Descubre la Fascinante Historia y Transformación de La Hacienda de Don Pedro en Ajijicpost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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Hace muchos años, tantos que esta leyenda llega a nosotros como un pequeño rumor, pasó algo extraordinario en lo que ahora es nuestro pueblo mágico. ¿Cuánto conoces de nuestros pueblos mágicos?

Orígenes y Leyendas de Ajijic

Tiempo después nacería su hermana Tzicanzi, que en náhuatl significa “persona que observa la naturaleza”; ella era muy inteligente, dulce y bella. Los gemelos y la niña fueron entonces educados por niñeras de la región de Tomatlán. En su infancia les dio por recolectar maíz, caléndulas que crecían de manera silvestre, esta mezcla de ingredientes la introducían en huevos de pavo, los cuales pintaban a mano y que envolvían en un papel, cuyo significado en náhuatl podría ser “da lo mejor que tengas”, eso se llama “papaquilisti”.

En sus travesuras gustaban de jugar, perseguir y aventar maíz molido o pétalos de caléndula a otros niños. Eran tan alegres y vivarachos que el pueblo les quería y los dejaba participar en la organización de todas las festividades. Después llegaron los españoles, los hermanos murieron y Tzicanzi envejeció, seguía siendo una persona muy querida, ya que curaba enfermedades.

Si bien los protagonistas de nuestra leyenda murieron, su recuerdo y sus travesuras siguieron más vivas que nunca: el pueblo celebraba su alegría haciendo máscaras de las divinidades españolas como una manifestación de burla, una especie de sátira. Hoy en día esto se mantiene pero ahora con máscaras de personajes políticos y celebridades de la época.

¿Recuerdan que les mencionamos que una de sus travesuras era perseguir a otros niños y arrojarles maíz o flores? Se dice que, en la calle de Epigmenio González, existe una casa que se remonta hasta los días de la lucha independentista. Durante la época de la Reforma, dicha casa, junta otras de Mascota, fue quemada; se atribuye esta atrocidad a Remigio Tovar del bando conservador, ya que se cuenta que quemó el pueblo para que el ejército liberal no lo tomara.

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Se cuenta que un día cualquiera al final de su jornada, un trabajador de una fábrica de la zona se sentó afuera de una tienda de nuestro pueblo mágico. Allí, sin importarle mucho, se dispuso a ingerir bebidas alcohólicas. Botella tras botella, como dice una canción, le sorprendió la noche. Las calles estaban vacías, la tienda ya había cerrado y no se escuchaba nada más a su alrededor.

Le propuso seguir la conversación en su casa, además que allí el trabajador podría seguir bebiendo, este último no se la pensó dos veces ante tal propuesta. Se dice que partieron hacia la zona de “El Tabardillo”. Durante el trayecto, el trabajador un poco lúcido, le comentó que para allá no existía casa alguna, a lo que el catrín respondió que sí, que confiara.

Al llegar al destino, el trabajador se sorprendió de ver una gran propiedad, no recordaba haber visto nunca una casa en esa parte del pueblo, menos con semejante belleza. Lanzó un profundo lamento y se lanzó en contra del trabajador. Quienes conocieron al hombre y después comunicaron el relato que dio pie a la leyenda, aseguran que nunca más volvió a tomar alcohol.

Su inauguración fue una gran celebración, se dice que el presidente de aquella época Miguel Miramón, fue una de las primeras personas en cruzarlo, ¡todo un suceso! Sin embargo, desde el inicio el proyecto estuvo mal cotizado y el costo de su construcción se disparó tanto que para compensar esta situación, el ayuntamiento decidió cobrar un impuesto para cruzar el hermoso puente.

Al ser el único camino, pues no había de otra, hasta que muchos pobladores comenzaron a cruzar el puente “por abajo” ahorrándose el impuesto; si bien la gente había encontrado una manera, el gobierno no se iba a quedar de brazos cruzados así que mandó a colocar la placa con la frase que ya conocemos.

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Se le convenció de visitar de noche el panteón de la región, pues se le informó que allí se encontraba escondido un tesoro. Un día fue con su compadre José, quien cansado de tanta insistencia le confesó el supuesto lugar exacto del tesoro. No sin miedo, Apolonio decidió ir a medianoche al lugar, esperando obtener el dinero. Y tal como le dijo su compadre, ¡allí se encontraba el ánima!

Ajijic: Un Lugar de Encuentro para Migrantes

Ajijic es una de las zonas de mayor recepción de extranjeros del país, consolidando una notable concentración de la colonia extranjera. Este pueblo está amurallado por la sierra de San Juan Cosalá y el lago de Chapala, y cuenta con vuelos directos a ciudades de Norteamérica. A lo largo de la Ribera, muchos extranjeros se reconocen como habitantes de Lakeside, consolidando organizaciones filantrópicas y replicando aspectos de la sociedad anglosajona. Estos espacios sirven como centros de socialización y recepción de los nuevos migrantes.

El estereotipo del migrante y de las motivaciones tradicionales del desplazamiento está cambiando. En ese escenario, México resulta sumamente atractivo para migrar, debido al ambiente social y político a partir del 9/11. Los migrantes buscan zonas a nivel del mar, donde encuentren personas similares a ellos, con climas amistosos, familiares y cívicos, y donde el aspecto económico suele jugar un rol decisivo.

Aunque el costo de vida es un factor importante, factores sociales y políticos también influyen en la decisión migratoria. Para algunos, vivir en el extranjero, con climas abiertos, es el único motivo de salida. La llegada de migrantes con dinero generado en otro país plantea preguntas sobre cuán sostenibles son en realidad estas colonias. La lógica tradicional pueden originar relaciones de dependencia económica.

La oferta inmobiliaria para el migrante extranjero, que incluye casas muy lujosas, obliga a los locales a mudarse a sitios que sí puedan costear, dejándolos en completa dependencia de los empleos generados por los migrantes. Esta situación constante revela la fragilidad de estas colonias.

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Turismo Residencial y Migración en Ajijic

Para comprender mejor los fenómenos migratorios en Ajijic, es crucial diferenciar entre turismo residencial y migración. La Organización Internacional del Turismo (OIT) define el turismo residencial como un desplazamiento temporal del individuo desde su lugar de residencia habitual a otro, por un período superior a 24 horas, para fines de ocio. En esta definición se encuentran tres componentes valiosos.

El primer componente es el desplazamiento, sin embargo, estas actividades están limitadas al ocio. El segundo aspecto es el carácter de la residencia, que debe ser considerada como residencia principal y es donde se pasa la mayor parte del año. El tercero es la duración de la estancia. Todo lo anterior indica que en Ajijic se desarrollan ambos fenómenos, aunque no son iguales.

Imaginarios Sociales e Identidad en Ajijic

Los imaginarios sociales influyen en la migración y en las interacciones entre los extranjeros y los locales. Las realidades compartidas pueden trasladarse en realidades y acciones. Lo que cada grupo imagina del otro abona en las maneras en que interactúan, ya que los locales los reconocen y nombran como migrantes. Los extranjeros, por su parte, tienen imaginarios sobre los países del sur, buscando en la región una forma de volver a la naturaleza y tener una vida tranquila.

Los extranjeros se perciben a sí mismos como propietarios, no como huéspedes, apropiándose de rasgos que caracterizan a aquel que miran como un otro. La identidad del ajijicteco se contrapone con el extranjero. La identidad individual y colectiva permite contar las historias de un pasado común. Asimismo, el espacio es el escenario donde conviven los actores sociales.

Se detectaron tres grupos de interacción entre ambos: aquellos con motivos de amistad o laborales, aquellos con intercambios poco sustanciales y aquellos con una estancia en Ajijic. Se identificaron cambios en la identidad y la participación de la memoria y el espacio.

Relaciones de Poder y Altruismo

Desde los primeros intercambios, se sostiene la base de los imaginarios actuales, donde los extranjeros son atraídos por el paisaje del lugar y el bajo costo de vida. Los locales cuentan “historias de éxito” y los extranjeros a Ajijic, dando origen a la fase de “expansión”. Los locales cuentan con la ilusión y agradecimiento por el apoyo que reciben. Historias como la anterior son recurrentes, lo hacían por gusto y como una manera de retribuir todo lo que el pueblo les da.

Los locales se benefician mediante la creación de organizaciones filantrópicas y la contratación de personal para atender el hogar. Sin embargo, la presencia local es escasa, si no es que nula. Es triste, pero no todos tienen el tiempo que creen estar ayudando a la comunidad ajijicteca. Para algunos locales, apoyar a los nativos con los impuestos es una obligación moral.

Desafíos en la Convivencia Intercultural

Las relaciones entre comunidades se han dificultado por el nuevo tipo de migrante. Son los baby boomers, exigentes, educados y arraigados en sus creencias, que a veces muestran racismo. La mayoría de los migrantes sí tienen miedo. En general, creo que sí, porque sienten que les va a pasar algo y es más que para conseguir víveres en el Costco de Guadalajara.

Segregación Espacial y Transformación del Entorno

Existe una clara separación entre el lado norte y el lado sur de Ajijic. En el lado norte están las casas donde se concentran la mayoría de los locales, en busca de paz hacia el lago y del silencio. Pero en realidad, están en todos lados. Las casas muy lujosas han construido espacios exclusivos para cada grupo. La identidad del ajijicteco está fuertemente ligada con su entorno, sus montañas y las vistas al lago.

Los ajijictecos privilegian el desarrollo económico y recuerdan con nostalgia los tiempos en que “Cuando éramos niños nos íbamos al Potrero. Caminábamos por la playa”. Sin embargo, hoy, “Todo está construido”. En los últimos años, se han desarrollado proyectos agresivos para el territorio, apuntan al extranjero y al gobierno local como principales autores de estos cambios. Los extranjeros consideran importantes elementos como el empedrado y los cerros.

La identidad colectiva y los imaginarios, al igual que las interacciones tradicionales, están en peligro. Los ajijictecos muestran gran orgullo por la tierra donde nacieron.

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