Descubre la Fascinante Historia y la Increíble Transformación de Hacienda La Ferrería en Durangopost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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El primer Parque Fundidora de México no es el de Monterrey, Nuevo León, sino el de Victoria de Durango, Durango. Este existe desde mediados del siglo XIX. Al hablar del Parque Fundidora, lo primero que se viene a la mente es el famoso parque de Monterrey, pero existe otro destino con el mismo nombre, y se encuentra en Durango. El Parque Fundidora de Durango comparte el mismo nombre que el famoso complejo de Monterrey, pero son bastante diferentes. Fuera de los duranguenses, pocos saben de la existencia de este lugar.

Hoy se llama Ferrería de las Flores, pero anteriormente se le conocía como el Parque Fundidora de Durango; un lugar en ruinas que alberga la historia del hierro del estado.

Orígenes y Propósito de la Hacienda

Su propósito era explotar los abundantes yacimientos del norte, principalmente el de hierro del Cerro del Mercado. Su ubicación le favorecía, pues la fundidora aprovechaba el agua del río Tunal y el carbón vegetal de las laderas de los cerros colindantes. De igual forma, su extensión le hacía formar parte de una hacienda, a la que se le llamó Ferrería, en referencia a que ese lugar utilizaba mucho fierro.

Establecido a mediados del siglo XIX, el Parque Fundidora de Durango nació para explotar los ricos yacimientos del norte. En este caso, se trata del hierro del Cerro del Mercado. La construcción se encontraba estrechamente ligada con el río Tunal, el cual era usado para la obtención de carbón vegetal en las laderas de los cerros cercanos. El parque también formaba parte de una hacienda que adoptó el nombre de Ferrería. Años después, la fundidora dejó de ser rentable debido a la aparición de otras manufactureras similares y más baratas.

La Ferrería pasa a Don Juan Nepomuceno Francisco Flores y Alcalde, gran terrateniente del Estado de Durango, con el fin de que dicho inmueble desempeñara la función de casa habitación para los ingenieros que trabajaban en la fundidora. En 1855, se construyó la Casa Grande de la hacienda industrial tal como se conserva actualmente. Esta hacienda fue construida en 1855 como residencia para los ingenieros y supervisores de una compañía fundidora del Reino Unido, sin embargo fue su tercer dueño, Juan Nepomuceno Flores, el que la transformó en un palacio.

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Transformación y Nombramiento de Ferrería de las Flores

A mediados del siglo XIX la ferrería fue adquirida por el hacendado Juan Nepomuceno Flores Alcalde, quien en sociedad con el inglés Marcos Ison renovó tecnológicamente la industria. En 1886, a la muerte de Juan N. En 1886, a la muerte de Don Juan la hacienda pasa a manos de su sobrino Juan Manuel Flores Flores, quien la nombre «Ferrería de las Flores» . A su muerte, su sobrino Juan Manuel Flores Flores toma la responsabilidad, quien nombra al espacio como Ferrería de las Flores, nombre que tiene a la fecha.

La hacienda y su parque pasó por diversas manos hasta 1886, a la muerte de Don Juan la hacienda pasa a manos de su sobrino Juan Manuel Flores Flores, quien la nombre “Ferrería de las Flores” como se conoce en la actualidad. Con la muerte de Juan Manuel Flores, la hacienda se comenzó a utilizar como casa de campo de la familia.

Declive y Abandono

En 1892, con la llegada del ferrocarril, otra ferrería fue instalada en las faldas del Cerro de Mercado con un mayor desarrollo tecnológico que la Ferrería de Flores, por lo que, en desventaja competitiva, en 1893 paró sus actividades. Un nuevo intento por operarla de nueva cuenta terminó en un devastador incendio, por lo que cerró sus puertas de manera definitiva en 1899, quedando abandonada la fundidora y sus accesorías, incluso la Casa Grande, que después sería adquirida por Elpido G. Velásquez y más adelante por el comerciante José Saracho.

Restauración y Rescate

Totalmente en ruinas la Casa Grande fue adquirida y restaurada en 1965 por el señor Robert Anderson y después fue adquirida por el señor Gerard Mertins, ambos lograron restituir a la Casa Grande su magnificencia y adquirieron de diversas casas de la ciudad de Durango, pero fundamentalmente de Michoacán y Jalisco, el mobiliario de la nueva residencia. Ya en ruinas pasó por diferentes propietarios: José Saracho fue quien la adquirió de la familia Flores y Quijar, y a su vez la vendió al gobernador Elpidio G. Velásquez, en 1940. Hasta 1965, Roberto O. Anderson creó un fideicomiso y adquirió la casa, restaurándola para convertirla en una estancia de campo. Contrató al guitarrista Rosalío, “Chalío”, Salas Ceniceros como administrador de la casa, y él se dio a la tarea de restaurarla y amueblarla. Tras cinco años de esfuerzos, la hacienda era nuevamente habitable, e incluso se instaló ahí la Casa de Cultura Duranguense.

En 1986 el gobierno rescató y rehabilitó el espacio, convirtiéndolo en un lindo destino turístico. Tras años de abandono, el gobierno rescató la zona en 1986, dando fines turísticos a todo el complejo. En 1986 el gobierno rescató el casco de la haciendo, lo rehabilitó y ahora se pueden realizar eventos culturales y también es un pequeño museo de arte sacro del siglo XVII.

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Transformación en Museo

En 1988 fue adquirida por el Gobierno del Estado y convertida en museo. El Congreso local ratificó el embargo y se determinó que la “Casa en ruinas de Ferrería” sería utilizada para museo. Se decidió entonces albergar ahí al Museo Nacional de la Revolución. Debido a que la vivienda de Ferrería quedó casi sin muebles, se decidió contratar a una decoradora para que no se notara que la hacienda había sido saqueada. Continuó la idea de montar un museo y se pensó en el del Mueble.

CAV realizó obras de restauración que incluyeron trabajos en cantera, madera, piedra y barro; se acondicionaron las instalaciones eléctricas y limpiaron candiles y lámparas. Abierto al público a partir de agosto de 1998 tras ser restaurada integralmente la vieja ex hacienda de Ferrería de Flores, fue cuidado y diseñado por uno de los más importantes museógrafos del país, el maestro Rodolfo Rivera, quien logró una perfecta conjugación entre el arte contemporáneo y la arquitectura de la vieja casona, como otros grandes museos del país. Por sus dimensiones y su colección es, sin duda, uno de los grandes museos de autor del país.

Museo de Arte Guillermo Ceniceros

Pero, en 1994 se decidió crear el Museo Regional de las Culturas Prehispánicas de México. Para entonces, Javier Guerrero Romero, director de Asuntos Culturales, negoció con el pintor, muralista y grabador duranguense, Guillermo Ceniceros, para instalar un museo de arte contemporáneo, que tendría además dos salones dedicados a los pintores mexicanos más importantes del siglo XIX: Ángel Zárraga y Guillermo Ceniceros.

Las salas de exposición Uno a la Cinco exhiben de manera permanente obra del maestro Guillermo Ceniceros, en las que dan cuenta de la trayectoria del maestro. Traslada al espectador a las reminiscencias del entorno donde el maestro Ceniceros nació y se desarrolló. Sus característicos paisajes recuerdan las formas majestuosas de la sierra de Durango, pero también la aridez de las montañas de Nuevo León.

  • Sala Ubo. Del Paisaje.
  • Sala Dos. El Estudio del Artista.
  • Sala Tres. Los Anamórficos.
  • Sala Cuatro. Articulables.
  • Sala Cinco. Obra Gráfica.

Características Adicionales

Adéntrese en los grandes espacio de la ex hacienda y descubra los ocho jardines interiores de la casa. La hacienda cuenta con un pequeño Torreón, que se construyó para la defensa, contra los indios apaches, a mediados del siglo XIX. Por razones de seguridad se encuentra cerrado. La capilla anexa al Museo forma parte de la hacienda, es una construcción del siglo XIX, pequeña, confortable, acogedora, aunque está llena de luz, invita a la comunión espiritual. No deje de admirar allí el altar de la Virgen del Refugio y el mausoleo de la tumba del Gral. Juan Manuel Flores.

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En cada uno de sus cuartos además de museo también hay unas de sala temporal para darle reconocimiento a nuevos artistas así que siempre que la visites habrá algo nuevo, por cierto abre de martes a domingo de 9 de la mañana a 6 de la tarde sin ningún costo y si mandas un correo es posible agendar una visita guiada con la explicación e historia.

La Ferrería en el Cine

La Ferrería ha servido como escenario para la filmación de más de diez películas y dos telenovelas (Alondra y Clarisa), además de numerosos comerciales, películas experimentales y cortometrajes realizados por jóvenes cineastas.

Ubicación y Cómo Llegar

El Museo de Arte Guillermo Ceniceros se encuentra instalado en la ex hacienda de Ferrería de Flores a cuatro kilómetros de la ciudad de Durango. Siga la avenida Domingo Arrieta al sur, al salir de la ciudad continúe por la carretera estatal a La Flor, en dirección a Ferrería. Al llegar a la población continúe dos cuadras y doble dos cuadras más a la derecha.

Un Destino Turístico Tranquilo

Este se caracteriza por tener un paisaje natural verde y ser silencioso. De igual forma, las ruinas transportan al visitante a una etapa rústica de Durango. El Parque Fundidora de Durango obtuvo su propio atractivo, sin dejar de formar parte de la ex hacienda. Poco a poco, el Parque Fundidora de Durango se ha convertido en un escape perfecto para disfrutar de la naturaleza. Ya que a diferencia del de Monterrey, que es visitado por cientos de personas al día, en el de Durango hay más calma y tranquilidad.

Estado Actual

Actualmente, el inmueble ha vuelto a abrir sus puertas al público fungiendo como salón de renta para eventos y como museo; mientras las ruinas de la fundidora se transformaron en un bello paraje ecoturístico. Mayela Torres, directora del Museo, declaró que actualmente reciben mil 500 visitantes mensuales, mismos que sólo pueden presenciar la obra de Guillermo Ceniceros, pero no de las exposiciones temporales que en algunas salas se montaban con gran éxito. Aun que el actual gobernador Ángel Sergio Guerrero Mier ha extendido el litigio con estrategias jurídicas para alargar la controversia y evadir la aplicación del mandato.

Una sección del parque turístico. Su ubicación es Calle 4 de octubre #501, Poblado de la Ferrería.

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