El IVA es un impuesto que se cobra por el consumo final de productos y servicios. El Impuesto sobre el Valor Añadido o IVA es el principal tributo que afecta al consumo gravando las entregas de bienes y prestaciones de servicios efectuadas por empresarios y profesionales, las adquisiciones intracomunitarias y las importaciones de bienes. Si no miras bien las condiciones de compra de la tienda online cuando adquieras tus productos puedes llevarte una sorpresa con el IVA.
Cambios y normativa en las compras digitales
Con el inicio del año, llegaron cambios en las compras en línea. El 1 de julio de 2021 entró en vigor el denominado “paquete IVA”, una normativa europea que incorporó cambios en la fiscalidad del comercio electrónico. Anteriormente, las importaciones de productos por valor de menos de 22 € estaban exentas de IVA, pero desde la actualización de julio de 2021, hay que tributar el porcentaje correspondiente independientemente del importe del producto.
Si la compra se realiza en un portal de internet que no participa en el sistema de ventanilla única (IOSS), las empresas que introduzcan las mercancías en nuestro país serán las encargadas de ingresar las cuotas de IVA correspondientes. En la mayoría de casos, será el transportista quien devuelva el IVA. El impuesto a compras en internet es una medida que entró en vigor con la llegada del 2025 y que seguirá hasta 2026. En pocas palabras, muchas de las compras que hacemos por aplicaciones y en internet, ahora incluyen aranceles e impuestos, por lo que los precios serán más altos y podrían tener ciertas restricciones.
Aplicación del impuesto según el origen
Dependiendo del país de donde venga lo que compres, pagarás un arancel diferente. A continuación se presentan algunos escenarios comunes de costos adicionales:
- Arancel del 19%: A productos de países con los que México no tiene tratados comerciales, como China.
- Arancel del 17%: Si compras algo que venga de Estados Unidos o Canadá y cuesta entre $50 y $117 dólares.
- Arancel del 35%: Aplicado específicamente a productos textiles importados.
No hay derechos de aduana si tus productos están en España u otro país de la UE en el momento en que se hace el pedido. Ahora bien, el dominio de Internet o el lugar de establecimiento del negocio no es indicativo de la exigencia del arancel.
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Obligaciones fiscales para vendedores online
Si tú también quieres lanzar un e-commerce, deberás conocer las particularidades del IVA para el comercio electrónico porque, como cualquier empresa que opere en España, deberás recaudar el IVA y transferir la cantidad correspondiente a Hacienda. Para asegurar el cumplimiento, se ha establecido un umbral común de 10.000 euros a partir del cual los bienes tributarán al tipo impositivo del Estado miembro de destino.
Para calcular el importe final, la fórmula es la siguiente: Base imponible × (porcentaje de IVA ÷ 100). Tras recaudar el IVA, tendrás que declarar ese importe y devolverlo a Hacienda. En el caso de que esos productos o servicios los hayan adquirido clientes españoles (exceptuando los de Ceuta, Melilla y las Islas Canarias), bastará con rellenar el modelo 303.
Consejos para el consumidor
Adaptarse a estos cambios puede ser un reto, pero con un poco de planeación, puedes seguir comprando en línea sin que tus finanzas se vean tan afectadas. Antes de completar una compra, revisa los costos finales, incluyendo impuestos y aranceles, para que sepas exactamente cuánto pagarás. Si este cambio impacta tu presupuesto, ajusta tus gastos y busca alternativas como promociones locales, compras grupales o productos hechos en México.
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