El Parque Fundidora de Durango comparte el mismo nombre que el famoso complejo de Monterrey, pero son bastante diferentes. De hecho, este sitio de Durango podría parecer un castillo en ruinas, pero tampoco es un castillo. Establecido a mediados del siglo XIX, el Parque Fundidora de Durango nació para explotar los ricos yacimientos del norte. En este caso, se trata del hierro del Cerro del Mercado.
La construcción se encontraba estrechamente ligada con el río Tunal, el cual era usado para la obtención de carbón vegetal en las laderas de los cerros cercanos. El parque también formaba parte de una hacienda que adoptó el nombre de Ferrería.
A mediados del siglo XIX la ferrería fue adquirida por el hacendado Juan Nepomuceno Flores Alcalde, quien en sociedad con el inglés Marcos Ison renovó tecnológicamente la industria. En esta época, hacia 1855, se construyó la Casa Grande de la hacienda industrial tal como se conserva actualmente. Esta hacienda fue construida en 1855 como residencia para los ingenieros y supervisores de una compañía fundidora del Reino Unido, sin embargo fue su tercer dueño, Juan Nepomuceno Flores, el que la transformó en un palacio.
La Ferrería pasa a Don Juan Nepomuceno Francisco Flores y Alcalde, gran terrateniente del Estado de Durango, con el fin de que dicho inmueble desempeñara la función de casa habitación para los ingenieros que trabajaban en la fundidora. La hacienda y su parque pasó por diversas manos hasta 1886, a la muerte de Don Juan la hacienda pasa a manos de su sobrino Juan Manuel Flores Flores, quien la nombre «Ferrería de las Flores» como se conoce en la actualidad.
En 1886, a la muerte de Juan N. En 1886, a la muerte de Don juan la hacienda pasa a manos de su sobrino Juan Manuel Flores Flores, quien la nombre «Ferrería de las Flores». En 1892, con la llegada del ferrocarril, otra ferrería fue instalada en las faldas del Cerro de Mercado con un mayor desarrollo tecnológico que la Ferrería de Flores, por lo que, en desventaja competitiva, en 1893 paró sus actividades.
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Un nuevo intento por operarla de nueva cuenta terminó en un devastador incendio, por lo que cerró sus puertas de manera definitiva en 1899, quedando abandonada la fundidora y sus accesorías, incluso la Casa Grande, que después sería adquirida por Elpido G. Velásquez y más adelante por el comerciante José Saracho.
Totalmente en ruinas la Casa Grande fue adquirida y restaurada en 1965 por el señor Robert Anderson y después fue adquirida por el señor Gerard Mertins, ambos lograron restituir a la Casa Grande su magnificencia y adquirieron de diversas casas de la ciudad de Durango, pero fundamentalmente de Michoacán y Jalisco, el mobiliario de la nueva residencia. Los últimos muebles de valor que se conservaban en la antigua ex hacienda pasaron a enriquecer los acervos de los museos de la Revolución y la Pinacoteca del Estado.
Tras años de abandono, el gobierno rescató la zona en 1986, dando fines turísticos a todo el complejo. En 1986 el gobierno rescató el casco de la haciendo, lo rehabilitó y ahora se pueden realizar eventos culturales y también es un pequeño museo de arte sacro del siglo XVII y cómo ya lo dije aquí hay un govelino o tapete mejor dicho tapiz tejido a mano que solo hay 3 como este en el mundo, en Durango, en el Museo Metropolitano de Nueva York y en el museo Cluny de Paris Francia, traído por su último dueño un Alemán muy rico donde se dice que probablemente el gobelino sea un botín de guerra alemán.
Abierto al público a partir de agosto de 1998 tras ser restaurada integralmente la vieja ex hacienda de Ferrería de Flores, fue cuidado y diseñado por uno de los más importantes museógrafos del país, el maestro Rodolfo Rivera, quien logró una perfecta conjugación entre el arte contemporáneo y la arquitectura de la vieja casona, como otros grandes museos del país. Por sus dimensiones y su colección es, sin duda, uno de los grandes museos de autor del país.
El Museo de La Ferrería abrió sus puertas en el año 2000 y fue reestructurado entre 2006 y 2007. Tiene dos salas de exhibición, una con material de las excavaciones realizadas dentro de la zona arqueológica de la Ferrería y también con piezas de excavaciones realizadas en otros lugares dentro del estado (trabajos de investigación y de rescate).
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El Museo de Arte Guillermo Ceniceros
Las salas de exposición Uno a la Cinco exhiben de manera permanente obra del maestro Guillermo Ceniceros, en las que dan cuenta de la trayectoria del maestro.
- Sala Ubo. Del Paisaje. Traslada al espectador a las reminiscencias del entorno donde el maestro Ceniceros nació y se desarrolló. Sus característicos paisajes recuerdan las formas majestuosas de la sierra de Durango, pero también la aridez de las montañas de Nuevo León.
- Sala Dos. El Estudio del Artista.
- Sala Tres. Los Anamórficos.
- Sala Cuatro. Articulables.
- Sala Cinco. Obra Gráfica.
Otros Atractivos de la Hacienda
Adéntrese en los grandes espacio de la ex hacienda y descubra los ocho jardines interiores de la casa. La hacienda cuenta con un pequeño Torreón, que se construyó para la defensa, contra los indios apaches, a mediados del siglo XIX. Por razones de seguridad se encuentra cerrado. La capilla anexa al Museo forma parte de la hacienda, es una construcción del siglo XIX, pequeña, confortable, acogedora, aunque está llena de luz, invita a la comunión espiritual. No deje de admirar allí el altar de la Virgen del Refugio y el mausoleo de la tumba del Gral. Juan Manuel Flores.
Actualmente, el inmueble ha vuelto a abrir sus puertas al público fungiendo como salón de renta para eventos y como museo; mientras las ruinas de la fundidora se transformaron en un bello paraje ecoturístico. Disposición dependiendo de la agenda.
En cada uno de sus cuartos además de museo también hay unas de sala temporal para darle reconocimiento a nuevos artistas así que siempre que la visites habrá algo nuevo, por cierto abre de martes a domingo de 9 de la mañana a 6 de la tarde sin ningún costo y si mandas un correo es posible agendar una visita guiada con la explicación e historia.
La Ferrería ha servido como escenario para la filmación de más de diez películas y dos telenovelas (Alondra y Clarisa), además de numerosos comerciales, películas experimentales y cortometrajes realizados por jóvenes cineastas.
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CAV realizó obras de restauración que incluyeron trabajos en cantera, madera, piedra y barro; se acondicionaron las instalaciones eléctricas y limpiaron candiles y lámparas. Responsables de obra: Arq. Manuel Palma, Ing.
Información para Visitantes
El Parque Fundidora de Durango obtuvo su propio atractivo, sin deja de formar parte de la ex hacienda. A pesar de todo, se dice que incluso pocas personas de Durango saben de la existencia de este lugar. Poco a poco, el Parque Fundidora de Durango se ha convertido en un escape perfecto para disfrutar de la naturaleza. Ya que a diferencia del de Monterrey, que es visitado por cientos de personas al día, en el de Durango hay más calma y tranquilidad. Cliente: Gobierno del estado de Durango.
CÓMO LLEGAR: El Museo de Arte Guillermo Ceniceros se encuentra instalado en la ex hacienda de Ferrería de Flores a cuatro kilómetros de la ciudad de Durango. Siga la avenida Domingo Arrieta al sur, al salir de la ciudad continúe por la carretera estatal a La Flor, en dirección a Ferrería. Al llegar a la población continúe dos cuadras y doble dos cuadras más a la derecha. nos ayudes a corregir, completar y mejorar la información que brindamos. Entrada libre a menores de 13 años, estudiantes, profesores y personas de la tercera edad.
