Al ser un insumo indispensable tanto para consumidores como para productores, el petróleo ha tenido un papel fundamental en la economía de diversos países. De esta forma, variaciones en el precio de este producto, pueden producir diferentes efectos económicos dependiendo del país en cuestión. Al analizar el precio del petróleo, se encuentra que este ha sido cíclico a lo largo del tiempo.
Por ejemplo, la Figura 1 muestra que los precios del petróleo West Texas Intermediate (WTI) alcanzaron los 140 dólares por barril en junio de 2008; sin embargo, para enero de 2009 habían caído a 41.73 dólares, provocado por la recesión de la economía global en ese año. No obstante, inmediatamente después de dicha recesión económica, los precios del petróleo se recuperaron y alcanzaron los 120 dólares por barril a finales de 2014, para sufrir posteriormente una fuerte disminución en 2016, llegando así a niveles cercanos a los 30 dólares en febrero de ese año. De acuerdo con Sieminski (2014) y Griffin y Teece (2016), el exceso de oferta de crudo ha provocado que los precios del petróleo se hayan mantenido bajos desde principios de 2015 y hasta finales de 2017. Ante esta situación, el cartel de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) ha realizado esfuerzos para recortar la producción del crudo, esto con la finalidad de darle piso a los precios del crudo.
La Figura 2 muestra la producción de petróleo en México durante el periodo 1998-2018. Se puede observar claramente que la producción de petróleo se ha reducido de manera drástica en la última década. Suceso que salta a la vista, ya que ocurre después de alcanzar una producción récord de 3.5 millones de barriles diarios (mdb) en 2004, la cual colocó a México como la sexta potencia mundial en la producción de petróleo. Dicha bonanza no fue sostenible y a partir de 2005 la producción de este hidrocarburo comenzó a disminuir continuamente hasta llegar a tener una producción por debajo de los 2 mdb diarios en 2018.
Impacto en la Economía Mexicana
Diversa literatura sugiere que los precios del petróleo tienen un papel importante en la economía mexicana. Por un lado, diversos estudios tales como Schwartz, Tijerina y Torre (2002), así como Kohlscheen et al. (2016) indican una relación inversa entre los precios del petróleo y el tipo de cambio; esto es, una caída en los precios internacionales del crudo se ve traducida en una depreciación de la moneda mexicana. Por otro lado, estudios como Lizardo y Mollick (2010) se realizan para diversos países exportadores e importadores de petróleo. Segundo, menores precios del petróleo se traducen en un problema para las finanzas públicas, por la disminución en la recepción de ingresos por concepto de exportaciones de petróleo. Campos (2016), además de Hartley y Medlock III (2011), explican a detalle como los ingresos petroleros afectan las finanzas públicas en México.
De esta forma, la manera en que los precios del petróleo pueden afectar a la economía se da a través de distintos canales. Killian (2008) argumenta que los cambios en el precio del crudo afectan el ingreso disponible de los consumidores, y, al ser éste un bien inelástico, reduce la demanda de otros bienes. Adicionalmente, puede existir un efecto de postergación en la compra de bienes durables ante la volatilidad en precios de los energéticos. Estudios como el de Ashgar y Ahmed (2015) y Lanceri (2014) muestran la importancia de las variaciones en los precios del petróleo en la inflación y el tipo de cambio. Otras investigaciones centran su análisis haciendo un comparativo con la “enfermedad holandesa”, en la cual la competitividad de los sectores comerciables en la economía se ve afectada al apreciarse el tipo de cambio real. Como se mencionó anteriormente, en el caso de la economía mexicana, al ser un país exportador de petróleo; los precios de este bien impactan directamente en el tipo de cambio, así como en determinados sectores de la economía. No obstante, a pesar de la importancia de los precios del petróleo y sus efectos en los sectores productivos de la economía mexicana, existe poca literatura al respecto.
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Análisis Sectorial y Modelos VAR
Existen diferentes maneras en las que las variaciones de los precios del petróleo pueden afectar el nivel de la actividad económica a nivel sectorial. Para el caso de Estados Unidos, la literatura sobre la relación de los precios del crudo con el crecimiento económico es abundante. Farhani (2012) analiza este hecho a partir de la década de los 70´s y encuentra una relación débil entre estos factores, a causa de efectos asimétricos de las variaciones del precio del petróleo. Baumeister y Peersman (2012) encuentran una disminución en la elasticidad de corto de plazo de los precios de petróleo. De acuerdo con González y Nabiyev (2009), la menor dependencia del petróleo en conjunto con una mejora de los fundamentales de la economía estadounidense, han permitido que los efectos de shocks de petróleo sean limitados. Blanchard y Galsi (2007, 2009) encuentran que la reducción en la magnitud de los shocks económicos se debe en gran medida a la menor participación del petróleo en la actividad económica; así como al aumento en la credibilidad de la política monetaria. Los autores argumentan que dichos factores han ayudado a que las fluctuaciones incidan cada vez menos en el crecimiento económico. No obstante, trabajos como el de Difiglio (2014), encuentra que los periodos de debilidad económica son precedidos por un shock negativo en el precio del petróleo.
Hahn y Mestre (2011), realizan un estudio de los impactos de los precios del petróleo en la Zona Euro. Otros autores que estudian la Zona Euro son Peersman y Van Robays (2009), quienes examinan el mecanismo de transmisión de los precios del petróleo hacia los precios al consumidor y el Producto Interno Bruto (PIB). El estudio hace una comparación con Estados Unidos, en donde se concluye que las variaciones en los precios de los energéticos influyen más que en Europa, región en la que son más importantes los efectos de segundo orden, particularmente incrementos de salarios, los cuales afectan la inflación.
Jiménez (2011), analiza el caso de Francia, Alemania, Italia, España, Reino Unido y Estados Unidos y, a través de un SVAR, demuestra como los shocks en los precios del petróleo afectan las economías de dichos países. El trabajo del autor se diferencia de otros al tener en cuenta la importancia del bloque económico para Europa, en donde encuentra un efecto negativo en la producción de los sectores industriales para esta región tras un shock positivo en los precios del petróleo. El petróleo es muy importante para países del Medio Oriente. Por ejemplo, Al-Mawali et al. (2016), encuentra una relación positiva entre el sector petrolero y el PIB de Omán, dicha relación del sector petrolero con los demás sectores tiene una mayor fuerza en los sectores de minería, pesca, educación, salud, bienes raíces, entre otros. De acuerdo con el autor, el sector más influenciado es el del gas natural, lo cual está en línea con el hecho de que las actividades petroleras inciden en 42.6% del PIB de ese país. Por otro lado, Akram (2011), incluye en su estudio India, Pakistán y Bangladesh, en donde analiza el impacto de los precios del petróleo en el crecimiento económico de estos países.
Para el caso latinoamericano, Pedersen y Ricaurte (2014), examinan en su estudio a Chile, quien se caracteriza por ser un importador neto de petróleo. El ejercicio se extiende para los países de Estados Unidos, China, Japón y algunos países de Europa. Entre los principales resultados se encuentra que los índices de precios reaccionan de manera positiva ante un shock positivo de los precios del petróleo. Respecto al tipo de cambio, éste se deprecia ante un shock de oferta (menor producción) y conduce a una apreciación ante un shock de demanda. Para los otros socios comerciales, se encuentra que los efectos tras un shock de oferta no son significativos. González (2015), en una investigación para Colombia, encuentra que cambios positivos en los precios del petróleo afectan a la actividad económica de manera proporcional; pero ante cambios negativos en los precios no se encuentra relación alguna. Otro hallazgo interesante de este estudio es el hecho de que no existe evidencia estadísticamente significativa que relacione los precios del petróleo con el nivel de consumo privado. En este sentido, a nivel sectorial las exportaciones industriales y agrícolas se ven afectadas por una apreciación del peso colombiano. Este es de los pocos estudios que realizan un análisis multisectorial para una misma economía, lo que da un punto de partida de que hay ganadores y perdedores ante shocks en los precios del petróleo. Asimismo, Perilla (2010), estudia el caso de Colombia en un nivel multisectorial. En sus resultados donde incluye precios máximos y mínimos para el petróleo, encuentra efectos asimétricos debido a que el efecto sobre el tipo de cambio favorece a las importaciones y reduce las exportaciones.
El Papel de la OPEP y Factores Externos
El ruido político, así como temas económicos tienen un efecto importante en la determinación de los precios del petróleo. Lo anterior es demostrado en King et al. (2012), en donde los autores encuentran que las decisiones de la OPEP influyen en los precios del petróleo. Además, no encuentran una relación significativa entre el trading de los especuladores y sus efectos en los precios del petróleo. Por otro lado, Boheman y Maxen (2015), estudian sí los países miembros de la OPEP reaccionan de forma distinta a las variaciones en precios del petróleo respecto a los países no-OPEP.
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La Economía Mexicana y los Precios del Petróleo
En lo referente a la economía mexicana, es importante señalar que es muy poca la literatura existente que mida los impactos de precios del petróleo en la actividad económica. En el 2000, el Fondo Monetario Internacional (IMF) realizó un estudio en donde muestra que un shock de 5 dólares en los precios del petróleo no tiene impacto en el PIB de México, y apenas un impacto de 0.1 puntos porcentuales en la inflación del país. Por otra parte, Sotoudeh y Wothington (2011) realizan una aproximación de cómo distintos países (entre ellos México) reaccionan ante shocks en los precios del petróleo. Valdés (2017), a través de un modelo TGARCH encuentra una relación entre el mercado accionario mexicano y los precios del petróleo para el periodo 2010-2014. La intuición es que es altamente probable incrementos en el rendimiento de las acciones, seguido de aumentos en precios del crudo. Por su parte, Alonso (2017) examina el impacto del precio del crudo para países de la Alianza del Pacífico. Respecto a México, existe una relación positiva entre precios y crecimientos, aunque se diluye en el tiempo, a diferencia de Chile y Colombia. Asimismo, Santillán y Venegas (2015) encuentran una relación positiva para países latinos en el periodo 1990-2014, entre ellos México, entre crecimiento económico y los precios del petróleo Brent y WTI.
Variables y Modelos VAR para el Análisis
Las variables utilizadas en este trabajo incluyen el índice de actividad industrial para las 4 principales ramas económicas en el país (minería, generación de electricidad, suministro de agua y gas, construcción y manufacturas) establecidas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), así como para 29 subramas o sectores que dependen de dichas ramas cuyos datos también provienen del INEGI. Energy Information Administration (EIA), y se utiliza el WTI. Adicionalmente, se agregan variables de control tales como, la tasa de interés (cete a 28 días) y el tipo de cambio, el cual tiene incidencia en la actividad económica, ambas variables obtenidas del Banco de México. También se anexa la variable del Indicador General de la Actividad Económica (IGAE), obtenida del INEGI. La tasa anual de inflación se obtiene del INEGI, la cual es utilizada como una variable de control que considera el nivel precios.
Es vasta la literatura en donde se construye un modelo VAR para observar la incidencia de los precios del petróleo sobre la actividad económica de un país. Uno de ellos es Hahn y Mestre (2011), quienes construyen dos modelos con la finalidad de cuantificar cómo reacciona la actividad económica en la Zona Euro ante variaciones en el precio del petróleo. En el modelo que denominan doméstico, desarrollan un modelo VAR donde se incluyen los precios del petróleo, el PIB, la tasa de interés y la inflación. Sin embargo, en el modelo global se incluye la producción mundial de petróleo y un índice de producción industrial global, y, de esta forma, los autores controlan por shocks de oferta y demanda, respectivamente. Pedersen (2014) desarrolla un modelo VAR en donde se agregan variables endógenas como, el precio y la producción de petróleo, el PIB, el índice de precios, la tasa de interés y el tipo de cambio nominal; todas estas variables son expresadas en logaritmo natural con excepción de la tasa de interés. Asimismo, el precio del petróleo en ese artículo es agregado para controlar los shocks de oferta. En una investigación adicional, Killian (2008) argumenta que no es necesario incluir muchas variables en el modelo si el propósito es estimar de manera consistente como responde un agregado económico ante un shock en el precio del petróleo. Jiménez (2011) estima un SVAR en el cual se anexan las variables enlistadas anteriormente, además de los agregados monetarios. La particularidad de dicho modelo es la imposición de restricciones al momento de estimar el VAR. Otro estudio que avala la aplicación de un SVAR para analizar los efectos de los precios del petróleo en la actividad económica es el de Lanceri (2014), donde incluye actividad industrial, tasa de interés, inflación, tipo de cambio y los precios del petróleo, para Estados Unidos, España, Noruega y Argentina. Craveiro (2013) utiliza un VAR para el caso de Portugal, en el cual incluye la inflación, deflactor del PIB, salarios, PIB y empleo, además de los precios del petróleo. Parte de la base de una economía pequeña abierta (al igual que en México) y analiza el impacto de los precios del petróleo en variables domésticas, es decir de manera exógena.
Causas y Consecuencias de la Inflación
La inflación mide el aumento de precios de bienes y servicios en un periodo determinado. Cuando la inflación está en alta o en alza, los precios aumentan de manera rápida y sostenida. En la práctica, lo que sucede es que los salarios no suelen aumentar al mismo ritmo que los precios, lo que significa que necesitarías más dinero para comprar los mismos productos que antes. Cuando la inflación está baja, los precios aumentan de manera gradual y controlada. En efecto, la inflación baja suele permitir una mejor planificación financiera y estabilidad económica. Incluso un aumento muy sutil en el índice puede reflejarse en una compra de supermercado más costosa, por ejemplo. Como viste, un escenario de tasa alta repentina afecta la capacidad de las personas para comprar productos y servicios. Monitorear la inflación también es relevante porque puede influir en las decisiones de gasto e inversión de las personas.
La inflación es un fenómeno macroeconómico, lo que significa que no existe una sola causa o consecuencia para su ocurrencia. Ocurre cuando el gobierno decide imprimir más dinero o reducir las tasas de interés. Como se mencionó, la inflación tiene causas y consecuencias que pueden superponerse.
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| Causas | Significado | Consecuencias |
|---|---|---|
| Demanda agregada elevada | Desequilibrio entre la oferta y la demanda de bienes y servicios. | Aumento de los precios, pérdida del poder adquisitivo de los consumidores |
| Aumento en los costos de producción | Traspaso de los costos de producción a los consumidores en forma de precios más altos de productos y servicios. | Aumento en los costos de producción para las empresas, impacto negativo en los estándares de vida |
| Devaluación de la moneda | Pérdida del valor relativo de una moneda frente a otra. | - |
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