Descubre la Fascinante Historia de Tlalpan y la Ex Hacienda San Juan de Diospost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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Tlalpan se ubica en el suroeste de la Ciudad de México y se caracteriza por su suelo volcánico. La palabra Tlalpan está conformada por dos voces en náhuatl: tlalli, que significa “tierra”, y pan, que quiere decir “encima o sobre”; así, la palabra en conjunto significa “encima de la tierra o en la tierra firme”. Es el sitio donde floreció la primera urbe prehispánica de la Cuenca de México y ha sido un lugar de recreo y esparcimiento desde la época novohispana.

Orígenes Prehispánicos y Desarrollo Urbano

Fue escenario de la primera sociedad estratificada urbana en la Cuenca de México, cuyos testimonios se conservan en Cuicuilco; abarcaba una extensión aproximada de 400 hectáreas y tenía una población de 20 mil habitantes. No obstante, el desarrollo de esta ciudad se vio interrumpido hacia el año 100 a. C. por la erupción del volcán Xitle.

En el siglo VII, cuando las tribus nahuas llegaron a la Cuenca de México, el territorio de Tlalpan fue ocupado por dos pueblos: un grupo de origen xochimilca que pobló Topilejo y otro de tepanecas procedente de Coyoacán, que fundó el actual San Miguel Ajusco. Al final del siglo XV, la zona formó parte del señorío de Xochimilco y, finalmente, de México-Tenochtitlan.

Tlalpan Durante el Virreinato

Durante el virreinato, Tlalpan fue parte del Marquesado del Valle de Oaxaca, otorgado a Hernán Cortés como recompensa por sus conquistas. El marquesado fue dividido y en 1537 se fundó el pueblo de San Agustín de las Cuevas, nombre que la región de Tlalpan recibió durante el virreinato, la cual quedó sujeta al corregimiento de Coyoacán.

Para evangelizar a los indígenas, se asentaron en el pueblo frailes franciscanos y dominicos; estos construyeron un templo y un hospicio en 1637. También se levantaron varias capillas entre las cuales destaca la de la Virgen del Rosario debido a la belleza de su retablo barroco.

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Desde finales del siglo XVII, esta y otras poblaciones ubicadas al sur de la Cuenca de México se convirtieron en sitios de recreo donde la gente organizaba días de campo. Las familias acomodadas construyeron suntuosas fincas con jardines y huertas, como la Casa Chata, la Casa del Marqués de Vivanco y la Casa del Conde de Regla. A finales del periodo virreinal, las haciendas de Peña Pobre, Jocco, San Juan de Dios y los ranchos de Santa Úrsula, Cuautla, Carrasco y Arenal formaban parte de la jurisdicción de San Agustín de las Cuevas.

La agricultura y la explotación de los bosques eran las actividades económicas preponderantes. Esta región se distinguió por estar rodeada de bosques y huertos, por lo que se produjo una gran variedad de frutas y flores.

Tlalpan Después de la Independencia

San Agustín de las Cuevas estuvo dividido en cinco partes: el centro y los barrios de la Santísima, San Pedro Apóstol, Niño Jesús y El Calvario. En 1824, después de la consumación de la Independencia de México, se estableció la división territorial en entidades federativas. Con ello, San Agustín de las Cuevas quedó integrado al Estado de México. En 1827 se convirtió en capital del estado, recibió el título de ciudad en ese mismo año y se le devolvió su antigua denominación de Tlalpan.

Un año después, se estableció ahí la Casa de Moneda del Estado de México, la cual funcionó hasta 1830 y, al año siguiente, se fundó la Fábrica de hilados y tejidos La Fama, hecho que se considera como el nacimiento de la industria en Tlalpan. Poco después se fundó la Fábrica de San Fernando, la cual suspendió sus actividades a finales del siglo XIX.

Otros acontecimientos que sucedieron mientras Tlalpan era la capital del Estado de México fueron: el establecimiento de la imprenta, del museo y del instituto literario, la colocación de un reloj español en la iglesia de San Agustín y el nombramiento de ciudadanos honorarios del Estado de México a los exploradores Alexander Von Humboldt y Aimé Bonpland.

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Durante la guerra entre México y Estados Unidos, la zona fue ocupada por las tropas extranjeras entre 1846 y 1848. En 1855, Tlalpan se incorporó finalmente al Distrito Federal, bajo una orden emitida por el presidente interino Juan Álvarez.

En la época del Segundo Imperio, cerca de 1865, tuvo lugar en Tlalpan una conspiración para quitar del poder al emperador Maximiliano y liberar al país de las fuerzas extranjeras. No obstante, la conspiración fue descubierta, por lo cual los involucrados fueron sentenciados a muerte. El veredicto se ejecutó en la plaza principal de Tlalpan, donde fueron ahorcados en un árbol que, se dice, todavía existe.

Durante el Porfiriato, se inició el servicio de ferrocarril a Chalco, el cual pasaba por las poblaciones de Tacubaya, Mixcoac, San Ángel, Coyoacán y terminaba su recorrido en Tlalpan. Por otra parte, fue inaugurado el Mercado La Paz, único de la época porfiriana que aún se conserva en la Ciudad de México. En materia de telecomunicaciones, se realizó la primera llamada telefónica entre la Ciudad de México y Tlalpan y se estableció la oficina de telégrafos.

En 1872 se construyó el jardín de la plaza de Tlalpan y, por otro lado, se declaró la primera huelga registrada en la región en la Fábrica La Fama. En 1891 comenzó a operar el tranvía de tracción animal y, en 1900, el tranvía eléctrico que venía desde el Zócalo de la Ciudad de México y llegaba hasta San Fernando.

Para 1903, Tlalpan era una de las 13 municipalidades en que se encontraba dividido el Distrito Federal. Durante la Revolución mexicana, la zona fue testigo de frecuentes combates entre las fuerzas zapatistas y las constitucionalistas, en los que participaron generales como Valentín y Manuel Reyes Nava, oriundos del Ajusco.

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Tlalpan en el Siglo XX y la Actualidad

En 1928, Tlalpan se convirtió en una de las 12 delegaciones del Distrito Federal. En 1952 se inauguró la autopista México-Cuernavaca, lo que hizo de Tlalpan una de las zonas mejor comunicadas en el Distrito Federal. En 1968, en el marco de los Juegos Olímpicos se crearon la Villa Olímpica y Villa Coapa para albergar a los deportistas, periodistas y personal invitado; una vez concluidos los juegos, las villas fueron vendidas como viviendas.

En la actualidad, Tlalpan es una de las alcaldías de la Ciudad de México, la que cuenta con la mayor superficie territorial. Es uno de los pulmones de la ciudad, pues gran parte de su territorio es área verde y reserva ecológica. Cuenta con seis parques y bosques, entre ellos el Parque Ecológico de Loreto y Peña Pobre, el Parque Nacional de las Fuentes Brotantes, el Bosque de Tlalpan y el Parque Ecológico de Cuicuilco. Además, sus 41 jardines y plazas hacen de Tlalpan un sitio ideal para dar un paseo al aire libre.

Personajes destacados en el ámbito cultural de nuestro país nacieron en Tlalpan: el periodista y poeta Renato Leduc y el escritor costumbrista Luis G. Inclán.

Por otra parte, los pueblos de Tlalpan cuentan con un amplio calendario de fiestas religiosas; destacan el Día de Muertos y la celebración de los santos patronos de los pueblos y barrios. Estos días se festejan con una ceremonia religiosa, con danzas y ejecuciones de bandas de música; se consume comida típica y se queman castillos pirotécnicos al anochecer.

Zona de Monumentos Históricos

Tlalpan fue declarada Zona de Monumentos Históricos el 5 de diciembre de 1986. La zona comprende un área de 1.6 km2 y está conformada por 45 manzanas que incluyen edificios de interés histórico y valor arquitectónico.

Con la llegada de los españoles, se inició la construcción de espacios que sirvieran para producir y transformar las materias primas con alta demanda, para la época. Para esto, se crearon las haciendas, estructuras de gran importancia económica y belleza arquitectónica que varias de ellas aún se conservan y ahora funcionan con otro objetivo.

Hacienda San Juan de Dios

Lo magnífico de esta hacienda es que desde su fundación, hace más de cuatro siglos, el nombre ha perdurado; aunque su nombre completo sería San Juan de Dios de los Morales, espacio que se utilizó para la crianza del gusano de seda.

Prolongación Canal de Miramontes 3855, Col. Ex Hacienda San Juan de Dios, Alcaldía Tlalpan, C.P. 14387, Ciudad de México.

Otras Haciendas Destacadas en la CDMX

Antes de que la Ciudad de México fuera como la conocemos, a las orillas de la capital prosperaban las haciendas, algunas de ellas hoy permanecen, son restaurantes y recuerdo de esa época que se fue, cuando había zonas lacustres y se andaba a caballo por las calles de la que hoy es una de las metrópolis más grandes del mundo.

Aun cuando varias haciendas fueron demolidas a principios del siglo XX en la ciudad, todavía se mantienen incólumes algunas fincas alrededor de la misma. Hoy por hoy, son lugares que han dejado de fungir como ranchos y viviendas. Algunas se han convertido en museos, recintos para eventos e incluso restaurantes.

Se entiende por “hacienda” una finca agrícola de carácter latifundista, que con grandes dimensiones arquitectónicas constituye una vivienda para aquellas personas que trabajan la tierra. Esta clase de residencias debe su origen a España, en Andalucía para ser específicos. Se trata de un concepto que viajó a América y hoy perdura en varias ciudades de México.

Tras la caída de Tenochtitlán, y con la fundación de la Nueva España, la demanda de productos agrícolas y ganaderos creció exponencialmente, lo cual dio cabida a la construcción de las haciendas. Se estima que durante la época colonial existieron más de 700 haciendas, teniendo su mayor auge en la época porfiriana y viendo un declive con las incipientes batallas de la Revolución.

  • Hacienda de Cortés: Se dice que esta antigua casona de estilo colonial ubicada en el barrio de La Conchita fue parte de las caballerizas del español Hernán Cortés. Hacia 1934 el mexicano Rubén Mejía Salcedo compró la casa y la nombró Quinta Hernán Cortés, hoy es restaurante, bar y cafetería.
  • Antigua Hacienda de Tlalpan: Una impresionante casona construida en 1837, situada en el corazón de Tlalpan. Amplios espacios dan cabida a hermosos jardines, que desde su creación han sido espléndidos lugares para sus múltiples dueños.
  • Hacienda de los Morales: Se construyó en 1647 bajo el nombre de Finca San Juan de Dios de los Morales. Si bien se ha restaurado en varias ocasiones, la estructura de la hacienda nunca se ha alterado.

También es importante destacar el deterioro del patrimonio histórico debido al desarrollo urbano y los intereses inmobiliarios, como se evidencia en la destrucción de vestigios del viejo San Agustín de las Cuevas.

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