Existen lugares en México que tienen una impresionante historia, que nos lleva por diferentes épocas del país, transportándonos de alguna forma u otra a momentos clave de la República Mexicana. Estos pueden visitarse, y muchas veces son parte de recorridos turísticos o se han transformado en museos, pero existe un sitio donde podrás vivir la historia de primera mano, mientras disfrutas de las mejores comodidades: Hotel Hacienda Galindo.
El nombre completo de este complejo es Fiesta Americana Hacienda Galindo Resort & Spa, sin embargo, este sitio ubicado en San Juan del Río, Querétaro, nos cuenta sucesos ocurridos desde hace 500 años, dignos de una celebración a lo grande. Este recinto, que recibe a aproximadamente 66 mil huéspedes al año, mantiene su esencia colonial, implementando el lujo y la hospitalidad de la modernidad, gracias a su actual administración, Grupo Posadas.
Orígenes históricos: Un regalo para La Malinche
Según cuenta la historia, la Hacienda Galindo fue el regalo que entregó Hernán Cortés a “La Malinche” en 1524, en agradecimiento a su extraordinaria actitud de servicio y sus conocimientos. La hacienda fue fundada en 1524 para Hernán Cortés, quien obsequió el complejo a Malintzin; conocida en los textos académicos también como “La Malinche” o Doña Marina; en agradecimiento por sus servicios de intérprete a la Corona Española. Por indicaciones de Hernán Cortés, Don Juan Jaramillo construyó una hacienda para Doña Marina, nombre de la traductora nahua luego de ser bautizada por el mismo conquistador.
Se tiene registro de que, al menos, una parte de la leyenda que vincula a “La Malinche” con la Hacienda Galindo es cierta. Tal vez nunca sabremos cuánto tiempo disfrutó doña Marina (como se le llamaba a la intérprete de Cortés) de estas tierras, pero sí que su nieto, Pedro de Quezada, fue el primer dueño de la propiedad.
La propiedad se erigió cerca del nuevo poblado de San Juan del Río, y con el tiempo se fue conociendo como El Mayorazgo de La Llave, según rescata el historiador José Luis Prudencio Bilbao. La Llave cambió de dueño múltiples veces, primero quedándose entre familia. De manos de La Malinche, pasó a ser propiedad de Don Juan Jaramillo cuando la intérprete muere, y después de Doña Beatriz de Andrade Cervantes, viuda del segundo matrimonio de Don Juan Jaramillo.
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Dice la leyenda que el mismísimo Hernán Cortés le regaló estas tierras a “La Malinche” en 1524, y que para el siglo XVIII la Hacienda de Galindo era la más importante de lo que hoy conocemos como el municipio de San Juan del Río, en el actual estado de Querétaro.
Este lugar conserva gran parte de su arquitectura original, lo que la convierte en un sitio de gran valor cultural y patrimonial. Hacienda Galindo es una joya histórica que ha mantenido su estructura a lo largo de los siglos. Se trata de una de las propiedades más emblemáticas de México, cargada de historia y leyenda.
Transformación en hotel y experiencias únicas
En la actualidad funciona como un hotel como ninguno, donde los huéspedes pueden explorar los hermosos jardines y pasillos secretos, además de recorrer su viñedo; que produce el vino conmemorativo de cinco siglos, Château Galindo; y disfrutar de sus amenidades. Hoy en día, Hacienda Galindo se mantiene como un complejo hotelero, una vocación que inició en 1975, cuando fue adquirido por Hoteles La Mansión, y que pasó después pasó a ser propiedad de Grupo Posadas, que desde 1997 opera bajo la marca Fiesta Americana.
Si amas los planes culturales, el hotel Hacienda Galindo combina una rica herencia histórica con el lujo moderno. Pasar un fin de semana en Fiesta Americana Hacienda Galindo se siente como una visita familiar, no sólo por la disposición de la Hacienda -que invita una y otra vez al huésped a explorarla minuciosamente-, sino por la oferta gastronómica y la gama de actividades disponibles, en las que es fácil perder la noción del tiempo.
Es un hermoso lugar ubicado en la carretera Amealco-Galindo en San Juan del Río, Querétaro a una distancia de 180 km y tan solo dos horas del bullicio de la Ciudad de México y del área metropolitana. Su ubicación le permite cercanía a lugares de interés como Peña de Bernal, Tequisquiapan, Amealco y Querétaro capital, así como a diversos viñedos tradicionales, entre ellos La Redonda y Freixenet, por lo que es posible realizar tours y catas de vino, incluso la visita a una planta de cerveza artesanal para sus huéspedes.
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De la época de 1645 se mantiene intacta una capilla donde actualmente se celebran de convenciones a bodas y otras celebraciones, echando mano de varios salones con capacidades de 40 a 1,000 personas.
Actividades y comodidades
Aunado a esto ofrece actividades de recreación como recorrido de leyendas, fogata en el jardín, paseos a caballo y renta de bicicletas. Además, al ser un hotel para toda la familia los niños podrán disfrutar del Club Fiesta Kids, área de juegos y tour en granja. En el hotel también hace honor a su pasado como bastión ganadero, principalmente desarrollado entre 1700 y 1800, con un pequeño zoológico que hoy pueden visitar los huéspedes, en el hay desde conejos a pavo reales e incluso caballos, en los que se puede dar un breve paso a la orilla de la finca.
Las instalaciones cuentan con una piscina que resalta por su temperatura perfecta, sumado a las áreas verdes que nos reconectan con la naturaleza, a lado de una granja con ganado y aves de distintas especies. ExperienciasPara complementar las experiencias de los huéspedes, en sus estancias podrán hacer uso de la pista de jogging de 600 metros, alberca climatizada y una sala de juegos que incluye billar, hockey, ping pong, futbolito y juegos de mesa.
En 2017, la cadena hotelera acordó la venta del complejo con FibraHotel por 130 millones de pesos, un proceso de venta que se cerró en marzo de 2021 por un monto actualizado de 156 millones de pesos, bajo un contrato en el que Posadas mantendrá la operación por 10 años más.
Este Fiesta Americana cuenta con ocho clases de habitación, algunas de las cuales cuentan con terraza, jaccuzi y tina. Las 168 habitaciones tienen aire acondicionado, cafetera, secadora para el pelo, kit de planchado y caja de seguridad, además de conexión a internet gratuita y bastante eficiente. Algunas incorporan lujos extra, como balcones amueblados, tinas, terrazas completas y tu propia tumbona apartada en el área de alberca.
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Hay opción de suites adaptadas, por si viajas en familia, o con mejores accesos, por si tienes una discapacidad. En el estado de Querétaro existe una hacienda convertida en un bonito hotel operado por la cadena Fiesta Americana, favorito para familias que buscan relax y confort, aunque pocos saben que tiene un pasado oscuro, aterrador.
Relajación y bienestar
El bienestar es primordial para el equipo del Hotel Hacienda Galindo, por lo que una visita a Misaya Spa se convertirá en una experiencia de relajación y renovación, invitándonos a un retiro de serenidad. Aquí, se fusionan las prácticas ancestrales con sesiones de fisioterapia de la mano del personal más preparado. Hacienda Galindo no sólo es conocida por su historia, sino también por ser un destino de relajación y bienestar.
RelajaciónLas habitaciones están diseñadas de manera elegante y minimalista, que te invitan a la relajación y te trasladan al pasado, con la belleza del presente y el deseo del futuro. La cama es uno de los elementos más atractivos, ya que permite el descanso a todo esplendor.Dentro de sus servicios destaca el Spa Misaya donde el México colonial se fusiona con las prácticas e influencias holísticas del mundo en un espacio que ofrece reconexión con la naturaleza a través de un auténtico temazcal, clases de yoga, sesiones de meditación, equinoterapia y vinoterapia.
¿Te hace falta un buen relax? Date un respiro y disfruta de las actividades de Misaya Spa, donde podrás relajarte y disfrutar de la medicina holística, consintiéndote a través de terapias revitalizantes y sensoriales que se fusionan con prácticas ancestrales, como el temazcal, sesiones de meditación y mucho más para apapachar cuerpo, mente y espíritu.
Gastronomía: Un festín para los sentidos
Dentro del complejo, la gastronomía brilla por sus emblemáticos restaurantes, como El Italiano, que nos trasporta a la zona mediterránea de Italia. O en el Italiano, el cual ofrece una atmósfera de estilo mediterráneo y cuyo mobiliario, decoración, selección de vinos y ambiente transporta a todos los comensales a la dolce vita, a lo más reconocido de Italia. Además, desde su terraza es posible disfrutar del clima y de una vista espectacular al viñedo de la Hacienda.
Además de la cocina internacional, dentro del Fiesta Americana Hacienda Galindo Resort & Spa se encuentra La Distral, que retoma recetas típicas mexicanas, dándoles un toque contemporáneo y personal, de la mano del chef Gerardo Rivera. Si eres amante del turismo gastronómico, podrás disfrutar de degustaciones en restaurantes emblemáticos como La Distral, bajo la curaduría del chef Gerardo Rivera.
El menú es bastante variado, con opciones tradicionales como cerdo en mole verde o enchiladas queretanas, especialidades como el filete de res a la sal, hasta opciones veganas, como champiñones al ajillo o la deliciosa coliflor al horno. Para disfrutar de la gastronomía local y una variada selección de bebidas, el hotel ofrece servicio en los siguientes restaurantes: Florentino. Con platillos regionales e internacionales, bufete, a la carta y brunch dominical.
Lo primero que destacaría de El Florentino, el restaurante principal de la hacienda, es que los platillos mantienen un toque hogareño, lo cual resulta excelente con recetas tradicionales como las enchiladas queretanas, el chile relleno, los sopes de arrachera, la barbacoa o el filete chemita.Para el desayuno, uno de los imperdibles son los huevos Galindo, que se fríen dentro de una tortilla y se bañan con salsa ranchera.Los domingos hay brunch dominical en uno de los patios de la hacienda.También, en fin de semana, puedes tomar un trago en el bar Château (con cava que puedes rentar para celebraciones privadas) o el Karaoke Bar El Caballito.
Una de las principales razones para pensar dos veces en salir del complejo es su gastronomía. La variedad de platillos tradicionales es amplia, y va de cortes a pastas y platillos tradicionales, como las enchiladas queretanas. Los brunch de los domingos son la función estelar, pues en el Patio de los Laureles se disponen decenas de estaciones de comida que van de los huevos al gusto y quesadillas a barbacoa, cortes y mimosas.
Leyendas y misterios de la Hacienda Galindo
Se llama Hacienda Galindo y la leyenda cuenta que Hernán Cortés regaló este predio a Malitzin, a quien erróneamente conocemos popularmente como “Malinche”. Sin embargo, lo que sí ha sido registrado es que la propiedad data de 1582, año en el que Don Pedro de Quezada, nieto de “La Malinche”, recibe la propiedad en herencia para operarla como tierra de labor y ganado.
Con los años hubo más propietarios, cerca de 25 dueños en total, quienes realizaron adecuaciones en los siglos XVIII al XX, hasta el día de hoy, que se ha convertido en el santuario del descanso y una atracción turística para los amantes del terror. Con tantos cambios de propietarios también hubo rotación de trabajadores de la hacienda, incluso fue convertida en museo particular en 1939 por los hermanos Rule Cárdenas, dotándola de hermosas obras de arte, entre las que se encontraban pinturas, esculturas, gobelinos y finos muebles que decoraban pasillos y patios. Fueron ellos quienes dieron albergue a un grupo de religiosos.
Más de 400 años de historia reúnen decenas de leyendas. Se dice que aquí ocurrieron actos violentos, incluso antes de que Hernán Cortés construyera la majestuosa hacienda, hechos que se llevaron a cabo durante Santa Inquisición, en donde la cacería de brujas y herejes estaba al día.
- INÉS, LA NIÑA DECAPITADA: Los actores caracterizados de la época conducen al grupo de curiosos hasta el restaurante Florentino, de donde cuelga una pintura de Inés, una desafortunada niña, hija de un hacendatario que fue secuestrada por el capataz. La pequeña fue encontrada decapitada, cuyo cuerpo inerte regresó en los brazos de su afligido padre, quien vivió en agonía por el resto de sus días, hasta que finalmente se quitó la vida.
- LA MUJER AHORCADA: Otro sitio spooky se ubica cerca de la alberca, en una bodega que anteriormente alojaba a una trabajadora de la hacienda, una madre soltera que tenía a un bebé enfermo de apenas seis meses. El pequeño no mejoraba y la madre comenzó a vivir ataques de ansiedad hasta entrar en un cuadro psicótico debido a que su pequeño no mejoraba. Una mañana el bebé falleció y la madre, desesperada decidió quitarse la vida al colgarse de una viga en lo que fuera su habitación. Actualmente ese cuarto sigue funcionando como bodega y cuentan los trabajadores de Hacienda Galindo que por las noches se escucha el llanto de una mujer y de un bebé.
- EL JARDINERO: Esta es la historia de amor y tragedia de Don Fidel, un jardinero que laboró en la hacienda allá por el año de 1921. Se cuenta que este señor era un jornalero apasionado por las flores y las plantas, pero un día, mientras trabajaba en el jardín que se encuentra en la granja, un espíritu posesionó su cuerpo. Así lo comentaban sus compañeros, quienes afirmaban que de la noche a la mañana comenzó a comportarse muy extraño, incluso nunca más volvió a hablar. Don Fidel era un hombre solitario y con los años comenzó a enfermar. Ante ello, decidió escribir una carta a sus patrones, pidiéndoles que por favor, cuando muriera, fuera enterrado en el jardín. Y así fue, cuando falleció fue enterrado bajo una de las columnas de su jardín favorito, en la granja.
En el hotel se cuentan más leyendas. Como la de una habitación donde se suicidó una novia vestido de blanco antes de su boda, también se dice que en algunos árboles se pueden ver cuerpos colgados con vestimenta revolucionaria, así como espectros muy cerca de la capilla. Misaya Spa es el sitio perfecto para realizar un exorcismo.
Conocer el Hotel Fiesta Americana Hacienda Galindo Resort & Spa es una parada obligatoria para cualquiera que busque un lugar que destaque la esencia de México, poniendo por delante el lujo, la comodidad y la alta cocina para los huéspedes, mientras viven una experiencia llena de verdadera historia mexicana.
