Un flujo de efectivo negativo puede indicar problemas de liquidez que podrían afectar la operatividad del negocio. Adicionalmente, proporciona el valor de las necesidades de financiación y facilita el manejo interno del control sobre el presupuesto de los recursos monetarios del negocio.

Este informe muestra si la empresa es capaz de mantenerse a flote con su actividad principal. También indica qué tanto depende de financiamiento externo o si está invirtiendo para crecer. Es una herramienta poderosa para detectar desequilibrios, prever crisis y planificar con mayor seguridad. Por ejemplo, un flujo positivo constante en operaciones es signo de una empresa sólida. En cambio, un flujo negativo constante podría ser una señal de alerta. Un flujo negativo en explotación es preocupante, porque indica que el negocio principal no genera suficiente dinero. Tal vez los gastos estén descontrolados, o tal vez las ventas estén estancadas. Sea como sea, las decisiones estratégicas deben tomarse con esta información en mano.

No te fíes solo del beneficio contable, ya que una empresa puede enfrentarse a graves problemas de liquidez, incluso si tiene beneficios contables. Controla los plazos de cobro y pago y evita invertir si no tienes un colchón suficiente. Ahora ya lo sabes, es importante llevar el registro de todos los movimientos y operaciones de tu empresa o compañía para saber qué decisiones deberás tomar a mediano o largo plazo, y así lograr un mejor rendimiento sobre los recursos de tu negocio, además de evitarte sorpresas con gastos poco prioritarios.

Aspectos Adicionales en la Elaboración

Elaborar un estado de flujo de efectivo no tiene por qué ser complicado. Se empieza por recopilar los estados financieros básicos (estado de situación financiera y estado de resultados) y luego se clasifican las partidas según las tres actividades principales. Por ejemplo, si el saldo de cuentas por cobrar aumentó, eso significa que aunque se vendió más, no se cobró en efectivo, así que se resta del flujo de operación. Si se compró maquinaria, ese desembolso se registra en inversión. Si se solicitó un préstamo bancario, entra en financiamiento.

Suma todas las entradas y salidas dentro de cada bloque y obtén el saldo neto. La suma de los tres flujos (explotación, inversión y financiación) debe coincidir con la diferencia entre el efectivo al inicio y al final del periodo. Hoy en día, herramientas como Excel, QuickBooks o SAP facilitan este trabajo, permitiendo automatizar cálculos y generar reportes visuales para su análisis. Además, la información puede ser integrada con dashboards que permiten seguir la salud financiera en tiempo real. Lo más recomendable es elaborarlo al menos una vez al año, coincidiendo con el cierre contable. De hecho, muchas pequeñas empresas y autónomos utilizan plantillas de Excel para registrar sus flujos de caja.

Respecto a las transacciones no monetarias, en la memoria se informará de las operaciones de inversión y financiación significativas que, por no haber dado lugar a variaciones de efectivo, no hayan sido incluidas en el estado de flujos de efectivo. A título de ejemplo, el PGC cita la conversión de deuda en capital o la adquisición de un activo a través de un arrendamiento financiero.

Cuando la empresa posea deuda con características especiales, los flujos de efectivo procedentes de esta se incluirán como flujos de efectivo de las actividades de financiación en una partida específica denominada «Deudas con características especiales», dentro del epígrafe de aumentos y disminuciones en instrumentos de pasivo financiero. Los cobros y pagos procedentes de activos y pasivos financieros de rotación elevada podrán mostrarse netos, siempre que se informe de ello en la memoria. Se considera que el período de rotación es elevado cuando el plazo entre la fecha de adquisición y la de vencimiento no supere los seis meses.

Los flujos procedentes de transacciones en moneda extranjera se convertirán a la moneda funcional al tipo de cambio vigente en la fecha en que se produjo cada flujo en cuestión, sin perjuicio de poder poner una media ponderada si existe un volumen elevado de transacciones. La empresa debe informar de cualquier importe significativo de sus saldos de efectivo y otros activos líquidos equivalentes al efectivo que no estén disponibles para ser utilizados. Cuando exista una cobertura contable, los flujos del instrumento de cobertura se incorporarán en la misma partida que los de la partida cubierta, indicando en la memoria este efecto. En el caso de operaciones interrumpidas, se detallarán en la nota correspondiente de la memoria los flujos de las distintas actividades.

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