El objetivo de este artículo es abordar, en forma breve y para su reflexión, el tema de la ética del auditor. La práctica profesional de auditoría se ha convertido en una de las actividades profesionales del contador más demandadas por los usuarios de la información financiera de las entidades, esta debe fundamentarse en las Normas Internacionales de Auditoría, las cuales establecen lineamientos y especificidades que el auditor debe atender a fin de realizar una labor enmarcada en criterios de uniformidad y universalidad en su ejercicio.
Sin embargo, algunos de estos requerimientos han sido tergiversados por profesionales que buscan el beneficio propio o el de sus clientes, ocasionando que la auditoría se vea afectada por diversos casos de escándalos financieros, que han traído como consecuencia la pérdida de la credibilidad.
El Auditor: Perfil y Habilidades
El auditor puede ser interno o externo a la empresa y provenir de las más diversas disciplinas: ingeniería, derecho, sociología, economía, etc. Adicionalmente, deberá saber operar equipos de cómputo y de oficina, y dominar el o los idiomas que sean parte de la dinámica de trabajo de la organización bajo examen.Además de conocimientos técnicos, el auditor debe poseer:
- Actitud positiva
- Saber escuchar
- Objetividad
- Responsabilidad
- Integridad
- Confidencialidad
- Compromiso
- Equilibrio
- Honestidad
- Institucionalidad
- Criterio
- Iniciativa
- Imparcialidad
- Creatividad
La auditoría puede ser realizada por un consultor externo que conozca las experiencias de otras organizaciones y sea considerado como una autoridad en investigación de recursos humanos. También las organizaciones pueden recurrir a su propio personal y constituir comités evaluadores, que pueden estar compuestos por el director del departamento de recursos humanos y otros actores implicados en la organización: directivos de línea y trabajadores; otra forma es la combinación de ambas figuras: consultor externo y comité evaluador, trabajando en conjunción y de manera coordinada.
Ética Profesional del Auditor
La ética profesional es una parte de la ética que estudia los deberes y los derechos de los profesionales. La ética general comprende las normas mediante las cuales un individuo decide su conducta. Es evidente que este tema, considerando sus características y consecuencias en su aplicación, es inagotable y sólo se tratará de abarcar las cuestiones más relevantes. El uso de la palabra Ética y la palabra Moral está sujeto a diversos convencionalismos y que cada autor, época o corriente filosófica las utilizan de diversas maneras.
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Moral vs. Ética
- Características de la Moral.
- Características de la Ética.
- Semejanzas y diferencias entre Ética y Moral.
La moral tiene una base social, es un conjunto de normas establecidas en el seno de una sociedad y, como tal, ejerce una influencia muy poderosa en la conducta de cada uno de sus integrantes. Una segunda diferencia es que la moral es un conjunto de normas que actúan en la conducta desde el exterior o desde el inconsciente. Una tercera diferencia es el carácter axiológico de la ética y punitivo. Es decir, en las normas morales destaca la presión externa, en cambio, en las normas éticas destaca la presión del valor captado y apreciado internamente como tal.
Normas de Auditoría Generalmente Aceptadas (NAGAS)
Las normas de Auditoría Generalmente Aceptadas (NAGAS) son los principios fundamentales de auditoría a los que deben enmarcarse en su desempeño los auditores durante dicho proceso. Cabe aclarar, que las normas de auditoría generalmente aceptadas y que se plantean a continuación, están elaboradas en un principio, hacia la revisión y evaluación de los estados financieros y sobre todo están enfocadas de manera más puntual para ser dictaminados por auditores externos, situación que tiene algunas variantes cuando se trata de auditorías administrativas y más aún si son efectuadas por personal interno, ya que en esos casos, si existe dependencia económica de los auditores con la empresa que los contrata y otras circunstancias que cambian; sin embargo, como podrá apreciarse, la mayor parte de las normas que se mencionan, sirven de fundamento o guías de acción a cualquier profesional que ejerza las funciones como Auditor, ya que son también aplicables aun cuando se trate de auditorías administrativas, con personal interno o externo.
En esta norma, no sólo basta ser Contador Público o de otra profesión para ejercer la función de auditor, sino que además se requiere tener entrenamiento técnico adecuado y pericia como auditor. Es decir, además de los conocimientos técnicos obtenidos en la universidad, se requiere de la aplicación práctica en el campo de una buena dirección y supervisión. Este adiestramiento, capacitación y práctica constante forma la madurez del juicio del auditor, a base de la experiencia acumulada en sus diferentes intervenciones, encontrándose recién en condiciones de ejercer la auditoría como especialidad.
Independencia de Criterio
En todos los asuntos relacionados con la Auditoría, el auditor debe mantener independencia de criterio. Se requiere entonces objetividad imparcial en su actuación profesional. Se refiere a las cualidades que el auditor debe tener para poder asumir, dentro de las exigencias que el carácter profesional de la auditoría impone, un trabajo de este tipo.
Factores Clave de la Independencia
- Ecuanimidad: La actitud del auditor externo debe ser totalmente libre de prejuicios.
- Independencia económica: El auditor externo no debe tener intereses comunes con su cliente.
No es posible, ni sería conveniente, que la totalidad del trabajo sea realizado personalmente por el auditor. Existen labores rutinarias que no requieren la capacidad profesional del auditor y que pueden ser realizadas por ayudantes; por ejemplo, un arqueo de caja, comprobación de operaciones matemáticas, etcétera. Por ello es necesario que el auditor estudie y evalúe el control interno de la empresa cuyos estados financieros va a examinar. Existe un grado de seguridad en el que se pueden afirmar hechos y cosas con plena confianza de que no se está haciendo una declaración arriesgada, aun cuando no se tenga la certeza absoluta de ellas. A este grado de seguridad se le llama certeza moral.
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Al tratar las normas personales, se señaló que el auditor está obligado a ejecutar su trabajo con cuidado y diligencia. Aun cuando es difícil definir lo que en cada tarea puede representar un cuidado y diligencia adecuados, existen ciertos elementos que por su importancia deben ser cumplidos. El resultado final del trabajo de un auditor es su dictamen o informe. Mediante él pone en conocimiento de las personas interesadas los resultados de su trabajo y la opinión que se ha formado a través de su examen. Es en lo que va a reposar la confianza de los interesados en los estados financieros para presentarle fe a las declaraciones que en ellos aparecen sobre la situación financiera y los resultados de operación de la empresa. auditor y, en muchos casos, es la única parte de dicho trabajo que queda a su alcance.
Autonomía, Respeto y Confianza en la Auditoría
La palabra autonomía proviene del griego y sus componentes léxicos son: autos = por sí mismo; nomos = regla; y el sufijo, Ía = acción, cualidad. Así, la autonomía es la acción de regirse por sí mismo, de ser autónomo y tomar decisiones propias.
En el contexto del auditor la autonomía se fundamenta en desarrollar un pensamiento íntegro, objetivo y escéptico que le permita fortalecer su opinión frente a terceros atendiendo a la satisfacción del interés público. Las normas que rigen el trabajo de auditoría expresan la importancia que tiene la independencia para que el desarrollo de ésta se realice de manera correcta, dejando a un lado todos aquellos aspectos tanto internos como externos que puedan afectar el objetivo de la auditoría.
respectus y significa “atención” o “consideración” y está “relacionado con la veneración o el acatamiento que se hace a alguien. El respeto es el reconocimiento del valor propio, de los derechos de los individuos y de la sociedad. El respeto, es un sentimiento fundamental que posibilita la adquisición de nociones morales.
“La confidencialidad también es importante porque los seres humanos merecen respeto. En este contexto, el respeto es la dignidad personal que se propone reconocer en los usuarios personas con dignidad, inteligencia, libres y con destino transcendente.
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en la sección 100 literal (d), instituye que el auditor debe respetar el principio de confidencialidad obtenida de la relación profesional, de este modo, el profesional contable garantiza su secreto profesional amparado en atender a la no divulgación de la información que le es dada, considerando su posición privilegiada ante la información y sin querer sacar provecho de esta. el auditor en su actuación, durante y posterior a la auditoría deberá evitar cualquier tipo de condicionantes personalizados y actuar en todos los casos con similar diligencia. [Y] su actuación deberá mantener una igualdad de trato profesional con la totalidad de personas con las que en virtud de su trabajo tenga que relacionarse.
La palabra confianza proviene del griego y sus componentes léxicos son el prefijo con: todo, junto; la raíz fi: del verbo fiar y el sufijo anza: cualidad. La importancia y utilidad de la auditoría para garantizar la estabilidad financiera exige como requisito imprescindible la confianza en dicha función y en los profesionales que la desarrollan. El auditor tiene como finalidad verificar la razonabilidad y confiabilidad de la información financiera que presentan las empresas, dando certeza y confianza a la información auditada. Por ello la confianza debe ser fundamental en el desarrollo del trabajo ya que la misma garantiza la razonabilidad y transparencia de la auditoría.
La confianza es un concepto subjetivo que tiene estrecha relación con la seguridad, en efecto cuando algo parece seguro, suele pensarse que es confiable. Además, exponen que los Contadores Públicos tienen la facultad de dar fe pública de los hechos y documentos, por lo tanto, generan confianza pública. El Contador Público es depositario de la confianza pública, da fe pública cuando con su firma y número de tarjeta profesional suscribe un documento en que certifique sobre determinados hechos económicos. Los usuarios de los servicios de los contadores profesionales deben ser capaces de sentir confianza de que existe una estructura conceptual de ética profesional que gobierne la prestación de esos servicios. En este contexto, la confianza es la seguridad que alguien tiene en otra persona, es la piedra angular en la relación de auditor-cliente. El éxito de esta relación es proteger la confiabilidad que el cliente ha depositado en el profesional, por esta razón, el cliente deberá cumplir ciertas obligaciones para lograr el éxito y el auditor proporcionar la seguridad suficiente para llevarlo a cabo.
Hallazgos de Investigación: Autonomía, Confidencialidad y Respeto
La Autonomía como subcategoría de investigación se abordó en los entrevistados con la interrogante ¿cuáles son los aspectos que como auditor considera para mantener la autonomía en el ejercicio profesional? Adicionalmente, para mantener una actitud autónoma en el proceso de auditoría es necesario trabajar dentro del marco de la legalidad, lo cual resultó fundamental para los auditores A4 y A6 quienes en su discurso expusieron que la autonomía depende del alcance que se establezca en el contrato, puesto que allí se determina hasta qué punto la auditoría puede llegar y hasta donde no. En este sentido, los auditores entrevistados reconocen el rol que desempeña el contrato dentro del encargo de auditoría, haciéndolo indispensable para iniciar la revisión y establecimiento de los objetivos y alcance de la misma.
Otro elemento de la confidencialidad es el respeto por los demás, un valor imprescindible en la relación auditor-cliente, que fomenta el correcto comportamiento que el profesional debe mostrar ante sus usuarios con respecto a la información que le fue suministrada. El respeto es un valor fundamental en la relación auditor-cliente, debido a que es el elemento que permite al profesional brindar mayor comodidad para que el cliente se sienta seguro al momento de suministrar la información solicitada. Sin embargo, en la actualidad se han evidenciado numerosos casos en los que el auditor ha sacado provecho de esas relaciones para beneficio propio o de terceros. Por esta razón, se acudió a preguntarles a los auditores cómo describen ellos sus acciones para evitar sacar ventaja de la información.
Las opiniones brindadas por los auditores A2, A3 y A4 consideran que se deben aplicar acciones honestas consigo mismo, con la profesión y con el cliente, particularmente el auditor A4 expresó que “en principio no es ético que te valgas de la información que manejas para sacar ventaja”. Álvarez expresa que “la honradez profesional debe ser el resultado de la función social de la profesión como trabajo dirigido al bien común y que impide sustraer el beneficio personal al bien común”. Aunado a esto, el auditor A2 manifestó que su labor evita realizar acciones que conlleven a convertirlo en un profesional corrupto o cómplice de actividades ilícitas de sus clientes.
De los hallazgos de la investigación se infiere que en el ámbito venezolano, los auditores en su labor se ajustan a diversas disposiciones legales que establecen la obligatoriedad del auditor de velar por la seguridad social económica y financiera del país, evitando delitos que sean cometidos por sus clientes. Los hallazgos de la investigación demuestran que los auditores entrevistados fundamentan su actividad profesional en el cumplimiento legislativo, y por tanto, se ajustan a las disposiciones emanadas por el Estado venezolano, en cuanto a la prevención de participar o amparar con su actividad hechos delictivos. Interpretando el discurso de los entrevistados podría afirmarse que los auditores evitan acciones enfocadas en sacar ventaja de la información que se le suministra, trabajando bajo conceptos de integridad.
En este contexto, la experiencia coadyuva a que el auditor tome actitudes razonables que lo conduzcan al correcto desarrollo del proceso de auditoría, generando así, el respeto hacia los usuarios y la credibilidad de los resultados obtenidos. La confianza como último elemento de la confidencialidad constituye un factor esencial que la sociedad deposita en los auditores como responsables de brindar un servicio de calidad, transparente e íntegro. La confianza constituye uno de los elementos de la confidencialidad que permite lograr que el cliente asuma una postura cómoda y abierta a la hora de suministrar la información necesaria para la realización de la auditoría, es por ello, que ésta debe estar inherente a la personalidad del profesional para facilitar dicho proceso, por lo tanto, se le preguntó a los auditores ¿Cuáles son los aspectos de su personalidad que le permite ganar la confianza a sus clientes?
En este contexto, poseer conocimientos y experiencia al momento de relacionarse con los clientes conlleva a que estos sientan confianza y seguridad del servicio que se le presta, además de facilitarle al profesional desenvolverse de una manera práctica y sencilla a la hora de analizar la información que se le suministra y brindar un informe congruente con la situación real de la entidad. Aunado a esto, la práctica de los principios éticos y morales que le aportan al profesional a un comportamiento culto y educado son considerados por los auditores A2, A3 y A6, quienes establecen en su discurso que los mismos deben ser intrínsecos al auditor, tales como: responsabilidad, honestidad, sinceridad y puntualidad; que en conjunto contribuyen a generar la confianza que los clientes necesitan. Adicionalmente, el auditor A4 expresó que el prestigio obtenido a lo largo de su carrera profesional, son pilares para ganar la confianza de sus clientes, debido a que esto les brinda la oportunidad de venderse de manera rápida y positiva en un mercado competitivo. Alonso señala que las marcas personales deben ser elaboradas y transmitidas con el objetivo de diferenciarse y poder conseguir el mayor éxito posible en las relaciones sociales y personales.
Con base en los argumentos expuestos por los auditores entrevistados se puede considerar que la independencia representa un aspecto fundamental para garantizar la confidencialidad, evaluando el mantenimiento de un comportamiento estrictamente profesional con sus clientes, a fin de evitar que los factores internos o externos interfieran en la objetividad de su trabajo. En la actividad profesional de auditoría es fundamental establecer los acuerdos y lineamientos entre el auditor y su cliente a través de un contrato, de modo tal, que la independencia no esté restringida por causales que limiten el alcance del trabajo impuestas por la entidad auditada. El respeto por los demás representa el segundo elemento de la confidencialidad presente en el ejercicio profesional de los auditores entrevistados, y busca fomentar el correcto comportamiento que el auditor exterioriza ante los usuarios. Para mantener el respeto, los auditores no deben sacar ventaja de la información obtenida para beneficios propios o de terceros, reduciendo la posibilidad de amparar actividades fraudulentas con su labor, cuyas consecuencias afecten la credibilidad de su trabajo.
La responsabilidad representa un valor fundamental en el desarrollo del respeto, tomando en cuenta que esta permite establecer niveles óptimos de compromiso, entrega y dedicación en la ejecución de un trabajo, direccionándolo a brindar resultados basados en la objetividad y seriedad.
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