La inflación sigue siendo un desafío significativo para las empresas en México. La inflación es el aumento generalizado y sostenido de los precios de bienes y servicios en una economía. Dentro de la problemática de la inflación, la disyuntiva entre inflación y desempleo es una de las principales preocupaciones que enfrenta un gobierno cuando implementa políticas económicas que tienen por objetivo incentivar la actividad productiva del país.
A medida que la inflación continúa siendo un factor importante en la economía mexicana, es crucial que las empresas se mantengan proactivas y flexibles en sus estrategias financieras. El impacto de la inflación en el financiamiento empresarial es un desafío significativo, pero con las estrategias adecuadas, las empresas pueden mitigar sus efectos y mantener su competitividad.
Entendiendo la Inflación y su Origen
Para darle mayor claridad a la exposición, cabe destacar que la causa principal de la inflación es el elevado crecimiento de la cantidad nominal de dinero, el cual a su vez se debe a la existencia de un gran déficit presupuestario y a la imposibilidad de financiarlo mediante préstamos procedentes del público nacional o extranjero. Además, la inflación es el resultado de la incapacidad del Banco Central para retirar de circulación la gran cantidad de dinero inyectada previamente para financiar el déficit presupuestario.
Aunque también puede ser el resultado de incentivos políticos para reducir el valor real de la deuda pública por medio de un breve periodo de inflación. Sin embargo, si un aumento de inflación significara una subida proporcional de los precios y los salarios (“inflación pura”) esta distorsión no afectaría a los precios relativos [por ejemplo, si una economía tuviera 15% de inflación (que los precios aumentaran 15% al año) pero el salario real de los trabajadores (salario expresado en bienes y no en unidades monetarias) también subiera 15% al año, entonces la inflación sería irrelevante].
Efectos de la Inflación en la Economía y las Empresas
La preocupación radica en que no existe la “inflación pura”, ya que durante los periodos de inflación los precios y los salarios no suben proporcionalmente, generándose pérdida en el poder adquisitivo de la moneda nacional. La inflación afecta al nivel de ingreso real (por ejemplo, los jubilados reciben prestaciones que no suben al mismo ritmo que el nivel de precios) y crea incertidumbre en las empresas en la toma de decisiones de inversión futura.
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Por otra parte, al interactuar los impuestos con la inflación, si los tramos impositivos no se ajustan para tenerla en cuenta, los contribuyentes pasan a tramos cada vez más altos a medida que aumenta su salario nominal aunque su salario real no aumente o incluso disminuya.
La inflación es un fenómeno económico que impacta a las empresas de diversas maneras, tanto en sus costos operativos como en sus ingresos. Esto puede llevar a un margen de ganancia más estrecho si no se pueden trasladar los costos adicionales a los consumidores. En un entorno inflacionario, las empresas deben ser más ágiles y ajustar sus estrategias rápidamente, buscando eficiencias operativas, renegociando contratos, y adaptando su oferta de productos para mantener su rentabilidad.
Datos Recientes de la Inflación en México
En julio, la inflación general fue de 1.05% mensual, ligeramente superior a las expectativas del mercado de 1.02%. En términos anuales, los precios presentaron un incremento de 5.57%, su nivel más alto desde mayo de 2023, de acuerdo con datos del INEGI. Por otra parte, la inflación no subyacente se ubicó en 3.29% m/m, desde 0.87% m/m previo, su tasa mensual más alta desde noviembre de 2021.
Esto por el repunte en la inflación agropecuario (5.0% m/m), presionada por los continuos incrementos en los precios de las frutas y verduras, y por los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno (1.69 % m/m). Con esto, la inflación no subyacente se ubicó en 10.36% a/a vs 7.67% anterior, su registro más alto desde agosto de 2022, cuando la inflación general llegó a su punto más alto en 20 años.
Retos que enfrentar
El Banco de México (Banxico) ajustó sus pronósticos de inflación y estima un incremento en la inflación general para los siguientes 3 trimestres, cerrando el 2024 en 4.40% anual (por encima del pronóstico anterior de 4.00%). En cuanto a la inflación subyacente, se espera que se mantenga sin cambios en un 3.90% anual para el cierre de año. Esta decisión se produce en un contexto de depreciación del peso mexicano y preocupaciones sobre una posible recesión en Estados Unidos.
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A pesar de estas incertidumbres, Banxico apuesta por la transitoriedad de los choques inflacionarios no subyacentes y una economía más débil de lo anticipado. Para hacer frente a estos desafíos, muchas empresas están revisando sus estrategias de precios, ya que la inflación reciente ha incrementado los costos de producción y reducido los márgenes de beneficio de las empresas, dificultando el traslado de estos aumentos a los precios de venta y provocando problemas de liquidez.
Esto puede generar una espiral alcista de precios y poner en riesgo la estabilidad económica. Además, la competencia por clientes se intensifica debido a la disminución del consumo. Las empresas deben invertir más en marketing y usar soluciones de planificación financiera para adaptarse y controlar los efectos de la inflación hasta que se recupere la economía.
Estrategias para Mitigar el Impacto de la Inflación
A corto plazo, las autoridades económicas pueden utilizar diversos instrumentos para tratar de aminorar los efectos negativos de la inflación, por ejemplo, pueden cambiar la cantidad de dinero destinada al gasto público, variar los montos de los impuestos, modificar la cantidad de dinero que se imprime, y utilizar diversas combinaciones de política monetaria y política fiscal. Otra solución es utilizar a la tasa de interés como instrumento de política monetaria para retirar el excedente de dinero a través de operaciones de mercado abierto.
Algunas empresas en México han implementado con éxito estas estrategias para mitigar el impacto de la inflación. Por ejemplo, una empresa de manufactura logró reducir sus costos operativos en un 15% mediante la optimización de sus procesos internos y la renegociación de contratos con proveedores.
Claves para contrarrestar las adversidades
Para las empresas, el desafío no solo es mantener la rentabilidad, sino también adaptarse rápidamente a un entorno económico cambiante.
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- Optimización de Costos: Revisar y optimizar los procesos internos para reducir costos operativos puede ayudar a mitigar el impacto de la inflación.
- Incremento de Precios: Aunque puede ser una medida impopular, ajustar los precios de los productos o servicios puede ser necesario para mantener los márgenes de beneficio.
- Innovación y Eficiencia: Invertir en tecnología y procesos innovadores puede mejorar la eficiencia operativa y reducir costos a largo plazo.
La Inflación y el Desempleo
Por lo anterior, podemos concluir que a pesar de que el crecimiento en la cantidad de dinero trae consigo un aumento en la producción y una disminución en el desempleo, también tiene como consecuencia a la inflación, que resta poder adquisitivo al consumidor. La disyuntiva entre la inflación y el desempleo desempeña un papel clave en el análisis del ciclo económico, que consiste en las fluctuaciones irregulares de la actividad económica, medida ésta por las fluctuaciones en la demanda de bienes y servicios o por el número de personas desempleadas que están en busca de un trabajo.
