La Trágica Historia de la Hacienda del Vegil: Descubre el Impactante Caso de Claudia Mijangospost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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Después de conocer más a fondo la historia de La Hiena de Querétaro, un mar de sentimientos encontrados inunda a todo nuestro ser. Y es que, los detalles de este suceso son aterradores, difíciles de entender y aceptar.

El Macabro Hallazgo en la Colonia Jardines de la Hacienda

Hace más de 30 años pasó algo insólito, un acontecimiento que cimbró a Querétaro y el país completo. La mañana del 24 de abril de 1989, el macabro hallazgo horrorizó a la policía. En una casa de la colonia Jardines de la Hacienda, en Querétaro; habían perpetrado un brutal crimen.

Cuentan que en la alcoba principal encontraron a tres niños inertes, en esa situación difícil de describir. En el lugar también estaba su madre; los peritos al tocarle el cuello, sabrían que ella aún vivía. Se trataba de Claudia Mijangos Arzac y sus hijos, así lo confirmaría un testigo; alguien que había descubierto el asesinato.

En varios puntos de la vivienda podían verse rastros de sangre. En las habitaciones y otras partes de la casa, alcanzaban a observarse manchas de color rojizo que hacían imaginar el sufrimiento y agonía de los inocentes. Pues de manera inhumana, les habían quitado la vida apuñalándolos sin compasión.

Fue un hecho sangriento que consternó a toda la sociedad mexicana. La justicia concluyó que esa mujer, había actuado de manera monstruosa acuchillando a sus propios hijos.

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La Leyenda de la Casa Mijangos

Sobre estos terribles hechos, son varias las teorías que circulan. Incluso todo ello, ha dado pie para que surgiera una leyenda de Querétaro conocida como La Casa Mijangos. Esta perturbadora historia conocida como La Hiena de Querétaro, se convirtió en una famosa leyenda de México.

Dicen que los hechos, están muy relacionados con lo extranormal y que Claudia Mijangos, cometió esa atrocidad porque fue poseída por algún ente oscuro. Algunos afirman que esa entidad maligna, le decía que sus hijos eran tres pequeños demonios que no la dejarían ser feliz.

Antecedentes Familiares y Matrimonio

Existen antecedentes de que Claudia Mijangos, provenía de una familia disfuncional donde predominaba el autoritarismo matriarcal y el fanatismo religioso. En 1956, nació en Mazatlán Sinaloa; creciendo en un hogar de clase acomodada. Cuenta la gente que algunos miembros de su familia, estaban inmersos en el alcoholismo y drogadicción. Otro de sus hermanos, tenía Síndrome de Down y uno más, padecía de problemas mentales.

De muchacha, fue coronada reina de belleza en su ciudad natal, luego conoció al que sería su futuro esposo. Después de un tiempo de noviazgo se casó con Alfredo Castaños, un empleado bancario que le propuso radicar en el centro del país.

Claudia Mijangos usó parte de su herencia, para comprar una casa en Querétaro. La felicidad en ese hogar así siguió durante unos años. La pareja había procreado tres hijos; las dos mayores eran mujeres y el más pequeño, tenía el nombre de su padre. La niña grande se llamaba Claudia María y la mediana Ana Belén.

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Habían pasado alrededor de once años desde que se casaron y el matrimonio empezaba a desquebrajarse. La pareja discutía bastante y Claudia Mijangos, constantemente tenía actitudes violentas hacia su esposo.

La Noche del Crimen

La leyenda de la Casa Mijangos que habla de La Hiena de Querétaro, menciona que la noche anterior a esos cruentos hechos, la ex reina de belleza discutió acaloradamente con el padre de los niños. El 24 de abril de 1989 como a las tres de la mañana, en el 408 de la calle Hacienda de El Vegil, en la ciudad de Querétaro; sucedería algo espantoso.

Se presume, que primero apuñaló salvajemente al más pequeño; arrancándole las manos. Después hirió a la mayor quien quiso escapar, pero fue imposible hacerlo debido a la debilidad; pues había perdido mucha sangre.

Cuando ingresó la asesina en una clínica de rehabilitación mental, ella sostenía que un espíritu maldito le pidió que hiciera aquella monstruosidad. Entonces el caso, fue relacionado con diversos eventos paranormales.

El Testimonio de un Periodista

El lunes 24 de abril de 1989 quedó marcado en la memoria de la ciudad de Querétaro y de Manuel Paredón, periodista que aquel entonces cubría nota roja. La mañana de aquel lunes la sociedad queretana se enteró del triple homicidio de tres niños a manos de su propia madre, Claudia Mijangos.

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Don Manuel Paredón dice, que recuerda como si hubieran sido ayer los sucesos ocurridos en la casa marcada con el 408 de la calle Hacienda del Vegil, en la colonia Jardines de la Hacienda, que hoy es visitada por personas que, movidas por el morbo, acuden a ver la fachada del domicilio donde sucedió la tragedia.

Las personas que pasan en sus automóviles, al estar frente la casa de “la Mijangos”, como se le conoce, frenan su marcha, se detienen por unos momentos, hacen comentarios con sus acompañantes, algunos se bajan, toman fotos. Los vecinos son reacios a hablar. Los de mayor edad sólo dicen que es molesto que jóvenes acuden y salten la barda para estar dentro del domicilio. Otros, ni siquiera hablan.

Don Manuel Paredón recuerda que el periódico “Noticias” para el que escribía, fue el único medio de comunicación que estuvo en el lugar de los hechos, después de que fue denunciado ante la Policía Investigadora Ministerial y el Ministerio Público, a través de una llamada anónima de una mujer que decía que al parecer habían matado a unas personas en una residencia de Jardines de la Hacienda.

Narra que el mismo procurador del estado, Francisco Guerra Malo, dio instrucciones precisas para que se investigara a fondo.

“Yo no entré a la residencia, pero desde la entrada me pareció… no te imaginas, nada más de recordar se me enrisca el pellejo, mano. Fue realmente un cuadro impresionante.

La señora Claudia Mijangos estaba en un sillón, desangrándose de ambas muñecas, un cadáver por un lado, otro cuerpo en una recámara. El Ministerio Público procedió a hacer el levantamiento de los cuerpos, el traslado al médico legista. La diligencia terminó tarde, como a las dos de la tarde, fueron más de cinco horas. Una ambulancia de la Cruz Roja fue llamada para que la señora Claudia Mijangos fuera trasladada al Seguro Social. Los paramédicos la atendieron y fue hospitalizada en un cubículo separado.

Don Manuel Paredón recuerda un dato que le llama la atención: la cantidad de imágenes religiosas que había en la casa. Además, tenía varios ejemplares de la Biblia en diferentes lugares de la vivienda, así como varios rosarios colgados.

“Yo no me explicaba, no daba crédito a la saña con la que había quitada la vida a sus hijos con un cuchillo, a Claudia María, Ana Belén y Alfredo Castaños. Yo no me lo explicaba. Fue un caso que en mis 63 años de periodista, 35 en policía, nunca he vuelto a ver, y espero no verlo, conmocionó profundamente a la sociedad queretana de aquella época.

Narra que en sus primeras declaraciones ante el juez Arturo González de Cosío, Claudia Mijangos dijo que no recordaba nada de lo que había sucedido, y que escuchaba voces extrañas, por lo que las autoridades determinaron que se le hicieran exámenes siquiátricos, que concluyeron que Claudia había sufrido una afectación del lóbulo temporal izquierdo que le había provocado un desorden transitorio, que derivó en el asesinato de sus tres hijos. Se le consideró imputable.

Don Manuel fue el único periodista que tuvo contacto con ella ya cuando estuvo presa. Incluso, tuvo intercambio epistolar, donde le pide que interceda por ella, porque se decía inocente.

“Yo la entrevisté. Estar frente a ella era… parecía que la señora era realmente inocente, que nunca supo lo que había hecho. Lo que pasó es que esta persona estaba en proceso de divorcio con su esposo, Alfredo Castaños. Ese domingo (un día antes) de los hechos, el esposo había ido a recoger a sus hijos y los llevó a pasear. Los regresó en la noche. Se los entregó a Claudia y discutieron muy fuerte. La discusión podía ser la causa de la afectación en el lóbulo temporal izquierdo”.

El Presente

En 2019, La Hiena de Querétaro abandonó el centro donde pagó su crimen. Es posible que ahora, sólo esté esperando el momento para rendirle cuentas al divino.

Hoy Claudia permanece bajo custodia de su familia, ignorándose si en la capital del país o en Sinaloa y la casa de Hacienda Vegil 408, en donde ocurrieron los hechos permanece abandonada.

Otras Leyendas de Horror en México

La historia de Las Poquianchis, La Bruja, La Llorona, La Planchada y La hiena de Querétaro, fueron recreadas para el proyecto fotográfico Historias de horror en México por Observatorio Estudio.

  • LAS POQUIANCHIS: Las hermanas González Valenzuela, mejor conocidas como “Las Poquianchis”, son las protagonistas de uno de los casos policiacos más impactantes de los 60, al obligar a mujeres a prostituirse y matarlas cuando desobedecían.
  • LA BRUJA: Desde la época colonial se contaban historias de que en los pueblos se aparecían bolas de fuego que la gente llamaba brujas y que tenían la virtud de convertirse en cualquier animal. Se temía de las brujas por sus poderes de hechicería.
  • LA LLORONA: Se cuenta que una joven mujer indígena que tenía romance con un caballero español, con quien tuvo tres hijos; pero cuando la joven mujer se enteró que el hombre se había casado con una dama española asesinó a sus tres hijos ahogándolos en el río y luego se quitó la vida. Desde entonces se escucha su llanto.
  • LA PLANCHADA: Joven enfermera del Hospital Juárez, que luego de sufrir una decepción amorosa dejó de atender a sus pacientes. A su muerte, su fantasma ronda el hospital con el objetivo de ayudar a colegas y enfermos.

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