Descubre el Poder del Concepto de Franquicia: Modelo de Negocio Infalible y sus Impactos Económicos Reveladorespost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
771 715 4434

¿Alguna vez has querido tener tu propio negocio, pero no te animas por miedo a empezar desde cero? El concepto de franquicia puede ayudarte en este caso. Son varios los aspectos a valorar si se opta por emprender. Un sistema de franquicias te da la oportunidad de poner en marcha tu propio negocio. Cuenta con el apoyo de un modelo que ya ha sido probado y ha funcionado en el mercado. En este artículo, y con detalle, te vamos a explicar lo qué es una franquicia, los elementos que la componen y su funcionamiento, además de conocer sus ventajas y desventajas.

Concepto Fundamental de Franquicia

Una franquicia es, en su base, un trato comercial entre dos personas. La franquicia es un sistema de comercio asociado entre empresas financieras y jurídicamente independientes, pero ligadas por un contrato en virtud del cual, una de ellas (la franquiciadora) concede a la otra u otras (franquiciados), a cambio de unas contraprestaciones económicas, el derecho a explotar una marca y/o una fórmula comercial materializada en unos signos distintivos, asegurándole la ayuda técnica y los servicios regulares necesarios destinados a facilitar dicha explotación. Una franquicia, tal y como la define la RAE, es la “concesión de derechos de explotación de un producto, actividad o nombre comercial, otorgada por una empresa a una o varias personas en una zona determinada”.

El funcionamiento de esta forma de poner en marcha un negocio consiste en un contrato entre el emprendedor y el dueño de la franquicia o franquiciador. Por medio de un contrato de franquicia, la empresa franquiciadora da el permiso para usar su imagen de marca y su modelo de negocio. El sistema hace posible que el franquiciado abra un negocio igual al original, usando el mismo nombre y vendiendo los mismos productos o servicios. Es una buena opción para quienes quieren empezar en esto y buscan usar un modelo de negocio seguro. Es común confundir una franquicia con una sucursal, pero son modelos de negocio muy distintos. Una sucursal es una extensión directa de la empresa matriz, que invierte su propio capital y gestiona directamente la nueva ubicación.

Características Clave de una Franquicia

Para que este modelo funcione, hay varios puntos clave que forman la base de la relación. Una franquicia se caracteriza, en segundo lugar, por tener un modelo de negocio que está definido, lo que significa que sabe, por ejemplo, los productos o servicios que comercializa o cuál es su público objetivo. En base al modelo de negocio, y de cara a aplicarlo en las franquicias, se elaboran los manuales de operación. En ellos, y con detalle, se explican los procesos a seguir, con respecto al producto o servicio que se ofrece, de forma que las franquicias, en su totalidad, mantengan un mismo nivel de calidad.

En tercer lugar, y es clave en una franquicia, son los acuerdos (por escrito y en forma de contrato) que se establecen entre el franquiciador y el franquiciado, en los que se establecen los compromisos del primero y las responsabilidades del segundo (respecto a la relación empresarial que van a comenzar). Por último, y no menos importante, una franquicia tiene que valorar, de entre todas las opciones, su ubicación, ya que es uno de los factores clave del éxito.

Lea también: El concepto de franquicia explicado

Roles del Franquiciador y el Franquiciado

Una franquicia es, en su base, un trato comercial entre dos personas. Está la empresa franquiciadora, que tiene la marca, y el inversor, llamado franquiciado. El sistema de franquicias se trata de hacer que dos partes trabajen juntas y ambas obtengan algo bueno. El franquiciador tiene una marca conocida y quiere crecer, pero no quiere pagar todos los gastos o manejar más tiendas solo. El franquiciado abre un punto de venta y se asegura de que sea igual al negocio original. Este sigue las reglas y mantiene el nivel de calidad que pide la marca del franquiciador.

La relación entre la parte del franquiciador y la parte del franquiciado es de verdad una asociación estratégica. Dentro del acuerdo, cada parte tiene un rol claro y responsabilidades que ayudan al negocio a funcionar bien. La parte del franquiciador quiere crecer, tener más personas que vean su marca y así volverse más grande. La parte del franquiciado busca construir un negocio que sea rentable y seguro. Un nuevo empresario que entra en una red de franquiciados no está solo. El franquiciador le da formación, ayuda todo el tiempo y apoyo en la gestión del negocio. El franquiciado también llega a ser parte de un grupo junto a otros franquiciados.

Para que la relación sea buena durante mucho tiempo, hay que tener comunicación clara en todo momento. Si quieren tener éxito a largo plazo, la parte del franquiciador y la parte del franquiciado tienen que cumplir lo que dicen y trabajar juntos. El franquiciador es la parte encargada de cobrar por los derechos de comercialización de la franquicia, con el objeto de que un franquiciado utilice su marca. El franquiciado es el propietario del negocio y quien debe costear ese derecho por utilizar la marca. Entre estas dos partes se debe establecer una relación bidireccional, una simbiosis empresarial en la que tanto franquiciador como franquiciado compartan las mismas inquietudes y, por supuesto, haya un flujo comunicativo estable.

Franquiciar un negocio supone tener una empresa con una fórmula comercial probada y consolidada que cuente con experiencia en el sector. Una característica de una franquicia básica es la formación a los franquiciados. El franquiciador debe impartir una formación antes de que comience su actividad y debe ser una formación completa y detallada. Es en esa formación se trasladará todo el know-how o el saber hacer de una franquicia que es clave para desempeñar la actividad de la empresa con éxito. Por último, otra de las características principales de la franquicia es el apoyo continuado al franquiciado así como el seguimiento y el control.

El Contrato de Franquicia

La relación entre las dos partes se firma a través de un contrato de franquicia. Este contrato legal es muy importante porque deja claro lo que debe hacer cada uno, cuáles son los derechos de cada parte, los temas de dinero del acuerdo y cuánto tiempo dura. En dicho contrato se estipula lo que aportan uno y otros, las contraprestaciones económicas y el know-how de la empresa. El contrato de franquicia es lo que marca la gran diferencia en esta relación y todo esto queda claro en el mismo.

Lea también: ¿Franquicias e IVA? Resolvemos tus dudas

Consideraciones Económicas y Financieras en una Franquicia

Si bien es cierto que la inversión es la base de su “puesta en marcha”, hay que saber que el franquiciado, al inicio de la “relación empresarial”, tiene que desembolsar una pequeña cantidad de dinero, a la que se irá sumando, mensualmente, un porcentaje (fijo o en relación a lo “ganado”). Debes pagar la cuota inicial, el canon de publicidad, y los royalties durante todo el tiempo.

En los contratos de franquicia se deben tener en cuenta diferentes aspectos y conceptos económicos, entre los que destacan los siguientes:

  • Canon de entrada. Es la cantidad de dinero que el franquiciado paga al franquiciador para tener el derecho a la explotación de la marca y el know-how de la franquicia. Este canon se establece en el contrato y permite el uso de la marca, el diseño de los locales a la imagen corporativa, cierta exclusividad, etc.
  • Canon de explotación. Es opcional, no todas las franquicias lo exigen.

El franquiciado paga ciertas tasas para tener este trato y recibe ayuda constante. También tienes que hacer una inversión inicial grande. El reparto de riesgos es esencial en este tema. El franquiciador juega con la reputación de su marca. El franquiciado toma la mayor parte del riesgo financiero de la operación. La inversión total y la gestión del negocio están a cargo del franquiciado.

Ventajas de Emprender con una Franquicia

Invertir en una franquicia es una decisión importante. Tiene muchas ventajas, pero también tiene algunas desventajas que tienes que tener en cuenta. Por un lado, las posibilidades de éxito suelen ser mayores. Esto es porque te apoyas en un modelo de negocio que ya funciona. El mayor beneficio de tener una franquicia es que el riesgo baja mucho. Al empezar con el apoyo de una marca comercial que ya es conocida y un modelo de negocio probado, tienes una ventaja sobre otros desde el primer día.

También, es posible aprovechar las economías de escala que ya tiene la red. Gracias a esto, puedes conseguir mejores precios con los proveedores y también sumarte a campañas de marketing grandes, algo que sería muy difícil hacer solo con un negocio común. Se favorecen de la publicidad que otras franquicias de la marca han hecho previamente. Se suelen contar con unas opciones de financiación más ventajosas. Una gran ventaja de comprar una franquicia es que tienes acceso a la marca establecida de una compañía. Por lo tanto, como emprendedor, no necesitarás gastar recursos para hacer que tu negocio sea conocido entre los clientes.

Lea también: Guía IVA y Franquicias

Desventajas de Emprender con una Franquicia

Aunque ofrecen ventajas, el modelo de franquicia tiene también algunos problemas. El más grande es que no hay mucha autonomía. Si eres franquiciado, tienes que seguir las condiciones pactadas en el contrato en todo momento. Esto empieza por la decoración del local y va hasta la forma de hacer el trabajo.

Tipos de Franquicias y su Alcance

El mundo de las franquicias es muy grande y hay mucha variedad. Hay distintos tipos de franquicias que se ajustan a cada modelo de negocio o al perfil de quien quiere invertir. Este tipo de negocio está en casi todos los sectores que puedas pensar. El ejemplo más conocido puede ser la cadena de comida rápida. Pero las franquicias también tienen éxito en la moda, la belleza, los servicios inmobiliarios y en logística, entre otros. Las franquicias se clasifican sobre todo por el tipo de actividad.

Por un lado, está la franquicia industrial. Aquí, el franquiciador da el derecho de fabricar sus productos. Por otro lado, la franquicia de formato de negocio es la que más ves. El área de restauración y de alimentos es muy popular, pero no es el único. En España, puedes ver una franquicia de formato en casi todas partes. Por ejemplo, hay Repsol en gasolineras, Ribs en restaurantes de comida americana o Carrefour Express en supermercados de barrio. En España, hay muchas franquicias en belleza y cosmética, lavanderías, agencias de transporte, farmacias, ópticas y tiendas de teléfono.

El Contexto de la Franquicia en España

Para operar en España, las empresas que dan franquicias deben estar en el registro de franquiciadores. Este registro da confianza y claridad a los posibles inversores. El modelo de franquicia de formato nació y creció rápido en Estados Unidos. Hoy, cadenas de comida rápida usan este sistema de negocios en todo el mundo, pero no solo ellas. En España, los negocios abiertos en régimen de franquicia aglutinan unas 1.300 marcas y facturan unos 27.000 millones de euros al año, siendo los sectores más representativos el de la moda y el de la restauración, según la Asociación Española de Franquiciadores.

tags: #franquicias #concepto #contable #como #se #carga