Descubre Hacienda Pozo Azul: El Tesoro Histórico Oculto en Mineral de Pozospost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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Mineral de Pozos, hoy en día, revive como el ave legendaria. Este encantador Pueblo Mágico atrae a gente de lugares lejanos y a descendientes de los antiguos mineros que rescatan las viejas casonas, plazas y callejones.

Orígenes y Desarrollo de Mineral de Pozos

Originalmente, Mineral de Pozos fue un asentamiento nómada para tribus chichimecas, huachichiles, copuces, guaxabanes y pames. Fue hasta la llegada de los españoles, primero los misioneros y después los militares, que se construye un fuerte para proteger la plata de Zacatecas, sin tener idea de lo que había debajo.

En su época de gloria, Pozos vivió una enorme riqueza durante la Colonia gracias a la extracción de metales como el oro, la plata y el mercurio. Después de un primer abandono y saqueos en la guerra de Independencia, fue hasta el Porfiriato que nuevamente tuvo bonanza. En esos años hubo más de 100 minas y unos 80,000 habitantes.

Fue la época dorada y de florecimiento de esta ciudad, se construyeron los principales edificios como la casa municipal y la escuela modelo, así como vías y estaciones ferroviarias. Fue de las primeras localidades que tuvo luz eléctrica, telégrafo y tren.

Aún se pueden observar estos edificios en el centro de Pozos; en la esquina de la plazuela aún está La Fama, que en su tiempo fue el almacén de las telas más caras traídas de Francia para la confección de vestidos.

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Su final llegó en 1926, cuando durante la Guerra Cristera, sumado a la depresión internacional y la caída del precio de los metales, las mineras comenzaron a cerrar. La estocada fue una inundación, que arrasó con todo dentro de las minas y dejó a esta ciudad en ruinas.

Renacimiento de Mineral de Pozos

Por muchos años, Mineral de Pozos estuvo abandonado y se le consideró un pueblo fantasma. Quienes conocen su historia cuentan que en la década de los 60 en este lugar habitaban unas 90 personas y que incluso años más tarde se les ofrecía dinero para que vivieran aquí.

Al estar en este lugar invariablemente se siente una energía por todo su entorno mágico, su pasado legendario y por las leyendas de sus pobladores. Este misticismo hizo que se convirtiera en Pueblo Mágico en el 2012 y desde entonces su economía se ha levantado poco a poco.

Actualmente hay cerca de unos 3,000 habitantes; cuenta con hoteles, hoteles boutique y se han desarrollado actividades ecoturísticas como visitas a las minas, rappel, rutas para bici de montaña o cuatrimotos y montañismo aprovechando su ambiente semiárido, las ruinas arquitectónicas, paisaje semidesértico y clima seco.

Atracciones y Festividades

Ubicado a 2,270 metros de altura, Pozos es un destino bohemio, cultural y festivo; mantiene una temperatura media de 16º C, y lluvias en pocas ocasiones. Hay que beber colonche, el fruto fermentado de una chumbera roja; probar escamoles, las deliciosas larvas de hormiga; y, en temporada, los sabrosos gusanos del maguey.

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Existen diversas opciones de compras en Mineral de Pozos, tiendas de antigüedades y piezas artísticas como cuadros, esculturas, y fotografías; hay también una tienda, muy peculiar, de instrumentos prehispánicos; y en la plaza podrás encontrar muñecas hechas a mano con diferentes trajes típicos.

Festividades Destacadas

  • Señor de los Trabajos, 40 días después de Pascua.
  • Festival In Mixcoacalli, finales de abril. Actividades culturales y música.
  • Festival del Mariachi, mayo.
  • La Toltequidad, julio.
  • Festival Internacional de Blues, segunda quincena de junio.
  • Festival Internacional de Cine Independiente, octubre.

La Ruta de las Minas

Del centro de Pozos sale un tractour que te lleva a tres haciendas de Mineral de Pozos; pero también se puede llegar con una touroperadora o en auto particular. El costo de boleto para entrar es de 70 pesos.

La primera de tres paradas es la Hacienda El Triángulo, de 1882. En esta hacienda se encontraron lingotes de oro enormes, que volvieron millonarios a los dueños.

Para quienes disfrutan de caminar por lugares áridos, por nopaleras y agaves, el lugar se les hará fantástico; pero también por la tranquilidad que puedes encontrar entre los muros de esas exhaciendas y minas.

Los guías cuentan que aquí hubo unas 60 compañías y más de 360 tiros de mina, las cuales pueden estar conectadas, por eso, cuando se rompió un manto acuífero todas se inundaron y murieron miles de mineros.

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El tiro tiene unos 500 metros de profundidad, pero sólo son visibles unos 80 porque los demás están inundados; quienes deciden entrar a la mina sólo podrán bajar uno o máximo tres niveles, pues los demás están inexplorados o inundados. Se dice que hay hasta 16 niveles.

Entre los campos se observan los cuartos de máquina, las tiendas de raya, lo que fueron los hornos de fundición, de trituración, tanques de cianurización y la entrada y salida de los mineros.

Los más aventurados entrarán a la mina de Argentina, en la Hacienda Angustias, con casco y lámpara, adentro podrán conocer un poco más e incluso quedar a oscuras mientras se cuentan relatos de terror.

La última parada de este lado de Pozos es la Hacienda 5 Señores, porque pertenecía a cinco dueños.

Al lado contrario, a unos 2 kilómetros del pueblo, está Santa Brígida, la mina más antigua de Guanajuato y que fue operada por los jesuitas. Sus tres hornos se han convertido en la imagen icónica de Mineral de Pozos.

La fachada de la hacienda es lo que más se conserva, pero adentrándote por las nopaleras verás los respiraderos de las minas y los tiros por donde sacaban todos los minerales.

Las minas también se recorren en bici de montaña por la ruta Rocas de Plata que concluye en lo más alto del Cerro Pelón. El tour dura tres horas.

Calles Empedradas y Encanto Local

Antes o después de maravillarte con las minas, recorre el pueblo. De casi todo Mineral de Pozos se puede ver en lo alto el templo inconcluso, una estructura de lo que iba a ser una iglesia pero que nunca se terminó porque el pueblo fue abandonado.

A dos cuadras hacia abajo, pasando lo que fue la hacienda de los dueños de Santa Brígida, está la parroquia de San Pedro Apóstol (patrono de los mineros), de 1611, y que cada junio tiene su fiesta patronal. A ésta asisten miles de personas y termina con una misa en el Cerro Pelón, ese que está rumbo a las minas y desde donde se admira todo Pozos desde lo alto.

Si se sube un par de calles más está la Delegación Municipal; su reloj suizo traído en el Porfiriato sigue funcionando. En este lugar deberían estar los documentos que contienen la historia de Pozos, pero fueron quemados y no hay casi registros.

Algunos lugareños pueden contar leyendas e historias de fantasmas que se aparecen de entre las casas de adobe y las calles empedradas.

También está el taller Manos Creativas, en donde cuatro mujeres artesanas cosen a mano o en máquina los trajes típicos de todos los estados y venden sus muñecas típicas. La suya es la pozeña, pero tienen a la tehuana, poblana, queretana, zacatecana, charra, etc.

No dejes de probar los chiles rellenos mixtos. El chile poblano está relleno de tinga mientras que el seco de camarones, elote y champiñones. Otro típico es el sope de escamoles.

Ubicación Estratégica

  • A 1 hora de San Miguel de Allende.
  • A 1:20 horas de Querétaro.
  • A 2 horas de Guanajuato o de San Luis Potosí.
  • A 3 horas.

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