Estas tierras en su época prehispánica estuvieron habitadas por diversos núcleos indígenas que procedían del centro. Después de la conquista de México (1521) se estableció el Virreinato siendo su primer virrey D.
Orígenes y Establecimiento
Desde principios del siglo pasado a orillas de este Camino Real se establecieron rancherías que prestaban servicios a los arrieros. Construcción de la brecha llamada desde sus orígenes Camino Real de Colima de México Tenochtitlán hasta el Puerto de Manzanillo. San Jerónimo.
El Municipio de Cuauhtémoc
El pueblo de Cuauhtémoc es elevado a la categoría de municipio mediante el decreto No. Cuauhtémoc consigue la categoría de pueblo el 28 de junio de 1879 y luego de Municipio el 15 de enero de 1919.
La bordura realizada en gules representa las sangrientas batallas registradas en la historia del municipio. En los ornamentos exteriores del escudo se encuentra un timbre, que representa al Volcán de Fuego haciendo erupción.
Personajes Históricos
Visionario educador, por su iniciativa se fundó la Escuela Secundaria Estatal número 5.
Lea también: El sabor único de la Crema de Sotol
- 1910.- Don Francisco I.
- 1927.- Asalto al cuartel (antigua escuela Valentín Gómez Farías) por fuerzas cristeras que mataron sorpresivamente a varios agraristas, llevándose un importante botín.
El 13 de mayo se realizan festejos religiosos y profanos en Quesería en honor a la Virgen de Fátima y Cristo de la Caña.
Vestimenta Tradicional
Trajes Típicos: El del hombre está formado por el calzón blanco, ceñidor rojo, camiseta de manta de manga larga con puntos. con lomillo y manga corta con puño, y huaraches de cuero sencillo de una correa; trenzas con listón de colores fuertes; en algunas ocasiones un molotito de pfelo, adornado con una peineta.
Vicente Alonso Teodoro
NOÉ GUERRA PIMENTEL* Vicente Alonso Teodoro, según era su nombre de pila, fue hijo de Justo Alonso y de Maximina Teodoro, ambos vecinos de Zacualpan. Vicente, uno de los colimenses que se autonombraron villistas para justificar sus actos criminales, pues ni en los hechos, ideales o convicciones se vinculó con el Centauro del Norte.
Nacido, como sus padres y abuelos, en la comunidad de Zacualpan, del municipio de Comala en 1882, Vicente Alonso pasó su niñez en el anonimato, como criado de Arnoldo Vogel. Se desconoce el móvil, pero desde antes del inicio de la llamada Revolución mexicana, sobre 1909, Alonso Teodoro, sin mayores antecedentes que la de ser un peón de raya de los alemanes en la Hacienda de San Antonio, y eventual contratación de una compañía en expansión, la “San José de Colima, Lumber Company”, pasó a la historia luego de asesinar, rumbo al cerro Grande, bajo presunción de robo, al estadounidense Chas F.
La Oligarquía Colimense
Los grupos oligárquicos primigenios se ligaron entre sí, a través de los intereses comunes en las actividades intra-extra regionales: las comunicaciones que unían al estado y lo vinculaban con el mercado nacional -vía Guadalajara; la industria manufacturera (principalmente de productos para el comercio local, como textiles, jabones y tabaco); la producción y distribución agrícolas (Colima era una región principalmente agrícola); el comercio exterior por el puerto de Manzanillo, que vinculaba el estado con mercados europeos, latinoamericanos y asiáticos; la actividad inmobiliaria en la ciudad de Colima (muy extendida en la época por la expansión económica y demográfica), y el rentismo agiotista, fuente de acumulación principal que permitía la diversificación de actividades e intereses.
Lea también: Patrimonio en la Sierra Gorda: Hotel Misión Hacienda Concá
Los enlaces familiares, personales y de negocios favorecieron la cohesión de los distintos intereses económicos, lo cual permitió la vinculación con la vida política colimense. De esta manera, la oligarquía influyó en los gobernantes (que incluso fueron miembros destacados de los mismos grupos, principalmente nativos), ejerció una política impositiva (que impulsaba la expansión y diversificación de las actividades económicas) e influyó en las distintas medidas gubernamentales (con respecto a la actividad comercial, agraria, inmobiliaria, rentista e industrial), en beneficio de los grupos que ya poseían el control económico-regional.
Beneficiada por la dinámica porfiriana y, sobre todo, por un sistema de interrelación familiar y personal, la oligarquía colimense logró el control y dominio de los sectores medios y bajos de la población (que estaban ligados a sus intereses) mediante la administración, el trabajo agrario y comercial, así como la producción sociocultural. La consolidación de Colima como estado de la Federación y como un espacio socioeconómico importante en el occidente mexicano, dependió en mucho del “provincianismo” (que era más bien una manifestación de identificación de intereses y de defensa frente a los ajenos, sobre todo de aquellos provenientes de Guadalajara y Michoacán), y del sistema interoligárquico, favorecidos por las relaciones con el centro y el presidente Díaz.
Preguntas Clave sobre la Oligarquía
- ¿Cuál fue la actuación de la facción oligárquica colimense en el proceso de transición entre el Porfiriato y la Revolución?
- ¿Qué papel desempeño para que la revolución no entrara a Colima?
- ¿Cómo funcionaba para lograr la cohesión en el conjunto de la población?
- ¿Cuáles eran sus intereses en el contexto revolucionario nacional?
- ¿Qué grupos de la oligarquía se percibían en función de las actividades, intereses y alianzas?
- ¿De qué manera continuó el dominio hasta 1917, y cómo controlaron estos conglomerados el poder económico, político y social después de que la revolución entró al estado de Colima?
- ¿Qué papel desempeñaron en el proceso posrevolucionario de las décadas de los veinte y treinta?
- ¿Cómo se fue renovando el sistema oligárquico regional, hasta su aburguesamiento?
- ¿De qué forma siguió influyendo en la dinámica del poder político regional?
- ¿Cómo perduró el sistema oligárquico de las relaciones familiares, personales y de negocios en el contexto de la “modernidad” posrevolucionaria?
- ¿Cómo afectó la aplicación del proyecto revolucionario a la oligarquía colimense?
Identificación y Grupos Oligárquicos
El poder y la gloria. La identificación interfamiliar e interpersonal de intereses económicos y políticos fue el origen de los distintos grupos y, claro, a partir de los cuales se desarrolló una identidad “provinciana” de defensa frente a facciones o políticas forasteras, concretamente ligadas a la oposición contra los intereses expansionistas de Jalisco y Michoacán.
- El formado por familias de origen alemán, inglés, francés y estadounidense, cuyos miembros eran representantes de casas comerciales de sus respectivos países o cónsules12 de los gobiernos respectivos. Algunos habían llegado a Colima como simples aventureros, otros para reincorporarse a sus familias.
- El grupo ligado a viejas familias colimenses, con abolengo y riqueza desde la Colonia, cuyo grado de regionalismo había convertido a sus miembros en los forjadores del estado a fines de los años cincuenta del pasado siglo.
- El constituido por forasteros llegados a Colima a mitad del siglo XIX, cuya posición política les permitió amasar fortunas considerables y ligarse con los extranjeros y los aristócratas nativos.
- Algunas familias pertenecientes a los sectores medios de la sociedad, que fungían como administradores, notarios, intelectuales, jefes de oficinas gubernamentales, diputados y miembros de la élite política, actividad que los colocaba dentro de la oligarquía.
El sistema oligárquico colimense se ligó estrechamente a los procesos económicos, políticos y sociales del Porfiriato, con características regionales muy concretas que, sobre todo, no hicieron mella en la población local ni ocasionaron descontento u oposición en el momento en que la revolución maderista estalló. A fines del siglo XIX Colima vivía en una organización patriarcal, por no decir semifeudal agrícola.
En la primera década de este siglo Colima era un “paraíso” representativo del sistema de “orden y progreso”, gracias a una oligarquía regional que detentaba el poder y lo ejercía en todas las esferas sin oposiciones o conflicto alguno. Los procesos de negociación, cohesión y consenso sociopolíticos estaban bien cimentados y se sustentaban en un sistema basado en un conjunto de relaciones familiares, personales y de negocios en favor de los sectores oligárquicos, de tal forma que el conjunto de relaciones sociales se mantenía equilibrado y estable.
Lea también: Detalles del proceso de estadidad en Baja California
Muchos autores coinciden en afirmar que Colima se caracterizaba por un “provincianismo” muy particular, basado en un manejo “casero” y “familiar”, que expresaba el grado de control y poder de las familias oligárquicas no sólo en el nivel interno sino, incluso, en las relaciones con el centro nacional. Por esta causa la revolución de 1910 no significó nada para los colimenses, así como tampoco afectó al sistema oligárquico en ningún sentido.
Desafíos al Sistema Oligárquico
Los escollos que en 1909 y en 1911 se presentaron al sistema oligárquico de Colima, no modificaron el orden existente, lo cual demostró el arraigo y eficiencia del sistema. El primero se expresó como un conflicto agrario en la localidad de San Miguel de la Unión (actual municipio de Tepames), que involucró al gobernador Enrique O. de la Madrid en un enfrentamiento entre familias de rancheros por el control de unas tierras.
El segundo escollo fue el proceso electoral que experimentó Colima en 1911, cuando por la renuncia del gobernador De la Madrid se convocó a elecciones estatales para la renovación de los poderes, ya en pleno contexto del maderismo. Los grupos oligárquicos apoyaron a Gregorio Torres Quintero -destacado educador e intelectual colimense- para la gubernatura, frente a José Trinidad Alamillo- periodista que sirvió también a la oligarquía en el último gobierno de Francisco Santacruz, apoyado por los maderistas García Topete y Eugenio Aviña que sustituyeron en el poder gubernamental a De la Madrid.
Desde 1909 se dieron brotes maderistas en Colima, pero. siempre fueron débiles y poco organizados. Eugenio Aviña fue quizás el organizador más importante de algunos grupos descontentos con el sistema oligárquico colimense, que básicamente pertenecían a sectores medios de la ciudad de Colima y del puerto de Manzanillo.
Impacto de la Revolución
Cuando sobrevino la revolución, después de la visita de Francisco 1. Madero a la región (a fines de 1909), hubo escaso apoyo social y los grupos organizados no sólo no se movilizaron sino que se ligaron a los intereses oligárquicos a través de la negociación, por lo cual la revolución no representó ningún peligro para el sistema de poder regional.
Con la llegada del huertismo a la región, la oligarquía siguió manteniendo su poder en todos los niveles, pues los gobernadores enviados por Victoriano Huerta pronto establecieron alianzas con ella, incluyendo a sus miembros en el manejo gubernamental y manteniendo intactos sus intereses. Pese a la inestabilidad sociopolítica nacional, el estado de Colima continuó unido, estable y pacífico, como uno de los principales bastiones del sistema porfiriano.
El sistema oligárquico colimense no se vio roto, ni afectado, con la revolución. Las 45 haciendas existentes en el estado siguieron trabajando normalmente, al igual que los comercios y algunas fábricas.25 Las actividades sociales de la oligarquía continuaron con tranquilidad, pues la lucha armada estaba muy lejos y no tocaba al estado.26
Al parecer, también era éste el sentir de la población en general, aunque sí existía preocupación por las acciones de gavillas de bandoleros, como la de Eugenio Aviña, que entre 1913 y 1914, con ataques esporádicos y desorganizados, defendía al maderismo contra la usurpación huertista en el sur de Jalisco y norte de Colima, y era perseguida con ahínco por los militares huertistas. La primera etapa de la revolución armada pasó casi desapercibida por la sociedad colimense, y los sectores oligárquicos siguieron manteniendo un sistema que no permitía oposiciones ni conflictos sociopolíticos y, mucho menos, que sus intereses económicos se vieran afectados por enfrentamientos, movilizaciones o medidas gubernamentales.
Las fuerzas constitucionalistas al mando de Álvaro Obregón entraron a Colima en julio de 1914, para rescatar el puerto de Manzanillo de manos de los federales huertistas. El gobernador Antonio Delgadillo manifestó la rendición para impedir un ataque, forzado por destacados personajes de la oligarquía (Ignacio Gamiochipi, Salvador Ochoa y Hurtado Suárez), quienes, de hecho, lo representaron ante Obregón para externar que la plaza se rendía. El 21, Eduardo Ruiz, coronel de las tropas de Obregón, fue nombrado gobernador provisional y comandante militar del estado. Padilla era también un destacado miembro de la oligarquía colimense, lo cual demostró que el constitucionalismo había negociado con los grupos de poder regional y, gracias a su apoyo aunque de manera indirecta, seguían manteniendo el control de lo que quedaba del gobierno estatal.
La entrada de los constitucionalistas a Colima desestructuró los aparatos gubernamentales y, por primera vez, se percibía una atmósfera de inestabilidad político-social. Muchos miembros de la oligarquía, sobre todo del sector nativo, huyeron hacia Guadalajara por miedo a ser objeto de vejaciones por su identificación con el huertismo.
