La contabilidad administrativa es una herramienta esencial en el mundo de los negocios, fundamental para la toma de decisiones estratégicas y la gestión eficiente de una organización. A medida que las empresas crecen y se enfrentan a un entorno empresarial cada vez más complejo, la necesidad de contar con información precisa y oportuna se vuelve crucial.
La contabilidad administrativa, también conocida como contabilidad de gestión, es una herramienta fundamental en el mundo empresarial que se centra en recopilar, analizar y comunicar información financiera interna con el objetivo de ayudar a la dirección de una organización a tomar decisiones informadas y estratégicas. Su importancia radica en su capacidad para proporcionar a los directivos información precisa y oportuna que les permite optimizar la eficiencia operativa, minimizar costos, maximizar ganancias y, en última instancia, mejorar la competitividad de la empresa en el mercado.
¿Qué es la Contabilidad Administrativa?
La contabilidad administrativa es una rama de la contabilidad que se enfoca en proporcionar información financiera y datos relevantes a la dirección y gestión de una organización. Su objetivo principal es ayudar a los gerentes y directivos a tomar decisiones informadas y estratégicas para mejorar el desempeño y la eficiencia de la empresa. Además, la contabilidad administrativa se adapta a las necesidades específicas de la gestión, lo que implica la generación de informes y análisis personalizados para ayudar a los gerentes a evaluar el desempeño y tomar decisiones estratégicas. Otra característica importante de este tipo de contabilidad es su enfoque en la eficiencia y la eficacia. Se basa en datos más detallados y desglosados que la contabilidad financiera, lo que permite un análisis más profundo de los costos y beneficios, la asignación de recursos y la planificación estratégica.
Luego, esta información se procesa y se presenta en informes y análisis que son útiles para la toma de decisiones.
Contabilidad Financiera vs. Contabilidad Administrativa
La contabilidad financiera se enfoca en la creación de estados financieros precisos y confiables, como el balance general, el estado de resultados y el estado de flujo de efectivo. Estos informes son requeridos por terceros externos, como inversores, reguladores y acreedores, y deben seguir las normas contables generalmente aceptadas (GAAP) o los estándares internacionales de información financiera (IFRS). La contabilidad administrativa no está sujeta a reglas estrictas como la GAAP o las IFRS, lo que le permite adaptarse a las necesidades específicas de la organización.
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Por otro lado, la contabilidad administrativa, también conocida como contabilidad de gestión, se centra en proporcionar información útil para la toma de decisiones internas. Su objetivo es ayudar a la administración a planificar, controlar y evaluar el desempeño de la empresa.
Podríamos decir que la principal diferencia entre la contabilidad administrativa y la financiera radica en su enfoque y audiencia. La contabilidad financiera se dirige a terceros externos y se centra en cumplir con normas y regulaciones contables establecidas, mientras que la contabilidad administrativa se orienta hacia la gestión interna y se adapta a las necesidades de la empresa para ayudar en la toma de decisiones estratégicas.
La Contabilidad Administrativa como Herramienta Estratégica
En función de ello, asumir la contabilidad administrativa como una opción en las empresas, exige una perspectiva orientada hacia el emprendimiento de prácticas gerenciales acordes con la realidad del negocio, a la vez que plantea la necesidad de disponer de sistemas de información contables, como medio para tomar decisiones. Así, la contabilidad administrativa, apoyada en la contabilidad de costos, permitirá una gestión adecuada de las operaciones contables desde la perspectiva de los costos, con visiones detalladas sobre las operaciones productivas y/o de prestación de servicios.
Según plantea Evia (2005), los administradores tienen la posibilidad de apoyarse en el uso de herramientas y técnicas que les permitan utilizar sus sistemas de costos como herramientas estratégicas. Según Evia (2005), los sistemas de contabilidad administrativa pueden ser creados a la medida de las organizaciones, respondiendo a las demandas específicas de cada una en particular. La contabilidad administrativa, supera la visión tradicional manejada por la contabilidad financiera, orientando la información generada al soporte de decisiones estratégicas y operativas en las empresas. La contabilidad administrativa, no está sujeta, a ningún tipo de normatividad (Evia, 2005); es flexible y libre (Garrison et al., 2007) y define criterios objetivos que le permiten ofrecer reportes detallados sobre el sector en el que opera la organización, sus productos, servicios, clientes, empleado, es decir realiza evaluaciones del negocio, proporcionando informes directivos que coadyuvan en el direccionamiento del negocio y en el control y evaluación del desempeño del mismo.
Contabilidad de Costos
Bajo estos planteamientos, Hansen y Mowen (2007) y Ponce y William (2017) y en función de la disertación realizada previamente sobre la contabilidad financiera y la administrativa, es pertinente plantear la necesidad de incorporar al sistema de información contable, la contabilidad de costos, como sistema híbrido que se desarrolla entre la contabilidad financiera y la contabilidad administrativa. Sobre este particular, Polimeni et al (2006) definen a la contabilidad de costos como una técnica o método para determinar el costo de un proyecto, proceso o producto, teniendo como principal función, asignar, acumular, registrar y analizar información importante para el uso interno de los gerentes en la toma de decisiones.
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Asimismo, la contabilidad de costos se vale de sistemas de información y metodologías de costeo que permiten concretar datos precisos de costos para los productos y servicios que se fabrican o prestan en las organizaciones. Los sistemas de costos ofrecen al gerente de costos, normas contables, técnicas y procedimientos de acumulación de datos de costos, con el propósito de determinar el costo unitario del producto fabricado, planear los costos de producción y contribuir con la toma de decisiones (Sinisterra, 2007). Representan herramientas para generar información precisa sobre los costos de producción y la forma de proceder en cuanto a actividades, procesos, productos, servicios y clientes de la organización (Kaplan y Cooper, 2003). Como sistema de información, la contabilidad de costos se centra en la determinación de los costos de los productos, relacionándolos con los ingresos obtenidos por la venta de los mismos, y de esta forma genera información para la toma de decisiones (Rincón, 2005). Sintetizando, la contabilidad de costos, se reconoce la como un área de la contabilidad que ha superado limitaciones identificadas por gerentes, en la contabilidad legal, financiera o tradicional, buscando satisfacer exigencias de organizaciones nacientes.
Así, mientras la contabilidad de gestión incorpora elementos de gestión como la planificación, el control y la toma de decisiones, la contabilidad de costos, es parte de ella, y ofrece información útil para la reformulación de planes, el establecimiento de mecanismos de control y sin duda, para sustentar decisiones organizacionales.
Toma de Decisiones y Estrategias Organizacionales
Las organizaciones insertas en contextos altamente dinámicos y cambiantes, deben constantemente revisar y redefinir estrategias como medios o acciones que le permitan afrontar los continuos desafíos que se le presenten. El hecho de seleccionar entre múltiples alternativas o cursos de acción, debe estar apoyado en modelos y metodologías que permitan a los niveles decisorios, disponer de información sobre la cual puedan sustentar sus decisiones. En este sentido, si se combina la influencia que tienen factores del entorno externo a las organizaciones, con aspectos inherentes a ella es posible que unos determinen los otros, y definan las decisiones a tomar en la empresa.
En este sentido, no solo es de importancia la experiencia de quien toma las decisiones (elementos cualitativos), sino la interpretación de la información económica-financiera de la que disponga la empresa. De su calidad, oportunidad y veracidad dependerá el éxito de la organización en el futuro. Por ello, es fundamental considerar en el proceso de toma de decisiones las alternativas existentes o cursos de acción sobre los cuales se erige una decisión. Según Franklin (2011), tanto los individuos como las organizaciones prosperan o fracasan como resultado de las decisiones que toman, razón por la cual, los responsables de tomar las decisiones, deben centrarse en información de tiempo real e involucrar expertos en el proceso de toma de decisiones.
Lineamientos para la Toma de Decisiones Estratégicas
En espacios anteriores se ha hecho un esbozo de la contabilidad administrativa, así como sus bondades en las organizaciones, dejando claro que “(…) se basa en un razonamiento económico inductivo que ha sido perfeccionado constantemente desde varias perspectivas (…)” (Giménez et al., 2015, p. 209); sin embargo, resulta oportuno en este momento especificar que ella ofrece “lineamientos que ayudan a los contadores administrativos a proveer el valor máximo a sus compañías en la toma de decisiones estratégicas y operacionales: el enfoque de costo-beneficio, consideraciones técnicas y de comportamiento y diferentes costos para distintos propósitos” (Horngren et al., 2012, p.11), y a partir de esos lineamientos se toman decisiones, utilizando el método científico; el cual constituyen en seis actividades, a saber: definir el problema, identificar alternativas, identificar los costos y beneficios de cada alternativa factible, considerar factores cualitativos y cuantitativos, seleccionar la estrategia que ofrezca mayor beneficio y monitorear la alternativa seleccionada.
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Las decisiones que se toman están acopladas con la estrategia organizacional, ello permite la coordinación en diferentes direcciones y resultados consistentes, así como “proyectar nuevas tendencias, transformar y elaborar juicios para que los procesos administrativos sean efectivos” (Barzola, 2018, p. 19). De allí que la contabilidad administrativa tiene un rol importante en la calidad de la información, facilitando la construcción de escenarios y sus análisis desde diferentes perspectivas, según el tipo de industria y actividad que se trate, para tomar decisiones en congruencia con los objetivos y estrategias empresariales.
En este trabajo se ha expuesto los elementos generales de la contabilidad financiera como área de la contabilidad general que antecede a la contabilidad administrativa o de gestión. Desde la óptica del detalle y la especificidad de las operaciones, la contabilidad administrativa cuantifica detalladamente transacciones operativas clave, a la vez que soporta las decisiones, direccionado las acciones hacia la asertividad y confiabilidad. El disponer de registros de datos específicos y lograr su organización de forma sistemática y ordenada, permitirá generar información contable de calidad, oportuna y veraz sobre las operaciones desarrolladas y los recursos por estas consumidos.
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