En el estado de Guanajuato, la Hacienda de La Erre es considerada una de las más importantes por su relevancia y trascendencia histórica y cultural. Conocida como La Erre por la forma que tomaba de la letra del alfabeto, atesora en sus paredes cinco siglos de historias.
Ubicación y Acceso
La hacienda se encuentra a 7 kilómetros de Dolores Hidalgo, sobre la carretera al Xoconostle y a un kilómetro de ésta entrando por el camino que va justo a la comunidad La Erre. Está a unos 2 kilómetros de la Presa Peñuelitas.
Orígenes y Propiedad
De acuerdo con el historiador de Dolores Hidalgo, César Aguayo Juárez, esta hacienda se estableció en la segunda mitad del siglo XVI.
- Juan Altamirano Saavedra inició la hacienda al juntar propiedades como "La Cieneguilla de Nieto", "Santa Lucía", "Río Seco", "La Erre", "El Comedero", "El Llanito", "El Joconoxtle", "La Ventanilla", "El Gusano", "La Ciénega de Guerrero", "San Mateo", "San Damián", "San Nicolás", "El Espejo", "Río de Don Juan" y "La Cruz".
- En 1619, don Rodrigo Mejía y Altamirano, alguacil mayor de la Real Audiencia de la Nueva España, consolidó la hacienda.
- Al morir don Rodrigo Mejía y Altamirano la hacienda quedó en manos de su hija Juana Mejía Altamirano y de Tovar, y a su yerno, Carlos de Luna y Arellano y Sámano, conocido como el Mariscal de Castilla.
- En 1824 don Mateo Delgado compró la hacienda y luego de heredarla a sus descendientes quedó don Manuel Rubio como único dueño único en 1890.
- Al morir don Manuel, La Erre pasó a manos de su hija María Guadalupe Rubio, quien la terminó fraccionando y así terminó con uno de los más grandes latifundios del estado de Guanajuato.
La Hacienda y la Independencia de México
Fue el lugar donde Miguel Hidalgo ofició misa durante el inicio el 16 de septiembre de 1810 del movimiento de independencia. Según datos históricos, Hidalgo ofició misa debajo de un mezquite, después de convocar al pueblo a levantarse en armas, y se asegura que el árbol sigue en el mismo lugar, aunque sostenido por dos troncos a manera de muletas para poder mantenerse de pie.
Esta hacienda, ubicada en Dolores Hidalgo, es una construcción de la primera mitad del siglo XVIII que perteneció a uno de los latifundios más extensos del estado, ya que se tienen registros que indican que sus límites llegaban de un lado a lo que hoy es Michoacán y, del otro, hasta territorio de San Luis Potosí.
Lea también: Información sobre Hacienda de Las Torres
Hacia 1803, Don Miguel Hidalgo y Costilla encontró amistades en esta enorme finca agrícola y acudía con frecuencia a celebrar eventos religiosos.
La mañana del 16 de septiembre de 1810, la incipiente tropa salió del pueblo de Dolores rumbo a Atotonilco, encontrando a su paso, primero la Hacienda de La Erre.
Antes de dejar la hacienda, para continuar a Atotonilco, la sentencia del cura Hidalgo fue “¡Adelante señores, vámonos! Ya se le ha puesto el cascabel al gato, falta ver quiénes somos los que sobramos”. Un letrero en el lugar recuerda lo mencionado por el iniciador de la Independencia.
En 1960, el presidente Adolfo López Mateos instruyó que se erigieran 260 Estelas de la Independencia, a lo largo de la ruta seguida por Hidalgo; en La Erre está ubicada la segunda.
Arquitectura y Conservación
Es también apreciada por su arquitectura y entorno natural que ofrece una experiencia cultural e histórica única y, sobre todo, de permitir a sus visitantes disfrutar de un viaje al pasado, ya que la hacienda conserva una gran parte de su estructura original, después de haber tenido algunas etapas de restauración y conservación, aunque se encuentra actualmente muy deteriorada.
Lea también: Hacienda Queretana: Siglos XVI y XVII
En 1673 se construyó la capilla de la Asunción de la Erre, que hasta la fecha permanece.
Al término de la Revolución Mexicana, la hacienda fue fraccionada y sus edificios abandonados comenzaron a derrumbarse.
Otras Haciendas Importantes en Guanajuato
Otras haciendas importantes en Guanajuato incluyen la Hacienda de Corralejo en Pénjamo, la Hacienda San Gabriel de Barrera en Guanajuato, y la Hacienda La Joya en Dolores Hidalgo, que también tienen una rica historia y son destinos turísticos muy concurridos.
Hacienda San Nicolás de la Torre, Querétaro
Aunque los peninsulares pronto se dieron cuenta de que las tierras ocupadas en la región otomí de Amealco no eran propicias para las actividades agrícolas, sabían que sí lo eran para el establecimiento de estancias de ganado. Esto lo supo aprovechar, por ejemplo, el adelantado Juan de Burgos al obtener 13 estancias de ganado mayor y tres caballerías, así como tres leguas y media de tierra con dos mil pasos de ancho que fueron otorgadas, inicialmente, al influyente Gonzalo de Salazar, y que en 1590 fueron reagrupadas por Alonso de la Torre, conformando así la Hacienda de San Nicolás de la Torre.
Lea también: Gastronomía en Irapuato: Hacienda de Torres
