Tras la sentencia de un juez en primera instancia, puede ocurrir que una de las partes no esté conforme con lo decidido. En tal caso, la parte afectada puede presentar el recurso de apelación a fin de intentar cambiar el sentido de la sentencia. En este artículo abordaremos las herramientas con las que pueden contar personas físicas y jurídicas para plantear su disconformidad.
¿Qué es un Recurso de Apelación?
En términos generales, un recurso de apelación es el medio para impugnar las resoluciones judiciales dictadas por un juez que no consideramos justas. Se produce cuando una de las partes de un litigio no se encuentra conforme con la decisión de un tribunal o un juez. Ante tal situación de desacuerdo, se decide apelar a un órgano superior para que revise el posible fallo y, en caso de que se encuentre algo por subsanar, se encargará una nueva citación judicial para esperar otra sentencia.
Cuando ya no hay posibilidad de apelar, se dice que la sentencia queda firme. La finalidad de la apelación es revocar o anular una resolución judicial. El recurso de apelación es un recurso ordinario que actúa como una segunda instancia dentro del proceso judicial. Está configurado en el ordenamiento jurídico español como un medio de impugnación ordinario. A nivel jurisprudencial, tanto el Tribunal Constitucional como el Tribunal Supremo han reiterado que la apelación es una garantía básica del proceso judicial. La apelación es un recurso que permite pedir la revisión de una resolución judicial por un órgano superior.
Justificación y Ámbito de Aplicación del Recurso de Apelación
El Tribunal Constitucional se ha manifestado sobre esta cuestión en diversas ocasiones, encargándose del desarrollo del alcance del recurso de apelación y de su encaje con respecto a los principios procesales. Procede contra sentencias y algunos autos dictados por los Juzgados de Primera Instancia.
Este recurso se puede interponer contra las sentencias dictadas por los Juzgados de lo Penal, resoluciones del Juez de Instrucción y resoluciones del Tribunal del Jurado. Se tramita ante la Audiencia Provincial, y ante la Sala de lo Civil y lo Penal del Tribunal Superior de Justicia si se apela contra una resolución que emana del Tribunal del Jurado. En el orden social no se utiliza el término “apelación”; aquí lo que existe es el recurso de suplicación, que cumple una función muy similar.
Lea también: análisis sobre la apelación extraordinaria
La apelación es un recurso “ordinario” típico de segunda instancia, aplicable cuando existen motivos claros para sostener que la resolución contiene errores relevantes o una aplicación incorrecta del Derecho. No existe una lista tasada de los motivos que habilitan a las partes para apelar. Su aplicación depende del procedimiento y del tipo de resolución.
Requisitos y Procedimiento para la Interposición
Al presentar un recurso de apelación, la sola presentación del mismo no es suficiente; es necesario que este esté avalado por la parte que lo interpone dentro de lo establecido en la ley procesal correspondiente. El recurso de apelación ha de presentarse de acuerdo a unos plazos. Con respecto a la jurisdicción civil, el plazo para interponer el recurso de apelación es de 20 días y, en él, debemos exponer las alegaciones en las que basamos la impugnación. No debemos olvidar citar claramente la resolución a la que estamos apelando ni los pronunciamientos que impugnamos. Todos los plazos se computan en días hábiles, lo que quiere decir que quedan excluidos los sábados, domingos y festivos.
Tal recurso ha de ser sustentado ante el juez que dictó la sentencia que se pretende impugnar, esta norma es válida tanto para la apelación de autos como para la apelación de sentencias. Además, en caso de apelación de sentencia, el apelante o interesado habrá de acudir de nuevo al juzgado, puesto que el recurso debe contar también con una sustentación verbal ante la audiencia.
La interposición del recurso se realiza ante el mismo órgano judicial que ha dictado la resolución impugnada. Posteriormente, el órgano que dictó la resolución impugnada examina si se dan todos los requisitos y resuelve sobre su admisión o inadmisión a trámite. No presentar la apelación dentro del plazo tiene como consecuencia directa que la resolución impugnada gana firmeza y se vuelve inimpugnable.
En cuanto a la prueba, sí se pueden aportar y practicar pruebas, pero hay muchas restricciones. Como regla general, solo se admiten nuevas pruebas que complementen o corrijan situaciones excepcionales. Por regla general, la apelación se basa en lo ya actuado, aunque existen supuestos concretos en los que puede plantearse la admisión de elementos adicionales según el procedimiento.
Lea también: Auditoría Administrativa: Justificación y Razones
Efectos de la Apelación
La presentación del recurso puede tener efectos distintos según el caso: en algunos supuestos la resolución puede ejecutarse mientras se tramita la apelación, y en otros puede existir suspensión o efectos limitados. En caso de que la apelación resulte concedida puede tener tres efectos:
- Suspensivo del recurso: el proceso queda paralizado hasta que el juez de segunda instancia resuelva el recurso, esto es, no se podrá efectuar ningún trámite procesal ante el juez de primera instancia hasta que el superior resuelva. No obstante, el juez de primera instancia que dictó la sentencia que ahora se está apelando, conservará la competencia para conocer todo lo relacionado con las medidas cautelares que decretó.
- Devolutivo del recurso: el hecho de que se haya aprobado no afectará al trámite del proceso, es decir, el juez de primera instancia continua el curso del mismo.
- Diferido: se caracteriza por ser un efecto mixto, ya que por un lado la sentencia aprobada se suspende mientras que, por otro, el proceso continuará su curso ante el juez que lo ha llevado hasta el momento.
Si se desestima la apelación, la sentencia dictada en primera instancia adquiere firmeza y se puede pedir su ejecución. Si el tribunal de apelación estima total o parcialmente el recurso, la nueva sentencia sustituye a la anterior y adquiere firmeza.
Probabilidades de Éxito y Tiempo de Resolución
En cuanto a las posibilidades de ganar un recurso de apelación, las cifras no son muy alentadoras. Se estima que 8 de cada 10 recursos no prosperan en los tribunales. Sin embargo, existen diferencias en cuanto a éxitos y fracasos dependiendo de la jurisdicción e incluso de la Comunidad Autónoma. Por ejemplo, si llevamos a cabo un recurso de apelación civil tendremos más probabilidades de ganar que si se trata de un recurso de apelación penal. Lo cierto es que en la Jurisdicción Civil obtenemos mejores datos; son las apelaciones que más prosperan, las de Familia. De hecho, se estima que, en el 50 % de los casos, se le reconoce al recurrente el derecho que no se le había estimado en primera instancia. Un estudio comparativo de las Memorias del Consejo General del Poder Judicial ha indicado, recientemente que, los Recursos de Apelación españoles, triunfan cada vez más.
El recurso de apelación se resuelve por el Tribunal en un plazo estimado de diez días desde la terminación de la visita. Sin embargo, si no se hubiese celebrado visita, el auto o la sentencia habrían de dictarse en un plazo de un mes desde el día siguiente a aquel en que se hubiera recibido los autos en el Tribunal competente para la apelación. No hay un plazo legal fijo para que los tribunales emitan su resolución, pero de media, el tiempo de espera está entre los seis y los 12 meses.
Diferencias Clave entre Recurso de Apelación y Casación
Existen algunas diferencias entre el recurso de apelación y el recurso de casación, dada su naturaleza y la excepcionalidad de presentar un recurso ante el órgano de Justicia de mayor importancia jerárquica. Se trata de dos medios diferentes para impugnar resoluciones judiciales.
Lea también: Por qué realizar una Auditoría Administrativa
| Característica | Recurso de Apelación | Recurso de Casación |
|---|---|---|
| Naturaleza | Ordinario, constitutivo de instancia | Extraordinario, no constituye instancia |
| Objeto de Revisión | Revisa el derecho y los hechos de un juicio | Se centra en si el tribunal ha interpretado o aplicado correctamente una norma legal o la jurisprudencia; solo hace referencia al derecho, no se revisan los hechos |
| Resolución | Se dicta una segunda sentencia | La sentencia recurrida se anula |
| Órgano Competente | Se presenta ante el mismo juez o tribunal que dictó la sentencia, y se eleva al tribunal superior en grado | El Tribunal Supremo es el encargado de hacer un "control de calidad", revisando si los jueces anteriores aplicaron bien la ley o cometieron errores graves en el proceso |
Así, mientras que la apelación permite que se revise por una instancia superior cuestiones de hecho y de derecho, el recurso de casación solo permite revisar las cuestiones sobre derecho aplicable y sobre el procedimiento, es decir, cuestiones de forma.
