El fútbol ya no es lo que hace 20 años. Hoy en día el mayor deporte del mundo se ha convertido en una industria multimillonaria que ha crecido a grandes zancadas, lo que deja espacio para el lavado de dinero, el narcotráfico y la evasión fiscal. La relación entre el lavado de dinero y la corrupción es clara: el dinero proveniente de actos ilícitos, como lo son los actos de corrupción, es lavado generalmente en un intento por legitimar y ocultar su fuente.
La Vulnerabilidad del Fútbol al Crimen Organizado
La agencia internacional responsable de hacer seguimiento a acciones delictivas, Financial Action Task Force (FATF), publicó un informe donde alerta sobre el riesgo que corre el fútbol de que el crimen organizado esté detrás de la adquisición de clubes o la transferencia de jugadores, entre otras maniobras. Según indica, el rápido crecimiento y popularidad del deporte que practican más de 250 millones de personas no ha ido acompañado de estructuras regulatorias eficientes inmunes al lavado de dinero o tráfico de personas y/o drogas.
Tras una investigación de un año, la FATF descubrió que el sector más vulnerable del fútbol es el profesional por distintas razones:
- Se trata de un mercado fácil de penetrar.
- El estadio sirve de punto de reunión a personas de diferentes clases sociales.
- El mercado de acciones es complicado y opaco.
La falta de experiencia por parte de representantes de futbolistas profesionales también puede atraer a criminales. Las estructuras legales para formar un club son muy diversas, varían de compañías limitadas a fundaciones, lo que puede dar pie a actividades ilícitas. Esto sin contar las prohibitivas sumas de dinero que se mueven de un país a otro para comprar jugadores, adquirir un club, patrocinar un encuentro, etc. Se trata de cantidades ingentes que carecen de parámetros, pues la cotización de un futbolista puede variar de un día para otro, así como el espacio publicitario de un partido. Por último está la vulnerabilidad que tienen algunos jugadores, especialmente en el caso de los más jóvenes, que pueden ser mal aconsejados y terminar en negocios turbios.
Casos Notorios de Lavado de Dinero en el Fútbol Mexicano
Tirso Martínez Sánchez: "El Futbolista" y su Red de Clubes
Un ejemplo contundente de la infiltración del crimen organizado en el fútbol mexicano es el caso de Tirso Martínez Sánchez. El Irapuato conquistó el ascenso en 2003 sin que la afición conociera los presuntos vínculos de su propietario con el narcotráfico. La tarde del 21 de junio de 2003 quedó grabada en la memoria de miles de aficionados de Irapuato. Ese día, la llamada Trinca Fresera derrotó a León en la Final de Ascenso de la entonces Primera División A y consiguió un histórico campeonato que devolvió la ilusión a una de las aficiones más apasionadas del país. Más de 25 mil personas celebraron en el Estadio Sergio León Chávez el regreso de su equipo a los primeros planos del futbol nacional. Sin embargo, detrás de aquella fiesta deportiva se escondía una historia que años después sacudiría al balompié mexicano.
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Según ha documentado el periodista especializado en crimen organizado Óscar Balderas, el propietario del Club Deportivo Irapuato era entonces Tirso Martínez Sánchez, un operador financiero vinculado al Cártel de Sinaloa y señalado por autoridades estadounidenses como colaborador de Joaquín “El Chapo” Guzmán. Mientras los aficionados festejaban el campeonato, quien observaba desde uno de los palcos también celebraba. No era únicamente un empresario deportivo exitoso, sino un hombre que, según investigaciones judiciales posteriores, utilizaba los equipos de futbol para ocultar recursos provenientes del narcotráfico. La historia no se limitó a Guanajuato.
Balderas señala que Tirso Martínez construyó una red de equipos de futbol que incluía a los Venados de Yucatán, entonces participante en la Segunda División, además de los Reboceros de La Piedad y otros proyectos deportivos que buscaban ampliar su influencia dentro del futbol profesional mexicano. Nacido en Guadalajara en 1966, Tirso Martínez era conocido por diversos alias, entre ellos “El Futbolista”, “El Doctor” y “El Centenario”. Con el paso de los años logró construir una imagen de empresario exitoso mientras, presuntamente, operaba una de las estructuras logísticas más importantes para el tráfico de drogas hacia Estados Unidos.
De acuerdo con las investigaciones estadounidenses, el futbol representaba una oportunidad ideal para el lavado de dinero debido a la limitada supervisión financiera que existía en algunas categorías profesionales durante aquella época. Además de justificar ingresos millonarios, los clubes podían servir para realizar movimientos financieros difíciles de rastrear, organizar apuestas ilegales e incluso facilitar actividades logísticas relacionadas con el narcotráfico. Antes de convertirse en propietario de equipos de futbol, Tirso Martínez había desarrollado una carrera dentro del crimen organizado. Según los testimonios presentados en cortes estadounidenses, comenzó trasladando pequeñas cantidades de droga en Jalisco hasta expandir sus operaciones a distintas regiones del país. Durante años Tirso Martínez permaneció prófugo. Fue detenido en febrero de 2014 en Guanajuato tras meses de vigilancia por parte de las autoridades mexicanas. Tras concretar la operación, las franquicias fueron desafiliadas, cerrando uno de los capítulos más controvertidos en la historia del deporte nacional.
El Caso de Rafael Márquez y la Lista OFAC
Otro caso icónico y más reciente que ha sacudido el balompié es el del futbolista mexicano Rafael Márquez. A principios de agosto de 2017, los medios mexicanos se inundaron con noticias sobre la inclusión del futbolista Rafa Márquez y nueve de sus empresas en la lista de prestanombres de narcotraficantes del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, específicamente de la Oficina de Control de Bienes de Extranjeros (OFAC). El Departamento del Tesoro de Estados Unidos vincula a Rafael Márquez, histórico capitán de la selección de fútbol de México y uno de los iconos del deporte en el país, con el narcotráfico. Así es como el capitán de la selección mexicana de futbol fue acusado de estar presuntamente vinculado al narcotráfico.
La Oficina de Control de Bienes de Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) incluyó a Márquez, junto al cantante Julión Álvarez y 20 personas más, en una lista de presuntos prestanombres de una red liderada por el narcotraficante Raúl Flores Hernández, que operaba en Jalisco y Ciudad de México, según los documentos publicados por la Administración estadounidense. Flores Hernández es un traficante de drogas mexicano y está ligado a los cárteles Nueva Generación y Sinaloa (del "Chapo" Guzmán), de acuerdo con un comunicado del Departamento del Tesoro. "Ambos hombres tienen largas relaciones con Flores Hernández, y han servido como testaferros para él y su organización dedicada al narcotráfico y han tenido activos a su nombre", señaló el Tesoro. El departamento también informó que están involucrados Mauricio Heredia Horner y Marco Antonio Fregoso González por actuar por o en nombre de Rafael Márquez.
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En total, el Departamento señaló a 21 mexicanos y 43 entidades por brindar apoyo a las actividades de narcotráfico de Flores Hernández y su organización. Entre las 43 entidades está un club del futbol mexicano Morumbí, el Gran Casino de Guadalajara, Camelias Bar, y la productora musical Noryban Producciones. La supuesta red de Flores, a punto de cumplir 65 años, incluye a familiares y socios de confianza, siendo el cantante y el futbolista los que han acaparado todos los focos. "Raúl Flores Hernández se ha desempeñado durante décadas debido a sus antiguas relaciones con los carteles de la droga, y su uso de testaferros para ocultar sus inversiones producto del dinero ilícito del narcotráfico", señaló el director de la Oficina para el Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro.
El "Rafa" Márquez, de 38 años, es el capitán de la selección mexicana y ha tenido una destacada carrera con clubes como Barcelona, Mónaco y Red Bulls de Nueva York. Actualmente juega en Atlas de Guadalajara, de la primera división mexicana, el mismo equipo donde comenzó su carrera profesional en 1996. El zaguero y mediocampista jugó en cuatro mundiales con el "Tri", el más reciente en 2014 en Brasil, además de disputar otros torneos importantes como la Copa Confederaciones, Copa América y Copa de Oro.
Consecuencias de la Inclusión en la Lista OFAC
La inclusión del futbolista mexicano con más títulos internacionales de la historia no tiene consecuencias penales directas, aunque puede derivar en ellas. De momento, implica la cancelación de su visa, el congelamiento de todas sus cuentas y propiedades en Estados Unidos, así como la prohibición para cualquier empresa estadounidense de hacer cualquier tipo de negocios o transacciones con ellos o con las compañías que fueron incluidas en la lista. Márquez fue sancionado con la cancelación de su visa estadounidense y el congelamiento de sus cuentas bancarias en Estados Unidos. El politólogo Maihold señala que "Se le ha pedido discreción para no dañar a los patrocinadores del Tri, por eso no va a aparecer con los emblemas de los patrocinadores, y se mantendrá lejos de los micrófonos."
En el caso de Márquez, el Departamento del Tesoro apunta a nueve empresas, entre ellas una escuela de fútbol desde la que se habría lavado dinero del narcotráfico. A raíz de la vinculación de Márquez, la PGR abrió una investigación que concluyó a finales de enero de 2018. Mediante amparos, al día de hoy Rafa Márquez ya recuperó una parte importante de sus activos y se reincorporó al Atlas Fútbol Club aunque continúa siendo parte de la lista de la OFAC. Es importante recalcar que ser parte de la lista de la OFAC no implica estar acusado de lavado de dinero, sino únicamente que hay una investigación en curso en Estados Unidos. Mientras no se deriven investigaciones con consecuencias tangibles de estas listas, no es posible decir si Rafa Márquez, o cualquier otro en la lista es o no culpable. Lo que sí es posible decir es que los costos de colaborar con los grupos narcotraficantes en Estados Unidos son mucho más altos y por lo tanto existen mayores incentivos a no incurrir en estas prácticas.
La siguiente tabla resume las principales designaciones y sanciones relacionadas con la red de Raúl Flores Hernández:
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| Entidad Designada | Vínculo y Rol | Sanciones Impuestas (por Ley Kingpin) |
|---|---|---|
| Rafael Márquez | Presunto prestanombres y testaferro de Raúl Flores Hernández. | Cancelación de visa estadounidense, congelamiento de cuentas y propiedades en EE. UU., prohibición de transacciones con entidades estadounidenses. |
| Julión Álvarez | Presunto prestanombres y testaferro de Raúl Flores Hernández. | Cancelación de visa estadounidense, congelamiento de cuentas y propiedades en EE. UU., prohibición de transacciones con entidades estadounidenses. |
| Raúl Flores Hernández | Líder de una organización de narcotráfico, operando desde Guadalajara y Ciudad de México. | Identificado como narcotraficante significativo (Lista I de Kingpin Act). Acusaciones por tráfico de drogas desde 2001. |
| 21 Mexicanos (incluyendo miembros de la familia Flores) | Brindar apoyo a actividades de narcotráfico de Flores Hernández. | Congelamiento de bienes bajo jurisdicción de EE. UU. o control de ciudadanos estadounidenses. Prohibición de transacciones con ciudadanos estadounidenses. Multas civiles (hasta $1.437.153) y penas criminales severas (hasta 10 años de prisión). |
| 43 Entidades (e.g., Club Morumbí, Gran Casino Guadalajara, Noryban Producciones) | Vínculos con la red de Flores Hernández. | Congelamiento de bienes bajo jurisdicción de EE. UU. o control de ciudadanos estadounidenses. Prohibición de transacciones con ciudadanos estadounidenses. Multas corporativas (hasta $10 millones). |
| Mauricio Heredia Horner y Marco Antonio Fregoso González | Actuaron por o en nombre de Rafael Márquez. | (Sanciones implícitas al ser parte de la red o señalados individualmente). |
El Contexto de Raúl Flores Hernández
Raúl Flores Hernández, el narcotraficante a quien vinculan con el futbolista y el cantante, tiene pocos registros en las bases de datos públicas tanto del Gobierno mexicano como en Estados Unidos. El Departamento del Tesoro estadounidense lo identifica como el líder de una organización de narcotráfico, formada en su mayoría por miembros de su familia. En un comunicado, el Tesoro asegura que Flores opera desde hace décadas en el negocio del narcotráfico, especialmente en lo relacionado al lavado de dinero. Aunque, según Estados Unidos, Flores no está vinculado a una organización criminal en concreto, sí ha tenido lazos con los líderes del Cartel de Sinaloa, el más poderoso de México y el Jalisco Nueva Generación, cada vez con más peso. Las autoridades estadounidenses aseguran que tiene vínculos con el narcotráfico desde la década de los ochenta, en Guadalajara (Jalisco) y Ciudad de México.
Flores tiene acusaciones por tráfico de drogas en Estados Unidos desde 2001. Ese año fue arrestado por posesión y tráfico de marihuana en California y sentenciado a 10 meses de prisión y pasó dos años en libertad condicional. Diez años después, en 2010, la Procuraduría General de la República (PGR) añadió su nombre a una lista de narcotraficantes por los que pedía recompensas de hasta cinco millones de pesos (278.000 dólares). Para 2013, las autoridades mexicanas desconocían su paradero, según una información del diario mexicano Animal Político. Una corte federal de la capital de Estados Unidos fue la última en ordenar el arresto de Flores. También conocido como El Tío, fue acusado de tráfico de cocaína en 2016. El caso aún está pendiente de sentencia. La PGR ha tomado el control de algunos de los bienes de Raúl Flores, caso del Grand Casino de Guadalajara.
Otros Ejemplos Internacionales Documentados por la FATF
Si bien la FATF no señaló directamente los clubes y/o personas que se han visto involucradas en lavado de dinero, sí publicó varios casos que tuvieron lugar en Europa y América Latina. De acuerdo con la FATF, los casos expuestos demuestran que criminales han logrado adaptarse a nuevas formas de “limpiar” sus actividades ilegales.
- Club amateur en Francia: Un club que normalmente estaba en números rojos durante la temporada, al finalizar el año registró un balance positivo producto de diferentes pagos hechos a través de varias empresas de un hombre de negocios que resultó ser el presidente del club. A primera vista podría tratarse de la acción altruista de un apasionado del fútbol. Pero la movida resultó sospechosa porque la financiación se produjo sin que se haya negociado una compensación por parte del financista o del club, esto sin contar que los desembolsos eran "extremadamente desproporcionados respecto a las posibilidades financieras de las compañías".
- Club belga con inversionistas sospechosos: Otro caso de lavado de dinero investigado por la FATF es el que se produce gracias a la falta de transparencia de la fuente inversora. En Bélgica, un club que necesitaba de varios millones de euros aceptó la propuesta financiera de un grupo establecido en Suramérica que casualmente había "ayudado" a otros equipos extranjeros. El grupo se retiró en cuanto las autoridades abrieron un expediente. Sin embargo, la frágil situación del equipo belga siguió siendo atractiva para operaciones irregulares y un inversionista europeo, con residencia en un paraíso fiscal, ofreció su mano. Más tarde se descubrió que el inversionista, desconocido en el mundo de los deportes, era conocido por la policía por fraude.
- El "Señor X" en México: La agencia también explica que el estatus social es otro factor que seduce al crimen organizado. Al invertir en un equipo se abren las puertas de la clase dirigente local, e incluso nacional. Lo que facilita la adjudicación de proyectos que permiten lavar dinero y limpiar la imagen. Tal es el caso de un mexicano de origen humilde que tras emigrar de su país regresó cinco años después con los bolsillos llenos y dueño de varias compañías. El hombre, que llamaremos señor X, decidió adquirir un equipo que en ese momento se agarraba con las uñas a tercera división. El club no tenía atractivo alguno para invertir, aunque sí era de una gran ciudad. En contra de lo que financistas podrían pensar, señor X decidió mover al equipo a un poblado de 30.000 habitantes, lo que reduciría los ingresos de taquilla. No obstante, los salarios y la infraestructura de la nueva administración estaban por encima del promedio de otros clubes de la misma categoría. El equipo saltó a segunda división en un año. Más tarde se supo que el señor X era un líder reconocido del narcotráfico.
Marco Legal y Medidas Contra el Lavado de Dinero
La Ley Kingpin de Estados Unidos
La Ley de Designación de Cabecillas Extranjeros (Foreign Narcotics Kingpin Designation Act, en inglés), bajo la cual fue señalado Rafael Márquez, fue creada en 1999 mediante una orden ejecutiva del presidente Clinton para bloquear y prohibir cualquier tipo de transacción financiera de o en Estados Unidos con narcotraficantes significativos. Esta ley permite al Departamento del Tesoro congelar los activos de los extranjeros que se presume están involucrados en el tráfico internacional de narcóticos y procesa a los estadounidenses que manejen dinero del narcotráfico. Desde su promulgación, más de 2,000 empresas e individuos han sido señalados por su presunta participación en el tráfico internacional de narcóticos. Las sanciones por penas civiles son de hasta un millón 437 mil 153 dólares por cada violación. Por penas criminales, las sanciones son más severas. Las penas a funcionarios corporativos pueden llegar hasta 30 años de prisión y multas hasta de cinco millones de dólares. Para las organizaciones pueden llegar a diez millones de dólares. "Otras personas podrían enfrentar hasta diez años de prisión y multas de acuerdo con el Título 18 del Código de los Estados Unidos para las violaciones criminales de la ley Kingpin".
Una de las acciones más relevantes de esta ley es la identificación pública de los narcotraficantes por medio de dos listas. La lista I corresponde a los cabecillas de organizaciones narcotraficantes. En la lista II, la que concierne a Rafa Márquez, se incluyen personas y organizaciones que se presume han apoyado o colaborado de alguna manera con el narcotráfico. El gobierno de Estados Unidos considera que este acto de identificación pública es una herramienta importante tanto para desbaratar las finanzas del crimen organizado y los grupos de tráfico de drogas, como para exponer la vasta red de negocios ficticios que permiten a los narcotraficantes oscurecer y lavar sus ingresos ilícitos. Sin embargo, existen también un número importante de opositores que argumentan que la puesta en práctica de esta ley no está exenta de errores, la cual expone y empaña la reputación de las personas con escasa evidencia y sin observar un debido proceso.
Regulación en México y Cooperación Internacional
La Ley de Designación de Cabecillas no tiene efecto vinculante en territorio mexicano, como lo tiene en otros países como Colombia, por poner un ejemplo. Las empresas y los particulares tienen que cumplir con multas y sanciones en territorio estadounidense, sin embargo, pueden seguir sus actividades fuera de Estados Unidos. Aun así, en México la OFAC cuenta con el apoyo de la PGR y la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) para sus investigaciones y es común que la PGR inicie averiguaciones de oficio por lavado de dinero si una persona aparece en la lista OFAC.
La Secretaría de Hacienda, en su carácter de autoridad financiera, también emite una lista similar a la publicada por la OFAC. En enero 2014 fueron modificadas las leyes financieras para incluir la obligación de suspender de forma inmediata la realización de todas las operaciones y servicios con los clientes o usuarios que estén en la “Lista de Personas Bloqueadas”. Es decir que la SHCP emite prohibiciones a los intermediarios financieros (bancos, casas de bolsa, negocios de juegos con apuestas, empresas de venta de inmuebles, etc.). Estar incluido en esta lista no equivale a una investigación de carácter penal por lavado de dinero, es simplemente una restricción con los intermediarios financieros. Las autoridades estadounidenses trabajaron en conjunto con las autoridades y agencias del gobierno de México, incluyendo la PGR y la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público de México.
El politólogo Maihold destaca que entre las medidas básicas para evitar y combatir la filtración del dinero del narco en el fútbol figura el transparentar las finanzas de los clubes, y documentar y controlar la procedencia del dinero que reciben. También subraya la importancia de "No permitir una situación accionaria en donde casi se pueda comprar un equipo con mayoría accionaria sino dejar a cada inversor un voto."
