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Historia y Evolución de la Ex Hacienda San José
En este artículo, nos centraremos en las características materiales de los paisajes, es decir, en la parte tangible del mismo, y no en su simbolismo. Nos proponemos analizar el espacio que ocupó la exhacienda de San José de la Huerta, ubicada en la parte suroeste de Morelia, Michoacán (México), y su evolución desde su desarticulación hasta la conformación de los actuales ejidos y asentamientos urbanos en la periferia sur de la ciudad, resultado de su fragmentación durante el periodo 1924-2020.
Antes de presentar el estudio de las transformaciones del paisaje, es necesario recordar los contextos socioeconómicos en los que se produjeron los cambios geográficos. En la región de Morelia las haciendas cobraron importancia durante el periodo colonial, y hasta su disolución con el reparto agrario, gracias a su alta producción agropecuaria, destinada al mercado local y regional (Sánchez Sepúlveda y Urquijo Torres, 2014).
En los alrededores de la ciudad de Morelia se registraban cinco haciendas: la del Rincón, la de Atapaneo, la de La Soledad, la de Quinceo y la de San José de la Huerta (Mercado, 1909). Su localización y extensión impidió el crecimiento urbano de la ciudad, que quedó limitada a unas pocas manzanas por la falta de terrenos sobre los cuales expandirse. La hacienda de San José de la Huerta fue la de mayor extensión territorial y logró mantenerla hasta 1920, cuando empezó su paulatina desarticulación.
Posteriormente, junto a la de la Cuadrilla e Ichaqueo, fue la más afectada por el reparto agrario y las expropiaciones, con 1,468 hectáreas repartidas entre los años 1921 y 1943 (Aguilar Méndez, 1999). Debido a las redes que los hacendados tenían dentro del ayuntamiento municipal, la Comisión Agraria decidió que la forma de repartir las tierras sería tomada por las autoridades federales y no por las locales (Baitenmann, 2001).
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El ejido constituyó entonces una forma de propiedad de la tierra para satisfacer las necesidades productivas de la población, lo que permitió la gestión independiente de su territorio (Hernández Cendejas, 2018). Durante este periodo, el ejido era considerado como una unidad esencialmente productiva y no mercantil, esto con base en el código agrario de 1934 (Bouquet, 1996), por lo que se prohibió asignar un valor comercial a las tierras ejidales para su compraventa.
Sin embargo, en la práctica, estas habían sido vendidas, compradas, expropiadas y arrendadas ilegalmente desde su creación, principalmente con el fin de ampliar la ciudad. En el caso de Morelia, dicho proceso tuvo lugar principalmente entre 1954 y 1992, cuando un gran número de hectáreas pertenecientes a ejidos circunvecinos se fraccionó en lotes y se agrupó en distintas colonias (Aguilar Méndez, 1999).
No fue hasta la reforma de la Ley Agraria en 1992, concretamente la modificación del artículo 27 de la Constitución, cuando se eliminaron las prohibiciones para comprar, vender o rentar las tierras ejidales, abriéndose así libremente al mercado de manera legal. Fue entonces cuando los ejidatarios finalmente obtuvieron el control total de las parcelas como propiedad privada (Bouquet, 1996). Como lo demuestra esta breve contextualización, el territorio se encuentra en una constante transformación y reconstrucción a lo largo del tiempo, adaptándose a las nuevas necesidades y a los intereses que la sociedad ejerce sobre este.
Posteriormente, la constante expansión urbana ejerció una presión sobre la tierra ejidal, que derivó en su expropiación y posterior repartición, pero ahora en forma de colonias urbanas. Estas transformaciones sucesivas de la tenencia de la tierra durante el último siglo, aunado a los cambios de uso de suelo consecuentes, tuvieron un impacto mayor sobre el paisaje.
Análisis de las Transformaciones del Paisaje
El análisis de la transformación de las formas del paisaje durante un siglo en el que se han producido tantos cambios sociales requiere la reconstrucción de sus morfosistemas. Estos pueden ser entendidos como sistemas desarrollados para dar cuenta de los patrones espaciales de las formas planimétricas (caminos, parcelario, linderos, asentamientos) (Watteaux, 2011), en diferentes momentos del periodo de estudio.
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Para llevar a cabo este ejercicio, e identificar los legados que el paisaje actual ha recibido de la organización espacial de esta antigua unidad productiva, contamos con fuentes primarias de distinta índole y procedentes de diferentes archivos. Las fuentes más importantes para este tipo de investigación son, sin duda, los documentos visuales (mapas antiguos, fotografías aéreas, imágenes de satélite).
Entre las fuentes cartográficas, se destacan dos mapas antiguos (ya mencionados) -complementarios y pertenecientes al mismo archivo de la Mapoteca Manuel Orozco y Berra- que representan el territorio de la hacienda de San José de la Huerta en 1924. Para los periodos más recientes, se utilizaron fotografías aéreas e imágenes de satélite.
Referente a las primeras, se recopilaron documentos de cuatro periodos distintos: en primer lugar, aerofotos de 1933 y 1953 (a través de la Fundación Ingenieros Civiles Asociados [ICA]); estas imágenes no cubren toda la zona de estudio, ya que cada una de ellas se tomó en respuesta a objetivos y necesidades específicas. Por otra parte, contamos con ortofotos del año 1995 procedentes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía [INEGI].
Estas fuentes visuales se complementaron con documentos escritos, entre ellos, actos de compraventa, libros de Hijuelas5 del distrito de Morelia para el año 1907, Censos Generales de Población de los años 1985 a 2010, expedientes de dotación de ejidos y notas del Diario Oficial de la Federación [DOF]. Por último, se realizaron recorridos de campo en zonas específicas, con el fin de corroborar y precisar la información histórica.
De esta manera, el uso de fuentes diversas y complementarias permite obtener una imagen más fiable del paisaje para cada fase cronológica. Sin embargo, para determinar el legado de las formas antiguas en la estructura moderna de la ciudad de Morelia, fue necesario superponer los datos relativos a las diferentes épocas y de diversa naturaleza (geográficos, históricos, arquitectónicos, entre otros) en un espacio geográfico y geométrico común.
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Infraestructura y Producción Agrícola
Aunque las fuentes escritas consultadas no permiten definir con precisión su uso a principios del siglo XX, la parte baja de la hacienda reunía las características necesarias para la agricultura de temporal y de riego, tales como tierras fértiles y recursos hídricos perennes, especialmente el arroyo de las Tierras. En ese sentido, es probable que fuera utilizado con fines agrícolas.
Según el Catálogo de frutas, raíces y tubérculos y de las producciones agrícolas de Michoacán, para el año 1892, la hacienda producía distintas variedades de duraznos, melones y pitahaya, además de ser uno de los principales proveedores de maíz y trigo a la ciudad de Morelia (Aguilar Méndez, 1999). Estas producciones se vieron particularmente favorecidas por la implementación de una extensa red de irrigación facilitada por la construcción de cinco acueductos, así como por la implementación de numerosas infraestructuras conexas, como presas, canales, norias, jagüeyes.
Servicios Ofrecidos en Ex Hacienda San José
Los profesionales de la compañía les brindarán unos excelentes servicios, de entre los que destaca el de banquetería, con delicias de la comida típica mexicana, parrilladas, así como la internacional. No duden de que disfrutarán de todas las atenciones que una ocasión como esta merece.
En Ex Hacienda San José se pueden encontrar menús de boda con un costo por invitado desde $200 hasta $270. Ex Hacienda San José ofrece sus servicios de banquete de boda para un mínimo de 40 invitados y puede dar servicio hasta un máximo de 500 invitados. Su puntuación global es de 4.9 sobre 5 que se desglosa del siguiente modo:
| Aspecto | Puntuación |
|---|---|
| Calidad del servicio | 4.9 |
| Tiempo de respuesta | 4.9 |
| Flexibilidad | 4.9 |
| Profesionalismo | 4.9 |
| Relación calidad/precio | 4.9 |
