La Hacienda Panoaya, ubicada en Amecameca, Estado de México, es un lugar lleno de historia. En las faldas del imponente volcán Iztaccíhuatl se encuentra Hacienda Panoaya, una antigua construcción colonial, famosa por haber sido el hogar de Sor Juana Inés de la Cruz durante su infancia.
La Hacienda Panoaya tiene una rica historia que la convierte en un sitio especial. Los muros de esta hacienda guardan la infancia de Juana Inés, quien vivió en la Hacienda Panoaya de los tres a los ocho años de edad (1651 a 1656). Este recinto arquitectónico fue el hogar de la célebre escritora Sor Juana Inés de la Cruz durante su infancia, entre 1651 y 1656, y conserva construcciones originales del siglo XVII.
Historia y Arquitectura
Hacienda Panoaya fue construida en el siglo XVI y fue propiedad del abuelo de Sor Juana. Justo en la biblioteca de la hacienda es donde la célebre escritora aprendió a leer (a escondidas de su familia) a los 8 años y escribió sus primeros poemas, marcando el inicio de su legado.
En la actualidad, la construcción se encuentra en un excelente estado de conservación y se puede conocer su capilla, sus patios con fuentes, techos con vigas de madera y tejas y algunas habitaciones decoradas con muebles antiguos y cuadros de personalidades de la época.
El casco antiguo de la hacienda está abierto al público y se ofrecen recorridos guiados o a cuenta de cada visitante, especialmente por el Museo de Sor Juana, donde se conocen las habitaciones en las que vivió, mientras se explican sus primeros años de vida y su posterior importancia en la literatura hispanoamericana.
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Atracciones y Actividades
Además de su importancia histórica y su atractivo, este lugar cuenta con un parque de atracciones, con actividades como tirolesa, interacción con animales, paseos en lancha y más. Hoy en día, la Hacienda Panoaya se ha convertido en un espacio recreativo perfecto para familias, con actividades diseñadas tanto para niños como para adultos. Desde su museo dedicado a Sor Juana hasta experiencias como el contacto directo con animales, este lugar es ideal para un fin de semana lejos del estrés de la ciudad.
Fuera del casco original se han creado espacios como un lago artificial y jardines donde se desarrollan las actividades del parque de atracciones. Frente a la hacienda, en la parte ‘moderna’ está un gran lago artificial con vista a la ‘mujer dormida’. En la orilla hay lanchas de pedales para dar un paseo por este cuerpo de agua.
Para los más aventados hay una tirolesa de 12 metros de altura y 200 metros de largo que pasa por encima del lago y brinda panorámicas muy bonitas del Iztaccíhuatl. Además, puedes ‘perderte’ en un gigantesco laberinto inglés de 5,000 metros cuadrados. El reto es entrar, caminar por sus pasillos rodeados de paredes de vegetación y encontrar la salida.
También hay brincolines para niños, una alberca semiolímpica, un taller de plantas medicinales, ciclopista alrededor de la propiedad, áreas de picnic, un huerto orgánico y pista de triciclos para menores de 5 años.
Interacción con Animales
En Hacienda Panoaya cuentan con zonas donde habitan varias especies de animales con los que se puede interactuar:
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- Coco la jirafa: una enorme jirafa masai de más de 5 metros de altura a la que es posible darle de comer.
- Bebés acariciables: granjita con patitos, cuyos, conejos y pollitos.
- Dromedarios: Goyo y Camelia son un par de dromedarios a los que les puedes dar zanahorias.
- Tierra de Lobos: convive con una jauría de calupos, raza mexicana resultado de la cruza entre un perro y un lobo.
- Venados acariciables: granja con dóciles venados, emus, llamas, puercos vietnamitas, vacas y cabras miniatura.
- Lemurario: juega con estos marsupiales originarios de Madagascar.
- Aviario: con más de 300 periquitos australianos, guacamayas y tucanes.
Opciones de Comida y Hospedaje
Hacienda Panoaya tiene un restaurante, El Castillo de los Venados, donde preparan comida mexicana e internacional desde $245 pesos por persona.
También hay 2 opciones de hospedaje: el hotel de 29 habitaciones (con baño privado, chimenea y terraza) desde $1,400 pesos por noche para 2 personas, y el campamento con áreas de picnic, baños y regaderas compartidas, desde $250 pesos por persona sin tienda o $450 pesos con tienda para 2 personas.
Paquetes de Entrada
Hay 2 tipos de entrada a Hacienda Panoaya.
- El primero es el paquete plata en $275 pesos por persona e incluye un lanzamiento en tirolesa y casi todas las actividades, excepto la convivencia con la jirafa, el lemurario, Tierra de Lobos y la alberca semiolímpica.
- Si deseas vivir todas las experiencias sin límite (incluida la tirolesa), está el paquete oro en $325 pesos por persona.
- Si lo que más te interesa son los capibaras, es importante considerar un costo adicional de $100 pesos por persona para disfrutar de esta experiencia.
Costos de Entrada y Paquetes:
| Paquete | Precio por persona | Incluye |
|---|---|---|
| Plata | $275 pesos | Tirolesa y casi todas las actividades (excepto jirafa, lemurario, Tierra de Lobos y alberca semiolímpica) |
| Oro | $325 pesos | Todas las experiencias sin límite (incluida la tirolesa) |
| Capibaras | $100 pesos (adicional) | Experiencia con capibaras |
Ubicación y Cómo Llegar
La Hacienda Panoaya se encuentra en la Carretera Federal México-Cuautla Km. 58, en Amecameca, Estado de México. La Hacienda Panoaya se encuentra en las faldas del Iztaccíhuatl, a las afueras de la localidad de Amecameca, al sureste del Estado de México. Desde CDMX es un trayecto en auto de aproximadamente 1 hora y 15 minutos, aunque depende del tráfico. Saliendo de la Ciudad de México, harás aproximadamente una hora de camino hasta este complejo turístico.
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Atractivos Adicionales en Amecameca
Los orígenes de Amecameca se recuerdan como tierra de agricultores y comerciantes; también por haber sido de las pocas comunidades en sublevarse y correr a los españoles. Tras la colonización, aquí se creó la escuela politécnica de la que salieron sacerdotes, relojeros, pintores, impresores y encuadernadores; en la Parroquia de la Asunción se instauró la primera imprenta católica que unía a la institución católica y cultural. Esta tierra se caracteriza principalmente por su alfarería, los artesanos de la zona crean ollas, floreros, jarrones y otros objetos de barro que al unirse con el trabajo de los artesanos de otros municipios aledaños, crean un mosaico de color y formas.
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- Santuario del Sacromonte: Construido en los vestigios de lo que fueran los teocallis y amoxcallis indígenas, en la cima de un cerro se levantó esta iglesia y el convento que en su momento fuera la escuela evangelizadora para los pobladores del antiguo Amequemecan. Actualmente este templo es uno de las más importantes del estado de México. En su interior se encuentra la imagen de un cristo hecho con pasta de caña de maíz; también destaca la urna del altar mayor en donde se puede advertir la imagen del Señor del Sacromonte.
- Capilla de la Virgen de Guadalupe: Unos pasos más arriba del Santuario del Sacromonte, te espera esta capilla de construcción muy antigua, en ella podrás apreciar su fachada lisa con tres arcos rebajados y un frontón triangular.
- Templo de la Virgen de la Asunción: De estilo dominico (1554-1562), en su fachada notarás a simple vista la escultura de la Virgen de la Asunción rodeada a sus pies por rostros de ángeles; mientras que en la cornisa de la ventana resalta su decoración en forma de gotas. Ya en el interior, te da la bienvenida un retablo neoclásico con la imagen de la Virgen de Guadalupe. No menos interesante resulta un retablo barroco en el muro derecho con imágenes bíblicas rodeadas por clásicas columnas salomónicas. El sagrario guarda dos interesantes obras: un retablo barroco con las mismas características del anterior y otro más que alude a un cristo de caña. Junto al templo, aún en pie se encuentra el claustro con su bella arquería en sus dos niveles, se compone por arcos rebajados labrados en piedra y decoración vegetal estilizada en el capitel de la columnas.
- Plaza de la Constitución: Es el sitio más concurrido, especialmente los fines de semana cuando la gente aprovecha para descansar en las peculiares bancas hechas por los artesanos de la zona. En el centro se levanta un quiosco de estilo clásico de los años 50; en la parte baja te recomendamos visitar sus dos pequeñas tiendas con lo mejor de los dulces típicos de la región. Otro atractivo es el aro del juego de pelota que para los historiadores data de 1299, época en que este juego era muy popular en la cultura prehispánica. Esta plaza, también conocida como "el jardín" es vigilada por cuatro esculturas de leones realizados en fierro colado.
- Parque Nacional Izta-Popo Zoquiapan: Esta reserva natural protegida cobija dos de los principales volcanes de México: El Iztaccíhuatl y el Popocatépetl; también alberga el Parque Nacional Zoquiapan, ambos ubicados en la Sierra Nevada. Debido a la continua actividad volcánica del Popocatépetl, te recomendamos hacer tu ascenso al Iztaccíhuatl; para ello debes sacar un permiso en las oficinas del parque, y si decides hospedarte en el albergue Altzomoni deberás pagar también por este servicio.
