Descubre las Carreras, Competencias y la Equidad de Género en la Facultad de Contabilidad y Auditoría de la UTApost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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En estos últimos años, en numerosos países, las competencias profesionales han tenido una acelerada generalización, lo que obliga a un alto grado de rigurosidad en su estudio e interpretación, y con mayor razón en su aplicación, por lo que los modelos existentes no deben ser copiados, sino analizados, para tomar lo positivo de ellos y, sobre todo, aquello que se ajuste a los requerimientos de cada país.

La Federación Internacional de Contadores (IFAC) publicó el “Manual de Pronunciamientos Internacionales” con el propósito de guiar la formación y fortalecimiento profesional de los contadores y auditores. El mismo, consta de ocho leyes a las que se ha denominado “Estándares Internacionales de Educación Contable”, que no son otra cosa que acuerdos generales que proponen una buena práctica para las nuevas generaciones de profesionales contables.

La ley número 3 que se refiere a “Las habilidades profesionales del contador y su formación en general” manifiesta que: “Las habilidades que los contadores profesionales necesitan adquirir están agrupadas en cinco categorías principales: habilidades intelectuales; habilidades técnicas y funcionales; habilidades personales; habilidades interpersonales y de comunicación; y habilidades gerenciales y de organización”.

Las mencionadas organizaciones engloban ampliamente varios aspectos referentes a las competencias profesionales del contador-auditor, las mismas deben ser muy completas en cuanto a conocimiento, destrezas, y habilidades profesionales, sin dejar de lado la influencia de las crecientes expectativas de los empleadores, clientes y el público en general.

En un estudio en Perú, se encuentran las competencias profesionales más requeridas por la sociedad en cuanto al ámbito contable, las mismas que son presentadas en orden de importancia de mayor a menor:

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  1. Determinación oportuna de las obligaciones tributarias.
  2. Formulación de la Contabilidad General y de los EEFF para la toma de decisiones.
  3. Formulación de sistemas de costos, registros y control.
  4. Asesoría societal.
  5. Asesoría Financiera.
  6. Asesoría en planeamiento anual para el mejor manejo de recursos y capacidades.
  7. Auditoría y control interno.
  8. Asesoría laboral en obligaciones y contratos laborales.

Por otro lado, los valores y la ética profesional también son parte del perfil del estudiante de contabilidad y auditoría, pero no es algo que debe ser inculcado sino tomado como un comportamiento diario, por su parte, el “Manual de Pronunciamientos Internacionales” en su ley número 4 “Valores profesionales, ética y actitudes” lo confirma al expresar que: “Los valores, la ética y actitud profesionales requeridos a los contadores profesionales incluyen el compromiso de cumplir con la normativa ética vigente en su área de actuación que debe estar en conformidad con el Código de Ética para Contadores Profesionales de IFAC”.

El país cuenta con el Instituto de Investigaciones Contables del Ecuador (IICE), órgano técnico de la Federación Nacional de Contadores del Ecuador (FNCE), el cual emitió el primer Código de Ética del Contador Ecuatoriano (CECE) en 1991 y posteriormente, generó una actualización del mismo en el 2006 en donde se pueden apreciar ciertos cambios, con la finalidad de fomentar las responsabilidades sociales y objetivos que deben primar en el desarrollo de la práctica de los contadores, tanto en el país como en el entorno internacional. Además, el Código es un complemento para construir los niveles de credibilidad en la práctica profesional.

Dentro del primer Código de Ética del Contador Ecuatoriano se puede encontrar que: "Un Contador tiene la obligación de mantener su nivel de competencia a lo largo de toda su carrera profesional. Solamente deberá aceptar trabajos que él o su firma esperan poder realizar con capacidad profesional". Por lo tanto, éste debe estar consciente de las competencias y habilidades que posee con el objetivo de que, a futuro, pueda desempeñar correctamente el trabajo que asuma y, además, debe ser constante en su capacitación para ir a la par de la dinámica mundial.

En complemento con lo anterior, en el Código de Ética del Contador Ecuatoriano actualizado se habla de manera directa acerca de las competencias profesionales, así: “a) Consecución de la competencia profesional. Esto requiere inicialmente un alto nivel de educación general seguido por entrenamiento, exámenes específicos en temas profesionales relevantes y, es preferible un período de experiencia de trabajo. b) Mantenimiento de la competencia profesional. Sin embargo, se puede considerar que la formación contable tanto a nivel nacional como internacional debe ser completa en todos los sentidos, tanto en conocimientos teóricos y prácticos como en las destrezas, principios y valores personales y profesionales.

La Facultad de Contabilidad y Auditoría de la Universidad Técnica de Ambato

En el Cantón Ambato, Ecuador, se encuentra la Universidad Técnica de Ambato y en ella se destaca la Carrera de Contabilidad y Auditoría impartida en la Facultad de Contabilidad y Auditoría, la misma que tiene sus orígenes en el Instituto Superior de Contabilidad y Gerencia, y a partir del 14 de abril de 1969, funciona legalmente como una de las mejores Facultades del Alma Máter ambateña.

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En la página web de la Universidad Técnica de Ambato se encuentra la misión de la facultad, la cual indica: “La Facultad de Contabilidad y Auditoría formará profesionales líderes competentes, con visión humanista y pensamiento crítico a través de la Docencia, la Investigación y la Vinculación, que apliquen, promuevan y difundan el conocimiento respondiendo a las necesidades del país”. Esta meta destaca el compromiso que tiene la facultad con la colectividad al entregar profesionales competentes que respondan a sus requerimientos.

En la investigación sobre los valores de todo profesional, se circunscriben a autonomía, responsabilidad y competencia profesional. Y se hace énfasis en la construcción y actualización de los códigos profesionales de cada una de las disciplinas. Sin embargo, este estudio concluye que la ética profesional es de gran actualidad y de elevada sensibilidad social, debido a que de los servicios de un profesional no sólo se espera competencia (dominio de los conocimientos teóricos y prácticos de su profesión), sino también una utilización adecuada de su conducta profesional ética, por lo que se destaca que un profesional no es solo conocimientos, sino es la constante práctica de principios y valores en el desarrollo de sus competencias.

En el estudio acerca de la formación universitaria del contador, se evidenciaron algunos resultados importantes, señalados por la mayoría de la población objeto de análisis, como las principales debilidades del plan de estudio las áreas tributaria y cambiaria, el manejo instrumental del inglés y el conocimiento de las normativas que rigen el sistema económico. Por otro lado, las fortalezas son: Aprendizaje y dominio de conceptos y principios contables de aceptación general, las matemáticas y estadística, el manejo de la contabilidad computarizada y las habilidades para analizar e interpretar problemas contables. Con el aporte de esta información los autores concluyeron que: “A pesar de las deficiencias, la realización de cursos de actualización, junto con las fortalezas en la formación de la carrera, ha contribuido a que el contador público egresado de la ULA de Trujillo constituya un capital humano con ventaja competitiva”. Por lo tanto, es indispensable que el estudiante sea consiente en establecer una cultura de actualización constante en sus competencias profesionales para ir a la par de la dinámica mundial.

En el trabajo investigativo realizado en el Instituto Politécnico Nacional del México, sobre el programa de educación del estudiante de contaduría se encontró que “a) Los conocimientos integrados por nivel de competencias demandadas para el Contador Público por los empleadores son 66.4% básicas (saber), 33.6% particulares (saber hacer); b) De los conocimientos no curriculares son 4% ventas, 2% crédito y cobranzas, 3.4% referente a las transferencias electrónicas y 0.7% finiquitos e incidencias; c) Otros conocimientos requeridos como apoyo en el desarrollo de actividades, consideradas como competencias básicas (saber), están en relación al idioma extranjero, paquetería contable y programas de cómputo”. Este tipo de investigaciones son muy importantes para los centros de formación superior debido a que dan a conocer los puntos críticos que deben ser mejorados en los sílabos de las instituciones.

En el estudio se aborda la temática de “la ética profesional del Contador Público Venezolano como factor fundamental del control interno de las organizaciones, esta perspectiva pretende analizar la relación que existe entre los códigos de conducta tanto del profesional de la contaduría, como de la organización y los valores individuales del Contador, así como los aportes de una conducta ética dentro de una entidad”. Los datos recopilados permitieron a la autora concluir que “a) La ética del contador público influye dentro del proceso de control interno a fin de proteger y resguardar los activos, verificar la exactitud y confiabilidad de los datos contables, traduciéndose esto en una información financiera confiable que permita la toma de decisiones por parte de la gerencia; b) La responsabilidad social que tiene el Contador Público originada por su ejercicio profesional lo obliga a cumplir con estándares internacionales que incluyen las normas técnicas así como los códigos de conducta”. Lo cual invita al profesional contable a estar al tanto de todas las normas contables, tributarias y laborables vigentes y no olvidarse de aplicar la ética en cada una de sus acciones.

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En el trabajo se desarrolló con una profunda investigación comparativa entre la profesión contable y la contabilidad internacional. La información obtenida, permitió a los autores concluir que es necesario que el servicio de educación que proporcionan las universidades tenga proyección internacional con el objetivo de que el estudiante sea capaz de desenvolverse en cualquier escenario dentro y fuera de su país. Además, es transcendental que el contador tenga un constante interés por la investigación y constante actualización ya que la contaduría pública ofrece aportes valiosos a las finanzas de las organizaciones y contribuye al fortalecimiento de la economía.

En el trabajo de investigación, los autores seleccionaron una muestra de 30 empresas del Perú, correspondientes a las principales organizaciones donde trabajan los egresados de la Universidad del Pacífico. Entre las principales conclusiones del estudio se destacan que los directivos de las organizaciones les ponen especial atención a las competencias de sus colaboradores, y entre las habilidades que más les llaman la atención se encuentra: Habilidades interpersonales, trabajar en equipo, orientarse al cliente, personal analítico, proactivo, orientado a resultados y con capacidad para adaptarse a los cambios.

Se determinó en su estudio la necesidad de identificar qué conocimientos, capacidades, habilidades, actitudes y valores se deben forjar en los estudiantes, sin perder de vista la importancia que pueden tener las relaciones sociales, para lograr en los egresados un ejercicio profesional exitoso. Tras tabular la información recogida, los autores concluyeron que: “a) Las actitudes se consideran muy importantes por los empleadores y los egresados, mientras que los profesores les dan importancia y los estudiantes poca importancia; b) Entre los valores más importantes que debe poseer el profesional contable están la lealtad, puntualidad, honestidad, compromiso y responsabilidad”. Dejando constancia que para los empleadores las actitudes y valores cimentados en sus colaboradores son vitales para las organizaciones.

En el proyecto, sobre los conocimientos formados en el estudiante de contabilidad y auditoría se dieron a conocer puntos importantes como la conciencia moral, los resultados reflejan que la mayoría está de acuerdo con que la cultura presente en su organización influye en su comportamiento ético. Enfocándose a los conocimientos de los contadores se detectó que el profesional aplica constantemente capacidades para la indagación, el pensamiento lógico-abstracto y el análisis crítico. En adición, se identifica que la capacitación del contador en el análisis de diferentes situaciones, toma de decisiones y buen ejercicio organizacional es una habilidad intelectual del contador, y; se concluyó que “En relación con las competencias éticas se detectó la influencia de la cultura de la organización en su actuación profesional, lo cual es positivo si ésta apoya normas éticas, y negativo, si por el contrario las omite”, lo que deja evidencia que las políticas, normas y manera de proceder de los altos directivos en las organizaciones influye en el comportamiento ético de los colaboradores.

El autor presentó “la importancia de la formación humanística del estudiante de la carrera de Contabilidad teniendo en cuenta el carácter social del conocimiento contable cuyos principales objetivos son la preparación, interpretación y evaluación de la información financiera de los eventos económicos producidos”. Esta información fue necesaria para crear un plan de estudios basado en la elaboración de juicios morales, con el objetivo de dar a conocer que la educación profesional solo es una parte de la formación humana y se concluyó que “Es necesario considerar en la propuesta formativa de los futuros profesionales, los mecanismos apropiados para que desarrollen competencias que los predispongan a tomar decisiones y a emitir juicios y para lograr el propósito de formar integralmente al nuevo contador, las estrategias adoptadas en el aula deben incluir procesos colaborativos donde el profesor deja de ser un mero transmisor de conocimientos para convertirse en un administrador eficiente del...

Equidad de Género en la Educación Superior: Un Análisis en la UTA

A lo largo de la historia, la mujer ha sido relegada a las actividades domésticas, encargándose del cuidado de los niños y mayores que conforman la familia. Asimismo, la pobreza y el desempleo han perjudicado mayoritariamente al género femenino. Ello se evidencia con mayor énfasis en los países en vía de desarrollo, donde la incorporación de la mujer a la actividad económica- profesional es baja en relación a los países del Primer Mundo; en este caso, no se valora el beneficio que supone la mujer para toda la sociedad y su contribución a la economía de los países, pues el mercado laboral continúa marcando las diferencias salariales con sus compañeros masculinos y estas son significativas.

La percepción de que las mujeres carecen de ciertas aptitudes para desempeñar algunas profesiones o trabajos supone también un ejemplo de discriminación de género, la cual afecta de muchas maneras a la perspectiva que tienen las féminas de sí mismas. A este fenómeno de la segregación laboral de género se le conoce como “techo de cristal”, el mismo que escenifica las dificultes que tienen las féminas en alcanzar un puesto en la alta jerarquía institucional.

Uno de los factores, que ha ayudado a disminuir las desigualdades entre géneros, fue la incorporación de la mujer a la educación, aunque los hombres siguen predominando en el mundo académico. No fue hasta mediados del siglo XIX cuando las mujeres empezaron a incorporarse paulatinamente a los centros de educación superior, gracias a los movimientos feministas por la igualdad de derechos. Esas primeras estudiantes eran principalmente mujeres aristócratas atraídas por la ciencia u otras féminas que tuvieron que asumir una identidad masculina para acceder a los estudios universitarios.

Sin embargo, es evidente que todavía existe disparidad de género respecto a la productividad científica, debido a que el número de mujeres investigadoras en el mundo académico continúa siendo escaso en los niveles más altos del escalafón científico. Hay que recalcar, que la actividad académica también se ve influenciada por los constructos sociales que confieren estudios dirigidos al género femenino; esto es, la orientación de que para ellas debe haber carreras más femeninas, las mismas que son consideradas como una prolongación de las tareas domésticas y cuidado de los demás.

En el contexto femenino, donde son ellas quienes postergan su vida laboral por el desarrollo de su familiar, la promoción de políticas públicas, de discriminación positiva, contribuirían a acoplar la vida personal con la profesional.

Tanto en Ecuador como en otros países del mundo, el sexismo continúa siendo un problema social, cultural y político, lo que dificulta no solo las relaciones sociales de equidad entre los géneros, sino también la percepción de las capacidades asignadas a cada uno de ellos, otorgando en el ámbito académico la idea de que existen carreras masculinas y carreras femeninas.

El Estado, quien no puede mantenerse neutral ante esta situación, manifiesta en la Constitución de la República del Ecuador de 2008, que “nadie podrá ser discriminado, entre otras razones, por sexo, identidad de género, edad, etnia, lugar de nacimiento, orientación sexual o discapacidad”, palabras que sostienen la Ley de Educación para la Democracia y el Plan Nacional del Buen Vivir.

La Declaración del Milenio defiende también que es necesario promover la igualdad de género y eliminar aquellas acciones que afectan al empoderamiento de la mujer en la sociedad. De igual manera, se expone eliminar los modelos socioculturales que separan a hombres y mujeres en el marco educativo, debido a que esa discriminación generada en los niños permanecerá en el tiempo y afectará a su conducta profesional en el futuro. La educación debe ser considerada como un factor clave en alcanzar la equidad de género, así como un medio para superar la marginación social, profesional y económica que sufre la mujer.

Un ejemplo de ello, es la notable ausencia de las mujeres en los principales cargos de dirección, y que ha sido objeto de estudio y crítica por parte de algunos conocedores del ámbito universitario, cuyos resultados muestran la baja participación de las mujeres académicas en las instituciones de educación superior.

Actualmente, aunque las leyes a favor de la igualdad de género están instauradas en muchos países del mundo, todavía existe la convicción social de que la elección académico-profesional se realiza en función al género de la persona, es decir, que la elección vocacional se ve influenciada por el género que posee el individuo, además de otros factores sociales, psicológicos, socioeconómicos, institucionales o pedagógicos.

En este contexto, las profesiones consideradas femeninas reflejan el invariable pensar respecto a las mujeres y sus supuestas habilidades para desarrollar determinados estudios, recibir órdenes, percibir salarios más bajos, etc. Los estereotipos de género influyen significativamente en la elección de la carrera profesional, así como en las expectativas de éxito de la persona.

Análisis de Matrículas por Género en la UTA (2011-2015)

A continuación, se detalla la investigación realizada en la Universidad Técnica de Ambato para conocer el porcentaje de mujeres que han accedido a estudios superiores entre el año 2011 y 2015.

En el estudio participaron las 10 facultades y sus 40 carreras vigentes más 4 que se cerraron en el periodo de análisis. La discriminación del estudio se realizó únicamente por género y preferencia de carrera en función de los imaginarios socialmente construidos. Se verificó la correlación y tendencia en los 5 años y se determinó el coeficiente r de Pearson, con su respectiva ecuación, por Facultad y con datos acumulativos de los 5 años de estudio.

La Tabla 1 muestra el total de alumnos matriculados durante los 5 años de estudio. Se puede apreciar que, aunque la cantidad de estudiantes es menor en 2015 en relación a los datos de 2011, la presencia de las mujeres es predominante en el ámbito universitario.

Tabla 1. Total de Alumnos Matriculados (2011-2015)

Año Total
2011 [Datos de 2011]
2012 [Datos de 2012]
2013 [Datos de 2013]
2014 [Datos de 2014]
2015 [Datos de 2015]

corresponde a los hombres y el 56,76% a las mujeres. R2 = 0,9922. Estos datos demuestran que las mujeres gozan de mayores oportunidades y acceso a la educación superior pública, en esta universidad, pero al convertirse en profesionales y egresar hacia el campo laboral la realidad es distinta (techo de cristal).

Más allá de la etnia mestiza, que la mayoría de la población ecuatoriana reconoce, en este estudio se mantiene la proporción para la región Sierra ecuatoriana, pues el área de influencia de la Institución de Educación Superior es el centro hegemónico de varias provincias centrales que ocupa la región interandina con alta presencia de la raza “indígena” (1,23% hombres y 1,27% mujeres). Los estudiantes con autodeterminación de “afrodescendiente” es mínima (0,2% hombres y 0,16% mujeres) y muy reducida la población con determinación de “montubia”, cuya característica es propia de la región costera.

Para realizar un análisis más explícito se procede a detallar los resultados obtenidos en cada una de las unidades académicas que conforman la Universidad Técnica de Ambato.

Respecto a la Facultad de Ciencias Administrativas, se puede apreciar que el porcentaje de estudiantes es muy equitativo, por lo que no existe una diferencia significativa en la elección de la carrera por alguno de los géneros.

Las carreras que conforman la Facultad de Contabilidad y Auditoría muestran que la elección vocacional de las mismas es predominante por el género femenino.

Esto coincide con la percepción de que la profesión de contable, auditor y analista financiero son ocupaciones tradicionalmente realizadas por mujeres.

Las carreras que se imparten en la Facultad de Ciencias Humanas muestran un claro dominio del género femenino en sus aulas. Ello respalda lo enunciado por Mosteiro, quien menciona que las mujeres siguen optando por estudios de carácter humanístico.

De igual manera, las carreras impartidas en la Facultad de Ciencias de la Salud muestran el predominio de los estudiantes de género femenino.

Actualmente, a pesar de los numerosos logros que se han alcanzado en pro de las leyes a favor de la igualdad de género y la incorporación masiva de la mujer a los estudios académicos, todavía persisten conductas sexistas que limitan su presencia en cargos directivos, así como en carreras de índole científica. Los estereotipos de género en los modelos de expectativas de lo que socialmente se considera aceptable para hombres y mujeres se ven influenciados por la cultura machista que continúa predominando en países latinoamericanos. Esa discriminación influye en su autoestima, la elección de sus estudios y el rol a desempeñar en la sociedad que le rodea. Un claro ejemplo de que la desigualdad persiste es la diferencia que existe en el grado de ocupación laboral y puestos directivos y de responsabilidad dentro de las organizaciones.

En relación a la variable ‘género’ se ven diferencias significativas en el número de estudiantes hombres en estudios percibidos como masculinos, tales como: Ingeniería Electrónica, Ingeniería Industrial en Procesos, Ingeniería en Sistemas, Ingeniería Civil, Ingeniería Mecánica, Ingeniería Agropecuaria, Cultura Física y Diseño Gráfico Publicitario.

En ese contexto, los resultados indican también que las carreras de índole social-humanístico y de ingenierías no están exclusivos de la percepción de género, siendo mayor el número de estudiantes femeninas en estudios considerados femeninos y domésticos ya que se consideran una extensión de su papel en la sociedad.

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