Descubre Todo Sobre Franquicias: Concepto y Tratamiento Contable Esencial en Méxicopost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
771 715 4434

Tener una franquicia en México implica asumir una responsabilidad fiscal clara y estructurada. Más allá de un trámite, pagar impuestos es un pilar para operar dentro del marco legal, proteger tu inversión y asegurar el éxito a largo plazo.

Concepto de Franquicia

La franquicia es otorgar, a través de una licencia, el uso de una marca otorgada por escrito cuyo objeto es que se transmitan conocimientos técnicos o se proporcione asistencia técnica para producir o vender bienes o prestar servicios de una manera uniforme y con los métodos operativos, comerciales y administrativos establecidos por el titular de la marca, tendientes a mantener la calidad, el prestigio e imagen de los productos o servicios a los que esta distingue (art. 142, Ley de la Propiedad Industrial).

Cualquier tipo de negocio comercial, de producción o de servicios es susceptible de franquiciar, y los factores de cada franquicia pueden ser muy distintos, respecto a los pagos y obligaciones contratadas, pero el permiso de uso de la marca y la transmisión de conocimientos técnicos o asistencia técnica, son una constante en todos los casos, por lo que es indispensable tener claro el tratamiento fiscal de estos conceptos.

Obligaciones Fiscales de una Franquicia en México

Hablar de los impuestos que debe cubrir una franquicia en México va mucho más allá de simplemente cumplir con el SAT; se trata de comprender cómo estos compromisos fiscales influyen en la operación diaria y, sobre todo, en la rentabilidad del negocio.

Al firmar un contrato de franquicia, entran en juego diversas obligaciones, empezando por los impuestos federales como el ISR y el IVA, que no solo aplican a las ventas de productos o servicios, sino también a pagos menos obvios como las regalías, las cuotas de ingreso y las asesorías técnicas. A esto se suman los estatales y municipales, que varían según la ubicación y el giro del negocio, e incluyen, por ejemplo, el Impuesto sobre Nóminas o las retenciones por sueldos y servicios contratados.

Lea también: ¿Franquicias e IVA? Resolvemos tus dudas

No cumplir con estas obligaciones puede generar multas, recargos, inspecciones o incluso clausuras.

Antes que nada, es clave saber que una franquicia, como cualquier otro negocio formal, debe registrarse ante el SAT y cumplir con sus obligaciones fiscales.

ISR (Impuesto Sobre la Renta)

El ISR es un impuesto que se paga sobre las ganancias reales del negocio, es decir, sobre lo que queda después de cubrir todos los gastos que implica operar la franquicia: renta, sueldos, insumos, publicidad, uso de marca, asesorías, entre otros.

El porcentaje varía según los ingresos, pero en franquicias suele rondar entre el 30% y el 35%, ya que suelen generar más utilidad que una pequeña empresa; además, si el dueño del negocio decide repartir esas utilidades como dividendos, debe considerar un impuesto adicional del 10% sobre ese monto.

IVA (Impuesto al Valor Agregado)

Cuando se opera una franquicia, es importante saber que el Impuesto al Valor Agregado (IVA) se debe aplicar no solo a los productos o servicios que se venden, sino también a conceptos como las regalías, las cuotas de entrada y cualquier otro cobro relacionado con el negocio, como asesorías o asistencia técnica.

Lea también: Guía IVA y Franquicias

Para saber cuánto IVA corresponde en cada operación, basta con conocer que actualmente equivale al 16% del valor del servicio o producto.

Régimen Fiscal y su Afectación en Franquicias

¿Cómo afecta el régimen fiscal a una franquicia?

Persona Moral (Empresa Formal)

Es una figura jurídica que separa completamente la franquicia de tus finanzas personales: el negocio existe como “otra persona” ante la ley, por lo que tu patrimonio queda protegido si surgen problemas legales o económicos.

Aunque puede ser útil al comenzar, sus beneficios fiscales y deducciones son limitados, y los impuestos pueden ser elevados si los ingresos crecen.

Obligaciones Fiscales Comunes

Tanto las Personas Morales bajo el Régimen General como las Personas Físicas con Actividad Empresarial comparten algunas obligaciones fiscales básicas que son fundamentales para operar formalmente ante el SAT.

Lea también: Ejemplo Práctico: Franquicias

Por ejemplo, ambos deben contar con su Registro Federal de Contribuyentes (RFC), que es el punto de partida para cualquier trámite fiscal, como facturar o presentar declaraciones; además, la e.firma es indispensable para ambos, pues funciona como la firma oficial digital que avala sus documentos y declaraciones ante la autoridad, garantizando la seguridad y autenticidad en sus procesos electrónicos.

En cuanto a la emisión de facturas electrónicas o CFDI, también existe una obligación compartida: todas las ventas o servicios deben estar debidamente documentados, lo que formaliza los ingresos y permite deducir gastos, tanto para Personas Morales como para Personas Físicas.

En paralelo, ambos deben cumplir con las declaraciones mensuales de Impuesto Sobre la Renta (ISR) y de Impuesto al Valor Agregado (IVA), sin embargo, aquí surgen diferencias relevantes.

Un punto en común importante está en las obligaciones relacionadas con el personal: ambos deben retener y enterar mensualmente el ISR por sueldos y salarios, así como inscribir a sus empleados en el IMSS y cubrir las cuotas correspondientes al SAR e INFONAVIT; además, están sujetos al pago del Impuesto sobre Nómina, que es un gravamen local.

Diferencias entre Regímenes Fiscales

Sin embargo, hay aspectos que son exclusivos para cada régimen; por ejemplo, las Personas Morales deben llevar una contabilidad electrónica más formalizada, enviando su catálogo de cuentas y balanza de comprobación periódicamente, lo que no es obligatorio para todas las Personas Físicas, aunque estas también deben registrar electrónicamente sus operaciones fiscales.

Además, en la declaración anual, las Personas Físicas tienen la ventaja de poder acreditar deducciones personales como gastos médicos o colegiaturas, lo que puede generar devoluciones o saldos a favor, un beneficio fiscal que no aplicaría directamente a las Personas Morales.

Tratamiento Contable de las Franquicias

Fiscalmente, las inversiones se catalogan en activos fijos, gastos y cargos diferidos y erogaciones realizadas en periodos preoperativos, las cuales se deducirán conforme a los por cientos de deducción máximos permitidos (art. 32, LISR).

Gastos diferidos: Activos intangibles representados por bienes o derechos que permitan reducir costos de operación, mejorar la calidad o aceptación de un producto, usar, disfrutar o explotar un bien, por un periodo limitado, inferior a la duración de la actividad de la persona moral, tales como: regalías asistencia técnica, y programas de cómputo para administración de ventas e inventarios.

Así, los pagos derivados del contrato de franquicia ubicados en la definición de gastos diferidos, deben deducirse aplicando el por ciento máximo para gastos diferidos del 15%.

tags: #franquicias #concepto #contabilidad #tratamiento #contable