Descubre Hacienda Panoaya: El Lugar Mágico Donde Sor Juana Inés de la Cruz Forjó su Legadopost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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Todos la conocemos por su célebre frase de “hombres necios que acusáis a la mujer sin razón”, pero ¿ya visitaste la casa de Sor Juana Inés de la Cruz? Si todavía no lo haces, ¡no esperes más! Pensar la vida de Sor Juana Inés de la Cruz sin mencionar la importancia de la Hacienda Panoaya sería saltar un capítulo fundamental en la vida de una poeta que, por sí misma, es un personaje de la gran novela de la historia de las letras.

A casi 60 kilómetros del centro de Ciudad de México se encuentra la hacienda que fuera testigo de un momento en la infancia de la que sería conocida como la Décima Musa. Se trata de la Hacienda Panoaya, la cual se ubica en el municipio de Amecameca de Juárez, en el Estado de México. En este lugar, Sor Juana vivió desde los tres hasta los ocho años.

¿Cómo no forjarse poeta cuando, al asomar la cabeza en la ventana, se expresan fastuosos dos volcanes amantes rodeados de bosque y de encanto? Eso fue lo que quizá la pequeña Juana Inés de Asbaje atestiguó todos los días, expectante, como cuestionando la angustia de amor de aquellos y, tal vez en menor medida, figurando la suya propia.

Sor Juana nació en el pueblo de San Miguel Nepantla, una comunidad del actual municipio de Tepetlixpa, en el Estado de México. A unos 30 kilómetros de ahí, al norte, sin salir de la comarca que linda con los volcanes -Popocatépetl e Iztaccíhuatl-, se encuentra la Hacienda de Panoaya, un complejo colonial que data del siglo XVI. Hogar de la poeta entre sus tres y sus ocho años (1651 a 1656), cuyo terreno estaba arrendado por su abuelo.

La propiedad fue adquirida por Pedro Ramírez de Santillana, abuelo de la jerónima, luego de haber pertenecido a un cacique local. En la cúspide del lustro en que la niña Juana Inés habitó esas paredes, se dice, aprendió a leer. Aprendería también a escribir junto con “todas la demás habilidades de labores y costuras”, que sabían las mujeres en esa época.

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No solo eso: según la historiadora Margarita Loera Chávez y Peniche, fue ahí donde muy probablemente compuso, a propósito de un concurso en la región, la Loa al Santísimo Sacramento, el primer esfuerzo literario de la Fénix de América. Se dice que en ocasiones visitaba la biblioteca de la hacienda, que pertenecía a su abuelo, quien arrendaba Panoaya.

Un Recorrido por la Hacienda Panoaya

Dentro de las 60 hectáreas de la Hacienda Panoaya, se encuentra el casco original y ahí es donde se habilitó el Museo de Sor Juana. El lugar estaba casi en ruinas, pero fue restaurado en 1999 cuando un patronato privado hizo una inversión de casi 10 millones de pesos. Recorrerás pasillos, habitaciones y conocerás hasta la cocina de la casa de Sor Juana Inés de la Cruz.

Tan significativos fueron los años que pasó la poetisa en esta hacienda, que se convirtió en la construcción que aparece en el famoso billete de $200. El casco de la hacienda es bastante conocido. Pues solo basta con que recuerdes o busques el billete de $200 de Sor Juana (que salió de circulación en 2019). De acuerdo con Banxico, la edificación está acompañada de un relieve de la pila bautismal del templo de San Vicente Ferrer en Chimalhuacán en el Estado de México.

Al interior de la Hacienda, desde 2001, se resguardan algunos objetos y réplicas de retratos de la poeta que pueden apreciarse mediante visitas guiadas. En la visita guiada, los asistentes podrán conocer, entender y empaparse de la conmovedora historia de Sor Juana, no solo en los años que residió en esta gran casa, sino a lo largo de toda su vida.

Más Allá del Museo: Atractivos de la Hacienda

Después de conocer la casa de Sor Juana Inés de la Cruz, no olvides disfrutar del resto de la hacienda. Otra de las maravillas de Panaoya es el afamado laberinto inglés, un espacio de 5,000 mil metros cuadrados compuesto por arbustos de color verde vibrante. Cabe mencionar, que el tiempo estimado para recorrerlo es de aproximadamente 30 minutos. En los jardines cercanos, además, fue construido un laberinto para el goce de turistas que visitan también el pequeño zoológico a cuestas del complejo.

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Asimismo, hay tirolesa, restaurantes y otras actividades extremas ideales para las familias. Lo mejor es, indudablemente, el precioso paisaje.

Información Práctica para tu Visita

Anímate y visita la casa de Sor Juana Inés de la Cruz y el resto de la Hacienda Panoaya. Abre todos los días de 09:30 a 17:30.

Visitar la Hacienda Panoaya es una oportunidad única para conectar con la vida temprana de una de las figuras más importantes de la literatura hispanoamericana. Es un viaje a través del tiempo y un encuentro con el legado de Sor Juana Inés de la Cruz.

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