Hoy nos adentraremos en el viaje del autoconocimiento a través de la teoría sobre la neurosis de Karen Horney. Horney fue una destacada psicoanalista neofreudiana y pionera de la psicología feminista, que impactó en la visión de Fritz Perls y Claudio Naranjo sobre el carácter y la neurosis. Su psicoanálisis interpersonal se construyó partiendo del supuesto de que los factores sociales y culturales, sobre todo las experiencias de la infancia, desempeñan un papel muy importante en la formación de la personalidad.
El origen de la neurosis y el concepto de autoalienación
Según Karen Horney, la neurosis es una alteración en la relación de una persona con ella misma y con otras. El origen de la neurosis no está en los instintos, más bien en los esfuerzos de las personas por encontrar caminos en una jungla llena de peligros desconocidos. Esta jungla la crea la sociedad, no los instintos o la anatomía. Si los padres no satisfacen la necesidad de afecto y seguridad del niño, este desarrolla sentimientos de hostilidad básica hacia ellos, que son reprimidos inconscientemente, provocando una inseguridad y una vaga sensación de temor: la ansiedad básica.
Esta ansiedad básica se define como la sensación de aislamiento e indefensión en un mundo que se concibe como potencialmente hostil. La persona que se encuentra en un estado «no neurótico» está conectada con su «yo real», que es el núcleo de nuestra identidad y potencial. Sin embargo, para las personas neuróticas, esta imagen está dividida en un «yo ideal» (querer ser perfectos) y un «yo despreciado» (ser lo que creemos que los demás quieren).
La tiranía de los debería
Esta lucha interna nos aleja cada vez más de ser nosotras mismas y dificulta nuestra capacidad para ser felices y auténticas. En su libro Neurosis y desarrollo de la personalidad, Horney se refería a esas tensiones como la «tiranía de los debería». Todo ello siempre nadando entre el perfeccionismo, la comparación y el autodesprecio. La siguiente tabla resume las estrategias que las personas adoptan para lidiar con esta ansiedad:
- Cumplimiento (moverse hacia): Búsqueda constante de aprobación y afecto.
- Agresión (moverse en contra de): Dominio y explotación de los otros para obtener prestigio.
- Alejamiento (alejarse de): Búsqueda de autosuficiencia e independencia extrema para no ser herido.
El Yo Real frente al Yo Ideal
Horney sostenía que ninguna experiencia temprana por sí sola es responsable de la personalidad posterior, pues la totalidad de las relaciones tempranas determina el desarrollo de la misma. Si el crecimiento personal de un individuo es sano, sus conductas y sus relaciones se desarrollan adecuadamente, lo cual lleva a la autorrealización. Por contra, la identidad de las personas neuróticas se encuentra dividida entre el «yo real» y el «yo ideal». Como las metas del «yo ideal» no son realistas, la persona se identifica con una imagen menospreciada de ella misma, lo que la lleva a distanciarse aún más del «yo real».
Lea también: Cálculo ISR Venta Inmueble
Esta enajenación del sí mismo es lo que Horney identifica como el núcleo de la patología. Al no reconocer su verdadero ser, el individuo se siente insignificante y abandonado. La teoría de Karen Horney nos ofrece una valiosa herramienta para explorar nuestras necesidades, relaciones y autoconcepto, invitándonos a abandonar la rigidez conceptual en favor de un camino más auténtico hacia la autorrealización.
Lea también: Ejemplo Cálculo ISR Inmuebles
Lea también: IVA en la Enajenación de Bienes
