La contabilidad electrónica y tradicional es, como muchos sugieren, el lenguaje de los negocios; ese lenguaje ha sufrido muchos cambios a lo largo del tiempo, a través de los cuales, la tecnología siempre ha contribuido a que el trabajo de los contadores sea un poco más sencillo. A medida que aumenta nuestro conocimiento de la tecnología, también aumenta la capacidad del contador para analizar valores estadísticos. En esta ocasión hablaremos de la evolución de las tecnologías de contabilidad para que se comprenda mejor el rol actual de los profesionales contables.
Orígenes y Primeras Herramientas
Podemos comenzar este artículo con la invención del ábaco, que se utilizaba para realizar seguimientos de los cálculos en los negocios. Después de esta primera máquina de cuentas, surgió la calculadora que destacaba por su precisión en el manejo de la información. A medida que la tecnología avanzaba, también lo hacía la velocidad y la competencia de los contadores, sin embargo, estos tenían aún que hacer un seguimiento de las funciones de las empresas mediante el uso de papel.
La Formalización de la Contabilidad y el Sistema de Partida Doble
La contabilidad, un pilar en el ámbito financiero, tiene sus raíces en tiempos tan remotos como hace más de cinco mil años. En aquellos días, los registros utilizaban métodos rudimentarios y simples. Sin embargo, fue en los siglos XIII y XIV cuando la disciplina dio un gran salto gracias a la introducción del sistema moderno de partida doble. Esta innovación revolucionó la forma de registrar las finanzas, permitiendo correlacionar los distintos elementos que conforman el patrimonio, como el capital, los activos, y las cuentas por cobrar y pagar. Esta estructura daba vida a un reflejo más claro y preciso, no solo de los cambios en la composición del patrimonio, sino también de las modificaciones en su total a través de cuentas de capital.
Antes de que esta metodología fuera estructurada formalmente, muchos comerciantes ya utilizaban mecanismos rudimentarios para llevar sus cuentas. A través de registros históricos, podemos observar que civilizaciones antiguas, desde Babilonia hasta Egipto, empleaban prácticas contables notables, aunque carecían de la sistematización que se desarrolló más tarde durante la época renacentista.
El Renacimiento y la Contabilidad por Partida Doble
Durante el Renacimiento, la contabilidad por partida doble se estableció gracias a un fraile matemático que popularizó su sistema, a pesar de que no lo inventó. Este método, que exige registrar cada transacción con un débito y un crédito iguales, trajo consigo un nuevo orden financiero. Imagina un balancín que debe permanecer en equilibrio; así funciona este método.
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La contabilidad por partida doble es un sistema ingenioso que exige que cada transacción se registre bajo dos aspectos: un débito y un crédito que balanceen entre sí.
Siglo XIX: Formalización como Profesión
Desde el inicio del siglo XIX, la contabilidad se formaliza como profesión, abriendo puertas a una amplia gama de nuevos métodos y teorías. No se trata únicamente de realizar cálculos, sino de manejar y controlar las finanzas de una empresa con una visión más amplia, integrando elementos de organización y dirección empresarial.
La Era de la Computación
Hacia fines del siglo XX, la profesión contable comenzó a adquirir una nueva imagen con la introducción de las computadoras, las cuales han cambiado completamente a la industria. Con programas como Microsoft Excel, los contadores disponían de hojas de cálculo electrónicas con menos margen de error, lo que eliminó la necesidad de usar calculadoras, y papel.
En un giro aún más contemporáneo, la llegada de la informática y la tecnología a finales del siglo XX marcó un cambio radical en el panorama contable. Este avance tecnológico no solo facilitó la automatización de procesos contables, sino que también mantuvo viva la relevancia del sistema de partida doble. Las herramientas digitales ofrecen un sinfín de ventajas para optimizar el oficio contable. La automatización de tareas como la generación de informes y la gestión de auditorías permite a los profesionales concentrarse en las áreas que requieren análisis más agudos y juicios críticos.
Contabilidad en la Era Digital
Los profesionales contables del presente entienden la importancia del Internet para el comercio por lo que lo usan para ejecutar los principales procesos comerciales de las empresas. El llamado “e-business” permite a las firmas de contabilidad coordinar actividades para la administración interna y combinar las relaciones de los clientes con el uso de redes.
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Las aplicaciones empresariales se pueden usar en una pequeña red interna llamada Intranet, la cual puede distribuir información a los empleados, como políticas corporativas y programas, asimismo, se centra en un portal que funge como único punto de acceso. La información puede provenir de varios sistemas diferentes usando una interfaz web y pueden incluir elementos como el correo electrónico, y las herramientas de búsqueda.
Los profesionales de la contabilidad también pueden comunicarse fuera de la organización con tecnología web mediante la creación de una extranet; esto permite a los clientes tener acceso limitado, vinculando una parte de la intranet de la firma contable para importar y exportar archivos de un lado a otro. La información de esta manera pudo estar disponible para los contadores con sólo hacer un clic en el mouse, lo cual cambió la naturaleza de su trabajo.
Con estas oportunidades diversificadas en el campo de la contabilidad, nuevas áreas especializadas se han desarrollado, al grado de que los dueños de negocios empezaron a buscar a los contadores para obtener asesoramiento tecnológico y poder ser más productivos. Ahora bien, los clientes no sólo necesitan tener procesos financieros competentes, sino que los propios contadores requieren de software para realizar un seguimiento de la información contable con mayor eficiencia.
Asimismo, los contadores trabajan con los programadores de sistemas para desarrollar procesos digitales que organizasen la historia de los clientes así como sus documentos. Cuando los datos de los clientes se ingresan en dicho software, el ciclo de procesamiento le da a las computadoras las instrucciones sobre cómo procesar los datos, con lo que es posible analizar los datos e interpretar los estados financieros de los clientes a fin de aumentar su éxito.
En nuestros días el uso de la nube se está haciendo popular dentro de las labores contables. Se trata de un servicio que se proporciona a través de Internet para almacenar permanentemente los datos y usar las aplicaciones comerciales en un servidor remoto. Con esta modalidad los datos son permanentemente almacenados en enormes centros de datos compartidos por muchos otros usuarios. Con todos estos avances se desarrolló lo que hoy conocemos como contabilidad electrónica, sin la cual sería difícil entender las labores contables de nuestros días.
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La Teoría General de la Contabilidad y los Sistemas Contables
La contabilidad es un cuerpo de conocimientos que se ha consolidado a lo largo de la historia librando una lucha epistémica (positivista) y sociológica (crítico-interpretativa). La segunda, desde el construccionismo, integra la relación sujeto-objeto, dando cuenta de la interacción de la contabilidad con lo ambiental y lo social (Chua, 1986, 2009). Enfoques que, de forma distinta a la lógica postulacional de la corriente principal, vienen cuestionando los aspectos lineales, determinísticos, cosificados y técnicos con que se ha observado lo contable (Hopwood, 1987; Laughlin, 1987, 2007; Roberts y Scapens, 1985).
El anterior preámbulo, por un lado, dota de argumentos a la disciplina contable como un saber de carácter social de extrema valía para que la sociedad opere, ya que, como lo sugiere Jorge Tua Pereda (1995:5), “cuando hablamos del futuro de la Contabilidad estamos hablando del futuro de nuestra sociedad”; incluso, mientras que en la Modernidad muchos sistemas sociales deben su existencia a la diferenciación, la contabilidad desde mucho antes se diferenció a través de la abstracción por partida doble con la cual se complejizaron/descomplejizaron las relaciones sociales de producción y reproducción de la riqueza.
Por otra parte, se indica que la Teoría General de la Contabilidad, anclada en la corriente dominante, se pone a prueba cada vez que un sistema contable entra en uso (Mattessich, 1972, 1995a, 2002; Tua Pereda, 1995). En este sentido, el sistema contable es una de las principales categorías con la que la contabilidad observa el mundo, pero sus complejidades y las del mundo han ocasionado que pierda capacidad de hacerlo.
Dichas complejidades empezaron a darse en la primera mitad del siglo XX, momento en el que se intensificó el intercambio de bienes, servicios y capital, eventos que se profundizaron a lo largo del siglo XXI. Desde lo disciplinal, la ausencia de uniformidad ha derivado en una dimensión conceptual disímil (Mattessich, 1972, 1995b, 1998), de allí que un marco conceptual único se haga ambiguo frente a diversos intereses de distintos usuarios; esto también ha derivado en problemas de modelación y representación de la realidad, de la cual debe dar cuenta la contabilidad (Machado, 2011).
En lo profesional, la heterogeneidad ha tenido consecuencias en las prácticas relacionadas con la medición, la preparación y la presentación de información (Jarne, 1997), así como en lo relacionado con la auditoría y el control. A nivel de la organización, ha conllevado una inadecuada interpretación de los elementos patrimoniales de las compañías de orden global, con prácticas de valoración y presentación de información contable-financiera, registros contables no equivalentes en los diferentes países, distorsiones en el análisis de la información por parte de contables, usuarios y organizaciones a nivel internacional, así como el incremento de los costos en la elaboración y la interpretación de la información contable-financiera (Morales y Jarne, 2006).
El Concepto de Sistema Contable
De acuerdo con Platón y Aristóteles, la organización evidenciada en el cosmos y la naturaleza resume ejemplarmente el concepto de sistema. Esta perspectiva es heredada por el mundo moderno y el concepto reaparece adherido a la noción de totalidad como máquina cognoscible por la razón, idea que se extiende de Descartes a Newton.
La anterior perspectiva de sistema llega a la sociología con Auguste Comte, Herbert Spencer y Émile Durkheim, que entrevieron a la sociedad como un todo ordenado a partir de la relación parte/todo. Para el primero, descubrir las leyes que gobiernan lo social se hace imprescindible frente a la anarquía de lo moderno (Comte, 1973). Spencer (1882), por su parte, reacciona a la perspectiva mecanicista y plantea el aspecto biológico de lo social (todo superior diferente de la suma de sus partes). En el siglo XX se inicia una revisión de las intenciones mecanicistas y la orientación analítica del concepto sistema; “las propiedades de las partes no son propiedades intrínsecas y sólo pueden entenderse desde el contexto del todo mayor” (Capra, 1998: 57).
Se recrea, de esta manera, una complejidad organizada en la que “existen fenómenos que sólo pueden ser explicados tomando en cuenta el todo que los comprende y del que forman parte a través de su interacción” (Johansen, 2006:18). atención en la relación todo/parte. relación de entrada/salida entre sistema/entorno. conceptos como los de información, retroalimentación y autorregulación (Bertalanffy, 1989). Esta es la noción de sistema que llega a la contabilidad y es apropiada para la teoría y los sistemas contables en uso. En esta dirección y desde una observación de primer orden, a continuación se presentan las semánticas históricas que propician la sedimentación conceptual en torno a la noción de sistema contable bajo esta orientación de sistema.
Sistemas Contables Parciales
Sistema Parcial Hipotético-Deductivo
Sistema Parcial Hipotético-Deductivo. contabilidad. sistema contable con axiomas, teoremas, requisitos y definiciones. contable desde lo epistemológico y metodológico. que tienen la función de esclarecer las relaciones medios-fines. con el propósito de explicar los diferentes eventos socioeconómicos observados. proposicional, para asumir una orientación de carácter descriptivo. lo prescriptivo y lo descriptivo de la TGS y del sistema contable. correspondencia está dada entre causa/efecto, en la cual “las cosas son como son”. países, así como de la normatividad vigente. clasificaciones y agrupamientos. propician el logro de objetivos. analizarlos en los contextos de los países.
Sistema Parcial Institucional
En esta línea y en el marco de la globalización económica y financiera que empieza a gestarse (en el siglo XX), se levanta una visión estructural que depende de una fuerte forma institucional (DiMaggio y Powell, 1999) y posteriormente neoinstitucional (March y Olsen, 1989). La primera fue fuertemente influida por lo institucional: American Institute of Accountants (AIA), American Accounting Association (AAA), New York Stock Exchange (NYSE), y por lo estatal: Securities and Exchange Commission (SEC), en Estados Unidos, y su capacidad de trenzar relaciones de poder para encauzar eventos como los acontecidos en la crisis de 1929 se constituyó en uno de los primeros esfuerzos de uniformización de la contabilidad y de los sistemas contables.
En las décadas siguientes, se imponen las políticas neoconservadoras, las cuales facilitaron un ambiente económico profundamente financiero. En medio de esta atmósfera irrumpe un nuevo tipo de usuarios (stakeholders, shareholders y stockholders) y de corporaciones (multinacionales y transnacionales), que modifican el escenario contable a nivel global. De tales eventos y por vía de la gobernanza corporativa, se adoptaron unos principios relacionados con la transparencia y la comparabilidad de la información, un encargo que a comienzos del siglo XXI se le entrega a una nueva institución: el International Accounting Standards Board (IASB).
Sistema Parcial Semántico
Lo transmitido por el ámbito académico como sistema contable ha hecho referencia a modelo contable, sistema de información, sistema administrativo contable, proceso contable y artefacto tecnológico. El modelo contable (García-Casella y Rodríguez de Ramírez, 2001) hace una representación (objetiva, subjetiva e intersubjetiva) de la realidad, es la puesta en texto y contexto de la teoría general contable. El modelo contable, como evento integrador entre conocimiento y realidad, se constituye en el referente desde donde es posible desarrollar y hacer uso de sistemas contables en las organizaciones.
En este escenario, la Teoría General de la Contabilidad, su modelización y puesta en práctica a través de sistemas contables, se presenta como sistema de información contable con la cual los usuarios toman decisiones. Estos se integran a las organizaciones para coordinar las diferentes áreas funcionales y producir nuevos datos. Con la interrelación de este conjunto de acciones, se logra la información que se considera útil y que hoy cuenta con sofisticadas plataformas tecnológicas para llevarse a cabo. “Mecanismo para la descripción cuantitativa de los flujos de renta y agregados de la riqueza” (Mattessich, 1972: 449-450). Objetivos, usuarios, necesidades de información, decisiones, axiomatización, lógica deductiva-inductiva, teleológica, ciencia empírica y aplicada, fines/medios, instrumentales.
“Un sistema contable es un conjunto de reglas orientadas a una finalidad concreta. “Conjunto de variables del entorno social y de la dinámica interna de la contabilidad que tiene que ser operacionalizada y representada por la contabilidad” (Gómez, 2011: 140). En el resumen de las semánticas históricas en torno a la noción de sistema contable se presentan un conjunto de categorías como lo normativo/positivo, interno/externo, inducción/deducción y conceptual/material, completamente interrelacionadas y conformando un todo funcionalmente organizado.
Es así como la distinción contabilidad/sistema contable está dotada de una orientación sistémica en la que es posible observar la unidad diferenciada de la realidad (objetiva/no objetiva) asociada a constructos (que representan/que no representan), lo que constituye otras dimensiones orientadoras de lo que es el sistema contable: dimensión ontológica, epistemológica y una formulación esquemática de su enunciación (tabla 2).
Las prácticas contables, al igual que los postulados-principios-reglas, tienen existencia en el mundo real, es decir, tienen su correlato en la organización. La relación causa-efecto se complementa con la relación medios-fines, orientándose a un deber ser determinado por objetivos (teleología). Si bien la vía inductiva/deductiva posibilitó reconocer al sistema contable, fue la propuesta conceptual, previa a cualquier sistema en uso, la que posibilitó clasificarlo y caracterizarlo.
La distinción conceptual/abstracta levanta la teoría general con la cual se hace abstracción de la realidad. Con la distinción técnico/aplicada se resuelven demandas de un escenario determinado. Enunciado prescriptivo en el orden teleológico de una ciencia aplicada: para lograr el objetivo “A”, dadas las condiciones “C”, haga “D”. Si X es un sistema contable, entonces es un conjunto de componentes en interacción y aplica para todo X. f = Información útil x = Inversor, prestamista o acreedor financiero. Las proposiciones (p, q, r, s, t) definen lo que es un sistema contable (Sc).
Un aspecto que debe quedar enunciado es la ubicación que, desde la lógica, ha fundamentado la construcción de estos sistemas parciales: su formalización. En las semánticas históricas que han orbitado en torno a cada uno de estos constructos han confluido supuestos, conceptos y definiciones, en los cuales pueden encontrarse reglas de interpretación que dotan de significado funcionalista, causalista y determinista las concepciones en el marco de esta observación de primer orden.
Para ello, se apeló a Mario Bunge (1988), quien afirma que hay dos grados de formalización. El primero es el de formalización absoluta, basado en un lenguaje artificial. 2003: XX). La primera se observa en organismos vivos y máquinas, sistemas de control y autocontrol, en los cuales se conservan las premisas del mecanicismo: una realidad independiente del observador, es decir, un mundo conformado por sistemas y estos a su vez contenidos de estructura, que permiten cumplir fines y funciones características fundantes del estructuralismo. En la segunda se desarrollan dos ideas: 1) el mundo se presenta de acuerdo con la perspectiva del observador, esto es, la realidad no es independiente del observador y de su forma de observarla; 2) las operaciones de distinción provistas por el lenguaje con que se observa al mundo dependen del observador, de tal manera que el observador aporta en la construcción de la realidad; de esta forma, observador y observado se conforman en una relación mutua. Finalmente, la tercera ola refiere que las cosas del mundo son en la medida en que entran en relación con un observador, conformando un todo unitario.
Análisis de Segundo Orden
El análisis de segundo orden parte del referente teórico y metodológico de Luhmann, como caja de herramientas para observar el mundo. En la teoría del autor no existe una ruta, un conjunto de pasos a seguir, ni un principio fundante o a priori alguno; lo que sí se muestra son los diferentes conceptos que estructuran su propuesta teórica, así como su interrelación; con estos se hacen distinciones y se establecen selecciones que desatan diferencias ulteriores, cualquiera de sus ideas es elegible para emprender una observación. Es de resaltar que, debido a la magnitud de su obra, agotar todas las categorías contenidas en esta se hace dificultoso para el estudio.
Haciendo uso de algunos de los conceptos fundamentales de Luhmann, donde se encuentran implícitos otros, iniciamos con un corte de realidad, una marca con la que se hiere al mundo dejando dentro aquellos elementos que se interrelacionan para hacer emerger la dimensión estructural en que está contenida la tematización que sobre el sistema contable ha construido la comunidad contable, estructuras bajo la forma de códigos binarios que dan cuenta de la diferenciación sistema/entorno y de la complejidad elemento/relación, estructuras que permiten que...
El Legado y la Aplicación Moderna del Sistema de Partida Doble
A medida que avanzamos hacia el siglo XX, la contabilidad por partida doble no solo se consolidó en los negocios, sino que se adaptó a un mundo en constante evolución. Las normas contables empezaron a estandarizarse a nivel global, y la flexibilidad de la partida doble se convirtió en un pilar fundamental para esta estandarización. Ahora, las empresas podían establecer informes financieros que no solo cumplían con los requisitos locales, sino que también eran comparables internacionalmente.
Hoy en día, la contabilidad por partida doble sigue siendo la base fundamental para la contabilidad moderna. Aunque las tecnologías han cambiado la forma en que se realizan los registros contables, la esencia de la partida doble persiste. Las organizaciones se benefician enormemente de la consistencia y claridad que ofrece este sistema. A través de los siglos, podemos observar cómo la contabilidad por partida doble no solo ha sobrevivido, sino que se ha perfeccionado, permitiendo a generaciones enteras de contadores y empresarios gestionar sus finanzas de manera efectiva.
La contabilidad por partida doble es más que un método; es un síntoma de evolución en el pensamiento financiero. Desde su formalización en el Renacimiento hasta su aplicación moderna, este sistema ha demostrado ser esencial en la gestión de cuentas y la transparencia financiera. A medida que avanzó el tiempo, el uso de la partida doble se formalizó y adaptó a las necesidades evolutivas de las empresas, convirtiéndose en un pilar fundamental en la contabilidad moderna. En la actualidad, su aplicación es crucial para asegurar la transparencia y la comparabilidad en los informes financieros. Este sistema no solo ha perdurado, sino que representa un legado esencial que sigue vigente hoy.
Sí, ha sido adoptada globalmente, aunque las normas pueden variar según la legislación de cada país. Definitivamente, la contabilidad por partida doble es aplicable a empresas de todos los tamaños.
