Descubre la Fascinante Historia y el Legado Inigualable de Hacienda Real Tecománpost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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El Rey Coliman, así, sin acento en la “a”, el Hueytlatoani Colimotl o Tzome, se afirma que fue el último rey de los Colimas, Colimotes o Colimecas que habitaban esta región del “Señorío de Coliman”, como alude Cortés a este territorio, cuya sede, según estaba situada en la llanura costera del llamado Valle de Tecomán.

Aunque se desconoce la fecha y el lugar de nacimiento de este mítico personaje considerado el forjador de la región situada entre los ríos Coahuayana y Chihuatlán (ó Ciguatlan), Colimotl (El Rey Coliman) es una de las figuras emblemáticas de Colima. Está considerado como uno de los símbolos heroicos de los pueblos originarios mesoamericanos por su valor y sagacidad en la resistencia al embate de los españoles.

A la entrada de la capital del estado de Colima y como un homenaje a su memoria se encuentra una estatua erigida en 1955 para simbolizar el encuentro de las culturas Precolombina y Española y en homenaje al mítico líder que defendió a este pueblo, obra del escultor Juan F. Olaquíbel, autor, entre otras, de la admirada “Diana Cazadora” de la ciudad de México. El monumento representa a un ideal guerrero en pie, sobre una base circular de más de 7 metros de alto. La estatua labrada en piedra tono gris, descansa sobre un pedestal con el jeroglífico primitivo de "Acolman" y la inscripción: Rey de Coliman. En la base semicircular el escultor plasmó en bajorrelieve enmarcado por una greca, escenas de la posible vida cotidiana de la época, como el encuentro de dos culturas; hay además dos inscripciones en forma de pergamino que dicen: "Más fuerte que la historia, tu leyenda es a la vez destino y privilegio" y "Colima exalta aquí las virtudes de tu estirpe como una definición de patriotismo".

Que en la práctica cotidiana se le llame con gran familiaridad “Rey Colimán” y no “de Coliman”, demuestra con claridad que los colimenses lo ha hecho suyo. Ha crecido tanto su presunta existencia que algunos con vehemencia inaudita afirman que incluso libró grandes batallas de defensa contra los purépechas, “victorias que le dieron la categoría Hueytlatoani de los pueblos indígenas de Sayula, Zapotlán y Amula, entre otros, cuyos caciques le pagaban tributo.” También se le atribuye, sin probarlo que durante la conquista, de 1522 a 1523, fue el defensor, cuya cultura era una variante regional de la Náhuatl y también se deduce que con su pueblo luchó contra un numeroso contingente bien pertrechado compuesto por purépechas, texcocanos y mexicas, entre otros aliados de los españoles; incluso, el imaginario colectivo se lamenta que en la batalla de Alima, en las inmediaciones del actual municipio de Tecomán, Colima, perdiera la vida.

El Rey Coliman y la Conquista Española

Durante la conquista española, se dice que Colímotl derrotó en dos ocasiones a Juan Rodríguez de Villafuerte, la primera en las inmediaciones del pueblo de Trojes y la segunda en el Palenque de Tecoman (sin acento). Finalmente, fue derrotado en la batalla de Alima en Tecomán por Gonzalo de Sandoval y posiblemente muerto.

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GUERRA PIMENTEL*Como lo refiere Hernán Cortés en su Cuarta Carta de Relación, fechada el 15 de octubre de 1524, en la que da los pormenores de la campaña de Zacatula y Colima, fue Juan Álvarez Chico el encargado de tomar Zacatula (Guerrero), sin embargo después de establecer una villa, tuvo lugar una sublevación y los españoles fueron vencidos a la par que por voces se enteraron de otra alternativa marina para establecer su astillero frente a la Mar del sur.En la misma misiva-informe Hernán Cortés da cuenta que Juan Rodríguez de Villafuerte sin su consentimiento intentó conquistar al señorío de Colliman, ubicado a unos 250 kilómetros al occidente, región donde fue repelido y vencido en dos ocasiones por lo que Cortés mandó traer desde Pánuco a Gonzalo de Sandoval, soldado de escasos 26 años pero con suficiencia en todas sus campañas, al que con un mayor número de milicias envió a someter a los de Colliman y quien después de varias avanzadas logró su cometido al mando de centenar y medio de soldados y una buena cantidad de aliados purépechas.Luego de someter a los naturales del territorio, en las inmediaciones del poblado indígena de Tecoman, cerca de Caxitlan, a dos leguas (aprox. 12 kms.) tierra adentro de la Mar del Sur (O.

No se tiene certeza de que realmente haya existido a pesar de que su existencia se presume en la "Crónica Miscelánea de la Santa Provincia de Jalisco" de Fray Antonio Tello, escrita en 1652, 129 años después de la Conquista y muerte del Hueytlatoani y cuando el Autor tenía 86 años. Aseveración que repite casi 200 años después en la "Memoria Histórica de la Conquista de Jalisco" Fray Francisco Frejes.

La Hacienda Real y su Entorno

Las ruinas que sobreviven de la antigua edificación, una fachada de ladrillo cocido con la traza de un pórtico, corredor y habitaciones interiores así como corrales y baño de caballos, entre otras accesorias, corresponden a una construcción de fines de la época virreinal (1535-1821), probablemente del siglo XVIII, que por las evidencias funcionaba como mesón, lugar de uso por arrieros y viajeros en tránsito por la zona para pernoctar y hacer remuda de bestias en una prolongación de lo que era el centenario Camino Real rumbo a la costa del Pacífico y viceversa.

De la conmemoración fundacional en este sitio cabe recordar dos aspectos, el primero cuando en 1973 se realizó el “simposio de historia regional” en el que participaron eruditos de la historiografía nacional, quienes ante la carencia de otras fuentes más precisas, la cédula real por ejemplo, que basaran la creación de la original Villa española de Colima, se atuvieron a las más cercanas y conocidas: la IV Carta de relación de Cortés de 1524 y la Relación breve y sumaria de Lebrón de Quiñones, fechada en 1554, mismas que luego del estudio realizado por el historiador colimense Roberto Pizano Saucedo, que combatía las hipótesis anteriores, se acordó que la fecha más probable de la conquista española sería el 25 de julio de 1523 y no de un año anterior se afirmaba.El segundo punto a considerar es de 1998, cuando por el entonces Presidente municipal de Tecomán (1998-2000), Gustavo A.

El Agua en la Historia de Tecomán

En la historia de todos los pueblos, el agua ha sido un factor determinante en el progreso o desaparición de ellos. En la antigüedad fueron muchos los esfuerzos que el hombre realizaba, cuando el cielo se la negaba, para extraerla del subsuelo y asegurar la supervivencia.

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En épocas remotas, de antigüedad no establecida, hubo una corriente fluvial atravesaba el valle de Tecomán en su parte central. Se apartaba agua del río Nahualapa, hoy conocido como río Armería, frente a lo que ahora es la ranchería de Caleras, se dirigía al oriente entre dicha ranchería y el lugar en donde estuvo Caxitlán, pasaba por lo que actualmente es el rancho El bajío, seguía por una depresión del terreno hasta cerca de donde se ubicaba Valenzuela, seguía su curso por un lado de lo que es El Chahuil, La Carimacha, El Hormiguero, La Cuarta, La Quinta, La Providencia, La Parota, hasta llegar a lo que en la actualidad es la ranchería de Cofradía de Morelos, para ir a morir al estero de El Tecuanillo y que hoy está representado por el dren que sigue ese recorrido. En el límite oriente del propio valle, han existido los vasos lacustres de Alcuzahue y Amela y más a distancia, el río Coahuayana.

En el pasado se hacía distinción en los términos,llamando noria a la excavación de grandes dimensiones y mayor rendimiento de agua, que era de forma cuadrada o circular, y pozo de agua a la de menores dimensiones y de forma circular. Las norias casi siempre se construían en lugares en donde había mayor consumo de líquido, como en los ranchos ganaderos y pequeñas huertas. Cuando el Sr. En las casa de esa época, que eran de techo de teja de barro, se acostumbraba construir corredores y en las uniones en donde el tejado hacia escuadra, existían las llamadas juntas de agua, que llevaban una canaleja de lámina por donde escurría el agua llovediza.

Como el agua de la mayoría de los pozos tenía un alto contenido de sales, la que se utilizaba para el lavado de ropa se colocaba muy próxima y por el lado derecho del lavadero, en el caso de las mujeres diestras, y se le agregaba ceniza para favorecer que el jabón espumara. El pozo de Doña Romana, en la esquina sur-este de las calles Reforma y Ocampo, frente a la casa de Don Andrés Moctezuma. El Pocito santo, en el solar de Don Melquiades Delgado, esposo de Doña Martina Márquez, lugar en donde construyó su casa Don J. Guadalupe Márquez, sobrino de Doña Martina, quién vendió a Doña Hildeliza O. El agua de bebida se vendía por las calles de Tecomán, diariamente muy de mañana. El aguador, a pie, arreaba una bestia mular que tiraba de un "rodado" que era un carretón cuyas ruedas tenían aros de fierro, donde estaba montado un barril de madera que llevaba un pequeño surtidor. Don Melquiades Delgado, que expendía agua de El Pocito Santo de su propiedad.

Avances Técnicos en el Suministro de Agua

Los avances técnicos, los nuevos conocimientos, pronto se difunden y llegan a los lugares receptivos del progreso. Fue en el caso de Tecomán.

En esas fechas, siendo presidente municipal y a la vez, presidente de la Asociación General de Agricultores Don Alfonso Herrera Michel, se presentó a sus oficinas el Sr. Ing. Gabriel Ramos Eguía, de origen español, que estaba asociado con el Sr. Milton J. Jorgenson, de nacionalidad estadounidense, en un negocio de perforación de pozos profundos mediante maquinaria, a ofrecer sus servicios profesionales. En ese tiempo solamente contaban con agua rodada unos cuantos ranchos y se desconocían las características del subsuelo de Tecomán.

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Viendo que ningún agricultor aceptaba en forma personal, Don Alfonso Herrera expuso al Ing. Ramos Eguía que siendo Tecomán una localidad con muy escasa agua potable, representada solamente por la que se extraía de las norias y pozos caseros, le proponia un trato que al mismo tiempo sería la prueba que demostraría la bondad del procedimiento que él ofrecía: el Ayuntamiento que él encabezaba, estaba dispuesto a proporcionar todo el material necesario y el equipo de bombeo para efectuar una perforación en la parte norte de la población, si los perforistas estaban de acuerdo en ofrecer la maquinaria y mano de obra. Se dio comienzo a la perforación, que era la primera vez que se realizaba en el valle, cómo quedó dicho y que se hizo con una máquina rotatoria. Causó expectación en el poblado donde era desconocida esa maquinaria y se formaban verdaderas romerías de curiosos para presenciar los trabajos que se llevaban a cabo.

La perforación fue un éxito, pues al llegar a una profundidad de 60 meros, brotó un gran chorro de agua. Se tendió una tubería de 4 pulgadas de diámetro directamente al jardín Miguel Hidalgo y por gravedad, las casas situadas al sur del pueblo, se vieron beneficiadas por el servicio. Se colocaron llaves públicas en el jardín y viendo el éxito completo de la perforación, se integró un patronato formado por caracterizados vecinos, para la introducción de tomas domiciliarias.

Después de esta disgresión que el dictado de la razón obliga, volvamos al relato de la primera perforación. El personal empleado por el Ing. Al constatar el gran éxito de la construcción del primer pozo, los agricultores se entusiasmaron y le llovió trabajo al contratista. Pronto se hicieron perforaciones en diferentes ranchos, aunque no siendo en todos los casos tan exitosas como la que se llevó a cabo dentro de la población.

El Pozo Número 1 y El Chilero

A fines de 1947, un poco antes de llevar a cabo la perforación de este pozo, el Ing. Ramos Eguía hizo la perforación de este pozo, el Ing. A la historia del pozo número 1 y a la del agua potable de Tecomán en general, está ligada la vida de todo un personaje popular, ya fallecido que se llamó Vicente García Vergara a quienes muy pocos conocían por su nombre, ya que hizo famoso un sobrenombre que andaba de boca en boca:El Chilero. Cuentan los que más lo trataron que este apodo le vino porque hace muchos años, cuando el mercado estuvo en un predio donde hoy se halla un comercio de telas contiguo al curato, él se encargaba del cobro de los pisos a los verduleros. Se recuerda que ya en la década de los años treintas, El Chilero era el encargado de encender y apagar ese motor, a la vez que cuidaba el jardín. Cuando se perforó el primer pozo de que hablamos, se dejó de usar el agua de la noria del jardín y se nombró a Vicente García encargado de su funcionamiento, labor que siempre atendió hasta que el pozo dejó de funcionar en 1974.

Otros Pozos en Tecomán

En agosto de 1950 llegó a Tecomán para realizar perforaciones, el Ing. el Ing. Villarán hizo la perforación del pozo que se le llamó número 2 en el poblado, ubicado en la calle Independencia en un terreno que había sido propiedad de Don José Morett, muy cerca de una noria que fué muy renombrada en el pasado y que es el sitio en donde actualmente se encuentra el PRI municipal, una cuadra al norte de la capilla de la Virgen de Guadalupe. Este pozo se hizo en 1956 y fue obsequiado por el Ing. Villarán para uso del pueblo.

En los trabajos de perforación de este pozo, sucedió un lamentable accidente, cunado la torre de la máquina tocó en uno de los movimientos un cable de alta tensión de la linea urbana y su operador, el Sr. El Ing. Villarán usaba en sus perforaciones un sistema novedosos de ademe de lo que se iba perforando. Se utilizaba una mezcla de bentonita y barro de Armería. Se hacía la revoltura en una pila y se iba vaciando a lo ya perforado. Esto evitaba derrumbes.Con el tiempo se desechó la bentonita porque se adhería en exceso a la tubería, circunstancia que dificultaba las maniobras cuando se realizaba alguna reparación a un pozo.

En las obras que ejecutaba el Ing. Villarán combinaba el uso de las dos máquinas conocidas. También fué hecha por el Ing. El pozo 3 de la zona urbana fue hecho por Recursos Hidráulicos. El pozo de la colonia Noriega Pizano, ubicada en donde fue el antiguo campo de aviación, construido por el Gobierno del Estado siendo Gobernador el Lic. Arturo Noriega Pizano, estuvo administrado por la Junta Estatal de Agua Potable durante muchos años, pasando finalmente a jurisdicción del sistema municipal.

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