Inflación Subyacente: Descubre sus Causas Clave y Ejemplos Impactantespost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
771 715 4434

Seguro has escuchado hablar de la inflación, ya sea en las noticias o cuando alguien se queja de que "todo está más caro". Pero, ¿qué es la inflación? y ¿por qué parece afectar todo lo que compramos? En términos simples, la inflación es el aumento generalizado de los precios de los bienes y servicios en un periodo de tiempo. Esto significa que, con el paso del tiempo, los precios suben y el dinero que tienes pierde valor. Por ejemplo, si el año pasado una hamburguesa costaba $50 y este año cuesta $60, eso es parte del efecto de la inflación.

Es el aumento sostenido y generalizado de los precios de bienes y servicios de una economía en un periodo determinado. La tasa de inflación es el porcentaje en el que suben los precios en un periodo determinado, generalmente un año. Es como una calificación que nos dice cuánto han subido los precios. Por ejemplo, si la tasa de inflación es del 5%, esto significa que, en promedio, los precios de los productos y servicios han subido un 5% en el último año.

Los bancos centrales y otros agentes económicos utilizan la inflación como un indicador para saber cómo está la economía. Una inflación controlada permite mantener el poder adquisitivo de los individuos, al mismo tiempo que incentiva la producción de bienes.

Tipos de Inflación

Existen diferentes tipos de inflación, y uno de los más importantes es la inflación subyacente. La inflación subyacente mide el aumento de los precios, pero excluye ciertos productos cuyos costos son muy volátiles, como los alimentos y la energía. Por otro lado, la hiperinflación es cuando la inflación se descontrola por completo y los precios suben de manera extrema, incluso en cuestión de días.

Inflación en México

La inflación en México se mide a partir del cambio en los precios de una canasta de 299 bienes y servicios genéricos que representan el consumo de las familias mexicanas e integran el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC). Para facilitar el análisis, la inflación se divide en dos categorías: subyacente y no subyacente.

Lea también: Ajuste Anual: Efecto en la Nómina

De acuerdo con el Documento metodológico del INEGI, en la Clasificación por Componentes de la Inflación: Subyacente y No Subyacente: “… esta clasificación divide a los genéricos de acuerdo al componente subyacente y no subyacente de la inflación.

En el reporte ÍNDICE NACIONAL DE PRECIOS AL CONSUMIDOR Primera quincena de octubre de 2023 del INEGI, la inflación medida por el INPC en términos anuales para ese período del 2021 fue de 6.12%, en el 2022 de 8.53%, y en el 2023 de 4.27%. Al analizar la gráfica histórica del 2014 hasta la primera quincena de octubre de 2023, el INPC casi llega al 9% y no bajó de poco menos del 3%. La Inflación No Subyacente ha llegado a niveles de más del 12% en cuatro ocasiones y negativa en 2 ocasiones. Muy alta volatilidad en la No subyacente.

Causas de la Inflación

1. Cuando hay más dinero circulando en la economía pero la cantidad de productos no aumenta, el valor del dinero disminuye y los precios suben.2. Cuando hay mucha demanda por ciertos productos y la oferta no es suficiente, los precios tienden a subir.

Consecuencias de la Inflación

La inflación tiene varias consecuencias en la economía y en nuestra vida diaria. Uno de los principales efectos es la pérdida del poder adquisitivo. Otra consecuencia es que, en épocas de alta inflación, los bancos centrales suelen subir la tasa de interés.

La política monetaria es la herramienta que utilizan los bancos centrales para controlar la inflación. Otra medida que pueden tomar es reducir la cantidad de dinero que circula en la economía.

Lea también: Perspectivas de la inflación en Nueva Zelanda

El artículo 28 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establece que el objetivo prioritario del Banco de México es procurar la estabilidad del poder adquisitivo de la moneda, es decir, controlar la inflación. Desde enero de 2008 Banxico adoptó el régimen de objetivos de inflación. Así, el Banco Central tiene como meta para el mediano plazo que la inflación se ubique en 3% con un un rango de variabilidad de +/-1% y expresa su postura de política monetaria mediante una tasa de interés de referencia. Cuando el Banco de México aumenta la tasa, su postura es más restrictiva. Es la tasa a la que presta el Banco Central a los bancos comerciales.

Durante el pasado mes de abril, la inflación bajó en forma muy importante, llegando a sólo 2.2% anual. El dato sorprendió un poco, y generó sugerencias de un mayor aflojamiento de la política monetaria. De hecho, Banxico bajó su tasa de interés de referencia a 5.5% el 14 de mayo. Aun así, algunos de sus críticos juzgaron que el Banco ha sido demasiado cauteloso.

En la Gráfica 1, la línea azul ilustra el curso de la inflación general, de 2015 a 2020. Su descenso notorio en marzo y abril fue causado mayormente, y, a fin de cuentas, por la baja extraordinaria del precio internacional del petróleo y sus derivados. La línea roja se refiere a la llamada inflación subyacente, que excluye del cálculo los precios de los productos agropecuarios y de los energéticos, precisamente porque son volátiles y porque están influidos por decisiones "administrativas". Así, la inflación subyacente varía menos que la inflación general. Para propósitos de la política monetaria, vale notar que dicho indicador tiene tres años ubicándose arriba de 3.5%.

La Gráfica 2 detalla la evolución de la inflación de los precios de los energéticos (línea negra) y de los agropecuarios (línea verde). Si la atención se enfoca en el pasado próximo, está claro que el calamitoso virus y sus secuelas han ocasionado el desplome del precio de los energéticos, y el ascenso abrupto del correspondiente a los agropecuarios. En el primer caso, la dirección ha cambiado en días pasados: en algún momento de abril, el precio mundial del petróleo crudo (WTI) llegó a 17 dólares por barril (dpb), pero a la mitad de mayo se situó en 32 dpb.

En todas partes del mundo, el cierre de la actividad productiva y el confinamiento de la población han provocado una contracción de la demanda de bienes de consumo duradero y de ciertos servicios. Así pues, se han generado presiones alcistas de precios y de costos. En Estados Unidos, por ejemplo, la inflación se situó en sólo 0.3% en abril. Sin embargo, al desglosar sus elementos, se nota que los precios de los alimentos subieron 3.5%, mientras que los de la energía bajaron casi 18%. El asunto es muy importante. Algunos analistas (serios) han advertido la posibilidad de una crisis de alimentos, sobre todo en los países en desarrollo.

Lea también: Inflación: Causas y Soluciones

En vista de lo anterior-- y volviendo al tema inicial-me parece que la actitud de Banxico ha sido, y es, la prudente. inflación, concluye que "el balance de riesgos... se mantiene incierto". ¿Por qué? Entre otras cosas, por la azarosa depreciación del peso, y por las rupturas eventuales de las cadenas de producción y distribución de bienes.

¿Por qué Banco de México no ha bajado la tasa de interés objetivo? La razón es por el fundamento de la política monetaria: la inflación. En el 2001, BANXICO “adoptó un esquema de objetivos de inflación como marco para la conducción de la política monetaria.

Basados en cifras oficiales, consultorías y grupos financieros demuestran el incremento en precios de productos básicos que las autoridades se esmeran en negar con declaraciones. Vanguardia Investment y Consultores Internacionales coincidieron en que los indicadores del Banco de México evidencian que la inflación en los precios de los alimentos (llamada subyacente) se incrementó el doble que la inflación general. “Si el fenómeno (de las alzas en alimentos) fuera transitorio y sin importancia, no tendría porqué contaminar el índice general de inflación y las expectativas; pero ya lo está haciendo y esa es la prueba más fidedigna de los aumentos, que han prendido un foco amarillo de alerta”, aseveró Roberto Galván, presidente de Vanguardia Investment.

El mismo Banco de México, abundó, “reconoce que un mal manejo de las expectativas incide en los precios y la economía en general, así que el problema que hoy vivimos es consecuencia del mal manejo que hicieron las autoridades desde que aprobaron y anunciaron el gasolinazo”, al que llamó “error de octubre”, porque desde entonces se comenzaron a ejercer los aumentos.

Las alzas no sólo habrán marcado a enero, sino que el Grupo Financiero Invex advirtió que “el próximo mes se anticipan presiones inflacionarias derivadas de aumentos en los precios de materiales de construcción, gas LP y algunos alimentos”. Pronosticó que los aumentos pueden ser mayores en los próximos meses debido al nuevo impuesto empresarial de tasa única, pues su aplicación puede provocar que los oferentes o proveedores desplacen parte del mismo o todo a los consumidores.

En su primer reporte macroeconómico de 2008, el Banco de México reportó que en diciembre pasado los precios tuvieron un incremento de 0.41 por ciento, lo que significa una inflación anual de 3.76 por ciento. Dicho rango, consideró Consultores Internacionales, puede considerarse “adecuado” dentro de los parámetros de la institución, pero la percepción generalizada de los consumidores mexicanos es que los precios se han incrementado más.

“¿A qué se debe esa percepción? Al abrir los indicadores del Banco de México, nos damos cuenta que, por lo que respecta a la inflación subyacente, los precios de los alimentos se incrementaron 7.52 por ciento, lo doble de lo que reporta el índice general de inflación”, explicó la firma.

A su vez, Roberto Galván comentó que “el colmo es que la inflación subyacente, que debería ser la más baja por ser la estructural y tener un horizonte de mediano y largo plazos, ya superó a la general que es la de corto plazo y coyuntural. Si no ocurriera nada, como dicen las autoridades, debería ser al contrario”.

Tratar de negar que hay un aumento de precios es “un insulto a la inteligencia de la población”. Se recurre a la descalificación y la propaganda mediática para hacer creer lo contrario. Sin embargo, abundó, las acciones que llevan a cabo las autoridades lo contradicen pues, por ejemplo, avalar el programa de estabilización y descuento de precios de las tiendas de autoservicio implícitamente es un reconocimiento de las alzas.

Para Consultores Internacionales el alza en los precios de los alimentos se explica tanto porque en el mercado internacional se ha incrementado su demanda debido a la producción de bioenergéticos, y para satisfacer a los consumidores asiáticos, como porque en México no se han creado los suficientes alimentos para el consumo de la población. Así que “lo que hay se vende más caro y lo que falta hay que traerlo del exterior, a precios más elevados”.

La firma realiza por su cuenta una cuantificación de la inflación en el Valle de México, y el reporte más reciente indica que la inflación fue de 4.6 por ciento, un punto más alta que la reportada por el banco central. La diferencia se explica porque Consultores Internacionales da más preponderancia a los alimentos y “en virtud de que se han incrementado considerablemente más que el resto, el resultado es obvio y todo lo que vemos en una mayor merma para nuestros bolsillos”.

Advirtió que el tema de la inflación en los alimentos “no es cosa menor”, ya que también tiene impacto en los indicadores de producción y en las importaciones.

Deflación

Lo contrario de la inflación es la deflación, que ocurre cuando los precios bajan de manera generalizada durante un periodo de tiempo prolongado. Cuando los precios bajan, las personas tienden a retrasar sus compras con la esperanza de que los precios continúen disminuyendo. Esto provoca una caída en la demanda de bienes y servicios, lo cual a su vez hace que las empresas reduzcan su producción.

Al reducir la producción, muchas empresas también deben recortar costos, lo que puede significar despidos masivos. Además, durante la deflación, el valor del dinero aumenta, lo que significa que las deudas se vuelven más costosas en términos reales. Tanto las personas como las empresas se ven afectadas, ya que sus deudas tienen que ser pagadas con un dinero que ahora vale más, lo que incrementa la carga financiera.

Los bancos centrales suelen intervenir para evitar la deflación mediante la implementación de políticas monetarias que incentiven el gasto y la inversión. Esto puede incluir la reducción de las tasas de interés para que los préstamos sean más accesibles, lo que motiva a las personas y empresas a gastar y a invertir en lugar de ahorrar.

Entender qué es la inflación es fundamental para comprender cómo funciona la economía y cómo afecta nuestras finanzas personales. La inflación impacta el costo de vida, el valor de nuestro dinero y las decisiones que tomamos día a día. La deflación, por otro lado, nos enseña que la caída de los precios no siempre es algo positivo. Puede desencadenar una serie de problemas económicos que afectan tanto a las empresas como a los individuos.

Si te interesa aprender más sobre economía y cómo temas como la inflación afectan al mundo y a nuestras vidas, podrías considerar estudiar una licenciatura en economía y finanzas. ¿Te has dado cuenta de cómo la inflación afecta lo que compras todos los días?

Ejemplo del precio del pollo en Estados Unidos

La inflación de Estados Unidos: El precio del pollo tuvo una variación de 10.6% en el último mes y registra un incremento anual de 12.0%. Este incremento se atribuye principalmente a un brote reciente de gripe aviar y a las restricciones impuestas a las importaciones.

tags: #inflacion #subyacente #ejemplos #causas