Descubre las Facciones Revolucionarias Clave que Derrotaron a Victoriano Huerta en Méxicopost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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La Revolución Mexicana fue un conflicto armado que se desarrolló entre 1910 y 1917. Se inició como una lucha en contra de la permanencia en el poder del general Porfirio Díaz, pero derivó en una guerra civil entre facciones que luchaban y tenían como bandera derechos políticos y sociales con el mismo objetivo. Después de la caída del presidente Díaz, la situación en el país no mejoró, sino todo lo contrario. Se presentaron una serie de enfrentamientos entre las distintas facciones que participaron en la Revolución Mexicana de 1910.

En 1913, un movimiento contrarrevolucionario, encabezado por Félix Díaz, Bernardo Reyes y Victoriano Huerta, dio un golpe de Estado. El levantamiento militar, conocido como Decena Trágica, terminó con el asesinato de Madero, su hermano Gustavo y el vicepresidente Pino Suárez. Victoriano Huerta asumió la presidencia, lo que ocasionó la reacción de varios jefes revolucionarios como Venustiano Carranza y Francisco Villa. A partir de ese suceso se profundizaron las diferencias entre las facciones que habían luchado contra Huerta, lo que desencadenó nuevos conflictos.

El Ejército Constitucionalista de Venustiano Carranza

Para combatir a Huerta, llamado "el usurpador", una reorganización de fuerzas revolucionarias del norte llevó a la creación del Ejército Constitucionalista, al mando de Venustiano Carranza. El Ejército Constitucionalista se conformó en el año de 1913. Fue dirigido por el general Venustiano Carranza en la lucha contra Victoriano Huerta, medida que se estableció en el Plan de Guadalupe, mismo que fue apoyado por otros líderes revolucionarios.

En marzo de 1913, Venustiano Carranza proclamó el Plan de Guadalupe, por el cual se autonombró primer jefe del Ejército Constitucionalista y declaró su intención de luchar contra Huerta. Con el Plan de Guadalupe, enfocó la lucha revolucionaria contra Huerta hasta lograr que el presidente golpista dejara el poder en julio de 1914 y Carranza asumiera el gobierno.

El centro de operaciones del ejército constitucionalista se encontraba en Coahuila, y su ejército estaba conformado por abogados, ingenieros, profesores, periodistas, ganaderos, obreros, campesinos, estudiantes y terratenientes. Un año después, el Ejército Constitucionalista logró entrar a la capital, al mando del general Pablo González, Jefe del Ejército del Noreste, quien a su llegada lanzó un manifiesto a los habitantes de la Ciudad de México. La amnistía no incluía a los responsables del Cuartelazo que había derrocado a Madero.

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La División del Norte de Francisco Villa

La lucha armada hizo surgir a otros líderes revolucionarios que acompañaron la causa, entre otros Francisco "Pancho" Villa (su nombre real era Doroteo Arango) en el norte. Por su parte, Francisco Villa se unió al Ejército Constitucionalista, junto con otros generales provenientes del norte, como Álvaro Obregón y Plutarco Elías Calles. Al movimiento se habían unido rancheros del norte del país, vaqueros, ferrocarrileros, mineros, obreros, artesanos, profesores rurales, rancheros sureños, entre otros.

Mientras Villa y Carranza avanzaban sobre Zacatecas y Coahuila, controlando los yacimientos de carbón, combustible indispensable para el funcionamiento de los trenes, que eran el medio de transporte más eficiente para los revolucionarios.

El Ejército Libertador del Sur de Emiliano Zapata

La lectura describe a uno de los líderes más representativos de la Revolución mexicana, Emiliano Zapata, y su Ejército Libertador del Sur. Este ejército estaba conformado principalmente por campesinos indígenas que habían perdido sus tierras a manos de hacendados latifundistas en el estado de Morelos y otras regiones del centro del país, como el Estado de México y Puebla. Con una educación básica, Zapata no superaba en preparación a la mayoría de sus hombres, pero lo guiaba el ideal de restaurar la tierra a su verdadero dueño: el campesino que trabaja y muere en ella.

En las fases iniciales de la Revolución mexicana, Zapata decidió que era el momento de actuar y proclamó la fundación del Ejército Libertador del Sur. La organización de los zapatistas inició como una federación de pequeños grupos regionales independientes entre sí, que trabajaban sin mucha coordinación. Sus armas eran una compleja mezcla de antiguos mosquetes de avancarga, rifles de percusión Remington, carabinas Winchesters y máusers de diferentes modelos y orígenes. Mientras el Ejército Libertador del Sur asediaba los territorios cercanos a la capital, desde su centro de operaciones en Cuautla, Morelos.

La ruptura de los zapatistas con Francisco I. Madero alcanzó un punto de no retorno cuando proclamaron el Plan de Ayala el 28 de noviembre de 1911. Este plan reflejaba sus demandas sociales y agrarias profundas.

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Objetivos Comunes y Diferencias Fundamentales

Si bien estos grupos compartían su rechazo a Victoriano Huerta, diferían en sus demandas. Zapata, Villa y Carranza, apoyados por generales de gran talento como Álvaro Obregón, desconocieron a Huerta y unieron fuerzas para combatirlo. Dentro de las filas revolucionarias no todos los combatientes y sus demandas eran iguales. Existían contrastes muy marcados definidos por las necesidades, el origen social y la región de donde provenían, ya que al ser nuestro país un territorio tan diverso, territorial y culturalmente, las exigencias eran distintas.

Mientras villistas y zapatistas exigían reformas sociales y agrarias profundas, los constitucionalistas buscaban un cambio político más moderado, ya que sus dirigentes Venustiano Carranza y Álvaro Obregón representaban a las capas más altas de la sociedad. Carranza marchó rumbo a Veracruz apoyado por los principales generales constitucionalistas, como Álvaro Obregón. En Veracruz, Carranza se dio cuenta de que necesitaba dar un sentido social al Plan de Guadalupe y aceptó incluir el reparto de tierras y garantizar derechos laborales a los trabajadores, aunque en un tono mucho más sutil que el que demandaban sus opositores.

Desavenencias Post-Huerta

Las desavenencias entre los revolucionarios comenzaron tras el triunfo contra la dictadura de Victoriano Huerta, en el verano de 1914. Cuando Villa y Zapata se unieron en la Convención de Aguascalientes, se enfrentaron a Carranza. La Convención de Aguascalientes entre líderes revolucionarios llevó al desconocimiento de Carranza como presidente, por lo que nuevamente se abrieron dos grandes bandos: los convencionistas y los constitucionalistas. Carranza, quien se hace llamar "líder máximo de la revolución", trasladó su gobierno a Veracruz, mientras que los convencionistas nombraron a Eulalio Gómez como presidente. Villa, Zapata y Felipe Ángeles, este último, general leal a Madero hasta el final, exigían el reconocimiento del Plan de Ayala y sus demandas, así como la renuncia de Venustiano Carranza y la elección de otro presidente. Así, Zapata se concentró en Morelos, mientras que Villa tuvo que dividir a su ejército por todo el país.

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