Descubre Hacienda San Juan Opichén: El Secreto Mejor Guardado de Yucatánpost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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En Yucatán, durante la segunda mitad del siglo XIX y parte del siglo XX, se dio una gran riqueza producto del henequén (Sisal) y sus derivados. El auge que trajo consigo la explotación del henequén generó una importante transformación urbana arquitectónica para beneficio de los habitantes de la península yucateca. Las haciendas henequeneras han sido los principales centros de producción en Yucatán a lo largo de su historia.

En la actualidad, son muy escasas las haciendas henequeneras que conservan su función original, incluso, muchas de ellas se encuentran en abandono. Los conjuntos hacendarios, junto con su contexto inmediato son parte significativa del Patrimonio Cultural Edificado en Yucatán.

Orígenes e Historia de Opichén

Opichén "pozo de las anonas", perteneció al cacicazgo Maní de Tutul Xiú en la época prehispánica. Durante la colonia, bajo el régimen de encomienda, estuvo a cargo de Iñigo de Sugasti en 1607; Pedro de Santo Domingo Campos y Diego Hidalgo Bravo en 1639; Juan Esteban de Aguilar, Cristóbal Matías Hidalgo Bravo, Juan Esteban Tello de Aguilar en 1652 y Ana de Vaneda Villegas en 1705. Fue pueblo del partido del Camino Real Bajo, en 1825. En 1847, fue escenario de algunos combates de la Guerra de Castas. En 1900, registró un período de prosperidad en la producción de maíz y ganado bovino. En 1911, el político Delio Moreno Cantón encabezó la oposición al gobierno de Nicolás Cámara Vales.

A la llegada de los españoles, Yucatán se conformaba por cacicazgos, algunos de ellos se sometieron fácilmente, pero los Cupules de Cochuah y los Cocomes de Sotuta eran belicosos y no se sometían, lo que propició que las encomiendas, las estancias ganaderas, y posteriormente las haciendas, se establecieran en las zonas doblegadas, es decir, en los alrededores de la ciudad de Mérida, lo que la convirtió en el centro de desarrollo de la región (Echeverría, 2005). Cabe señalar, que entre los asentamientos humanos fundados por los españoles en Yucatán, las haciendas fueron tardías en relación con el resto del país, ya que hasta el siglo XVIII se consolidan como centros productivos y poblacionales (Paredes, 2005).

Además, fueron de gran importancia para la configuración de la ciudad de Mérida, ya que la economía de Yucatán se basaba en la producción del henequén, y el capital producto de los cultivos era invertido en gran medida en la capital del Estado (Ancona, 2006). Entre 1880 y 1920, el crecimiento de la ciudad se debe a la integración de antiguas fincas a la mancha urbana.

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Hacienda San Juan Opichén: Un Espacio Único

Para disfrutar de la belleza colonial de las haciendas yucatecas, no es necesario salir de la ciudad de Mérida. Dentro del Periférico de la ciudad, al poniente, se encuentra la pintoresca y silenciosa San Juan Opichén; una ex hacienda ganadera y henequenera, fundada en 1779, abandonada durante la Revolución Mexicana y posteriormente rescatada a finales de la década de 2010 por la familia Arceo. Esta locación es, básicamente, una galería de arte al aire libre en la que uno puede pasar horas explorando todos sus recovecos. Por ejemplo, un espacio que se puede chismear con gusto es la casona principal, decorada con pinturas y murales de José Luis Bolio.

En su interior se encuentran curiosidades como muebles franceses de la época de Luis XV, vajillas y cristalería de la familia Regil, además de una amplia colección de antigüedades provenientes de distintas regiones de México y Europa. Otra zona de interés es el cuarto de máquinas. Este espacio, donde antiguamente se procesaba el henequén, es ahora un cuarto climatizado que conserva la maquinaria original utilizada para trabajar el llamado “oro verde”. Si tienes la suerte de realizar un evento u hospedarte en San Juan Opichén, lo mejor (en mi opinión) es que puedes solicitarle a la administración un sinfín de actividades únicas, como desayunos en el pintoresco bar del recinto o, incluso, ¡clases privadas de yoga en el cenote de la propiedad!

Espacios y Elementos Arquitectónicos

La Hacienda San Juan Opichén, también conocida simplemente como Hacienda Opichén, es una exhacienda henequenera con una historia que data de mayo de 1773, según una inscripción en una placa de piedra. Ubicada en pleno Mérida, cuenta con varios elementos arquitectónicos y espacios únicos. La casa principal incluye una capilla decorada con obras del siglo XVII y muebles elaborados por el artista Agustín Parra Echauri, conocido por su trabajo para visitas papales en México. Además, en la parte posterior de la casona se encuentra el cenote Ka’a Sutbil Ch’en, que ha sido adaptado para que los huéspedes puedan explorarlo.

La Hacienda San Antonio Hool, ubicada en Mérida, data del siglo XVII. Originalmente fue una estancia dedicada principalmente a la ganadería y luego se convirtió en una hacienda de campo que combinaba la producción agrícola con la ganadería. Esta hacienda es conocida por su arquitectura y belleza histórica. Cuenta con un jardín principal, cuarto de máquinas, pabellón de alberca, capilla, terraza de la casa principal y una cava. Estas instalaciones permiten la celebración de eventos como bodas, congresos y cenas exclusivas.

Hacienda San Juan Opichén como Destino para Bodas

Majestuosidad, tradición, arquitectura de ensueño y mucha naturaleza es lo que hace de las bodas en Yucatán eventos icónicos. Yucatán es un oasis turístico de México por su belleza en todos los sentidos, entre estos destaca su arquitectura de herencia colonial, pero con un aire innegable de su cultura maya. Su colorido, flora y fauna son la cereza del pastel, por ello, cientos de parejas lo eligen como su destino nupcial.

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Hacienda San Juan Opichén es todo lo que están buscando para su celebración de boda. Es un precioso espacio con instalaciones de primer nivel, acompañado de servicios de alta calidad que brinda un equipo de profesionales que trabajan con toda la pasión. Cuentan con múltiples áreas que se adaptarán a cada necesidad, sin importar el número de invitados que tengan en mente. Los profesionales con más calidad, en relación con la organización de bodas, trabajan mano a mano con Hacienda San Juan Opichén.

Hoy en día, la Hacienda San Juan Opichén es un lugar popular para bodas. La hacienda ofrece varios espacios para eventos, incluyendo tres explanadas, un jardín, un salón, una capilla, una terraza y estacionamiento. Además, dispone de alojamiento para hasta 12 personas, con dos habitaciones exclusivas para los novios.

De entre las haciendas para bodas con temática vintage, campestre, boho, la Hacienda San Juan Opichén les encantará por su esencia pintoresca. Es bastante amplia, cuenta de ello son sus tres explanadas, un jardín, salón, capilla, terraza y estacionamiento.

En Hacienda San Juan Opichén se puede rentar un espacio para celebrar una boda a partir de $110,000. Hacienda San Juan Opichén ofrece sus servicios de banquete de boda para un mínimo de 100 invitados y puede dar servicio hasta un máximo de 850 invitados. A Hacienda San Juan Opichén lo recomienda el 100% de las parejas que ya disfrutaron de sus servicios. Su valoración global es de 5.0 y recibió esa puntuación en calidad del servicio, flexibilidad, relación calidad/precio, profesionalidad y tiempo de respuesta.

Otras Haciendas Destacadas para Eventos en Yucatán:

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  • Hacienda San Pedro Chimay: Destaca por su estilo original de hacienda henequenera y arquitectura colonial.
  • Hacienda San Antonio Hool: Popular por su zona privilegiada, amplias instalaciones y excelente calidad de servicio.
  • Hacienda Santa Lucía Kantoyná: Ideal para celebraciones dignas de un cuento de princesas.
  • Hacienda Chichí Suárez: Una de las más antiguas del estado, con toques neoclásicos.
  • Hacienda Chaká: Perfecta para eventos que comienzan de día y terminan al caer la noche.
  • Quinta Montes Molina: Destaca por su casona señorial digna de eventos de gran clase.
  • Quinta Real Paraíso Maya: Un lienzo neutro con mucho potencial para bodas boho o temáticas.
  • Hacienda Chuntuac: Ideal para bodas clásicas y sofisticadas en un ambiente campestre.
  • Hacienda Kaan Ac: La primera construida en Valladolid, perfecta para bodas elegantes y románticas.

Las fotografías no le harán justicia a la belleza de su boda en una de estas haciendas.

Conservación y Patrimonio

El patrimonio artístico en México está comprendido por los monumentos artísticos, que a efectos de la Ley Federal Sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos, en el artículo 33 se definen como “bienes muebles e inmuebles que revistan valor estético relevante”; considerando su relevancia de acuerdo a cualquiera de las siguientes características: “representatividad, inserción en determinada corriente estilística, grado de innovación, materiales y técnicas utilizados, y otras análogas”. Considerando, en lo que se refiere a bienes inmuebles, “su significación en el contexto urbano”.

Hasta el momento se han identificado 51 haciendas en el municipio de Mérida, Yucatán, que para su estudio se clasifican en seis zonas: Centro-Metropolitana, Norte, Noroeste, Suroeste, Sur y Este. La zona Centro-Metropolitana destaca porque corresponde a las manchas urbanas de Mérida y Ciudad Caucel, donde algunas de las haciendas conviven con las Zonas de Patrimonio Artístico del Siglo XX y otras con los desarrollos inmobiliarios contemporáneos. Un aspecto a destacar en la Declaratoria de 2004 es la consideración de los contextos de las haciendas ya que eso permite generar estrategias que integren tanto al edificio patrimonial, aun sea en ruinas o dividido, como a los inmuebles vecinos y las características culturales propias de sus habitantes.

Con el fin de regular las actividades, usos y transformaciones en dichas zonas se elaboró en 2007 el Reglamento para las Zonas de Patrimonio Cultural del Municipio de Mérida. Un aspecto importante es considerar la inclusión en sus artículos del 12 al 16 de aquellos elementos que no se encuentran protegidos por la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos de 1972. En la actualidad el H. Ayuntamiento Constitucional del Municipio de Mérida a través de la Subdirección de Patrimonio Cultural Edificado de la Dirección de Desarrollo Urbano regula y protege las Zonas de Patrimonio Cultural en las que están incluidas 48 haciendas henequeneras.

De manera general se puede decir que aquellas que están protegidas legalmente han logrado ser preservadas en la práctica. Sin embargo, como existe la conciencia de que aún faltan haciendas en ser identificadas, registradas, catalogadas y declaradas; el Departamento de Patrimonio Artístico del Siglo XX se ha dado a la labor de realizar dichas actividades para poder proteger una mayor cantidad de conjuntos hacendarios.

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